Insurgencias
Hoy, despues de mucho tiempo, he leído algún blog. Mitad por cortesía, mitad por curiosidad he pasado por el blog de maniasmias. Me ha gustado lo que he leído, y además, de forma indirecta, he descubierto una web cuando menos, curiosa: insurgente.org.
Se trata de una página a modo de aglutinador de los “movimientos revolucionarios” de todo tipo. De lo poco que he visto, me he encontrado con artículos pro-etarras, pro-okupas, pro-fidel, pro-Chavez, pro-Evo Morales y, por supuesto, anti-capitalista, anti-americano y anti-israelí.
Por lo que veo la página es de un grupo gaditano. Creo que Cádiz es la única ciudad europea donde, hoy por hoy, se pueden encontrar uno por la calle esa imaginería “revolucionaria” de principios de los ochenta. Cuando todo el mundo lleva al fútbol la consabida bufanda que te regalan en el Marca o la camiseta de Beckham o el ídolo de turno, en las gradas del Carranza se pueden ver las banderas con la imagen del ché y las banderas de Andalucía con la estrella roja.
Supongo que habrá gente que aplauda y apoye casi todo lo que se dicen en esa web y otros muchos (la mayoría) que se indignaran al leer manifiestos pro-etarras por poner un ejemplo. Lo cierto es que yo no he querido ni podido tomármela en serio. A mi me ha recordado mi época adolescente. Cada uno tendrá su opinión en esto pero yo creo que esa época de los trece a los diecisiete años es la indicada para muchas cosas y, entre otras, para el inconformismo social. En mi caso particular, fue en esa época cuando leí a Nietzche (o como se diga), Kafka o Bakunin (junto a lecturas mucho más amables como Tagore o Camus). Cuando llevaba chapas anarquistas y tenía un póster del ché junto a otro de Jesucristo (bonita contradicción). Cuando, mientras muchas niñas llevaban pegatinas de Tequila (yo ya no soy de los Pecos, por poco) yo llevaba una pegatina de una media luna y una estrella del movimiento andalusí con un lema que decía: “¿Qué los andaluces somos pacíficos?, que no se pasen!”.
Así pues entre el hecho de recordar esos tiempos y algún golpe bajo de la memoria como darme cuenta que con quince años leía filosofía y ahora veo “Prison Break”, he mirado más esa web como quien se encuentra de pronto en un trastero una carpeta de su adolescencia.
Esa mirada amable (y porque no decirlo, algo condescendiente), me ha hecho pasar por alto el hecho de que, en muchos de sus artículos se desprende una justificación (cuando no apología) de la violencia.
En este caso además, yo creo que la paginita en cuestión supera mis posturas adolescentes y lleva hasta el paroxismo las curiosas y habituales paradojas de los extremismos (de cualquier signo, para mi entre unos y otros las únicas diferencias son puramente estéticas). La defensa a ultranza de la libertad se combina con la apología de la dictadura cubana por poner un ejemplo. La defensa de la inmigración se combina con la de las ideologías nacionalistas y en muchos casos pseudos-nazis.
En este caso, las contradicciones no soportan el mínimo análisis medianamente racional. Mientras que se apoyan manifestaciones violentas en Cataluña o País Vasco o Andalucía, las mismas manifestaciones en Venezuela se convierten en “manifestaciones fascistas con apoyo del imperio y de la falsimedia internacional”.
Hay paradojas mucho más complejas que provienen de este mundo interrelacionado en el que vivimos. Los mismos que se quejan de las guerras son los que protestan cuando las fábricas que fabrican componentes para las máquinas de guerra deciden cerrar o irse a otra parte.
Por último, me he quedado con un artículo que sin ser ni mucho menos el más sangrante, me ha llamado la atención y casi me ha hecho gracia (aunque imagino que al protagonista no le habrá hecho ni pizca de gracia). Se trata de un artículo donde se denuncia la utilización de unos punzones de castigo por parte de la policía autonómica catalana. El artículo, denuncia el hecho y como elemento probatorio se ilustra con una foto de un mosso d'esquadra tirado en el suelo con el punzón en la mano.
El texto literalmente dice:
Además del gravísimo atentado contra la libertad de manifestación que supuso el encajonamiento policial, durante tres horas, de una marcha de la Asamblea de Okupas de Barcelona, los Mossos d'Esquadra comandados por Joan Saura -dirigente de Iniciativa per Catalunya-Verds y Conseller de Interior- utilizaron el pasado sábado un arma policial desconocida (en la fotografía, un mosso abatido porta una en la mano) y cuyo fin no parece ser, precisamente, la reducción de daños.
Desde luego hay que ser cabrón para clavarle un punzón a un pobre Okupa indefenso. Imagino que el mosso fue “abatido” sólo para que se quedara quieto en la foto. Seguramente le dieron con una flor. Solo falta que la puta “falsimedia internacional” le da más importancia a la brecha en la cabeza que al hecho de que lleve un punzón de cinco centímetros en la mano.
Se trata de una página a modo de aglutinador de los “movimientos revolucionarios” de todo tipo. De lo poco que he visto, me he encontrado con artículos pro-etarras, pro-okupas, pro-fidel, pro-Chavez, pro-Evo Morales y, por supuesto, anti-capitalista, anti-americano y anti-israelí.
Por lo que veo la página es de un grupo gaditano. Creo que Cádiz es la única ciudad europea donde, hoy por hoy, se pueden encontrar uno por la calle esa imaginería “revolucionaria” de principios de los ochenta. Cuando todo el mundo lleva al fútbol la consabida bufanda que te regalan en el Marca o la camiseta de Beckham o el ídolo de turno, en las gradas del Carranza se pueden ver las banderas con la imagen del ché y las banderas de Andalucía con la estrella roja.
Supongo que habrá gente que aplauda y apoye casi todo lo que se dicen en esa web y otros muchos (la mayoría) que se indignaran al leer manifiestos pro-etarras por poner un ejemplo. Lo cierto es que yo no he querido ni podido tomármela en serio. A mi me ha recordado mi época adolescente. Cada uno tendrá su opinión en esto pero yo creo que esa época de los trece a los diecisiete años es la indicada para muchas cosas y, entre otras, para el inconformismo social. En mi caso particular, fue en esa época cuando leí a Nietzche (o como se diga), Kafka o Bakunin (junto a lecturas mucho más amables como Tagore o Camus). Cuando llevaba chapas anarquistas y tenía un póster del ché junto a otro de Jesucristo (bonita contradicción). Cuando, mientras muchas niñas llevaban pegatinas de Tequila (yo ya no soy de los Pecos, por poco) yo llevaba una pegatina de una media luna y una estrella del movimiento andalusí con un lema que decía: “¿Qué los andaluces somos pacíficos?, que no se pasen!”.
Así pues entre el hecho de recordar esos tiempos y algún golpe bajo de la memoria como darme cuenta que con quince años leía filosofía y ahora veo “Prison Break”, he mirado más esa web como quien se encuentra de pronto en un trastero una carpeta de su adolescencia.
Esa mirada amable (y porque no decirlo, algo condescendiente), me ha hecho pasar por alto el hecho de que, en muchos de sus artículos se desprende una justificación (cuando no apología) de la violencia.
En este caso además, yo creo que la paginita en cuestión supera mis posturas adolescentes y lleva hasta el paroxismo las curiosas y habituales paradojas de los extremismos (de cualquier signo, para mi entre unos y otros las únicas diferencias son puramente estéticas). La defensa a ultranza de la libertad se combina con la apología de la dictadura cubana por poner un ejemplo. La defensa de la inmigración se combina con la de las ideologías nacionalistas y en muchos casos pseudos-nazis.
En este caso, las contradicciones no soportan el mínimo análisis medianamente racional. Mientras que se apoyan manifestaciones violentas en Cataluña o País Vasco o Andalucía, las mismas manifestaciones en Venezuela se convierten en “manifestaciones fascistas con apoyo del imperio y de la falsimedia internacional”.
Hay paradojas mucho más complejas que provienen de este mundo interrelacionado en el que vivimos. Los mismos que se quejan de las guerras son los que protestan cuando las fábricas que fabrican componentes para las máquinas de guerra deciden cerrar o irse a otra parte.
Por último, me he quedado con un artículo que sin ser ni mucho menos el más sangrante, me ha llamado la atención y casi me ha hecho gracia (aunque imagino que al protagonista no le habrá hecho ni pizca de gracia). Se trata de un artículo donde se denuncia la utilización de unos punzones de castigo por parte de la policía autonómica catalana. El artículo, denuncia el hecho y como elemento probatorio se ilustra con una foto de un mosso d'esquadra tirado en el suelo con el punzón en la mano.
El texto literalmente dice:
Además del gravísimo atentado contra la libertad de manifestación que supuso el encajonamiento policial, durante tres horas, de una marcha de la Asamblea de Okupas de Barcelona, los Mossos d'Esquadra comandados por Joan Saura -dirigente de Iniciativa per Catalunya-Verds y Conseller de Interior- utilizaron el pasado sábado un arma policial desconocida (en la fotografía, un mosso abatido porta una en la mano) y cuyo fin no parece ser, precisamente, la reducción de daños.
Desde luego hay que ser cabrón para clavarle un punzón a un pobre Okupa indefenso. Imagino que el mosso fue “abatido” sólo para que se quedara quieto en la foto. Seguramente le dieron con una flor. Solo falta que la puta “falsimedia internacional” le da más importancia a la brecha en la cabeza que al hecho de que lleve un punzón de cinco centímetros en la mano.
Comentario:
La parte que habla de Cádiz me ha encantado, por la parte que me toca, claro. La has descrito muy bien.
Comentario:
Lo que es curioso, curiosisimo es que el Sr. Saura es el "amigo, "amante", "querido", "pareja", 2compañero", "novio", "noviete", escoge el que quieras, pero vamos el que se acuesta cada noche con una tal Inma Mayol, conocida defensora de ocupas y compañera (este si lo tengo claro), de partido del Sr. Saura.. Lo aceptamos como contradiccion??? No habiamos dicho que los que duermen en el mismo colchon se vuelven de la misma opinion??? Claro que igual no duermen ;-).. o duermen en camas separadas... es otra opcion.
Comentario:
Hará unos cinco o seis años conocí un okupa, con todo lo que significa ser ocupa y que tan bien explicas en tu blog. Probaba drogas de todas clases, ideología de izquierda extrema, aversión por el sistema capitalista, aversión por la democracia. En definitiva una joya muy erudita. Una de las cosas que me dijo es que no le gustaba que nadie le dijese que le reporsache su forma de vida y muchos menos su forma despreocupada de vida. Vamos nada más lejos de mi intención. Pero no sé por qué un día que tenía problemas, problemas derivados de su forma de vivir creyó que yo podría solucinarlos. Sólo le dije que toda forma de vida tiene conscuencias que han de ser tan asumidas como cuando lo único que te aporta es la diversión y esparcimiento. Que yo soportaba mi "vida tediosa" (como tantas veces me había reprochado)a cambio de no tener los problemas de la maravillosa vida de los inconformistas, así que de la misma forma que él no cargaba con mi vida tediosa y sus problamas, que solucionara los suyos en solitario.
Comentario:
La gente con tal de hacerse con la razón no hace ningún excrupulo a la exageración de todo.
Besotes.
Comentario:
Es como extrapolar el dicho de que quien roba a un ladrón tiene mil años de perdón a todos los ámbitos.
Y lo peor es que se lo creen.
Un beso.
Y lo peor es que se lo creen.
Un beso.





