Lulú
Lulú es un nombre de mujer. Un nombre extremadamente sexy para mi. Pero además es mucho más. Lamentablemente el anuncio de “Lulu? semua?” (mi profe de francés estaría orgullosa de mí) le ha hecho mucho daño a mi tópico. En realidad no tanto porque la Lulú del anuncio podría parecerse a mi Lulú . Todos sabemos lo que nos inspira “Lolita” verdad?.. y no te esperas una verdulera mayor con ese nombre. Pues a mi me pasa lo mismo con Lulú.
Para mí Lulu es una mujer toda sensualidad y sexualidad. Porque Lulú, me es dificil explicarlo, combina ambas cosas y mientras su aspecto es delicado y dulce lo que te provoca instintivamente es tiratela contra la pared o la encimera de la cocina. Podría decir, seguramente en un ejercicio de finura y "savoir faire" por mi parte, que Lulú es una puta con cara de muñeca de porcelana.
Lulú debe tener unos morritos cariñosos porque al preguntarle como se llama y contestar debe tener ese gesto medio entre un beso y una felación (que es como mamada pero más suave). Lulú puede ser rubia o morena aunque yo me la imagino más rubia. Antes de nada diré que yo siempre he dicho que una morena guapa es más guapa que una rubia guapa, pero en este caso Lulú con sus morritos colorados, en mi imaginación es blanquita y rubia. Yo me la imagino así. Lulú es pequeñita pero con muchas curvas y uno se la imagina agarrándola por la cintura y colocándola encima de uno. Una vez allí os aseguro que no se caería. Lulú no es latina, a pesar de lo que me gustan a mi las mujeres latinas.
Lo curioso es que puede que Lulú no sea el prototipo de mujer ideal para mí. No tengo prototipos, o a lo mejor tengo tantos que no me decido a seleccionar uno solo. Y es probable que jamás pruebe las delicias de Lulú pero eso no quiere decir que no las aprecie.
Lulú es, en definitiva, el morbo con forma de mujer. Lulú puede llamarse perfectamente Santiaga o Fulgencia. Da igual como se llame, Lulú siempre será Lulú.
Ayer conocí a Lulú.
Para mí Lulu es una mujer toda sensualidad y sexualidad. Porque Lulú, me es dificil explicarlo, combina ambas cosas y mientras su aspecto es delicado y dulce lo que te provoca instintivamente es tiratela contra la pared o la encimera de la cocina. Podría decir, seguramente en un ejercicio de finura y "savoir faire" por mi parte, que Lulú es una puta con cara de muñeca de porcelana.
Lulú debe tener unos morritos cariñosos porque al preguntarle como se llama y contestar debe tener ese gesto medio entre un beso y una felación (que es como mamada pero más suave). Lulú puede ser rubia o morena aunque yo me la imagino más rubia. Antes de nada diré que yo siempre he dicho que una morena guapa es más guapa que una rubia guapa, pero en este caso Lulú con sus morritos colorados, en mi imaginación es blanquita y rubia. Yo me la imagino así. Lulú es pequeñita pero con muchas curvas y uno se la imagina agarrándola por la cintura y colocándola encima de uno. Una vez allí os aseguro que no se caería. Lulú no es latina, a pesar de lo que me gustan a mi las mujeres latinas.
Lo curioso es que puede que Lulú no sea el prototipo de mujer ideal para mí. No tengo prototipos, o a lo mejor tengo tantos que no me decido a seleccionar uno solo. Y es probable que jamás pruebe las delicias de Lulú pero eso no quiere decir que no las aprecie.
Lulú es, en definitiva, el morbo con forma de mujer. Lulú puede llamarse perfectamente Santiaga o Fulgencia. Da igual como se llame, Lulú siempre será Lulú.
Ayer conocí a Lulú.
Comentario:
jaja cada uno tenemos una lulu en emnte, aysss yo no, yo tengo a un apolo!!! jaja y mi apolo seguro q no es igual q el apolod e otra, igual q tu lulu no es igual a otras lulu's
Besitos salados de CHOI
Besitos salados de CHOI
Comentario:
Curioso, después de siete años juntos resulta que se llamaba Lulú y no Silvia... Ella siempre es capaz de guardar un último secreto que me pone...
Comentario:
no recuerdo que nos hayan presentado.
Comentario:
Parece obvio que ha leído, o al menos visto "Las edades de Lulú".


Comentario:
felicidades por tu lulu
besos
besos
Comentario:
Definitivamente, despues de leer esos versos, no quiero caer en la tentacion precipicio...
Comentario:
Terapia (para Lulús y afines)
<b>Para no sucumbir
ante la tentación
del precipicio
el mejor tratamiento
es el fornicio
Jejeje, Benedetti, of course.
Qué bonito leer después de tanto tiempo esos versos!
G r a c i a s
<b>Para no sucumbir
ante la tentación
del precipicio
el mejor tratamiento
es el fornicio
Jejeje, Benedetti, of course.
Qué bonito leer después de tanto tiempo esos versos!
G r a c i a s
Comentario:
Ahora que habia encontrado una nueva fantasia, alguien se me adelanta...
Comentario:
Yo también fantaseo contigo, pero no porque "estés bueno", sino porque me derrites con tus posts.
Comentario:
ya veo. lulú es un trozo de carne muy sabroso. pos vale.
Comentario:
Imagino las sensaciones de Lulu, cuando te lee. Esa mezcla de inteligencia y sensualidad al escribir, me encanta.
Un beso
Un beso
Comentario:
Leyéndote me queda una sensación... no sé... ¿cómo describirla? ... ah! sí. Parece como si se hubiera colado un ángel en mi adsl, quiero decir, en mi conexión.
Un beso (hermoso post).
Un beso (hermoso post).
Comentario:
Como ya he comentado alguna vez, a mí, ese tipo de morbo me lo daba un estudiante al que di clases de Español.
Lo que no conté en aquella ocasión es que una vez vino a casa. Yo tenía un "todo en uno": salón-dormitorio-despacho. Tenerlo tan cerca, en mi territorio y con una cama enorme al lado... ufff...
Lo recuerdo hablándome de una forma que no lo hacía ningún otro alumno, como si entre nosotros hubiera una intimidad antigua, de viejos amantes. Lo hacía sin retirar sus ojos de los míos, moviéndose sensualmente, pronunciando lentamente cada palabra con aquella boca que yo ansiaba ver algún día golosa y hambrienta...
Pocas veces he tenido que sufrir un pulso así entre mis impulsos y mi conciencia... Pero aquél era un pueblo muy pequeño donde casi todo se acababa sabiendo. No me atreví a desafiar a todo y a todos con algo que tenía fecha de caducidad marcada desde el principio...
Más suerte con Lulú.
Lo que no conté en aquella ocasión es que una vez vino a casa. Yo tenía un "todo en uno": salón-dormitorio-despacho. Tenerlo tan cerca, en mi territorio y con una cama enorme al lado... ufff...
Lo recuerdo hablándome de una forma que no lo hacía ningún otro alumno, como si entre nosotros hubiera una intimidad antigua, de viejos amantes. Lo hacía sin retirar sus ojos de los míos, moviéndose sensualmente, pronunciando lentamente cada palabra con aquella boca que yo ansiaba ver algún día golosa y hambrienta...
Pocas veces he tenido que sufrir un pulso así entre mis impulsos y mi conciencia... Pero aquél era un pueblo muy pequeño donde casi todo se acababa sabiendo. No me atreví a desafiar a todo y a todos con algo que tenía fecha de caducidad marcada desde el principio...
Más suerte con Lulú.





