logotipo

img_google
Venturas y desventuras de un tio raro
El sarcasmo, como toda forma de ironía, es una tristeza que no quiere llorar y se ríe.
Acerca de
Podría decir que soy normal y amigo de mis amigos pero, aparte de ser una solemne tontería, no tengo claro ninguna de las dos cosas.
Post-it
Enlaces
Acesos directos desordenados
Mujeres con demasiado pecho
Y aquí.. las que son demasiado cariñosas
Logo CCFVLS
Sindicación
 
El desmarque
- Hombre!, cuanto tiempo…..

Este suele ser el inicio de una conversación artificial y nada interesante. En este caso fue una excepción. Me encontré con un ex-compañero de trabajo. Como no nos une nada excepto la coincidencia en una misma empresa (y a veces frente a una misma máquina de café) la conversación comenzó por los mismos derroteros de siempre: “y tu sigues allá?”, “y ahora que haces”, etc.. Tras un breve relato de mi situación actual el me cuenta la suya y logra sorprenderme.

Como yo, dejó todo aquello. Pero él ha cambiado de vida totalmente. Cuando yo lo conocí era un gerente de proyecto o lo que es lo mismo una especie de comercial / auxiliar administrativo pero con sueldo de ejecutivo, parking y coche de empresa. Era de la generación que yo llamo del “alubión”. Esta generación esta formada por multitud de personas que se metieron en empresas de consultoría e informática a principios de los años noventa y han subido como la espuma empujados por las efervescencia del sector en esa década. El curioso suceso supuso que de pronto un becario del noventa en una empresa de doscientos empleados se convirtiera en un mando intermedio (algunos más de intermedio) cuando en cinco años la empresa pasaba a tener ocho mil.

Esta generación tenía varias características que a mi siempre me llamaron la atención. En primer lugar la variedad de perfiles. Yo he conocido a Médicos, sicólogos, farmacéuticos, abogados, filólogos o incluso filósofos que se dedicaban a temas técnicos. O mejor dicho que llevaban proyectos que tenían que ver con asuntos de este tipo. Otra cosa curiosa era observar como la pirámide de mando (y de remuneración) de estas empresas era inversamente proporcional a la pirámide de formación y conocimientos. En un bufete de abogados, o en un estudio de arquitectura lo normal (imagino que con muchas excepciones) es que el socio, o el mando intermedio tenga más experiencia y conocimientos. En las empresas de este tipo (consultoría tecnológica y/o estratégica) es muy corriente encontrar todo lo contrario de forma que hay una base tremendamente preparada frente a un staff medio y directivo mediocre. Obviamente con más experiencia pero una experiencia de “bajo valor añadido” (no es lo mismo diez años de experiencia que un año de experiencia repetido diez veces).

Así nos encontramos frente a un tipo con una cierta edad (mayor que yo) con un sueldo que mucho considerarían sueldazo sin grandes conocimientos valorables en el mercado (salvo tal vez de hoja excell). A esta gente, como es muy lógico, no hay forma de sacarlos de donde están y además a las empresas les cuesta bastante ya que suelen disponer de antigüedad y sueldo suficiente como para que la indemnización sea cuantiosa. Un ejemplo de esto son los famosos “jubilados de IBM” que son un grupo de mandos intermedios que llegaron a tal acuerdo económico a principios de los noventa que la mayoría dejó de trabajar (algunos con poco más de cuarenta años).

Yo me precio de haber dejado ese mundo por uno mucho más sacrificado (y gratificante desde luego) como es el del emprendimiento pero, al fin y al cabo, mi decisión fue, en cierta forma, un salto con red. Me sigo dedicando a mi trabajo y con unas buenas condiciones.

Sin embargo este tipo me dejó totalmente sorprendido. El había dejado la multinacional para ¡vender bolsos en un mercadillo!. A veces hacemos tonterías por amor y algunas otras (las menos) hacemos cosas inteligentes. Contra la opinión de muchos (por ejemplo de mi madre y según me confesó, también de la suya) él había hecho algo inteligente. O al menos había hecho algo arreisgado dejando la consultoría por puro amor. Encontró a una mujer que se dedicaba a hacer bolsos y venderlos por las ferias y decidió dejar el BMW por la furgoneta. Es cierto que, según me comentó también estaba pensando abrir una tienda en un barrio pijo de Madrid para comercializar los bolsos que, según me dijo con evidente brillo en los ojos, son una maravilla porque su chica es una artista.

Así pues, paso atrás y reverencia (chapeau!) al señor. Lo cierto es que cuando lo vi tardé tiempo en reaccionar y no supe porqué. Después me di cuenta de que iba en vaqueros con una camisa suelta y que yo jamás lo había visto sin traje. Cuando me despedí, por estas cosas de la mente humana tan dada a las comparaciones, no pude evitar pensar que este hombre había conseguido eliminar de su lista de necesidades espúrias incluso algunas de las que yo mantengo.

Hay a quien el destino le desmarca y hay quien consigue desmarcase del destino.
 
Comentario:
HOLA:
Según he entendido, decidió dejar un proyecto por otro que le resultaba más interesante...
El que sube una montaña por dinero, es capaz de subir otra en compañía y por menos dinero... son proyectos que van saliendo en la vida, uno o una los coge o no...

El que crea que se quedará de por vida, arriba, en la primera montaña que subió... pues va ser que no, ya vendrá alguien, o algo, y te empujará montaña abajo...

Síguele la pista a esos cuarentones jubilados de IBM, seguro que estan subiendo otras montañas...

P.D.- El mito del BMW masculino ha terminado... el albañil veinteañero ya lo calza...

C'est la vie
 
Comentario:
Me ha gustado, como acostumbrado, tu manera de explicarlo. Pero, como acostumbrado también, no estoy en absoluto de acuerdo: dejar tu vida por amor es un error de catastróficas consecuencias. El día en que el amor se va (que se va, no hay que ser Sherlock Holmes para averiguar eso) te quedas con una furgoneta y sin posibilidad alguna de comer foie y beber champagne para desquitar tus penas.
Ahora bien, si lo hizo hastiado del mundillo de las consultoras I.T. pues ya lo veo más inteligente...
 
Comentario:
Yo tengo un caso cercano que también abandonó la empresa por la que luchó durante varios años para ponerla en pie justo cuando ésta empezaba a despuntar... y todo para montar un huerto ecológico en un pueblecito, con la mujer de la que se enamoró locamente.

El amor es así... o así debería ser.

Un beso.
 
Comentario:
durante un tiempo tuve el presentimiento de que un día acabaría viviendo en la calle, alguna vez que me permití expresarlo, me reprendieron diciendo que no dijese tonterías que yo era demasiado comodón y cobarde para acabar así. ahora el presentimiento ha pasado, pero cuando veo a algún indivíduo viviendo en la calle, pienso seriamente si sería capaz de vivir igual. la situaciones no son comparables, pero a veces no quedan más cojones que desmarcarse,

salud,
 
Comentario:
Que valor!!! Yo no sería capaz...soy del "clan" de las que no toman una decisión sino están seguras que por lo menos, no va a pasar nada malo..
Está claro que nos hemos creado unas necesidades que todo es dinero, dinero, dinero y por ello renunciamos a ideas, sueños, proyecto...
Tu ex-compañero es genial, espero que le vaya bien!!
 
Comentario:
tu post de hoy es para mi una casualidad de mi post de ayer. Ese ex compañero de oficina tuyo posiblemente se la jugo, por algo que creía mejor para él.
Yo lo quiero hacer tambien pero no tengo el suficiente valor como para hacerlo sola..
Al leerte me he dicho a mi misma "ves lu, que se puede.. tirate a la pileta" aunque la mía no creo que tenga red como la tuya..
En fin, me alegro por tu amigo.. como es esa frase que esta de moda "no es mas feliz el que mas tiene sino el que menos necesita".
ese es tu amigo.
un saludo don tito.
 
Comentario:
Cuando el valor de la vida se basa en "con quien" la compartes en vez de en "cuanto tienes" o "qué haces", imagino que se hacen cosas así y además se logra ser feliz, con una tienda en el mercadillo o con una tienda en Serrano ...
Lo difícil hoy en día es abrir la mente y darnos cuenta de qué es lo que verdaderamente nos importa. Algunos además de averiguarlo hasta consiguen actuar en consecuencia. Todo un logro.
 
Comentario:
Seguramente me he explicado mal y es cierto que hay cosas que se dan por hechas. La chica, de hippie tiene más bien poco y de hecho, ya es una gran artista.

Pero eso si, en lo fundamental sin duda estoy de acuerdo. Cuanto menos necesites más rico y más libre eres en todos los sentidos.
 
Comentario:
No sé qué pensarás tú pero este post es el mejor proyecto que podrás presentarle jamás al amigo que te pidió información para hacer que los quinientos mil euros le durasen para vivir sin trabajar hasta finalizar su existencia. Dejar de tener necesidades posiblemente pasa por dejar de pensar que no se puede vivir bien por debajo de los dos mil quinientos euros. Que se lo digan a tu excompañero si su vida no es buena. Aunque está claro que la cabra tira siempre para el monte, y abrir una tienda en un barrio pijo de madrid no hará más que volver a hacerle cambiar la furgoneta por un BMW y los vaqueros por traje y corbata. Y cambiar a su amor hippie por una artista de élite de la que al final se desenamorará y hará que surja una guerra por el imperio formado y el grado de participación de ambos en la fortuna creada.
No