Señales de humo
Hoy me cuenta una amiga (conocida en realidad) del trabajo que no irá a la cena de Navidad acompañando a su pareja porque han discutido. Ella, que seguramente no es miss universo pero, como toda mujer sabe que puede resultar muy deseable, cada vez que va a este tipo de eventos se viste muy femenina y sexy. La conozco, tiene un gusto exquisito pero es cierto que cuando se pone un vestido ajustado de fiesta y los taconazos se convierte en una señora de rompe y rasga. Su pareja opina lo mismo y dice que no le gusta pensar que todos sus compañeros de trabajo la desean y la desnudan con la mirada. Me pregunta si a mi me importaría y yo le contesto que no tengo celos por eso. Es más, me encanta.
Y es así. Yo no he sentido celos de ese tipo jamás. Para mi, el hecho de ir con una mujer sexy (elegantemente sexy) y deseada por todos me excita sobremanera. Normalmente esas salidas a cócteles, cenas, eventos, etc… suelen terminar, al regreso, en polvo disperso y distribuido desde la puerta de casa hasta la cama, el sofá, la mesa o la encimera de la cocina. Normalmente el primero con la ropa aún puesta.
En fin, así me he ido preguntándome cuando había sentido yo celos. He repasado mentalmente y confirmo que no soy celoso. Nunca me ha molestado que determinado compañero de trabajo estuviese bueno, o incluso que mi pareja me contara como le tiraban los tejos. He repasado las ocasiones en las que conozco casos de celos y no me afectan demasiado. Descubro que, efectivamente, en pareja no soy muy celoso. Y eso puede ser malo porque, a veces, se confunde con desinterés. No lo es pero puede confundirse.
Pero pensando en ello me he dado cuenta, una vez más, que soy raro, porque siendo la “pareja oficial” no suelo tener celos pero siendo “el otro” a veces si los he tenido.
De hecho los tuve. Celos que eran como puñales. En un post anterior, hablé de cuando nos conocimos Ella y yo y de cómo pasaron varios días (dije cinco, por decir algo, pero no recuerdo el número obviamente, supongo que serían algunas más) en los que yo hablaba por teléfono con Ella pero después se iba con el que fue su novio. Si analizo fríamente las circunstancias y el resultado final podría decir que seguramente el que debería haber tenido celos es el otro pero yo no podía evitarlos. Me di cuenta de forma progresiva que me molestaba que me hablase de él incluso cuando lo hacía de forma no muy agradable. Tenía un todo-terreno de una determinada marca y odié esa marca (aún la odio, no sé porqué). Es absolutamente irracional. Ella, en las primeras conversaciones, parecía no darle mucha importancia y me podía contar con todo lujo de detalles como los padres de él se iban al pueblo y como irían a su casa. Obviamente, era evidente lo que eso significaba y dolía.
No soy tonto ni mojigato. Sé que estas cosas pasan y desde luego no podía culparla de nada. No tenía derecho y ella no estaba actuando mal. Ella tenía su "novio formal" y estaba conociendo a otra persona. Sólo eso.
Ella me hablaba cada vez menos de esta tercera persona y yo lo agradecía. Poco a poco me iba consolando sin apenas notarlo con sus pequeños guiños. Ya no sólo no me hablaba de él sino que me venía a insinuar que “yo era el importante”.
Me gustaba hablar por teléfono pero después, sobre todo por la noche en esos fines de semana (era cuando se quedaba libre el piso del “niño” de 35 años que vivía con papa y mama), me sentía muy mal. Incluso alguna vez pensé directamente dejar de llamarla. Sin aviso previo. Simplemente dejarlo y ya está. Así el dolor serviría para algo: para olvidarla.
Estuve a punto hasta que un día de estos recibí una llamada de madrugada (entonces no había sms ni mails). La otra voz simplemente dijo:
- Sólo quería que supieras que ahora mismo, y desde que dejamos de hablar, no he hecho otra cosa que pensar en tí.
Y colgó. Cuando yo colgué era otro. Pasó el tiempo (no mucho, aunque para mi eterno) y Ella dejó al novio y se fue conmigo pero siempre recordaré esa llamada, esas señales de humo. Yo sabía lo que había pero el simple hecho de saber que se había acordado de mí me daba fuerzas para continuar.
Definitivamente, no soy celoso, y me alegro porque cuando lo soy me duelo.
Y es así. Yo no he sentido celos de ese tipo jamás. Para mi, el hecho de ir con una mujer sexy (elegantemente sexy) y deseada por todos me excita sobremanera. Normalmente esas salidas a cócteles, cenas, eventos, etc… suelen terminar, al regreso, en polvo disperso y distribuido desde la puerta de casa hasta la cama, el sofá, la mesa o la encimera de la cocina. Normalmente el primero con la ropa aún puesta.
En fin, así me he ido preguntándome cuando había sentido yo celos. He repasado mentalmente y confirmo que no soy celoso. Nunca me ha molestado que determinado compañero de trabajo estuviese bueno, o incluso que mi pareja me contara como le tiraban los tejos. He repasado las ocasiones en las que conozco casos de celos y no me afectan demasiado. Descubro que, efectivamente, en pareja no soy muy celoso. Y eso puede ser malo porque, a veces, se confunde con desinterés. No lo es pero puede confundirse.
Pero pensando en ello me he dado cuenta, una vez más, que soy raro, porque siendo la “pareja oficial” no suelo tener celos pero siendo “el otro” a veces si los he tenido.
De hecho los tuve. Celos que eran como puñales. En un post anterior, hablé de cuando nos conocimos Ella y yo y de cómo pasaron varios días (dije cinco, por decir algo, pero no recuerdo el número obviamente, supongo que serían algunas más) en los que yo hablaba por teléfono con Ella pero después se iba con el que fue su novio. Si analizo fríamente las circunstancias y el resultado final podría decir que seguramente el que debería haber tenido celos es el otro pero yo no podía evitarlos. Me di cuenta de forma progresiva que me molestaba que me hablase de él incluso cuando lo hacía de forma no muy agradable. Tenía un todo-terreno de una determinada marca y odié esa marca (aún la odio, no sé porqué). Es absolutamente irracional. Ella, en las primeras conversaciones, parecía no darle mucha importancia y me podía contar con todo lujo de detalles como los padres de él se iban al pueblo y como irían a su casa. Obviamente, era evidente lo que eso significaba y dolía.
No soy tonto ni mojigato. Sé que estas cosas pasan y desde luego no podía culparla de nada. No tenía derecho y ella no estaba actuando mal. Ella tenía su "novio formal" y estaba conociendo a otra persona. Sólo eso.
Ella me hablaba cada vez menos de esta tercera persona y yo lo agradecía. Poco a poco me iba consolando sin apenas notarlo con sus pequeños guiños. Ya no sólo no me hablaba de él sino que me venía a insinuar que “yo era el importante”.
Me gustaba hablar por teléfono pero después, sobre todo por la noche en esos fines de semana (era cuando se quedaba libre el piso del “niño” de 35 años que vivía con papa y mama), me sentía muy mal. Incluso alguna vez pensé directamente dejar de llamarla. Sin aviso previo. Simplemente dejarlo y ya está. Así el dolor serviría para algo: para olvidarla.
Estuve a punto hasta que un día de estos recibí una llamada de madrugada (entonces no había sms ni mails). La otra voz simplemente dijo:
- Sólo quería que supieras que ahora mismo, y desde que dejamos de hablar, no he hecho otra cosa que pensar en tí.
Y colgó. Cuando yo colgué era otro. Pasó el tiempo (no mucho, aunque para mi eterno) y Ella dejó al novio y se fue conmigo pero siempre recordaré esa llamada, esas señales de humo. Yo sabía lo que había pero el simple hecho de saber que se había acordado de mí me daba fuerzas para continuar.
Definitivamente, no soy celoso, y me alegro porque cuando lo soy me duelo.
Comentario:
Te comportaste como un buen jefe indio..que supiste muy bien esperar y después leer "sus señales de humo" que te daban permiso a "entrar en su tribu" :-)...Los celos, para mi son la "inseguridad del amor"...se tienen cuando se teme perder algo y son muestra de un sentimiento enfermo. Si no eres celoso quizás sea pq eres una persona certera cuando sientes y cuando amas...pero no porque seas raro, Tito...!!!. Es otra variable no crees, hombre de ciencias?!?, Besos. Y a bailar y disfrutar!!!. Rocío.
Comentario:
siempre he considerado que los celos es inseguridad en una misma y falta de confianza en los demas......si no confias a quien amas que te queda??
;)
;)
Comentario:
Yo me considero una persona celosa, cuando compartí mi vida me sentía orgullosa de mi pareja y me gustaba que brillara a mi lado. El problema viene cuando tu eres la tercera persona, entonces él brilla del brazo de otra, mientras te dice que piensa en ti. En este caso es imposible no sentir celos cuando sabes que van a irse juntos y ... sabe dios que mas. En estas situaciones nadie gana, todos pierden.
Comentario:
Nunca he sido celosa y me he enamorado muy profundamente de otra persona... pero si me han hecho la vida imposible por culpa de unos celos enfermizos, que al final consiguieron que dejara de amarle.
No entiendo los celos.
Besos de una maia.
No entiendo los celos.
Besos de una maia.
Comentario:
No sé si se llaman celos, yo sentía que algo en mi interior me pinchaba y me oprimía, cuando se alejaba de mi. cuando no sabía que estaría haciendo, quería saber todo de él, saber con quien estaba en cada momento, pero no preguntaba por no aparentar celosa.
Con el tiempo maduras y aprendes. Y me dí cuenta de que cuando amas a alguien tienes que dejarle ser libre. Aprendí a amar de verdad, amar sin esperar nada a cambio y desinteresadamente y nunca sabré que siente porque él no lo quiere decir y yo no lo quiero preguntar.
Con el tiempo maduras y aprendes. Y me dí cuenta de que cuando amas a alguien tienes que dejarle ser libre. Aprendí a amar de verdad, amar sin esperar nada a cambio y desinteresadamente y nunca sabré que siente porque él no lo quiere decir y yo no lo quiero preguntar.
Comentario:
No estoy de acuerdo con esos comentarios sobre que si no has sentido celos es porque no has estado enamorado. Los celos no tienen que ver con el amor, sino con el sentimiento de posesión que algunos confunden con amor.
Comentario:
Es que los celos se fundamentan en la inseguridad de la persona que los siente. Si tu vas a una fiesta con una mujer espectacular y sabes que cuando vuelvas va a haber "fiesta" en casa eres el tío mas feliz del mundo porque además puedes exhibir tu conquista (los tíos somos un poco primarios para eso). Pero claro si es ella quien pasa el día con otro no puedes controlar lo que hace o siente y quieras que no al final acabas dudando si ella siente lo mismo que tu.
Comentario:
Pues me imagino que los celos dolerán mucho, porque creo que yo no he sentido ese dolor en mis propias carnes, por lo menos no me ha dolido tanto como para acordarme de ello. Yo tampoco soy celosa, y recnozco que muchas veces me jode porque yo misma soy la que confunde el no ser celosa con desinterés. A lo mejor es que, como dice kenefu, no me he enamorado nunca de verdad...
Comentario:
Yo tambien crei que no era celosa, pero no es que no lo fuese, es que nunca me habia enamorado de alguien que compartir. Yo lo deje de llamar, pero lo veo cada dia en el trabajo, veo como vienen a buscarlo, como se va en el coche con otra... y el lanza esas señales de humo, lo hace cuando ve que estoy consiguiendo alejarme de el... lo mio no tiene final feliz y he descubierto que los celos son envidiosos, rencorosos y hacen mucho daño.
Comentario:
eso no son celos, tío raro.
a eso lo llaman enamorarse.
¡y qué bonito es cuando acaba bien!
a eso lo llaman enamorarse.
¡y qué bonito es cuando acaba bien!
Comentario:
Seguro que no te mintió cuando te hizo esa llamada, porque yo lo he hecho, no en llamada, sí en sms, y no mentía.. a veces.. aunque estes con una persona tu mente está con otra.
Un beso y disfruta la noche.
Un beso y disfruta la noche.





