<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Venturas y desventuras de un tio raro]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/untiporaro/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[El sarcasmo, como toda forma de ironía, es una tristeza que no quiere llorar y se ríe.]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[Venga que nos vamos...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/untiporaro/c_301.htm]]></link><description><![CDATA[Pues eso, que me largo porque en este sitio ya no me cabe nada más. <br/><br/>Tampoco es tan lejos. Me voy <a target="_blank" href="http://titobeno.blogspot.com/">aquí</a> al lado.]]></description><author><![CDATA[titobeno]]></author></item><item><title><![CDATA[Los libros]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/untiporaro/c_300.htm]]></link><description><![CDATA[Hoy he mirado el blog y me ha dado por revisar algún comentario del post anterior al anterior. Me he encontrado un comentario bastante extenso que comienza con la siguiente frase: <i>“Yo, como ya sabes, y muy a pesar de mi madre, no soy adicto a libros.”</i><br/><br/>Lo cierto es que me ha sorprendido primero por la familiaridad. Que yo recuerde (y a lo mejor ahora estoy metiendo la pata) no conozco al comentarista. De hecho no me cuadra con nadie. Pero una vez superada la sorpresa inicial he leído el tocho y no puedo por menos que estar totalmente de acuerdo con el fondo del comentario.<br/><br/>Lo he hilado con el comentario previo de Inés que decía: <i>“Puedo entender que para las cosas técnicas uno busque en google, pero el hecho de que en una casa no haya libros sigue significando que al dueño no le gusta el maravilloso placer de leer.Y no hay confusión posible”</i>. Es algo que he escuchado muchas veces y a mí me ha hecho pensar en la de veces que he tenido esa discusión (en el puro sentido de discutir no de pelear).<br/><br/>Hace tiempo, estaba yo en casa de mi hermana con una amiga suya de toda la vida cuando hablando sobre no se qué me dijo “pues es un libro estupendo, si estas aquí mañana te lo traigo” a lo que mi hermana respondió con un tajante: “No, mi hermano no lee”.<br/><br/>Me quede “patidifuso”. Una de las personas que más me conoce (y más me quiere, lo cual demuestra que es posible combinar ambas cosas) ¿dice que yo no leo?. En primer lugar la afirmación es absurda porque puedo asegurar que sin lugar a dudas es la actividad, junto con la de dormir, en la que he ocupado más tiempo en mi vida. De hecho me costaría decidir si he llevado más tiempo leyendo que durmiendo o viceversa. Tampoco es nada especial. Pero claro, mi hermana al decir “no lee” no se refería a que nunca lea (además ella sabe perfectamente que, literalmente y algún día lo explicaré, leo desde antes de aprender a hablar) sino a que no leo libros. Pero eso también es falso. En realidad ella se está refiriendo a leer novelas o si queremos ser un poco más amplios aunque inexactos, a leer literatura.<br/><br/>Mi hermana es de esas personas que siempre tienen un libro en la mesilla de noche y leen unas páginas antes de dormir. A mí como costumbre me parece tan sana como otra cualquiera. Yo no podría porque, en primer lugar, cuando me acuesto normalmente estoy hecho polvo y porque además, a mi me cuesta un mundo leer a trocitos. Yo cuando me pongo, me pongo, con lo que si tuviera esa costumbre más de un día iría al trabajo sin dormir.<br/><br/>Y dicho esto, y que me parece estupendo la gente que lee novelas sea en la cama, en el metro o en el baño, no le noto la especie de “marca de calidad intelectual” que mucha gente le encuentra. No han sido ni una ni dos veces la que he escuchado (normalmente a mujeres, aunque esto puede ser por el simple hecho de que les suelo prestar más atención cuando hablan) lo de “yo no podría estar nunca con alguien que no lea” o su versión indirecta “no podría estar nunca con alguien que no tenga libros en su casa”. Ni que decir tiene que una de ellas es mi hermana. Se casó con un tipo que leía mucho y era un capullo (tampoco es una norma, los capullos no tienen fronteras intelectuales).<br/> <br/>Aparte del hecho constatable de que los libros se utilizan en muchos casos como elementos de decoración (aún recuerdo a un amigo que me dijo que no entendía como compraba un libro tan caro y tan estrecho. ¡A esos precios, llenar la estantería del salón te va a salir por un pico! ), no entiendo muy bien el porqué de esos prejuicios. <br/><br/>Como bien decía el comentario al que me refería, los libros están en muchas ocasiones sobrevalorados. Para mi un libro es un medio de comunicación o un formato como puede ser el cine o la televisión como medios, o el documental como formato. Como cada medio no es bueno o malo por si mismo. Tiene ventajas e inconvenientes. Es obvio que el escritor de novelas tiene la facultad, por ejemplo, de recrearse en el pensamiento de un personaje cosa que en una película es difícil hacer. También es cierto que el libro juega con la imaginación del lector y que le obliga a hacer un esfuerzo mental mayor. Te puede gustar más un libro que el cine pero eso no quiere decir que quien lee una novela sea un tipo culto y quien ve una película sea un monigote sin cerebro (obviamente exagero). De hecho, el mayor esfuerzo mental (y eso parece ser que ha sido medido) se produce con un videojuego y sin embargo son denigrados constantemente por la cultura oficial.<br/><br/>Aparte de la ficción, en otros asuntos como por ejemplo en ensayos, historia, o estudios científicos de todo tipo no creo que un libro sea por defecto el mejor de los formatos. Cualquiera que haya visto los documentales que se hacen hoy en día, creo que se convencerá de que, independientemente de si el contenido es más o menos exacto, el formato ofrece capacidades que en un libro sería imposible alcanzar. Ayer mismo estuve viendo uno de esos documentales donde se explicaban las tácticas militares de los romanos. En él no solo se reproducían los movimientos de las legiones sobre esquemas animados, sino además se reconstruían físicamente las típicas armas romanas, desde la Gladius Hispaniensis (la típica espada romana, de origen hispano) hasta las grandes armas de asalto. A lo más que llego Darwin o DaVinci en sus libros es a hacer dibujos. ¿Nos podemos imaginar que hubiese podido hacer DaVinchi con una herramienta de diseño actual?.<br/><br/>En poco más de una hora (fundamental para alguien que no tiene mucho tiempo como yo) me mostraron una parte de la historia. Yo lo hago por pura diversión pero nadie puede negar que es una forma de aprender. Acaso si esa hora y media la hubiese dedicado a leer unas cuarenta páginas de un libro de historia se podría decir que era más culto?. Yo creo que no. Hoy en día, afortunadamente hay muchos medios de comunicación disponibles. Por ejemplo, desde hace un tiempo, está la web que con su capacidad multimedia y sobre todo con la funcionalidad de hipervínculos permite mucha más agilidad que el formato lineal de un libro. Es cierto que es mucho más cómodo leer en papel (yo tenía la costumbre de imprimir las cosas para leerlas en papel) pero eso no quiere decir que el libro siempre sea mejor.<br/><br/>Pero quien suele dar esa especie de marchamo de calidad a la costumbre de leer libros no solo habla de formatos sino de géneros. Parece ser que la cultura está indisolublemente ligada a la novela o poesía. Siempre me ha llamado la atención esto porque desde algún punto de vista me parece incluso ilógico. Pero es así, si lees la ultima novela del autor de moda (o de un clásico, da igual) eres culto pero si lees un tratado sobre instalación de conductos de refrigeración no lo eres. <br/><br/>Como he dicho alguna vez, si algún día me dijeran que propusiera alguna cualidad para definirme, entre todas, elegiría la curiosidad. No hace mucho he leído en el post de Miroslaw una frase que dice “la curiosidad es la fuente de la sabiduría”. Suena algo pedante pero creo que, si no suficiente al menos es una condición necesaria. Yo solía definir las librerías como la tienda de los deseos. Si quería saber sobre algo, me iba a la librería y encontraba un libro que me lo explicaba. Ahora, sigo pensando lo mismo pero está Internet (y su profeta Google) que es el hiper de los deseos. Una cosa en la que Inés se confunde, aunque es muy normal porque yo me explico mal y no es la primera vez que me lo dicen, es creer que yo cuando leo ensayos, o libros científicos lo hago por mi trabajo. Cuando yo iba a las librerías, normalmente los sábados. Solía elegir un tema que tuviese que ver con mi trabajo (que además es mi hobby) y otro que no tuviese nada que ver. <br/><br/>Normalmente volvía con una especie de frustración y con una lista mental de próximas adquisiciones. Alguna vez alguien me acompañaba pero termine por procurar ir solo a la librería porque para mucha gente es frustrante (cuando no irritante) ver como puedo llegar a emocionarme hojeando un tratado sobre papiroflexia, caligrafía, el Movimiento Dada o la fabricación del caucho. De hecho eso no se me ha quitado. Mi última adquisición en la web es un libro sobre “como construir un generador eólico”. Se que puede ser difícil entender que para mí, además, leer eso puede ser tan divertido como para otros ver el Gran Hermano. Lo que no haré  es criticar a quien vea Gran Hermano en vez de leer lo que yo leo.<br/><br/>Las novelas las dejo para momentos de relax y descanso. Para mí de hecho son lecturas ligeras y la mayoría de las veces intrascendentes. Pero en la piscina me relaja más una novela que llevarme un dvd portátil o un mp3. En las últimas vacaciones me dió el tiempo justo para leer “Los pilares de la tierra”. Novela por cierto que muchos consideran la mejor jamás escrita y que para mi está bastante sobrevalorada. Claro que he leído novelas (seguramente no tantas como mi hermana) pero sinceramente, no valoro de forma muy diferente a quien le gusta leer novelas o a quien le gusta ver cine. Son formas distintas de entretenimiento.<br/><br/>Es cierto que lo libros tienen un cierto valor especial que, al menos en mi caso, viene dado de la importancia que siempre le han dado en mi casa. Cuando hice limpieza en mi estudio hace unos meses, me costó un mundo tirar varias cajas de libros viejos aún a pesar de que en la mayoría de los casos, eran libros que trataban temas que no existían. Pero creo que eso es algo similar, de alguna manera, a la razón por la cual mi abuela le daba un beso al pan si se caía y odiaba tanto tirar comida. Así pues, aunque es cierto que alguna vez he entrado en una casa y la ausencia total de libros me ha sorprendido, no creo yo que sea una medida tan exacta como para calificar la cultura del propietario. Aparte de que puede suceder que, como me pasa a mí, haya decidido guardarlos debajo de la cama y en los armarios.<br/><br/>Tendré que comprar dos metros de "grandes obras de la literatura" para el salon ;-)]]></description><author><![CDATA[titobeno]]></author></item><item><title><![CDATA[No digo diferente, digo raro]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/untiporaro/c_299.htm]]></link><description><![CDATA[Me estoy planteando cambiar de casa bloguera. Como de bien nacido es ser agradecido yo he de estarlo a ya.com que tuvo a bien proporcionarme una tribuna donde explayarme. No obstante, me da la impresión que, con todos mis respetos, este barrio de la blogosfera es un tanto suburbial así que me voy al mucho más concurrido y cosmopolita Blogger.<br/><br/>Y en estas estaba creando mi blog en un ratillo muerto cuando llego al punto de seleccionar la url. Por aquello de la continuidad decido utilizar la misma que aquí pero, ante mi sorpresa (sorpresa relativa)  descubro que ya está utilizada.<br/><br/>Bien, tampoco es que se trate de el nombre más extraño del mundo. Tipos raros puede haber muchos y tal vez uno de ellos decidió ponerle nombre a su blog.<br/><br/>Como ya he dicho antes soy un aficionado a las casualidades y serendipias. Y lo cierto es que tiene cierta gracia que cuando entro en el blog, éste sólo tiene un post de cierto contenido. Se trata del típico blog abierto y abandonado a su suerte. El post es, a modo de presentación y tiene el siguiente texto:<br/><br/><i> Bueno, pues para empezar ahí van unas palabras sobre mí: <br/><br/>Vivo en Madrid, España. Tengo 39 años, trabajo en una multinacional americana en el desarrollo de aplicaciones informáticas. Estoy casado y tengo un hijo de 2 años. <br/><br/>Mis aficiones son: la programación (como hobby), jugar con mi niño y salir de copas con los amigos. <br/><br/>Y esto es todo por ahora.<br/></i><br/><br/>No es que sea un prodigio de post pero me he quedado pensativo y atribulado (una magnífica palabra para un sms por cierto). <br/><br/>¿Porqué esa tribulación? os preguntareis con lógica desazón. Muy fácil. En la fecha en la que escribió ese post y exceptuando el pequeño detalle del niño y la mujer, puedo ser yo perfectamente. <br/><br/>En realidad no. Esto está escrito en el 2004 y yo tenia 37 y llevaba más de un año fuera de la multinacional pero no deja de ser curioso el que un tipo que se autodenomina “un tipo raro” viva en el mismo país, en la misma ciudad, se dedique casi a lo mismo que yo en una empresa de las mismas características, tenga más o menos mi edad y sus hobbys sean parecidos.<br/><br/>Pues eso, que seré raro pero por lo visto bastante común. Vaya que parafraseando a Fito y alterando un poco el sentido de la frase podría decir aquello de "no digo diferente, digo raro".<br/><br/>PD: Cuando haga la mudanza y abra el nuevo chiringuito ya os daré la dirección. De momento, sigo por aquí apurando mis últimos megas de espacio (manda huevos…).<br/>]]></description><author><![CDATA[titobeno]]></author></item><item><title><![CDATA[Columnistas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/untiporaro/c_298.htm]]></link><description><![CDATA[La irrupción de Internet ha causado estragos en muchos sectores. Yo suelo comentar que antes de la llegada de la red tenía un gasto mensual en libros muy considerable ya que, mitad por placer, mitad por necesidad, siempre me ha gustado estar al día en muchas disciplinas. Así por ejemplo, si en el proyecto en el que estaba inmerso se trataba (aunque fuese “de refilón”) la gestión de almacenes, allá que me iba yo a la casa del libro (aún recuero los desayunos en la cafetería de la gran vía los sábados por la mañana) a rebuscar “todo lo que se había escrito sobre almacenes”.<br/><br/>Eso pasó a la historia. Hoy pongo “gestión de almacenes” en el google y listo. No sé si las librerías lo han notado pero yo desde luego sí. En mi despacho aún quedan recuerdos de todos esos libros pero siendo sinceros, hoy podría tener perfectamente mi estudio con una mesa, una silla, un portátil y una conexión a la red. Como mucho, un metería un disco duro para aumentar capacidad. Hoy en día esa impresión que te causa una casa sin libros puede ser engañosa.<br/><br/>Otro ejemplo de sector destruido es el de los videoclubs. Yo conozco a una chica que trabaja en uno y se defiende pero las grandes cadenas como Blockbuster lo han pasado tan mal que incluso, en España han cerrado. No hay que ser un sabio para saber porqué. Hoy día la gente o compra una peli o se la baja de Internet. Tengo un conocido cinéfilo que un dia me dijo: "Las películas procuro verlas en el cine, después las que me gustan y alguna que no haya podido ver en el cine antes me las bajo de Internet y si me siguen gustando, entonces compro el DVD". Yo suelo obviar el primer y último paso.<br/><br/>Un último sector en crisis es el de los columnistas de periódico. Yo recuerdo desde que tengo uso de razón a mi padre con el periódico. Siempre era el ABC. Mi padre no tienen ninguna tendencia declarada pero desde siempre en Sevilla (ahora supongo que habrá cambiado) han habido dos periódicos, el ABC y los demás. El éxito del ABC yo siempre he creído que era su formato y la grapa. Esa grapa que los periodistas y eruditos amantes de los grandes tabloides consideran una vergüenza pero que, para el común de los mortales, hace que sea mucho más cómodo de manejar.<br/><br/>Asociado al recuerdo del ABC estaba la columna de Antonio Burgos. Un tipo que me caía rematadamente mal pero me encantaba como escribía. Me sigue pasando. Me parece un impresentable pero hay que reconocerle que escribe muy bien. A pesar del estilo no lo aguanto cuando se mete en temas políticos o clasistas (aún recuerdo un artículo en el que se lamentaba de que con estos precios cualquiera puede ir en avión).<br/><br/>Recuerdos nostálgicos al margen, la cuestión es que, hasta no hace demasiado, una de las razones para comprarse un periódico era leer las columnas de opinión. Esto hacía que la profesión de columnista fuese (y aún lo sea) muy valorada en los medios. Si tal o cual columnista se iba de un periódico a otro incluso podía llegar a llevarse lectores consigo.<br/><br/>El último “gran columnista” falleció hace poco. El “gran Umbral”. Lo cierto es que he entrecomillado lo de gran columnista y gran Umbral porque aunque he visto en multitud de medios que le otorgan grandes títulos honoríficos (incluso antes de morirse), a mi ese tío jamás me ha gustado como escribía. Hubo una época que incluso hice el esfuerzo (como con la opera) de obligarme a leerlo para ver si le pillaba la gracia. Fue un intento infructuoso y frustrado (como con la opera).<br/><br/>Hoy leía que a Alfonso Usía le habían ofrecido el puesto de Umbral en la contraportada de El Mundo y él lo ha rechazado. La noticia en sí me interesa más o menos como conocer el periodo de menstruación de la lagartija pero me ha hecho pensar en estos columnistas tradicionales. <br/><br/>Si Umbral me caía mal y me parecía hiperbólico al menos le reconozco algún merito. A Usía ni eso. No sólo es que me caiga mal desde cualquier punto que lo vea (y aún recuerdo cuando lo vi formando un espectáculo y gritándole a un camarero en un restaurante porque algo no era de su agrado) es que además no entiendo siquiera que alguien pueda leerlo. Un día regalé un libro de Usía a mi tío que es un aficionado (uno no elige a la familia y excepto en esto, es un tío estupendo). Me dio por echarle un vistazo. Excepto las ilustraciones de mingote el libro no creo que sirviera ni para calzar una mesa (porque encima era raquítico). Yo creo que un libro de esos se puede escribir sin mucho problema en una tarde en el cuarto de baño. La pena es que después de escribirlo no se tire de la cadena para que desaparezca.<br/><br/>Pero aparte de mi “cariño” por el señor Usía me ha dado en pensar que esto de los columnistas si que tiene las horas contadas. ¿Porqué leer a Umbral o a Usía cuando puedes acceder a la columna diaria de miles de columnistas de la web?. Cada uno de los lectores de blogs se confecciona su lista de columnistas. Porque si quiero leer algo complejo, pedante y autocomplaciente, para que buscar la columna de Umbral si ya tengo a Art, si quiero leer a un facha me acerco a los miles de blogs de salvadores de la patria que tanto abundan y si quiero leer (y esto sí que quiero) artículos bien escritos, o curiosos, o que te hagan pensar, o que te jodan (pero después reconozcas su valor)  o que te hagan gracia o donde te reconozcas, o que te enseñen, o que te emocionen, o que te asusten… <br/><br/>En definitiva, si quiero leer columnas de opinión, en Internet hay miles de blogs. Sinceramente, no veo ninguna diferencia apreciable de calidad en cuanto a la media de columnas periodísticas que he leído y la media de blogs que suelo leer (también es cierto que soy bastante restrictivo en cuanto a la calidad de lo que leo). De hecho creo que Usía no aguantaría demasiado en la distancia corta y la inmediatez de un blog sin las relecturas y correcciones de estilo y ortográficas a las que son sometidas las columnas periodísticas. Dicho esto puede ser que Usía tenga un blog pero me da igual, no pienso leerlo.<br/><br/>Los periodistas antiguos “de escuela” odian y menosprecian a los blogs más o menos de la misma forma que los periodistas más antiguos “de oficio” odiaban y menospreciaban a los, por aquel entonces nuevos, periodistas “de escuela”. Le consideran intrusos. En algún sitio he leído críticas sobre el hecho de que ahora “cualquiera” puede escribir. Y es cierto, cualquiera puede hacerlo y es entonces cuando se descubren las miserias de los que hasta ahora tenían ese privilegio. <br/><br/>Una vez le escuché a un cocinero muy famoso decir que jamás pondría en su carta los huevos fritos a pesar de que era su plato preferido. La razón tiene cierta lógica. “Si preparo un filete de lubina sobre lecho de cilantro y bañado en crema de nata y foie, habrá gente a la que le guste o gente a la que no pero no me compararan con su madre o con ellos mismos. Si preparo dos huevos fritos o una tortilla puede ser mi ruina al verme comparado con tantas madres y abuelas porque además, es obvio que en la mayoría de los casos saldré perdiendo”.<br/><br/>Por si todo esto no fuese poco, además el blog tiene la ventaja de que puedes complementar la lectura aportando una opinión. Así pues, ¿cuánto le queda a los columnistas de periódicos?. Poco. <br/><br/>De aqui a nada se hace una asociación de víctimas de Internet.]]></description><author><![CDATA[titobeno]]></author></item><item><title><![CDATA[El coche perfecto]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/untiporaro/c_297.htm]]></link><description><![CDATA[Me gustan los coches. En realidad me gusta todo lo que sea bonito y los coches me gustan más por estética que por otra cosa. Por eso soy un enamorado de los coches clásicos. Desde no hace mucho soy propietario de un coche clásico que antes perteneció a un buen amigo. La existencia de ese coche es casi un secreto. Lo tengo en una casa de campo y lo conduzco muy pocas veces y siempre solo. En realidad solía conducirlo solo cuando mi amigo vivía, ahora la mayoría de las veces él va en el asiento del copiloto.<br/><br/>Siendo absolutamente sincero, con los coches me esta pasando como con muchas otras cosas y es que me noto que pierdo un poco la ilusión por ellos. No obstante como siguen atrayéndome y me mantengo informado y, da la casualidad que en pocos meses meses me cumple el contrato de renting, llevo bastante mirando posibles sustitutos. Alguien se puede extrañar de que este mirando con meses de antelación pero es que hay colas de espera para todos los coches que me interesan (debe ser que en eso no soy muy raro).<br/><br/>Amada ya escribió en un post sobre los prototipos de hombres y su relación con el coche que tienen. Es curioso como muchos de nosotros hacemos ese tipo de asociación aún a sabiendas de que es una tontería. Yo, por ejemplo, veo un propietario de un Seat León amarillo (en general cualquier coche tuneado) y sin conocerlo, no me gusta. Un prejuicio bastante tonto y seguramente injusto pero es así. En mi descargo diré que no es gratuito. Un Leon de ese tipo estuvo molestando durante cien kilómetros a un amigo mío que llevaba a su bebe al hospital con peligro de muerte por una deshidratación. El gilipollas del Leon, a pesar de los avisos de la madre, pensó que se estaba picando y viajó todo el tiempo intentando adelantarle. <br/><br/>El caso es que cuando me planteo cambiar de coche me surgen dudas. Básicamente lo que me gusta. Lo que necesito se cumple con prácticamente cualquier coche. La cuestión es cual es el coche perfecto para mí. Si hacemos caso al prototipo de cuarentón debería comprar un deportivo descapotable. Si me apuntara a la moda me compraría un todoterreno o más concretamente lo que los americanos llaman SUV (Sport Utility Vehicle) y que aquí hay gente que llama “todocaminos”. Por cierto que un amigo mío llama a estos coches Supermarket Utility Vehicle y algo de razón no le falta porque es curioso la cantidad de estos mastodontes que se utilizan para ir al hipermercado.<br/><br/>En estos tiempos he pensado en multitud de coches de lo más variopintos. Hay días que me digo que para que necesito yo un coche grande y pienso en cualquier utilitario (me gusta el citröen C2), otras veces me da por un deportivo (me encanta el <a target="_blank" href="http://www.pgo.fr/models/cevennes/index.html">PGO Cévennes</a>, el  <a target="_blank" href="http://www.mialfaromeo.com/wp-content/uploads/2006/11/105-2-3908.jpg">Alfa Brera</a>y el <a target="_blank" href="http://www.ami-leipzig.de/premieren/att/audi_a5.jpg"> audi A5 </a> ). También pensé en las berlinas medias y ahí mi preferencia iba por el <a target="_blank" href="http://motor.terra.es/addon/img/motor/17f2dc5lexus_is_11g.jpg">Lexus IS </a>. Últimamente me estaba dando por mirar los famosos SUV. Me gusta el <a target="_blank" href="http://www.sostena.lt/upload/iblock/bb1871001b94c29d68e4779799a918a0.jpg">Freelander2</a> pero casi estaba decidido por el <a target="_blank" href="http://www.arpem.com/coches/coches/mercedes/clase_m/flash/2005/mercedes-clase-ml-amg-lat.jpg">Mercedes ML</a>.<br/><br/>Así pues me puse a analizar distintos factores para intentar despejar o al menos acotar candidatos. Hay factores digamos prácticos y más o menos objetivos y factores mucho más subjetivos.<br/><br/>En los factores prácticos está básicamente precio, consumo, seguridad, fiabilidad y necesidades de espacio. Esto es fácil. Tengo un presupuesto determinado por cuestiones de acuerdos de empresa, hago de treinta a cuarenta mil kilómetros al año así que lo pillaré diesel y normalmente o voy yo solo o máximo con alguien aunque alguna vez al año tengo que trasladar a mi familia. Pero eso se puede solucionar pidiendo un coche o incluso alquilándolo. La seguridad y fiabilidad, afortunadamente ya viene de serie en todos los coches.<br/><br/>Así pues, la reducción de candidatos es pobre por no decir inexistente. De todos los que yo he dicho ahí todos exepto en Cévennes cumple. Pero es que el Cévennes es tan bonito..<br/><br/>Y ahí comenzamos con los factores subjetivos. En eso mi lado femenino se impone claramente porque para mi es fundamental que el coche me resulte bonito. Me encantó un eslogan de Lancia que decía “Haz algo por el paisaje de tu ciudad, cómprate un Lancia”. Para mí comprarse un coche feo debería estar gravado y en cualquier caso me parece una falta de respeto por los demás (y pienso aquí en el tunning). Y no sólo en el exterior, para mi es fundamental que el interior sea también bonito. Por eso, prefiero los coches italianos o ingleses a los alemanes o japoneses.<br/><br/>También soy un enamorado de los “gadgets” y el equipamiento. Por eso me dan tanta rabia los BMW y Merecedes donde en el precio te incluyen un volante y cuatro ruedas (literalmente porque últimamente no llevan de repuesto). En eso el Lexus es espectacular.<br/><br/>Una cosa que no se si afortunadamente o lamentablemente pesa muy poco últimamente en mi decisión es la opinión femenina al respecto. Es curioso como muchos hombres tienen muy en cuenta ese factor cuando en realidad, como bien explicó Amanda en su post, da igual lo que haga, seguro que te equivocas. Porque, desde un punto de vista femenino, y entendiendo por femenino la línea editorial del cosmopolitan, se elija el que elija se aplicará algún calificativo despectivo. Si elijo el PGO daré la imagen de cuarentón con crisis de los cuarenta, si escojo el Brera de pijo-maki, si me decido por el A5 de yupi, cualquier SUV me granjeará la antipatía de los más ecologistas y además aquello de “intentar compensar con el tamaño del coche…”.  <br/><br/>Con este tema nos pasa un poco como a ellas con el tema de la figura. En realidad hacemos suyos nuestros gustos cuando lo cierto es que un alto porcentaje de mujeres no se siente excesivamente atraídas por los coches. <br/><br/>Como por otra parte yo no ligo, el coche lo utilizo para trabajar y cuando salgo por ahí de copas suelo salir en taxi tampoco debo tener muy en cuenta ese factor.<br/><br/>No solo en  cuanto al sector femenino existen estos prejuicios. Una de las cosas que menos me gusta de las marcas que la gente llama “Premium” es precisamente eso, que intenten dar la imagen de “Premium”. Esa imagen de “yo soy más porque llevo un BMW, Audi, Mercedes..” la odio y por eso (tan tonto este prejuicio mío como el otro) a mi me da cierto rechazo estas marcas. Aparte de que han perdido bastante su sentido porque, hoy en día, todo el mundo puede tener uno de esos coches y de hecho sólo hay que mirar en la calle para ver que abundan. A veces se ven más que los “generalistas”. <br/><br/>Al respecto hay una anécdota que siempre me hizo gracia. Un día a un tipo en hacienda se le ocurrió mirar personas que tenían un Mercedes y declaraban menos de un determinado ingreso anual para intentar detectar fraudes. Detectaron a miles de propietarios de furgonetas mercedes.<br/><br/>Hay otro factor que (y aquí si que tengo claro lo de lamentablemente), los cuarentones solteros apenas tenemos en cuenta. Se trata del espacio y la facilidad para determinadas actividades. Cualquiera de mi época sabrá perfectamente que el SEAT Panda no era precisamente bonito, rápido ni cómodo para conducir pero eso si, tenía la increíble capacidad de convertir todo el coche en una cama plana. Y eso, cuando tienes veinte años, las hormonas “alborotás” y no tienes casa, es un tesoro. Porque a quien hizo famosa la frase de "que dificil es hacer el amor en un Simca mil" me gustaria yo verlo intentando echar un polvo (o algun sustituto) en uno de esos coches "Premium".<br/><br/>Si entrar en más detalles que estoy seguro que no os interesan para nada, no hace demasiado estuve en una situación parecida. Comprobé empíricamente un problema evidente que seguro que los diseñadores apenas tienen en cuenta para los coches de “puretillas” como yo. Mucho reposabrazos, mucha guantera central (peor aun si tiene los horrorosos posavasos) y mucha palanca cortita para darle más aspecto deportivo pero a no ser que se seas contorsionista es verdaderamente difícil alcanzar según que zonas de la persona que se sienta al lado. Y hay veces, en las que alcanzar esas zonas, o que te alcancen las tuyas es una prioridad absoluta. Es entonces cuando te acuerdas de tu humilde dos caballos.<br/><br/>Desde que me pasó esto, puede que debido al trauma que me produjo (aunque he de decir que la cosa se solucionó aceptablemente) cada vez que miro un nuevo coche rápidamente miro la zona del promontorio central donde normalmente están el cambio y el freno de mano. Sobre esto hay pocas novedades. Todos parecidos excepto el Mercedes ML que curiosamente tiene el cambio automático en el volante y el freno de mano es con un pedal. Pero a los diseñadores alemanes, tan pragmáticos ellos, no se le ocurre otra cosa que poner dos travesaños cuya única función aparente parece ser la de molestar.  (<a target="_blank" href="http://images.automotive.com/cob/factory_automotive/images/Features/auto_shows/2005_IEAS/2006_Mercedes-Benz_ML-class_ML350_interior.JPG">Aquí</a>)  se puede ver claramente de que hablo.<br/><br/>Y en estas estábamos cuando de pronto surge un candidato revolucionario. Va a salir en breve, tiene un motor diesel interesante, es precioso por fuera y una pasada por dentro. Encaja en mi presupuesto. Tiene una línea coupe deportiva pero sitio de sobra, cuatro puertas y un amplio maletero. Viene bien equipado de serie (con todo lo que yo quiero) e incluso con algunas pijadillas de las que a mi me gustan como por ejemplo que las tomas de aire están ocultas y se giran al arrancar. Tiene una marca “Premium” pero tampoco tanto. Dentro de los arquetipos femeninos-cosmopolitanos creo que es de los menos malos. Será más exclusivo (por desconocimiento más que nada) que los alemanes.<br/><br/>Y parecerá una estupidez pero cada vez que me enteraba más de características del coche más me intrigaba el tema del tunel central entre los asientos. Cuando lo vi "filpé". No tiene palanca, sino una ruedecilla a modo de botón selector para cambiar de marchas y además, cuando se apaga el motor la ruedecilla se mete dentro del salpicadero dejandolo totalmente plano y expedito.<br/><br/>Por fin,  <a target="_blank" href="http://www.youtube.com/watch?v=wdguMzAT6Qk">mi coche perfecto<br/></a>.]]></description><author><![CDATA[titobeno]]></author></item><item><title><![CDATA[Separacion de bienes. El dilema]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/untiporaro/c_296.htm]]></link><description><![CDATA[Yo no es que tenga demasiados bienes valiosos. De hecho a mí con el dinero me pasa como con la inteligencia, que la gente piensa que tengo más de la que realmente tengo (o al menos, en el caso de la inteligencia, de la que yo mismo creo que tengo). Por cierto, esta frase no es falsa modestia ni verdadera modestia, es lo que pienso. No me considero tonto y no soy pobre pero, tal vez por la  poca importancia que le doy a ambas cualidades, creo que proyecto una imagen un tanto distorsionada de la realidad.<br/><br/>Sin meterme en más líos, todo esto viene a que el otro día tuve una conversación con una amiga en la que hablamos de temas de divorcios. En una de estas yo dije que, aunque no creo que me case nunca, si lo hago lo haré en régimen de separación de bienes. De hecho, defiendo firmemente que el modelo por defecto debería ser ese en nuestro país. Creo que en Cataluña es así.<br/><br/>Ella, que es una mujer separada hace mucho y absolutamente autosuficiente desde el punto de vista económico, me reprochó que eso no era sino una falta de confianza en la persona con la que pretendes pasar el resto de tu vida porque, señaló con lógica, si te casas es para el resto de tu vida aunque después dures lo que dures. De hecho, sentenció, yo jamás me casaría con un hombre que me propusiese un acuerdo de ese tipo.<br/><br/>He de reconocer que algo de razón tiene en que puede parecer una falta de confianza y que el hecho de plantearlo es incluso de mal gusto. Por eso precisamente es por lo que yo creo que debería ser la elección por defecto. Para no tener siquiera que plantearlo.<br/><br/>Mi convicción no va por el tema de la confianza. Por otra parte, en el aspecto económico, creo que quien me conoce sabe que no soy precisamente tacaño. Aparte de que, como ya he dicho antes, le doy una importancia relativa al dinero. No hace mucho alguien me dijo “A mi el dinero me importa un bledo si lo tengo, cuando me preocupa es cuando no lo tengo”. Esa frase, que yo mismo había dicho antes muchas veces, no es tan cínica como parece. Para mí el dinero tiene una posición muy baja en mi lista de prioridades pero yo hablo desde el punto de vista de alguien que no pasa apuros económicos. Obviamente, si no llegase a fin de mes, o no tuviera dinero para comida o para las cosas más básicas (y tenemos cerca a mucha más gente de la que pensamos así) seguramente el dinero sería una de mis principales prioridades. Creo además que es lo normal. No creo que a nadie de los que leemos esto si nos preguntan por nuestras preocupaciones pongamos “el agua” como una de ellas y es obvio que hay millones de personas que se levantan cada día pensando donde y como podrán conseguirla.<br/><br/>Volviendo al tema, le expliqué a mi amiga a que cuando yo estoy en pareja no sólo comparto todo lo mío sino que incluso por ese extraño sentido arcaico de la caballerosidad y por esa, no menos arcaica, figura del “hombre de la casa”, he tenido por costumbre soportar todos los gastos. No hablo de lujos sino del día a día. Vaya que no sólo pago la cuenta en el restaurante. Cuando vivía con Ella se puede decir que su sueldo iba directo al banco. Todos los gastos de la casa, compras, vacaciones o incluso ropa iban a mi cargo. Simplemente era una costumbre. Hasta las averías de su coche las he pagado yo.<br/><br/>Siguiendo con la explicación le dije que mi opción por la separación de bienes tenía que ver con un tema eminentemente práctico. Nadie se casa para divorciarse pero como es una posibilidad bastante evidente y estadísticamente probable, en caso de divorcio se solucionan bastante las cosas. Esto la verdad es que es más teoría que práctica porque conozco algún caso en que, aún con separación de bienes el juez le ha dado el piso propiedad del hombre, a la mujer.<br/><br/>Esto es lo que le dije a mi amiga y todo es cierto pero hay otras razones de las que no hablé porque no me gusta (o tal vez sea pura timidez) asumir mis debilidades. La realidad es que aparte de todas las cosas anteriores, creo que me siento más seguro cuando una mujer esta conmigo sabiendo que puede dejarme cuando quiera. Parece una paradoja eso de que me sienta más seguro cuanto menos “agarrado” tenga el asunto, pero creo que cuando hablo de seguridad, en realidad hablo de autoestima. Debe ser que aunque aparantemente doy una imagen de seguridad en mi mismo, necesito saber que quien esta a mi lado es porque quiere y no porque lo necesita.<br/><br/>Por eso tal vez, prefiero a una mujer económicamente independiente. No porque tenga o deje de tener dinero sino porque no me necesita.  Alguien pensará que cuando no quieres a una persona da igual que no tengas dinero. Eso es bonito pero no es real. Muchísimas mujeres ahora (y muchísimas mujeres hace años) no se han atrevido a dejar a sus maridos únicamente por una cuestión de indefensión económica.<br/><br/>Así pues, mi idea es que si hay algún problema en la pareja, sea por el lado que sea, el aspecto económico no suponga una traba ni para ella ni para mi. Dicho en plata, lo que pretendo es desburocratizar y facilitar en la medida de lo posible la posibilidad ruptura para la unión sea aún más fuerte. Por eso tampoco creo que me llegue a casar oficialmente nunca. De hecho toda esta “paja mental” (y después digo que no hablo nunca de sexo) no tiene demasiado sentido porque no creo que vuelva a vivir en pareja en mi vida.<br/><br/>A mi amiga (a la que le hurté está última explicación) no le convencí. “Sigo pensando que si alguien me propone una separación de bienes es que no está muy seguro de que quiere estar conmigo de por vida. Si quieres que nos atrevamos, lo mío es tuyo y lo tuyo es mío”. <br/><br/>Ok, lo entiendo –le contesté- pero yo diría algo así como: Si quieres estar conmigo, mientras lo estemos lo tuyo es tuyo y lo mío es de los dos. Pero si algún día lo dejamos, lo mío es mío y lo tuyo, tuyo.<br/><br/>Mi amiga se quedo pensativa y al cabo de un rato me contesto. No se si te das cuenta pero estas incentivando claramente a tu posible pareja por estar contigo. <br/><br/>Ahora quien pensaba era yo. Joder, tenía razón. Preveo nuevas rondas de autodiscusión...]]></description><author><![CDATA[titobeno]]></author></item><item><title><![CDATA[Cartas de color]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/untiporaro/c_295.htm]]></link><description><![CDATA[<i><br/>Carta de Yogurtu a su tío Oblongo (que en dialecto suagili significa: "más largo que ancho").<br/><br/>…. mientras tanto conseguí trabajo en una cosa sorprendente, que trataré de explicarte: Se trata de un tendido de dos largas cintas de hierro, sobre las que se deslizará una gigantesca oruga que arrastra unas cabañas sobre ruedas que llevan gente en su interior. ¡Es fantástica!<br/><br/>Muchos besos,<br/>Yogurtu.<br/><br/>Querido sobrino:<br/>Estoy muy impresionado por lo que me cuentas de esa "oruga con cabañas", ¡en mi vida había oído hablar de nada que se pareciera tanto a un tren! </i><br/><br/>Lo que antecede es un fragmento de las “cartas de color” de les luthiers y me lo ha recordado la discusión que se esta teniendo en este país sobre si en Afganistán hay guerra o no. <br/><br/>He oído al ínclito Pepiño decir que en realidad lo que hay en Afganistán no es una guerra, es un “conflito” donde un gobierno legalmente establecido se enfrenta a unos insurgentes armados que intentan derribar a dicho gobierno. Para conseguir que no sea derribado se han enviado unos miles de soldados interpuestos (yo diría puestos a favor del gobierno) armados hasta los dientes que van en carros de combate. Aún así, parece ser que los insurgentes alcanzan a poner minas, lanzarle misiles de pequeño alcance y bombas y realizar ataques armados y emboscadas como consecuencia de los cuales han muerto unas decenas de soldados de distintas nacionalidades y algún centenar de insurgentes.<br/><br/>Querido Pepiño:<br/>Estoy muy impresionado por lo que me cuentas de ese “conflito” ¡en mi vida había oído hablar de nada que se pareciera tanto a una guerra! <br/><br/>PD: Por cierto, en el ejército español hay un 5% (cinco por ciento) de soldados de otras nacionalidades (principalmente colombianos y ecuatorianos). Este porcentaje sube hasta el 30% (treinta por ciento) en los contingentes destacados en Líbano y Afganistán. Es probable que esta cifra no salga en la COPE.<br/><br/>PD2: La manía de no considerar a esto (o a lo del Líbano) un escenario de guerra le hurta a sus familias un reconocimiento como “caídos en combate” con todas las consecuencias que ello conlleva (por ejemplo la cuantía en las pensión para sus familias). Esto sin embargo es muy probable que no se escuche en la SER.<br/>]]></description><author><![CDATA[titobeno]]></author></item><item><title><![CDATA[El menor del este]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/untiporaro/c_294.htm]]></link><description><![CDATA[Un día, un licenciado en historia a punto de doctorarse y mucho más a punto de potar a causa de la considerable cantidad de gin-tonics que se había metido, me contaba mientras me echaba la mano por encima del hombro y me señalaba insistentemente a la nariz: “Mira, los españoles jamás hemos sido racistas ni xenófobos. Bien está que los portugueses nos parecen sucios, los franceses maricas, los ingleses estirados, los alemanes cabeza-cuadradas, los negros pestilentes, los sudamericanos indios… pero, jamás de los jamases ha habido un español que le haga ascos a una portuguesa, francesa, inglesa, alemana, negra o sudamericana”.<br/><br/>No deja de ser una frase de un tipo borracho (hoy por cierto un eminente investigador de la historia de América) pero que tiene su base y que marca las obvias diferencias entre las poblaciones de ex-colonias inglesas, alemanas, holandesas o belgas y las ex-colonias españolas.  Que alguien intente encontrar un mestizo en la India, Sudáfrica, Surinam o en el Congo.<br/><br/>En cualquier caso un día conté la frase como anécdota y me encontré con que un par de personas me acusaron de xenófobo. Espero que algún día no me tomen por terrorista si les cuento algo de los atentados del 11S.<br/><br/>Lo cierto es que la mala conciencia muchas veces se refleja en nuestra forma de hablar y en este caso en nuestra forma de excusarse continuamente. Si alguien te dice “yo no soy homosexual… y que conste que no tengo nada en contra de los homosexuales” pudiera ser que estuvieras hablando con un homófobo. <br/><br/>Hace mucho tiempo, una conocida se refería a otro conocido que veíamos con cierta frecuencia en el sitio que íbamos de copas y me decía “si ya sabes, se trata de aquel tipo.. ya sabes, el negrito”. El “negrito” media dos por dos así que le pregunté por el curioso diminutivo. La respuesta fue graciosa. Parece ser que decir negrito suavizaba la palabra “negro” que podía parecer peyorativa. Debo decir, aunque no aporta nada en el hilo argumental, que entonces fue cuando una rubia hizo honor a su color de pelo y dijo “pues llámale afroamericano”.  Seguramente nos hubiésemos descojonado igual por la cursilería aún en el caso del que el negro no fuese senegalés.<br/><br/>Hay otro síntoma de xenofobia y racismo que no suele fallar. Se trata de las frases que comienzan con “yo no soy racista pero…”. Hace un tiempo alguien me dijo “yo no soy xenófobo pero es que como la cosa se ponga mal los inmigrantes van a ser los primeros en irse al paro y ¿ahora qué?, a pagarles el paro”. No hace demasiado alguien me confirmo la teoría. Imagino que como repunte el paro se pondrá de moda. <br/><br/>Pura escuela "Artch" (por cierto Amanda le ha cambiado de inteligente a complejo… se va acercando a mi percepción, aún le queda un paso).  Imagino que a alguien puede parecerle lógico pensar que una persona que trabaja y cotiza tiene derecho a subsidio sólo si ha nacido en Fuenlabrada, si es de Quito entonces no. Efectivamente no son xenófobos o al menos no sólo. Son estúpidos y además xenófobos.<br/><br/>No hay más cuidado por el término políticamente correcto que en Estados Unidos. Por eso cuando la policía machaca a un “espalda mojada” o a un “negraco” todo el mundo se escandaliza por llamarlos así. No señor, se le pego una paliza de muerte a un afroamericano o a un hispano. Hay que ser políticamente correctos.<br/><br/>Por eso me hizo tanta “gracia” cuando el otro día fui testigo de un robo en un restaurante. Un chaval de no más de diez años apareció en el restaurante y, mientras pedia dinero y nos ofrecía unos pañuelos, busco con la mirada todo lo que había en las mesas o colgado en las sillas. Yo tuve suerte porque lo vi venir e instintivamente avisé a mi acompañante de que agarrase el bolso. Cerca de mí una pareja no tuvo tanta suerte. El chaval agarró el móvil y un bolso. Afortunadamente, a la carrera perdió lo más valioso (el bolso). Un camarero salió detrás de él y vino al poco con el bolso con un tirante roto pero afortunadamente con el contenido intacto.<br/><br/>No se de donde salieron pero al poco tiempo había una pareja de municipales (creo que en Madrid hacen pruebas de chulería a estos tipos porque todos son parecidos) y le pregunto a la pareja. El tipo, lógicamente alterado dijo: “Fue un puto niño rumano” a lo que el policía contesto con un “ok, se trataba de un menor del este”. Yo, que estaba lo suficientemente cerca como para escuchar no pude por menos que replicar “no, no… un menor del este no, un niño rumano”. El policía me miro con cara de odio. Lo gracioso de todo es que después de entretenernos diez minutos contándole lo sucedido (creo que las gorra les impedían que el riego sanguíneo llegara a las cabezas) se despacharon con un “nosotros no podemos hacer nada, vaya usted a comisaría y ponga una denuncia”.<br/><br/>En definitiva, yo creo que la gente se confunde bastante. Lo que sería xenófobo y racista es decir que todos los rumanos son ladrones o vagos (en mi empresa trabajan dos por ejemplo) o que todos los rumanos deberían estar en la cárcel por el hecho de ser rumanos pero si un niño rumano te roba, ha sido un niño rumano. Otra cosa es que si hubiese sido un niño español sólo habríamos dicho “un niño” pero eso es por pura generalización.<br/><br/>Alguien decía, y yo estoy de acuerdo con ello, que sólo porque alguien sea miembro de una minoría étnica no significa que no sea un pequeño cabrón desagradable.<br/>]]></description><author><![CDATA[titobeno]]></author></item><item><title><![CDATA[Un embutido es un embutido]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/untiporaro/c_293.htm]]></link><description><![CDATA[Yo conocí a un tipo que en los primeros tiempos de la democracia consiguió un trabajo de repartidor de propaganda electoral del extinto UCD. Llenó su Citroen GS de panfletos, chapitas, mecheros, bolígrafos, etc.. y se fue a su pueblo (el de mi madre). A las seis de la mañana se dedicó a esparcir por toda la calle mayor toda la publicidad que llevaba y se sentó tranquilamente en la plaza del pueblo a mirar mientras se fumaba un pitillo. A eso de las siete apareció una señora vestida de luto y al ver los obsequios en el suelo comenzó a gritar. Al grito de la mujer salió medio pueblo recogiendo todo alborozados como si de verdad todo aquello tuviese valor. Mi conocido veía divertido desde la plaza como la gente iba de un sitio a otro recogiendo chapas, lápices, calendarios…<br/><br/>Según me contaba la historia y entre risas sentenció: “Yo me había prometido que algún día iba a volver al pueblo y llenarlo de regalos, y ese día lo cumplí”.<br/><br/>¡Que tiempos aquellos en los que en las elecciones se regalaban chapitas y mecheros!. Desde hace un tiempo y hasta Marzo del año que viene se nos avecina un tiempo de “generosidad sin límites”. Generosidad, eso sí, con el dinero público que, como todo político sabe y la nunca suficientemente ponderada exministra Calvo dijo, “es un dinero que no es de nadie”.<br/><br/>Siempre suelo decir que intento ser lo suficientemente honesto en mis opiniones como para, si es necesario, defender una postura que me perjudica sólo porque creo que es la correcta. Imagino que a veces lo consigo y otras no. En este caso, mi opinión se alía con mi interés pero ello no quiere decir que no sea la que considero correcta.<br/><br/>Es el caso de las ayudas y subsidios de todo tipo que han comenzado a ponerse de moda. Se comenzó hace un tiempo con la pasta para las madres trabajadoras, se continuó con los dos mil quinientos euros para los padres de los niños, después se habló de pisos (no se si gratis) para los que cobraran menos de tres mil euros al mes (ya se sabe, los indigentes) y ahora, elecciones mediante, surgen un montón de ayudas más. Por ejemplo, ahora vamos a pagar (he dicho bien, vamos) doscientos y pico euros a cada chaval de veinte a treinta años (uno ya tiene una edad y lo mismo que con quince los de treinta me parecían viejos ahora estos me parecen chavales) para el alquiler. <br/><br/>Que nadie se confunda viendo matices políticos. A esta verbena se apuntan todos los sectores. Al fin y al cabo mi opinión (poco compartida, lo sé) es que ser de izquierdas es una de las formas de ser irracional. La otra es ser de derechas. De hecho en el bando de los “peperos” se ha hablado de otra “batería de medidas” que es como le llaman a los regalitos electorales entre los que recuerdo por ejemplo un subsidio para pagar la hipoteca durante un año a la gente que se quede sin trabajo.<br/><br/>Como yo soy un liberal sin escrúpulos y, además, no moldeo mis acciones por ningún tipo de elección, debo decir que estoy en contra de las subvenciones por principio con la excepción de la ayuda por “emergencia social” o la ayuda como facilitador de la inversión. <br/><br/>Me refiero por "emergencia social" a la ayuda completa a los más desfavorecidos en las cosas esenciales. No sólo estoy de acuerdo con la ayuda por niño sino que yo votaría a favor de pañales, educación, ropa y libros gratis para un niño cuyos padres pudieran demostrar insuficiencia de medios. Obviamente no hablamos de todos o de los “que cobren menos de tres mil euros” que es una forma diferente pero bastante aproximada a todos.<br/><br/>A mi personalmente me parece una indecencia que se paguen pisos a gente con ingresos de, vamos a poner, dos mil novecientos euros mensuales, mientras mueren personas cada invierno en la puta calle o hay pisos en el centro de Madrid que son ocupados por cincuenta personas y donde hay gente que paga cien euros al mes por disponer de un sillón para dormir (ni siquiera un sofá) ocho horas al día.<br/><br/>Siempre me he manifestado en contra de las ayudas “generalizadas”. Esas de “café para todos” porque son injustas y además suelen acarrear más problemas que soluciones. Por ejemplo, cuando se pague doscientos euros a cada joven como ayuda al alquiler, veremos si lo que se produce no es una subida de alquiler. Imagino que al pobre que tenga treinta y tantos le habrán jodido bien. Si lo que intentas es dar ayudas a todo el mundo lo mejor es que simplemente bajes los impuestos.<br/><br/>Lo cierto es que aquí alguien podría acusarme de arrimar el ascua a mi sardina porque no hay una ayuda que me pille ni por casualidad. Ni soy menor de treinta ni mayor de cincuenta, ni soy mujer ni formo parte de una minoría étnica desfavorecida. No tengo niños (ni planes), no tengo alquiler ni tampoco hipoteca y mis ingresos no me permiten acceder a nada y para colmo ni siquiera soy homosexual (mi parte femenina si pero no está censada). Osea que una mierda pa’mi (si es que me corresponde que lo dudo).<br/><br/>Y digo yo, ¿es que mi voto no vale?. ¿Alguien sabe lo jodido que es vivir sólo?. ¿Tiene idea Zapatero de a cuanto está el traje de Armani, el maletín de Loewe, los zapatos Sebago o la corbata de Hermes?. ¿Puede Solves entender que cuando se ha jugado al golf con palos de titanio no es fácil acostumbrarse a los normales?. ¿Es que nadie va a pensar en una ayuda para la limpieza de las tapicerías de cuero de los BMW?. ¿Hasta cuando habrá que renunciar a la opción de suspensión neumática del mercedes nuevo?. En su día propuse una medida de ayuda a las pornochachas. Yo creo que la seguridad social se ahorraría una pasta en tratamientos sicológicos. Ni eso siquiera. <br/><br/>Alguien a lo mejor considera cínico o se escandaliza con el párrafo anterior. Al fin y al cabo no son más que exageraciones de casos que se pueden dar perfectamente con las ayudas indiscriminadas a la mujer trabajadora, el nacimiento de niños, y tantas otras.<br/><br/>Lo malo de todo esto es que seguimos siendo un país con una economía que crece a base del consumo y de la construcción ayudada por la mano de obra barata inmigrante. Hemos conseguido “ahorrar” dos duros y ahora no los gastamos no en vino, sino en Moët Chadon. Seguimos teniendo una de las productividades más bajas de Europa y seguimos poniendo trabas a la inversión productiva. Sigue siendo un país donde para montar un negocio hay que hacer mil papeleos (veintiséis expedientes para abrir una pequeña casa rural lleva un amigo). Pero todas estas cosas imagino que no venden.<br/><br/>Creo que me tendré que conformar con el dudoso mérito de ser uno de los pocos a los que no le alcanza ningún subsidio (joder, es que ni derecho a paro tengo). Mientras tanto, millones de personas podrán decir con una sonrisa en la boca aquello de “el honor no esta mal pero un embutido es un embutido”.<br/><br/>Ojala no venga el futuro metiéndonos el embutido por donde amargan los pepinos.<br/>]]></description><author><![CDATA[titobeno]]></author></item><item><title><![CDATA[En el principio no había nada, la cual explotó]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/untiporaro/c_292.htm]]></link><description><![CDATA[En uno de los primeros proyectos en los que trabajé en Madrid me tocó un compañero americano (estadounidense). Era un americano muy típico como he descubierto pasado el tiempo. Con una apariencia de progre mantenía la mayoría de ideas que hacen que los americanos sean tan americanos. En definitiva era un tipo que no sabía conducir coches con cambio manuales, se desesperaba porque no encontraba coches de alquiler con control de crucero, estaba fervientemente a favor de la pena de muerte y, por supuesto, defendía su derecho constitucional a disponer de varias pistolas, algún que otro rifle y un arma semi-automática para “defender a su familia”. <br/><br/>Pero lo que de verdad me dejo patidifuso fue el hecho de que nos comentó que él era “creacionista”. Creo que fue una de las primeras veces que yo escuché eso de “creacionismo”. No lo que significa obviamente, sino el término en sí. <br/><br/>Poco a poco nos iba sorprendiendo cada vez más a todos los que escuchábamos. Este hombre no sólo pensaba que Dios había creado el mundo y todas las especies tal y como eran sino que, además, le ponía fecha exacta (y sorprendentemente cercana) al acontecimiento (creo que eran unos diez mil años). En su momento ese tío me pareció un fundamentalista desfasado e imaginaba que sería raro incluso en un país tan “curioso” como Estados Unidos. Después, con el paso del tiempo he ido averiguando que no sólo era una excepción sino que en bastantes estados el creacionismo se enseña en las escuelas. <br/><br/>Otra cosa que me hizo bastante gracia fue el hecho de que el americano nos miraba como si fuésemos bichos raros al contarle que nosotros no nos creíamos eso de Adan y Eva o que, al menos, no nos lo tomábamos al pie de la letra. Según él, de lo poco que conocía de España, pensaba que todos éramos católicos practicantes y el catolicismo es una religión creacionista. Lo cual es, además, absolutamente cierto. Siempre me ha parecido curioso como un país tan católico, apostólico y romano como nosotros se salta las bases del catolicismo tan alegremente. Supuestamente, un católico no debería usar anticonceptivos, no debería divorciarse, por supuesto no abortar, etc…<br/><br/>Yo, por aquel entonces, era mucho más beligerante defendiendo mis opiniones y como no, le intentaba demostrar al tipo lo equivocado que estaba y las bondades del método científico.<br/><br/>Pasado el tiempo, sigo pensando que el método científico es el correcto en general, pero aparte de atemperar bastante mis ánimos he descubierto el fundamentalismo en las filas científicas. El problema del método científico es lo tirano que es.  Si una regla se rompe en un solo caso ya no es una regla. Esto es tan sumamente jodido que incluso los más acérrimos defensores de la ciencia y del método se lo saltan a la torera con cierta frecuencia. Yo creo que todo tiene una explicación según reglas científicas (sean físicas, matemáticas o químicas) pero también creo firmemente que no conocemos la inmensa mayoría. <br/><br/>Por poner un ejemplo simple y sencillo: todos sabemos (o deberíamos saber) que el punto de congelación del agua es cero grados centígrados. Según esa regla sería imposible encontrar agua líquida a menos de cero grados. Cualquier puede hacer un sencillo experimento. Si echa unos cubitos de hielo en un vaso de agua y pone un poco de sal podrá ver como el agua llega sin dificultad a los diez o quince grados bajo cero. Este experimento se hace desde hace siglos para fabricar helado y desde hace unos años para enfriar los barriles de Cruzcampo (En Sevilla entendemos así la ciencia aplicada). Así pues, ¿es falso aquello del punto de congelación del agua?. No pero si. No es falso ya que efectivamente cero grados es el punto de congelación del agua pura pero el agua pura no existe salvo en el laboratorio (y menos mal porque es tóxica y mortal para el hombre). Lo que en realidad se produce es una reacción química con intercambio de calor de la sal al hielo que se funde y que a su vez proporciona frío al agua.<br/><br/>Durante mucho tiempo se ha mantenido que el agua se congela a cero grados y durante siglos se ha sabido que “a veces” no ocurría y sin embargo hasta no hace demasiado no se sabía porqué.<br/><br/>Algo que no mucha gente conoce es que la inmensa mayoría de la física que se estudia en los colegios, institutos y universidades no sólo no está plenamente demostrada sino que hay evidencias de que es incorrecta. Por ejemplo, la física tradicional parece que funciona perfectamente cuando se trata de calcular el tiempo que tarda el tren A en cruzarse con el tren B pero falla lamentablemente cuando intenta explicar la posición de los astros. La física de Einstein se acercó más al comportamiento planetario pero fallaba en “la distancia corta”. Algún ejemplo más: a día de hoy nadie sabe exactamente que es la carga eléctrica. Se sabe como se genera, como se transporta, su comportamiento y sus aplicaciones pero no se sabe que es.<br/><br/>En la medicina esto se multiplica por mucho. Con todos los avances de la medicina actual aún no se conoce la inmensa mayoría del funcionamiento del cuerpo humano y por supuesto de las enfermedades. Es una de las razones de que me guste la serie “House”. Deja bien a las claras como funciona la medicina hoy en día. Se trata de “le damos esto y si se cura es que teníamos razón, sino, es que no la teníamos”. Un día me contaron una frase a modo de razonamiento que resume la teoría de la mayoría de los estudios médicos actuales: “Las patatas fritas producen cancer de páncreas puesto que todos los que tuvieron ese cancer confesaron haber comido patatas fritas”. <br/><br/>Por último, y la razón de este post tan ligerito, una de las teorías científicas más comunmente aceptadas sobre la creación del universo es la teoría del Big-Bang. Haciendo un resumen muy simple podríamos decir que el Big-Bang es la teoría según la cual el universo se creo después de una explosión. El sustento físico de esta teoría es que parece ser que el universo se está expandiendo y además cada vez a más velocidad (esto se sabe por la aplicación del efecto doppler que es el efecto que hace que sepamos por el sonido si un tren se aleja o se acerca). Si cada vez nos estamos expandiendo con mayor velocidad parece que estampos aún en una tremenda explosión. Lo curioso de esta teoría es que esta perfectamente explicado todo excepto un pequeño detalle: el origen. Es decir, que era y porque existía lo que supuestamente explotó. El Big-Bang es como si vemos una onda en el agua y suponemos que fue una piedra la que lo produjo. Sólo que nadie sabe si efectivamente hubo una piedra y mucho menos como era.<br/><br/>Hace unos días escuche a un tipo (en un documental) defender la idea del Big-Bang con vehemencia. Todo el desarrollo estaba apoyado en pruebas más o menos científicas (no quiero pasarme de la raya pero sólo decir que hay teorías sobre la posibilidad de que la velocidad de la luz no sea constante con lo que la teoría se iría al carajo) pero lo que me llamó la atención fue cuando llegó el momento de despejar la incógnita X. ¿Qué, cómo y porqué se produjo la explosión?. Para este punto comenzaron las teorías y en este punto me acordé del americano creacionista porque al fin y al cabo hablábamos de suposiciones sin fundamento, osea, fe. Lo curioso era ver como dos o tres cientificos que poco antes hablaban sin aparente importancia de los hechos se volvían vehementes al intentar defender su propia teoría sobre que fue lo que pasó. Tal cual el americano nos intentaba convencer de cómo Dios un día dijo “Hop” y creó el mundo.<br/><br/>La frase que sirve de título a este post la leí hace años a un tipo que me recordaron no hace mucho en un comentario: Terry Pratchett. Como muchas de sus frases me gustó porque es una muestra de sarcasmo que de forma sorprendentemente simple deja en ridículo esa especie de superioridad intelectual que a veces se arrogan (nos arrogamos) los científicos al dar explicaciones a los sucesos. Me hizo gracia pensar la similitud que existen entre el creacionismo que se basa en la creencia de que un día un ente superior creó todo lo que existe y el Big-Bang que se basa en la creencia de que existía algo que no sabemos que fue y explotó creando todo lo que existe. <br/><br/>Yo ya uní una vez cuando era pequeño la teoría religiosa (Dios creo el hombre a su imagen y semejanza)  y Darviniana (venimos del mono) en la sentencia de “a lo mejor Dios era un mono” y mi abuela se enfadó mucho conmigo. Lamentablemente mi abuela ya no está con nosotros pero se asustaría mucho más si le digo que en el principio estaba Dios y de pronto explotó y creó todo lo que existe.<br/>]]></description><author><![CDATA[titobeno]]></author></item></channel></rss>
