logotipo

img_google
El Valle de Gabriela Mistral
Sucesos, reflexiones y literatura sobre Elki y Chile.
Acerca de
Estudiante universitario chileno, radicado en la ciudad de Vicuña, cuarta región. Escribo poemas, notas para la prensa local, ensayos para publicarlos. Filosofías, ciencias y literaturas que provoquen un cambio espiritual. Películas, sobre todo europeas y asiáticas, especial énfasis en animé.
Enlaces
Mi Página
Sindicación
 
LA GÉNESIS DEL HÉROE.

Desafiando (por cierto, heroicamente) a su maestro Sigmund Freud, Carl Gustav Jung indagó en sueños y leyendas, convencido de que todos los hijos de esta tierra provenimos de los mismos terrores y esplendores ocultos. La libido o energía vital se encarna en las figuras de la madre, el falo, el sol el dragón y, también, en la forma ejemplar del héroe. Los párrafos que siguen han sido extraídos de Símbolos de Transformación y se reproducen por gentileza de los editores. LCD de LND. 21-05-2005

DEMONIO O HÉROE
El más egregio de todos los símbolos de la libido es la figura humana como demonio o héroe. Con él, el simbolismo abandona el dominio de ls cosas y de lo impersonal, propio de la imagen astral y meteórica, y adopta forma humana: la forma del ser que pasa del dolor a la alegría y de la alegría a dolor que, semejante al sol, tan pronto se halla en el cenit como se hunde en la noche tenebrosa de la cual renace a un nuevo esplendor.

FUERZA VITAL
La fuerza vital psíquica, la libido, es simbolizada por el sol o personificada por héroes con atributos solares. Pero, al mismo tiempo, se expresa en símbolos fálicos. Ambas posibilidades aparecen en un camafeo de los últimos tiempos de Babilonia, descrito por Lajard.

EL HÉROE VIAJERO
Como la sexualidad es uno de los ejemplos más convincentes de la instintividad, también la que más pronto se ve afectada por la medida del sacrificio, es decir, por la abstinencia. Los héroes son casi siempre viajeros. El viajar es una imagen de la aspiración, del deseo nunca saciado que en ninguna parte encuentra su objeto, de la búsqueda de la madre perdida.

LA CIUDAD MADRE
La ciudad es un símbolo de la madre, una mujer que cobija a los moradores, sus hijos. Por eso ambas diosas madres, Rea y Cibeles, llevan una corona de muros, y el Antiguo Testamento considera mujeres a las ciudades.

EL INCESTO Y LA ENERGÍA
Hemos visto que la prohibición del incesto le impide al hijo que vuelva a procrearse a sí mismo a través de la madre. Pero lo que tiene que ser engendrado de nuevo o renacer como un todo renovado, no es el hombre mismo como tal es, sino el héroe o el dios que, según afirma la leyenda, se rejuvenece. Estos personajes, empero, por lo regular se manifiestan a través de símbolos de la libido (luz, fuego, sol, etc.), de suerte que producen la impresión de representar la energía psíquica o vital. En realidad pertenecen a la libido.

LA MADRE DRAGÓN
El "hijo de la madre", en tanto que es mero hombre, muere pronto, pero como dios puede hacer lo ilícito, lo sobrehumano, cometer incesto y con ello adquirir la inmortalidad. Sea como fuere, en diversos mitos el héroe no muere; en cambio, debe vencer al dragón de la muerte. Como el lector ya advertido, el dragón, como imagen negativa de la madre, expresa la resistencia contra el incesto o el miedo a cometerlo. El dragón y la serpiente son representantes simbólicos del temor a las consecuencias de infringir el tabú, es decir, de la regresión incestuosa. Por lo tanto, se comprende que siempre volvamos a encontrar el árbol con la serpiente.

ESTRATAGEMA
En el mito de Heracles y en el de Gilgamesh cabe advertir en forma patente que el ataque de lo inconsciente se convierte en fuente de energía de la lucha heroica, y esto resulta tan notable que se impone la pregunta de si la hostilidad aparente del arquetipo materno no es precisamente una estratagema de la naturaleza para incitar al hijo a su más alta capacidad de rendimiento.

INFANTIL COMODIDAD
La vida llama al hombre al exterior, hacia la independencia, y a quien desatiende por infantil comodidad ese llamado lo amenaza la neurosis. Y cuando ésta ha estallado, cada vez se convierte más en un motivo de cabal validez para rehuir la lucha con la vida y encerrarse para siempre en la nefasta atmósfera infantil.

OBSTÁCULOS
Por desgracia, el efecto de cada proeza del héroe suele, en general, durar poco. Continuamente choca é contra nuevos obstáculos, debe arrostrar nuevos peligros, y siempre bajo el signo de la liberación respecto de la madre.

MIEDO
El espíritu del mal es el miedo, la prohibición, el adversario que se opone no sólo a la vida que lucha por la duración eterna, sino contra cualquier gran hazaña, el que con artera mordedura de serpiente inocula en el cuerpo el veneno de la debilidad y de la vejez; es todo lo regresivo, lo que amenaza con la sujeción a la madre y con la disolución y extinción en el inconsciente. Para el hombre heroico, el miedo es un requisito y un problema, puesto que sólo la audacia lo puede liberar de él. Si no se corre el riesgo, algo se destruye en el sentido de la vida y todo el provenir queda condenado a una insubsanable vulgaridad, a una penumbra que sólo es iluminada por fuegos fatuos.

EL TESORO
El tesoro que el héroe arranca de la cueva oscura es la vida; él mismo, renacido de la oscura cavidad de las entrañas maternas. El Prometeo hindú que se apodera del fuego es llamado Matariçvan, "el que se hincha en la madre". El héroe, en su calidad de apegado a la madre, es el dragón; en la de renacido de la madre, el vencedor del dragón.

Otros libros del autor: Los arquetipos y lo inconsciente colectivo (Editorial Trotta, 2002). Los complejos y el inconsciente (Alianza Editorial, 2001). Recuerdos, sueños, pensamientos (Seix Barral, 1999). Psicología y educación (Ediciones Paidos, 1993).

¿¡QUÉ ESPERAS PARA SER TU PROPIO HÉROE!?
¿ACAS ESTÁS EPERANDO QUE ALGUIEN VENGA A SALVARTE
SI ES ASÍ, ESTÁS PERDIDO: NADIE VENDRÁ A HACERLO. MENOS TU MICHELLE I.
No