Publicidad engañosa
Sí, vale, ya sabemos que la publicidad es un arte. Pero cómo se pasan a veces…. hasta el punto de asaltar las indefensas psiques de los crédulos compradores como un cerdo se lanza a por una trufa.
Hay palabras mágicas para los publicistas, por ejemplo: vegetal.
- “Compre nuevo paté de hígado de oca con cojoncillos vegetales”.
- Subconsciente del comprador: “si tiene cojoncillos VEGETALES debe ser sano”.
Otro palabro mágico: científicamente probado.
- “Presentamos un nuevo cortador de césped científicamente probado.”
Es decir, cortó el césped en un 96% de los casos mientras que una botella de leche que fue utilizada como control sólo lo cortó en un 5%.
Y el top de los top: biológico.
- “Compre nuestros pollos biológicos”.
- Oiga, ¿y pollos geológicos no tendrá alguno?
Es imprescindible que en todo anuncio salga un: escote, culo respingón o cara bonita de una tía. Y esto es común tanto para la publicidad del Bagdad Café como para anunciar abonos para asistir a todas las misas del cardenal Cisneros. Fijaros en los carteles que anuncian películas. Si hay una actriz principal, que siempre será jamoncilla o guapilla, el cartel promocional presentará un primer plano glorioso debidamente fotosopeado (del inglés, photoshopped), un pezón marcado en un estudiado segundo plano, o unos pantalones vaqueros que la quedan como una segunda piel. Lo de sacar a un tío guapillo aún no se ha impuesto aunque hay algunos prototipos. La cara de Tom Cruise con su sonrisa tipo Aznar no acaba de cuajar.
Moraleja: cuando vean anuncios usen preservativo. No hay que fiarse del diablo ni un cacho.
Debate sobre el estado de la nación. Primera entrega (y lo que falta…)
Siento que últimamente haya actualizado bastante poco pero entre el veranito y que trabajo más que el chapista de Mazinger Z no tengo demasiado tiempo.
Sin embargo, vuelvo con fuerza y me gustaría iniciar una serie de capítulos dedicados a revelar lo que, bajo mi modesta opinión, falla en ese país de la Tierra Media llamado España. Aquí van los 3 primeros.
_ Hablar inglés
El porcentaje de gente que habla inglés tiene que aumentar muchísimo y me refiero tanto a los que lo hablan a nivel fluido como a los que lo hacen a nivel básico para al menos entenderse en lo principal. Europa como meta-nación, con el inglés como idioma oficial, va siendo una realidad y España está totalmente aislada en este aspecto. Los países del Este nos dan mis vueltas, sin ir más lejos. Es como si hubiera una franja desde Reino Unido hasta Rusia en la que todo el mundo puede hablar inglés porque son un país pequeño y no les queda otra (Holanda, Chequia, Dinamarca) o tienen buenas políticas de aprendizaje (Alemania, Rusia).
_ La enorme cantidad de intermediarios.
Suponen un lastre económico totalmente prohibitivo y aún critican a los que van contra España, cuando el enemigo número uno lo tenemos en casa y son ellos. Auténticos Resident Evil de la nación. Lo de que “nunca pasa nada” y confiar en que lo absorba la masa trabajadora del país es peligroso. Recuerden la crisis de Argentina de hace algunos años en la que el país entero se desplomó por exceso de chupópteros. Cada vez que alguien compra un piso para revenderlo por 80.000 euros más hace: (1) que el comprador trabaje unos 10 años para el intermediario, o (2) que el comprador, si es jefe, haga trabajar más a sus empleados, o (3) que el comprador tenga que hacer trapicheos para pagar la letra con lo que aumenta aún más la economía sumergida. Esto tiene un límite al que nos estamos claramente aproximando. Bruselas ya ha avisado del riesgo de las hipotecas en España.
_ Exceso de atascos mañaneros.
Trabajar eficientemente después de haber gastado tanta energía en el simple desplazamiento es simplemente inviable. Supone una pérdida económica tremenda, aunque claro, para las empresas de combustibles es altamente rentable que más de la mitad de los coches de las grandes ciudades estén en primera y segunda marcha una hora cada mañana.
Potenciales soluciones: (1) el trabajo a distancia. Que todo el mundo que trabaja con ordenadores lo haga desde casa y limite las salidas a reuniones una o dos veces por semana. (2) turnos escalonados. No ir en masa todos a la misma hora sino sobrelapar horarios. Que las tiendas tengan también horarios más amplios para que todo el mundo pueda comprar (es curioso que las tiendas estén abiertas sólo cuando uno está trabajando).
Paralelamente se evitarían las horas punta en el transporte público para evitar la impresión de ir en transporte de ganado al trabajo, lo que erosiona la autoestima del trabajador una barbaridad.
Sin embargo, vuelvo con fuerza y me gustaría iniciar una serie de capítulos dedicados a revelar lo que, bajo mi modesta opinión, falla en ese país de la Tierra Media llamado España. Aquí van los 3 primeros.
_ Hablar inglés
El porcentaje de gente que habla inglés tiene que aumentar muchísimo y me refiero tanto a los que lo hablan a nivel fluido como a los que lo hacen a nivel básico para al menos entenderse en lo principal. Europa como meta-nación, con el inglés como idioma oficial, va siendo una realidad y España está totalmente aislada en este aspecto. Los países del Este nos dan mis vueltas, sin ir más lejos. Es como si hubiera una franja desde Reino Unido hasta Rusia en la que todo el mundo puede hablar inglés porque son un país pequeño y no les queda otra (Holanda, Chequia, Dinamarca) o tienen buenas políticas de aprendizaje (Alemania, Rusia).
_ La enorme cantidad de intermediarios.
Suponen un lastre económico totalmente prohibitivo y aún critican a los que van contra España, cuando el enemigo número uno lo tenemos en casa y son ellos. Auténticos Resident Evil de la nación. Lo de que “nunca pasa nada” y confiar en que lo absorba la masa trabajadora del país es peligroso. Recuerden la crisis de Argentina de hace algunos años en la que el país entero se desplomó por exceso de chupópteros. Cada vez que alguien compra un piso para revenderlo por 80.000 euros más hace: (1) que el comprador trabaje unos 10 años para el intermediario, o (2) que el comprador, si es jefe, haga trabajar más a sus empleados, o (3) que el comprador tenga que hacer trapicheos para pagar la letra con lo que aumenta aún más la economía sumergida. Esto tiene un límite al que nos estamos claramente aproximando. Bruselas ya ha avisado del riesgo de las hipotecas en España.
_ Exceso de atascos mañaneros.
Trabajar eficientemente después de haber gastado tanta energía en el simple desplazamiento es simplemente inviable. Supone una pérdida económica tremenda, aunque claro, para las empresas de combustibles es altamente rentable que más de la mitad de los coches de las grandes ciudades estén en primera y segunda marcha una hora cada mañana.
Potenciales soluciones: (1) el trabajo a distancia. Que todo el mundo que trabaja con ordenadores lo haga desde casa y limite las salidas a reuniones una o dos veces por semana. (2) turnos escalonados. No ir en masa todos a la misma hora sino sobrelapar horarios. Que las tiendas tengan también horarios más amplios para que todo el mundo pueda comprar (es curioso que las tiendas estén abiertas sólo cuando uno está trabajando).
Paralelamente se evitarían las horas punta en el transporte público para evitar la impresión de ir en transporte de ganado al trabajo, lo que erosiona la autoestima del trabajador una barbaridad.





