Todos somos modosos
El hombre necesita referencias espacio-temporales para subsistir, una especie de “The Matrix” en el que situarnos y a partir de ahí maniobrar en las distintas facetas que conforman el tejido de nuestra existencia. (Nota: fragmento perfectamente extraíble de un libro de psicología argentino)
En una palabra: necesitamos modas o nos ponemos más nerviosos que Pocholo Martínez-Bordiú en un laboratorio anti-dopaje.
Además la cosa no es como empieza sino como acaba, porque las modas son animales vivos que nacen, evolucionan y (afortunadamente) mueren.
Dentro de nada podremos escuchar esto en las discotecas:
“Me llamo Pepe y bailo el requesón”.
Algo gracioso fue la actuación en la que Robbie Williams bailó toda la canción con los pantalones bajados. Creo que ese tío se está auto-saboteando para dejar por fin el mundo de la farándula y retirarse al monasterio budista de las Alpujarras. Pero cuando más sandeces hace más triunfa, porque ESTÁ DE MODA así que el pobre hombre está atrapado y no le dejan refugiarse en sus libros.
Cuando el niño decía:
- ¡“Mamá! ¿Me compras una rebeca de lana verde?
- “¿Por qué?”
- Porque Arturo la trajo y ahora todos en clase tienen una.
- ¿Y si Arturo se pone una mierda en el hombro tú también te la pones?
Recordad esto y arrepentíos:
“¡¡¡LOS TIEMPOS DE LA MIERDA EN EL HOMBRO CADA VEZ ESTÁN MÁS CERCA!!!”
En una palabra: necesitamos modas o nos ponemos más nerviosos que Pocholo Martínez-Bordiú en un laboratorio anti-dopaje.
Además la cosa no es como empieza sino como acaba, porque las modas son animales vivos que nacen, evolucionan y (afortunadamente) mueren.
Dentro de nada podremos escuchar esto en las discotecas:
“Me llamo Pepe y bailo el requesón”.
Algo gracioso fue la actuación en la que Robbie Williams bailó toda la canción con los pantalones bajados. Creo que ese tío se está auto-saboteando para dejar por fin el mundo de la farándula y retirarse al monasterio budista de las Alpujarras. Pero cuando más sandeces hace más triunfa, porque ESTÁ DE MODA así que el pobre hombre está atrapado y no le dejan refugiarse en sus libros.
Cuando el niño decía:
- ¡“Mamá! ¿Me compras una rebeca de lana verde?
- “¿Por qué?”
- Porque Arturo la trajo y ahora todos en clase tienen una.
- ¿Y si Arturo se pone una mierda en el hombro tú también te la pones?
Recordad esto y arrepentíos:
“¡¡¡LOS TIEMPOS DE LA MIERDA EN EL HOMBRO CADA VEZ ESTÁN MÁS CERCA!!!”
Comentario:
Llega usted tarde amigo Pegasus.
Eso es un pobre sucedaneo asilvestrado de la camisa que dejaba la teta al aire que ya se puso de moda a principios de los 90. Bueno, realmente se intento pero no cuajo porque los primitivos cerebros de las urbanitas reaccionaron en el ultimo momento diciendo: la teta la va a enseniar su seniora Madre. No estaria la cosa como para enseniar (siento la falta de enie por uso de teclado anglo-saxon)
Eso es un pobre sucedaneo asilvestrado de la camisa que dejaba la teta al aire que ya se puso de moda a principios de los 90. Bueno, realmente se intento pero no cuajo porque los primitivos cerebros de las urbanitas reaccionaron en el ultimo momento diciendo: la teta la va a enseniar su seniora Madre. No estaria la cosa como para enseniar (siento la falta de enie por uso de teclado anglo-saxon)
Comentario:
Yo me voy a romper un poco el vaquero y me sacaré un huevo. Al principio la gente se reirá, pero luego esos que se ríen serán los primeros en darle un corte sutil al vaquero a la altura del... Lo sé porque todos ellos ahora lleván esa cresta-fashion absurda y no iban a ser menos
Comentario:
Según mis cálculos, y teniendo en cuenta la absurdez creciente de las modas, la mierda en el hombro llegará en el 2016.
Comentario:
ja ja pocholo en un laboratorio anti dopaje éso es mucho nerviosismo sí.
éste año las tías llevan unas botas tipo explorador de la antártida con piel de conejo vuelta que son lo más antiestético y menos femenino que se pueda imajinar, pero hay que crear tendencias aunque se le ocurran a algún jilipollas sin criterio alguno de la estética.les falta morder un trozo de salmón crudo y el trineo con los haskins siberianos tirando del mismo.los tiempos de la mierda en el hombro no llegarán nunca porque sin tendencias según la estación se arruinarían las tiendas de ropa.viva la horterada si es moda
éste año las tías llevan unas botas tipo explorador de la antártida con piel de conejo vuelta que son lo más antiestético y menos femenino que se pueda imajinar, pero hay que crear tendencias aunque se le ocurran a algún jilipollas sin criterio alguno de la estética.les falta morder un trozo de salmón crudo y el trineo con los haskins siberianos tirando del mismo.los tiempos de la mierda en el hombro no llegarán nunca porque sin tendencias según la estación se arruinarían las tiendas de ropa.viva la horterada si es moda
Comentario:
Y que me decís de la moda aquella en la que se llevaban las medias rotas? O los vaqueros rotos. Seguro que el que se la "inventó" no es que lo hiciera a drede. Simplemente era un tipo/-a bastante guay que se había caído minutos antes de entrar a clase o, en el caso de ella, que o bien tenía las unas muy largas o el cigarrillo muy cerca. La verdad es que ésta fue una moda cómoda y sobre todo barata. Lástima que no vuelva, con la rapidez que extermino yo las medias...
Comentario:
Lo de los calentadores no fue una moda, fue una pandemia.
Comentario:
Ya me he acordado. Era Eva Nasarre !!
Comentario:
La peor moda que he visto en mi vida es la de las botas esas que se pusieron de moda el anio pasado de boxeador (para mujeres). Atención: blancas, como si fuera una zapatilla Nike, con una altura de poco más arriba del tobillo y con un tacón negro de aguja (la mayoría de plástico). A todo ésto hay que sumar el combinado de los pantalones bombachos de colores no muy discretos y que parecía más bien robados a un sastre otomano. Bombacho claro, es que hay que ensenar la HORTERADA DE BOTA. A gustos extremos, y esto ya era el colmo, también podía conjuntarse con unos calentadores de la época de Eva Navarro o como quiera que se apellidara. En fin, todo un espectáculo (y gratuito) al que se podía acceder tan sólo paseando por Madrid.





