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Historia de amistad (V.S. Friendship story)
Hola. Soy Morticio Cañamones. Los seis lectores que dejasteis comentarios en la anterior entrega sabéis que me dedico al sexado de pollos y que me libero saliendo los fines de semanas a pillar tema.

Quiero contaros hechos concernientes a precisamente ésta última faceta que ocurrieron hace no demasiados días. El poco tiempo libre que me dejaba mi arduo oficio lo había dedicado a adquirir conocimientos acerca de las dietas que por fin llevé a la práctica con el noble objetivo de conseguir un cuerpo con el que volver locas a las chatis. Sin embargo, tras muchas semanas de duro sacrificio había decidido tomarme un día de descanso para visitar los bares de bocadillos de calamares de la Plaza Mayor de Madrid y tomarme unas sidritas a la par que contrastar pareceres ad hoc con los lugareños.

Adentré mi cuerpo en unos de esos tugurios totalmente petados de gente. Uno de esos bares que no necesitan extintor porque no hay sitio material para que se inicie un fuego, y si lo hiciera no tendría oxígeno para propagarse. Realmente, amo ese ambientillo con el típico griterío de fondo:

- Camarero!!! uno de voladores!!
- Uno, de voladores, uno!!

De repente, en un rincón del bar, atisbé una figura esquiva de facciones orientales.

Era el mismísimo Michio Kushi, líder mundial de la macrobiótica poniéndose hasta el culo a bocadillos de calamares grasientos con gafas de sol y gabardina!!

Retiré a unos cuantos gañanes a mi paso hasta encontrarme frente a frente, y con el codo de una señora a tres centímetros de mi ojo me dirigí a él vehementemente:

Morticio: Michio Kushi, gurú de la macrobiótica!!
Michio: se confunde, lo siento. Me llamo Suntuoso.
Morticio: Michio, no me engañes!
Michio: vale, vale. Soy yo.


La alegría del casco antiguo de Madrid continuaba envolviéndonos con su fragante aroma bohemio.

- Camarero!!! Uno de fondo de freidora!!
- Marchando!!

Morticio: Y qué haces por aquí, Michio?
Michio: he venido a dar conferencia a Madrid. 48 euros entrar. No venir nadie.
Morticio: quiero decir, que haces en este sitio de perdición metabólicamente infiel?
Michio: Como dijo el gran maestro Thai chu, “si tú no poder cometer exceso a veces, tú estar enfermo!”.


Las hordas sudorosas que nos rodeaban seguían a lo suyo:

- Camarero!!! Uno de chistorra y nata!!!
- Oído, cocina!!

Morticio: Esto hay que celebrarlo en alguna de las tascas de Luis Franelas!!

Salimos del templo de calamares aceitosos al empedrado de la calle y bajamos un par de manzanas hasta el mesón de las cuevas de Luis Franelas, un sitio más propicio para la discusión de temas metafísicos.

Conversamos acerca de los desequilibrios yin/yang del mundo entre el aroma de envejecidos caldos, hasta que de repente:

Morticio: Mira Michio, en aquella mesa... es Enrique Bunbury!!. Sentémonos con él.

Bunbury: Hola amigos, he estado componiendo algunas versiones de Jim Morrison. Y me he dicho: después de tanto trabajo te mereces tomarte unos vinos en Luis Franelas!!
Morticio: Hola. Te presento a Michio Kushi, la autoridad mundial en macrobiótica.
Bunbury: Hola hermano del Rock and Roll. Oye, y tú que has venido a hacer a Madrid?
Michio: he venido a dar conferencia de macrobiótica a Madrid. 48 euros entrar. No venir nadie.
Bunbury: 48 euros? Joder, el doble que ir a ver a U2.
Morticio: hombre Bunbury!, no me irás a comparar ver tocar a esos vinagres con una charla de cómo funciona el universo interno. Un respeto.


Vino va, vino viene, la cosa se iba animando. Así que les propuse que nos fuéramos los tres a la discoteca Joy Germana, que quedaba a tiro de piedra.

Entramos y saludé efusivamente a todos los de la puerta. La verdad es que nunca los había visto antes pero quería impresionar a Michio.

Morticio: Michio, pídele al camarero. Invito yo.
Michio: hola amable joven. Me pone un té bancha?
Camarero: no tenemos.
Michio: entonces un té mu.
Camarero: no tenemos.
Michio: en ese caso tomaré un agua de mijo.
Camarero: no tenemos eso.
Michio: no se preocupe joven. Es muy fácil de preparar. Se hierve mijo integral en exceso de agua y se deja 10 minutos a fuego lento. Se filtra el líquido con gasa natural y se deja en la nevera unas horas. Es excelente en verano.
Camarero: xxfffxkxkkkfkkxk.
Morticio: la que has liado Michio. Espera que ahí hay otro camarero. Eh! Póngale un whiskey con coca-cola a mi amigo!!. Por cierto, reinicie a su compañero, se ha quedado colgado.


Tomamos uno de esos puestos de vigilancia que jalonan inteligentemente la pista con le objetivo de otear el ambientillo.

Bunbury: dónde esta Michio?
Morticio: se había quedado hablando con el otro camarero para asegurarse que la malta con la que se hizo el whiskey tenía una proporción de hidratos de carbono a proteína de 7 a 1.
Bunbury: Dios mío, Michio está en medio de la pista hablando con La Veneno!!
Morticio: rápido. Salvad al soldado Kushi!!


Adentrándonos entre la multitud, esquivando fragmentos de hielo de cubata, codos fuera de control y gotas de sudor con carga viral logramos llegar hasta Michio.

Bunbury: Michio, ven un momento
Michio: espera que estoy hablando con señorita alta.
Bunbury: Michio, que es un travelo!.
Michio: que ser travelo?
Bunbury: es un travieso.
Michio: que ser travieso?
Bunbury: es un prenda, coño!
Michio: señorita alta tener prenda pero poca.
Morticio: déjame a mí, Bunbury. Michio, que tiene yang entre las piernas!.
Michio: argg!! Energía del cielo corrompida!! Huyamos!!


Viendo lo que se cocía en la pista, nos metimos en el área que rodea la barra central donde supuestamente la gente cuenta cosas inteligentes.

Bunbury: estas masas me recuerdan lo volátil del ser humano y lo triste que es la existencia para todo aquél que no vive el Rock and Roll.
Morticio: no te disperses Bunbury. A mis 7 de reloj, a 2.8 metros hay un grupo de 3 tías.
Bunbury: ya pero van en gradiente descendente de belleza. Parecen los hermanos Dalton de Lucky Luck.
Morticio: me hago yo a la de rojo, tú a la de azul y Michio a la de verde.
Bunbury: ni de coña. Me hago YO a la de rojo, TÚ a la de azul y Michio a la de verde.
Morticio: mira, las entramos y que se haga a la de rojo el que pueda. Que Michio nos distraiga a la de verde con sus historias.


Morticio: vaya, vaya. Que tenemos por aquí!! Que chicas tan guapas. ¿y tú como te llamas? (por supuesto dirigiéndose a la de rojo).
La de rojo: hola me llamo Laura y tú?
Morticio: Morticio, para servirle a usted y a la patria
(esto marcha, la bola ya está en el green, sólo hay que patearla para meterla en el hoyo*) * símil del golf.
La de rojo: éstas son mis amigas Susana (la de azul) y Esther (la de verde).
Morticio: éste es mi amigo Enrique, y éste es…
La de rojo: es MICHIO KUSHI!!!!! DIOS MÍO!! TENGO TODOS TUS LIBROS. TENGO TODOS TUS VIDEOS. LA MACROBIÓTICA ME SALVÓ LA VIDA!!
Bunbury: pues ya nos ha jodido el tema el chino.


La de azul: oye! y tú eres Morticio Cañamones!! El personaje de The Urban Prisoner!!. He leído todas tus historias!! Son geniales!!
Morticio: gracias.
(oye, pues ahora que la miro mejor, de culo no está mal y es simpática*). * Típico pensamiento de tío a las 4 de la mañana con el listón despeñándose por momentos.

La de verde (mirando a Bunbury): y tú eres…
Bunbury: sí
La de verde: tú eres…
Bunbury: sí, sí, sí…
La de verde: y tú quien coño eres?
Bunbury: joder! Enrique Bunbury!!
La de verde: quien?
Bunbury: Enrique Bunbury, el de los Heroes del Silencio y Bunbury en solitario.
La de verde: lo siento. No me suena.


Michio: me voy con Laura a su cottage. No olvidéis pequeños saltamontes: no por cortar más leña y sacar más agua del pozo, el mono vence al caballo!!

Siguiendo las instrucciones de Michio (o eso creo), llevé a mi presa (la de azul) a uno de los silloncitos de Joy Germana, tan discretamente colocados fuera de miradas indiscretas, para acabar de aturdirla con mi verbo locuaz como una serpiente hipnotiza a un ratón de campo.

Morticio: Y no te creas que todo en mi vida va a ser sexar pollos. Estoy poniendo a punto un sistema para sexar tortugas que es el acabose. Voy a patentar una combinación de golpecitos en el caparazón que hace que los machos eructen y las hembras saquen una pata y te quiten el reloj. Ya estoy en contacto con granjas de tortugas para venderles la idea*. (* típica charla-brasa a las 4,15 de la mañana)
La de azul: que interesante*. (* Ésta tenía más hambre que los pavos de Manolo).

La de verde: oye Morticio. Que tu amigo Bunbury se ha ido todo hecho polvo porque no le he reconocido. Lo siento por él pero sólo escucho música de autor boliviana y piezas de órgano de Bach. Nunca había oído a los Herodes del Ruido, esos.

Salí corriendo a la calle buscando a Bunbury, justo a tiempo de ve como Michio estaba a punto de montar en una limusina con la de rojo (sí, encima era rica).

Morticio: Oye, has visto a Bunbury?
Michio: Yo ocupado. Ver luego.


Tendría que buscar a Bunbury yo solo, y salvarle de su propio enemigo interno. Cuando escuché por detrás una voz:

Michio: Espera. Yo ayudar a buscar rockero de boulevard de corazón roto.

Cuando el amanecer rompía en el horizonte describiendo tonos imposibles de rosas y naranjas, por fin encontramos a Bunbury por los parques cercanos al Palacio Real. Estaba escribiendo la letra de un Blues en unas servilletas del McDonalds usadas. Conseguimos hacerle renacer emocionalmente para que fuera nuestro Bunbury rocoso de siempre.

Bunbury: Lo siento Michio, eres un amigo de puta madre. Te he hecho perder una sesión de sexo infernal con una Diosa y todo por animarme.
Michio: no preocupes. Tenía proporción frente barbilla 3:1, mala en sexo.


Al final decidimos dejar los temas femeninos por un momento e irnos a tomar chocolate con churros mientras discutiamos de las propiedades del arroz integral y de The Doors.

Aunque parezca mentira, dedico este post con todo el cariño a Michio Kushi por su 80th cumpleaños y (porqué no) a Bunbury.
 
Comentario:
juas, gracioso de verdad, con la de blogs que hay por ahí tan pretenciosos, con este consigues enganchar a la gente, eres un buen escritor Por cierto, MOrticio es un nombre cristiano?? Porque yo te encontré metiendo Morticio en Google, jejejeej.
 
Comentario:
No me extraña, tanto tiempo aislado en una isla tomando el sol no se sabe donde, y cancelando conciertos... pues ya nadie conoce al Sr. enrique Bunbury

besotes
 
Comentario:
bocatas de grasicalamar...joy germana...cuanta tentación sí señor y ante la tentación lo mejor es no resistirse!por cierto cualquier hembra de cualquier especie saca la patita-la miras entusisamado- y te quita el reloj al descuido.difícil patente estará inventado
 
Comentario:
casi no me pongo al dia... muy bueno el relato....
BESINES
 
Comentario:
La verdad es que no he probado la tapa de fondo de freidora...pero bueno teniendo en cuenta que hay un taco que se llama cochinadita puedo creermelo todo, hasta que michio cuchi cayera a cuatro patas en la tentacion...

Saludos
 
Comentario:
Es que enganchan las historias de Morticio!!! Jo que tio!!

Y que imaginación tienes, me gusta como escribes!!! Queremos más!!!!

Un beso!!!
 
Comentario:
Menos lobos y que no se haga el listillo el Michio ese, que la ingesta de bocadillos de calamares fue totalmente intencionada. Y es que uno tiene que reconocer, que los bocatas de calamares de casa Rua (de fondo de freidora, en especial) son los mejores. Que ni macrobiótica ni peras en vinagre !
De todos modos, le deseo muchas felicidades y que cuuuuumpla muuuuuchos maaaaas... bieeeeeeen.
 
Comentario:
Me postro a sus pies, querido UP.

Te superas día a día...
No