logotipo

img_google
El porque
Porque mi vida no es más que eso: una eterna lucha por sobrevivir a la incertidumbre, la de mi futuro, la de mis propias contradicciones que me impiden alcanzarlo...
Wishlist
  • Sacarme el carnet de conducir
  • Conseguir el título
  • Decorar mi habitación
  • Comprarme un coche
  • Un nuevo viaje
  • Leerme "El sobrino del mago" de "Las Crónicas de Narnia"
  • Aprobar el anteproyecto
  • Entregar el PFC
  • Aprobar el PFC
Viajes
  • Nueva York
  • Tokio
  • Londres
  • Paris
  • Roma
  • Barcelona
  • Madrid
  • Galicia
Sindicacion
 
[Tiempo]
Es una palabra corta. Se dice hasta rápido. Pero implica tantas cosas. Pasa y pasa sin que pueda evitarlo. Pasa y se va...y siempre se va... se lleva todo lo que quiero.

Comenzó llevandose mi inocencia, esa sensación de la que apenas conservo los resquicios de un recuerdo. La echo de menos. Y desde entonces ha sido en mi vida como una brisa casi imperceptible que se lleva grano a grano la arena que da forma a los castillos que he ido construyendo. Le siento respirar en mi nuca, esperando para llevarse algo más, sabiendo que me vence a cada segundo.

Y a veces le odio. Porque me obliga a correr en una estúpida carrera que ni siquiera se hacia donde va y a competir día a día contra él. Porque no me gusta la persona en la que me estoy convirtiendo por su culpa. Por todo lo que me está robando, y por las cosas que me deja a cambio. Y sobre todo...porque se que no puedo vencerle. Porque tiene el poder y puede jugar conmigo cuanto quiera. Porque estoy viendo como se lleva todo lo que tengo, todo lo que soy y no puedo pararlo.

Transforma todo lo que conozco, lo hace constantemente, mantiene este escenario en el que nos mueve como marionetas y cambia lo que quiere a placer. Y eso ya no me importa. He asumido que causará estragos en todo a mi alrededor. Solo quisiera poder conservar lo que soy, ni siquiera sobre mi vida tengo poder.
Me acuesto cada noche sabiendo que cuando despierte se habrá llevado una parte de mí y la habrá sustituido por otrá, quizá más adulta, pero en la que no puedo reconocerme. Un dia me levantaré de la cama y encontraré frente al espejo a una desconocida. Al fruto de su capricho. Y frente a mi encontraré mi mundo completamente devastado, convertido en lo que quiera que él decida traerme.

Quiero rebelarme. Quiero rebelarme y gritar. Gritar y pararle en seco. Pero no puedo. Avanza cada vez más deprisa y siemto su peso sobre mí. Hasta en este instante. Me devora. Devora lo que me queda de mi y lo transforma en otra cosa. En algo que no me gusta. En algo que no escucha a mi corazón. Algo que me está enterrando en lo más profundo como no queriendo oirme, como queriendo protegerme en un sentido extraño escondiendome tanto que él no pueda encontrarme. Pero duele. Duele mucho ver como sucede todo esto ante mi sin poder hacer nada por evitarlo. Tengo miedo. Miedo que pase por mi puerta y me haga desaparecer para siempre.

Y es mentira. Eso que dicen de que el tiempo lo cura todo. No es verdad. Lo que hace es transformarnos en personas diferentes a las que lo acontecido en el pasado no les hiere. El tiempo no cura las heridas, sino que abre otras nuevas que duelen más y nos olvidamos de las anteriores.
 
[Una oportunidad]
Es lo único que pido. Mañana voy a volver a intentarlo. Y aunque llegue tarde quiero aprovechar este intento que seguramente será el último antes de empezar de nuevo las clases. Voy a hacerlo con ganas. Voy a luchar por la oportunidad que llevo tanto tiempo esperando.
 
[Yo me siento así esta noche]
Bryan Adams
How do ya feel tonight

Is there anybody out there?
anyone that's loved in vain
anyone that feels the same

Is there anybody waiting?
waiting for a chance to win
to give it up and start again

We all need something new
something that is true
and someone else to feel it too

I feel so high no one else would know it
I don't know why i feel the way i do
I can't let got and i'm not scared to show it
cuz being here feels right
tell me - how do you feel tonight?

Is there anybody out there?
Anyone that can't explain
Anyone that feels no pain

Is there anybody dreaming
dreaming of a better day
when everything goes your way

We all need something new
Someting that is true
and someone else to feel it too
someone just like you...

 
[Melancolía]
Ayer ordené el armario. Hacía meses que no lo hacía. Debió salir de allí. Debía estar agazapada en un rincón desde la última vez que lo había ordenado. Quizá incluso la guardé yo misma, bien al fondo y sepultada bajo el monton desordenado de mis camisetas de invierno, para que aunque quisiera, no pudiera salir, para que aunque gritase, me resultara imposible oirla.
Pero lo olvidé y ayer me decidí a poner orden en el caos que guardaba tras las puertas de mi armario. Ni siquiera se porque lo hice despues de tantos meses de delicioso desastre. Pero sentí la necesidad y lo hice sin pensar, sin dejar ni siquiera que germinara la semilla de mi pereza cuando se trata de hacer algo parecido.

Esta melancolía debía de estar alli. Se ha pegado a mi y no consigo deshacerme de ella. Me hace sentir muy cansada, triste y desolada, lánguida y pálida como todo a mi alrededor. Y me recuerda todo lo que me empeño en olvidar diariamente. Esas cosas en las que no quiero pensar, lo que me ahoga cada día, las pequeñas y las grandes cosas, lo nimio y lo importante, lo que me atormenta, ella hace que todo ebulla en mi cabeza como un guiso letal. Sobretodo me siento prisionera, y no se exactamente si es de esta tristeza, o de este mundo que me rodea...o de ámbos.

Hoy he tenido que salir a hacer un recado. Odio los domingos, sobretodo por la tarde. Por eso procuro encerrarme en mis cosas y olvidar lo que ocurre fuera. Aislarme del odioso mundo dominguero. Pero hoy ha sido inevitable. He salido. He tenido que recorrer tan solo cuatro calles casi desiertas, pero ha sido más que suficiente.
Por lo general este barrio me agobia. Abarrotado de coches mal aparcados porque no caben, con esos grupos de sucios y ruidosos niños y sus madres despreocupadas, esas pandillas de impúberes jovencitos malgastando su adolescencia queriendo jugar a ser mayores, esas mujeres mayores y sus maridos sentadas a la fresca haciendo alarde de la cultura popular del cutrerío y ese circular de paseantes como hojas secas que se dejan llevar por el caudal del río.

Pero hoy había algo más. Las calles me resultaban viejas, rotas y sucias, la gente más ruidosa y pesada que de costumbre, había más coches amontonados, más niños, más madres, más señoras, más pandillas... Solo deseaba salir corriendo, gritar y escapar de todo lo que me rodeaba, que, en realidad, era inofensivo. Pero me ha parecido que las calles se estrechaban y se alargaban, que crecía el caudal de gente que cada vez gritaba y estorbaba más, que las aceras y paredes eran más grises, casi negras, cada vez más viejas y rotas, hasta que a pedazos se desmoronaban sobre mi cabeza. Me dolía la cabeza.

Entonces he mirado a mi alrededor. No había nadie. Cinco o seis personas a lo largo de toda la calle. Y de fondo: el silencio, solo se escuchaban algunos televisores de las viviendas cercanas y los incesantes gritos de los niños al jugar.

Y allí estaba yo. Saturada, desolada, desesperada por mirar a algún sitio y encontrar algo que me resultase nuevo, algo que no conociera o hubiera visto millones de veces durante todos los días de mi vida. No he encontrado nada. Todo estaba exactamente en el mismo lugar de siempre. Cada cosa, de la misma forma, de los mismos colores. Todo era igual.

Mi andiedad se ha calmado. La ha absorbido la melancolía que salió del fondo del armario para transformarla en pesadumbre. Ésta que ahora me posee hasta que tenga fuerzas para evitarlo. Pero eso no será esta noche. Porque ahora me siento débil y frágil como una niña pequeña, como la niña pequeña que aún guardo en mi interior. Asi que, como ella, cerraré los ojos y pintaré un mundo nuevo leno de formas y colores distintos, donde refugiarme...al menos esta noche.
 
[Nada es para siempre]
Es lo que se siente en ese momento. Dura apenas un instante pero da vida para mucho más. Ese segundo en que te mira quien llevas tiempo deseando que lo haga. Es una mirada que quizá no significa nada. Pero si lo hace. Significa todo. Es esa frase que puedes interpretar de mil formas y que quizá no significa nada. Pero si lo hace. Es ese abrazo mil veces soñado y que quizá no significa nada. Pero si lo hace. Es cuando todo empieza a cobrar forma y se descubre que si significaba algo. Que todo tenía significado. Entonces todo se vuelve más bonito. Todo parece más fácil. Es ese tiempo en que lo sabes, lo sabe, lo sabeis, pero en realidad nadie sabe nada. Porque no hay nada. Es esa ansiedad, esa ilusión, esa desesperación por que ocurra algo pero a la vez por que ese momento dure para siempre. Esa sensación. Lo que se siente en ese momento. Ese instante que precede un cambio radical en todo lo que se conoce. Es apenas un segundo en el que se decide quizá toda una vida. Es tambien el instante inmediato. Es ese beso que culmina tanto tiempo de espera. No hay musica ni cambios de cámara, no hay luna llena ni fuegos artificiales, no hay luces que brillen a lo largo del paseo del puerto. Pero aunque lo hubiera no importaría, nada en ese momento es más bonito que precisamente lo que está ocurriendo aquí, a ti. Es ese beso, el primero. Y es cuando esperas verle al dia siguiente, sin saber que pasará, que pensará, que hará, sin saber que harás. Es el instante en que le ves aparecer y recuerdas que en ese tipo de situaciones no funcionan los planes. Es ese beso, el premeditado segundo. Y el tercero y todos los demás. Es esa forma de descubrir a la otra persona. Ese emocionante viaje al pais de nunca jamás, donde te adentras cada vez más, donde te pierdes cada vez más, donde te perderías por siempre jamás en una lluvia de besos, caricias, tentaciones insospechadas y pasiones desenfrenadas. Es todo eso y mucho más. No es una sensación, es todo un torrente de ellas que te hace olvidar el mundo que hay alrededor, como dice la canción: "Ser como un autista y vivir para uno mismo sin sentirse egoista".

No se exactamente en que momento termina todo eso. Supongo que como todo en esta vida, es progresivo e inevitable. Y aunque no se acabe el amor, esa tormenta, esa mezcla de sensaciones y sentimientos, si lo hace. Siempre lo hace.

Pero... si no lo hiciera, si pudieramos conseguir eso y retenerlo con nosotros, mantenerlo siempre vivo como el primer día, yo creo que el mundo funcionaría mejor. Veríamos todo de otra forma. De la forma en que lo ven los adolescentes enamorados, con esperanza, con ilusión. Como si el mundo fuese a acabar mañana y no tuvieramos nada que más que conseguir. Siendo conscientes de nuestra fortuna. Viendo la vida como un largo camino que caminar con paciencia, disfrutando del paisaje y de la compañia, sin tener necesariamente que llegar a algún lugar. Simplemente cerrar los ojos, respirar hondo y sentirla, esa plenitud que inunda el corazón, y seguir adelante...y en lugar de sobrevivir, simplemente... vivir.

Quizá sea una hipotesis cursi. Quizá un sueño imposible. No importa. La cuestión es que estamos en un mundo completamente diferente. Que los sentimientos siempre cambian. Todo cambia. La vida se mueve muy rápido. El futuro es incierto. Y hay que sobrevivir a esta incertidumbre porque en este mundo que nos ha tocado, hasta la eterniad es efímera.
 
[Nuevos cambios]
Hace unos meses decidió que tambien quería estudiar lo que yo. Le han admitido. Y me llama a estas horas para contarmelo. Soy la primera persona a la que se lo dice. Quiza antes que a su novia. Es porque sabe que yo pasé por lo mismo. Normalmente me hubiera hecho ilusión que me tuviera tan en cuenta. Pero hoy no. Sin embargo me he sentido molesta. Como incómoda. No se exactamente porqué. No había nada extraño en la situación. Nada fuera de lugar. Pero yo lo he sentido así. Quizá es porque aunque no me de cuenta pienso que no se lo merece. Que no se merece muchas cosas de las que tiene o que ha tenido, las oportunidades que le han dado. Quizá es que le tenga envidia. A veces he pensado que yo en su lugar podía haber llegado tan alto... Y en cambio estoy aqui casi desaprovechando mi talento y mis ganas de aprender por falta de oportunidades, y allí está, desperdiciando todas las oportunidades que tiene sobre la bandeja como si fueran pañuelos de papel que pronto terminarán arrugados en la papelera casi sin usar por su puro capricho.
Y lo confieso. En esto no soy del todo egoísta. Tambien lo digo por él. Que no tiene nada y está perdido buscanso su rumbo. Que nadie esta dispuesto a ofrecerle la más mínima oportunidad. Que tiene mil sueños que parece que nunca cumplirá. Él que le ayudó todo lo que pudo, que le abrió las puertas de su casa, de su familia, hasta el día en que le dió la puñalada. Es una larga historia. Nunca le hice verdugo, ni a él le vi como victima. Nunca quise darles un papel. Nunca les dí un papel. Y quizá si lo tenían.
Yo no lo sé. No sé porque hoy me he sentido así, no se porque esta sensación de resentimiento, no se que es lo que aún nos sigue uniendo, no se que pasará ahora.
Todo está cambiando, están llegando situaciones extremas de bastante presión y no se como va a terminar todo. De una cosa si estoy segura. Yo seguiré aquí cuando pase la tormenta. Curaré mis heridas y seguiré gritando y luchando. Porque eso es lo que hago, sobrevivir a la incertidumbre.
 
[¿Hay alguien ahí?]
Me siento sola. Aislada de todo, encerrada en esta carcel de monotonía. Sola. Grito entre esta multitud, no dejo de gritar como si mi vida dependiera de ello, como si mi voz pudiera tocaros, a vosotros que estais a mi alrededor, a vosotros que no me veis, como si mi voz pudiera llegaros.
Pero no puedo, por más que desgarro mi garganta lanzando al vacío este grito desesperado, vosotros estais sordos. Estais ciegos al mundo que os envuelve, que os maneja como engranajes bien engrasados que mueven esta máquina de destrucción. Y yo estoy sola. Pero no voy a dejar de gritar, no voy a sumirme en el silencio, cerrar los ojos y seguir mi camino como todos hacen, porque tengo esperanza, esperanza de que algún dia, alguien abra los ojos y pueda verme, que me mire directamente y me escuche gritar: "¿Hay alguien ahí?"
 
[Perfección imperfecta]
Nadie podría haberlo descrito mejor que ella.
 
[No puedo escribir]
Hoy no. No me sale nada.
 
[Intimidad]
Que palabra más preciosa. Es una mezcla de privacidad e independencia. Suena dulce y suave. Casi tanto como su significado. Yo lo desconozco. Intento descubrirlo cada día que me despierto tratando de tener una vida propia. Algo absolutamente mío. Pero no lo consigo. Haga lo que haga allí está. La pregunta indiscreta de la que no puedes escapar. Esa pregunta que odiarías tener que responder, y que por el simple hecho de ser formulada desatará una incomoda situación casi insostenible.
Todos deberíamos gozar de nuestra intimidad, desde que somos críos, ser dueños de ese, nuestro propio espacio, donde sentirnos absolutamente cómodos con nosotros mismos y sin tener que dar a nadie ningun tipo de explicación.
Yo tengo 20 años y aún no se lo que es eso. Hoy lo he visto claramente. >Me ha sido negado un derecho que yo creía tener. Y se esta volviendo insoportable el vivir con esta carencia. Necesito cada día más disfrutar de algo que sea solo mío, poder tener mi propia vida e incluir en ella todo lo que yo quiera.
Estoy furiosa y desconcertada. He llorado. Lloraba de pura rabia. Hacía tiempo que no lo hacía. Me he sentido como la más estúpida de las crias adolescentes disfrazada de mujer queriendo tener algo que no le pertenece. ¡Pero si me pertenece! Se trata de mi vida, que es solo mía. Nadie tiene derecho a incurrir en ella para escudriñar detalles que solo me incumben a mi. No tengo porque soportar interrogatorios acerca de temas, sean nimios o trascendentales, que unicamente influyen sobre mi y sobre nadie más.
Me siento tan absurda escupiendo todas estas palabras. Yo se que para los que gozan del significado de la palabra intimidad, esto pueden parecer quejas de una niñata que quiere hacer lo que le place. Quizá sea así. Yo creo que estoy reclamando un derecho que me es propio. Simplemente reservarme aspectos de mi vida para mi sola o para las personas que yo escoja.
Tan sencillo y tan complicado.
Yo solo quiero guardar un secreto. Tener algo que nadie sepa. Tener Intimidad.
 
[Un lugar en el mundo]
Me siento en la oscuridad y los contemplo. Contemplo como se deslizan por las finisimas cuerdas de esa red que han ido entretejiendo durante los años. Siguen haciendo malabarismos y jugando a saltimbanquis sobre ellas aunque haga tiempo que no recuerdan porqué. Aunque en realidad nunca lo hayan sabido. Aunque ni siquiera se hayan parado a pensarlo. Y no quieren nada más. No pueden ver más allá de lo establecido. Establecido ¿por quien? Ni lo saben, ni se lo preguntan.
Me refiero a esta ciudad, a este mundo, a esta sociedad. Todo encaja perfectamente, cada uno de nosotros es una pieza cubica perfecta, exactamente igual en todos sus lados. Encajamos porque somos todos iguales. Porque nos coloquemos en el orden que nos coloquemos nuestra forma y dimensiones nos hacen coincidir. Por eso nadie se hace preguntas. Se limitan a encajar con los de alrededor y seguir adelante.
Pero yo me las hago. Me pregunto porque tengo que encajar yo con estos que me han tocado como compañeros. Me pregunto porque no buscar un hueco en el que me sienta más comoda, más yo, mi hueco, mi espacio. Y lo busco y lo busco, pero no lo encuentro. De hecho llevo tanto tiempo desencajada de los demás buscando mi lugar, que mi forma ha cambiado, aunque quisiera ya no podría encajar en ese pequeño cubículo que es mi espacio en esta sociedad. No quepo, ahora cada uno de mis lados es diferente. Soy como algo abstracto de forma inexacta y cambiante. Ellos se han dado cuenta. Y yo tambien. Pero no me importa, no tengo miedo, porque quizá éste sea mi lugar. Contemplandoles en la oscuridad.
Porque quizá no tener lugar sea mi lugar.

 
[En el ojo del huracán]
No consigo desprenderme de este lastre. Lo arrastro conmigo allá donde voy y cada vez es más pesado. Lo encierro en una pequeña caja que pretendo hundir en este mar de dudas, pero debe ser que la cierro mal, porque vuelve a salir a flote y a perseguirme. Es casi parte de mi. Es ese sabor amargo en el paladar, ese nudo en la garganta que corta como cristal a cada segundo más afilado, esa presencia a la espalda esperando verme caer.

Hoy es uno de esos días, uno en el que vuelve a surgir de mis profundidades para hacerme sentir todo esto. Esta mezcla de sabores agridulce que desestabiliza toda mi existencia. Me cuestiona. Me cuestiono. Y no se porqué.
Me siento vieja, fea, decrépita y sucia, incapaz de reflejar en mi exterior lo que albergo en verdad, todo lo que soy, mi autentica realidad, como un envoltorio ajado por el tiempo y las adversidades, pero aún capaz de proteger lo que hay en su interior. Entonces me miro al espejo. Puedo ver que estas imaginaciones no corresponden a la realidad. Me veo a mi misma como una joven saludable y adecuada a los cánones de belleza establecidos por la sociedad. Entonces siento que algo falla en mi interior, que ésta, mi imagen, mantiene encerrado algo oscuro, triste y tenebroso, algo que quizás no es malo, pero que nadie quiere ver.

Esta es mi debacle diaria. Esto es lo que me atormenta. La pesambre que soporto. A la que me someto, quizás, yo misma. Lo que no me permite avanzar. No se cual es mi verdadero yo. Cual es mi verdad, la bella o la oscura. O ámbas. No conozco el significado de la belleza, pero creo que uno se siente hermoso cuando los ojos que le miran le ven así, quizá sea ese mi problema, que me miro en un espejo en lugar de hacerlo en unos ojos que me vean como algo nuevo, precioso y totalmente diferente.

Y aquí estoy. En pie sobre la acera. Viendo como este mundo gira a mi alrededor, como todo se mueve, mientras yo permanezco inmóvil, lánguida. Sabiendo, en mi interior, que me encuentro en el ojo del huracán y que cuando éste avance, tarde o temprano, tratará de llevarme con él, pero mi lastre lo evitará, reteniendome estática, atada al suelo viendo como se quema mi piel y se erosiona mi corazón, viendo como el viento se lleva todas estas lágrimas. Viendo como se lleva todo. Pero no a mí.
 
[Frustración]
Me siento mal. Muy mal. Quiero expresarme artísticamente de tantísimas maneras que no abarco todo lo que quiero hacer. Mis inútiles manos no son capaces de reproducir las maravillosas ideas que surgen en mi interior. Quiero sacarlo todo. Pero soy tan torpe! La ineficacia de mis manos me irrita hasta tal punto que quiero gritar. Estor saturada de millones de preciosas ideas que no soy capaz de realizar. Son para mi como sueños que trato de hacer realidad y que nunca llegan a la perfección. No hago más que crear una y otra vez, derramando mi alma en el suelo y dejando que todos la pisoteen. Derroto a mi obra una y otra vez. Es tan imperfecta que repugna. La odio. Odio todo lo que creo porque es tan innecesario e insignificante como mis intentos de alcanzar la perfección. Porque la perfección no existe. Yo lo sé. Pero no puedo evitar perseguirla porque es para mi un sueño inalcanzable del que viviré para siempre enamorada. Esta es mi frustración.
 
[Vivir en este mundo]
No entiendo este mundo. Me parece un enorme caos de contradicciones. Me parece que algunas de las relaciones que construimos entre nosotros están tan marcadas por los convencionalismos que pierden todo su poder. ¿Porque no ser más sinceros? ¿Porque no ser como realmente se es? ¿Porque este miedo a ser juzgado? ¿Porque juzgar? ¿Porque no vivir de forma más sencilla? Limitarnos a llevar nuestra propia vida, sin meternos en la de los demás, sin que nadie se meta en la nuestra, sin indicaciones, sin consejos, sin ordenes.
Hoy estoy saturada por el mundo. Me siento a mirarlo en la oscuridad, desde lo alto, las luces que tintinean a lo lejos dibujando el contorno de la civilización. Y me parece que estoy fuera de él, que no lo entiendo. Que es de una simpleza que lo complica todo hasta el extremo. Desde aquí parece inofensivo. Parece hasta pacifico. Pero no es más que el engañoso disfraz de un microuniverso feroz y despiadado, con todas esas personas odiandose unas a otras por motivos inventados, compitiendo entre ellos hasta la muerte por metas irreales.
Espejismos contemporaneos de un mundo atroz en el que nos encontramos atrapados por esta vida que nos envuelve, y del que solo nuestro alma puede liberarnos, llevarnos a lugares donde ser alguien de verdad, alojados en sentimientos que nos hacen crecer como preciosas flores que surgen en medio del caos.
 
[Que triunfe el amor]
Que el suspense dure hasta el final. Que no se deje morir la ilusión. Que se luche por quien se quiere. Que los sueños se hagan realidad. Que no haya miedo a sufrir. Que se arriesgue. Que se persiga lo que se desea. Que el chico de el primer paso. Que la chica de el primer paso. Que haya besos bajo la lluvia. Que haya besos frente al mar. Que haya besos bajo el cielo estrellado. Que haya besos en el portal. Que haya besos bajo la luna llena. Que haya besos castos, besos tiernos, besos dulces, besos cortos, besos largos, besos suaves, besos timidos, besos atrevidos, besos inesperados, besos muy esperados, besos humedos, besos profundos y besos sinceros. Que aparezca en el momento que más lo necesitas, que aparezca cuando ya no lo esperabas, que aparezca de sorpresa, que aparezca porque si, que aparezca. Que los rincones más oscuros sean los más reveladores. Que las palabras más sencillas sean las más complicadas. Que las palabras más complicadas sean las más sencillas. Correr, vivir, soñar, arriesgar, ganar, luchar, seguir, intentar, esperar, gritar, respirar...amar.
Que todo dure. Que nunca se acabe. Que se siga intentando. Que se siga descubriendo. Que los secretos más grandes se digan a voces. Que se inventen nuevos sueños. Que no importe quien, como, cuando, donde ni porqué. Que se actúe. Que el corazón se apodere de la razón. Que todo termine con un beso y ¡que triunfe el amor!
 
[Otra vez]
¿Porqué lo sabe?¿Porqué nunca se nada de él hasta que necesito a alguien de verdad?¿Porqué aparece siempre cuando estoy mal? ¿Porqué lo sigue haciendolo si nuestra relación apenas existe? ¿Porqué siempre ese esquivo mensaje en mi telefono diciendome lo que quiero oir aunque nadie lo sepa? ¿Porqué lo sabe?
Ayer necesitaba a alguien. Me refiero a otra persona. Alguien ajeno que no me pidiera explicaciones pero que estuviera conmigo en este trago. Hoy lo necesitaba aún más. Pero ese alguien no tenía cara. Ya ni siquiera le tuve en cuenta. Estaba intranquila, nerviosa y agobiada, casi temblaba. Y de pronto... allí estaba su mensaje en mi telefono. ¿Porqué precisamente en ese momento? ¿Porqué siempre es asi?
No se que significa. Ni siquiera si significa algo. Hay demasiadas preguntas y demasiado pasado para tan poco tiempo vivido. Es una relación que creo que jamás comprenderé. De hecho ni siquiera es una relación. Es un fino hilo apenas apreciable que nos une. Aunque no queramos. Aunque quiera odiarle. Y lo he intentado. Aunque quiera olvidarle. Y lo he intentado. Aunque quiera ignorarle. Y lo he intentado. Nunca tuvimos nada pero inevitablemente siempre tendremos algo. No se qué. No se porqué. Pero se repite una y otra vez. No somos amigos. No le quiero. No estoy enamorada de él. Entonces...¿qué es? No quiero tener que analizarlo y hacerme todas estas preguntas otra vez.
 
[Pero mañana si]
Mañana es el dia. Tengo que ir. Voy a ir. Él se encargará de que lo haga. Quiero hacerlo. Voy a hacerlo. Quiero hacerlo. Entonces, ¿porque lo cuestiono tanto? ¿porque estoy tan nerviosa? Esto es agotador. Apenas puedo respirar. Me ahogo. Estoy etrapada dentro de este cuerpo que a cada minuto que pasa parece más pequeño, viejo y decrépito. Y me siento sola. Sola de verdad. Porque no puedo ni quiero compartir esto con nadie. Pero lo necesito. No quiero decirselo a nadie. No quiero ir. Pero quiero ir. Necesito decirselo a alguien. Esto es muy frustrante. No reconozco lo que siento. Ideas contradictorias se agolpan en mi mente, ebullen aqui dentro. Me siento como una olla a presión. Esto hierve en mi interior cada vez más intenso. Hasta que explote. Voy a explotar.
Quizá mañana todo esto haya acabado. O quizá no haga más que empezar. De momento se que será un día largo. Al menos hasta que todo pase. Estoy nerviosa y agobiada. No me salen casi las palabras. No se describir este momento. Quizá lo mejor sea que no lo haga. Solo me consuela que cuando todo haya acabado estaremos mejor. Yo me sentiré más segura. Necesito hacerlo.
Si no estuviese en mi piel me parecería que hago una montaña de un grano de arena. Pero desde aquí el grano se ve enorme. Como aquella piedra enorme de la que huía Indiana Jones.
Pero es bien cierto que todo pasa. Y esto tambien lo hará. Puedo recordar ahora mismo varios momentos en los que me he sentido como ahora y que han llegado y han pasado, con más pena que gloria, pero pasado. De modo que voy a dejar al tiempo hacer lo suyo y yo mientras haré lo mío, lo de todos, esperar. Esperar que llegue el momento y pase como quitandole importancia. Sobrevivir otro dia...
 
[No voy a ir]
No voy a ir. Son reuniones que nunca me han gustado y que cada vez soporto menos. Pensaba hacerlo. Pero aunque intente hacerme la dura y fingir que no me importa o incluso que me gustan esas situaciones, lo cierto es que las odio y se por propia experiencia que el ir no me va a hacer sentir mejor. Al contrario. Después me sentiré hundida y absurda. No quiero. No me apetece pasar tan gratuitamente por algo asi otra vez. No merece la pena. Me quedaré en mi vida y me dará igual lo que piense cualquiera, lo que digan o lo que comenten. Yo no les debo nada ni ellos a mi. Es un encuentro fortuito para un simple fingimiento, donde todos se enseñan los dientes, disfrazados de personas triunfadoras para ocultar lo solos y fracasados que se sienten en realidad. Donde cada uno comienza las conversaciones hablando de si mismo y los demás responden unicamente para comentar su propia experiencia. Una convencion de egolatría distrazada de reunión. Odio ese tipo de relaciones sociales. Odio las metas que todos se imponen a si mismos para llegar a ser cualquier cosa menos lo que sean en realidad, pero capaces de impresionar a los otros. Se me había pasado por la cabeza el hacerlo por una vez. Colocarme el disfraz de chica mona, dulce, cálida, simpatica y supersociable que conoce a todos y a quien nadie conoce de verdad, y fingir, hacerlo hasta mas no poder, hasta convertirme en algo que ni yo misma reconozca. Ser exactamente la imagen que doy y no hacer sospechar a nadie que algo ni una pizca diferente se aloja en mi interior. Guardar todo este miedo, rabia, temor, rencor, dolor, sufrimiento, tortura, tormento, heridas y sueños muy apelotonados en una caja tan pequeña que resulte casi invisible y sonreir. Sonreir a pesar de todo. Pensé que podría ser divertido.
Pero ya lo he hecho y duele más. Por eso no voy a ir.
 
[Tenia que hacerlo]
A veces me pasa esto. Lo que siento hoy. Me siento frustrada, atrapada, pequeña, muy pequeña, encerrada en una jaula aún más pequeña. Y quiero volar. Cambiar. Por eso UrbanPrincess se muda a este layout. Aunque sea solo lo que se salva de lo malo que ofrecen. Con la esperanza de que me traiga lo que busco. Sea lo que sea. Porque no puedo escribir. Lo deseo con todas mis fuerzas, pero las palabaras no bastan. Es otra de mis crisis. Espero que el color verde haga su papel y me traiga esperanza. Para poder avanzar y abandonar esta sensación de vacío.
Hoy siento que se ha muerto mi angel de la guarda. Por nada en especial. Solo me invade ese sentimiento, como un extraño desarraigo, que se agarra a mi hasta dejarme sin aliento.
Y no se como sobrevivir...
 
[Sobrevivir a la incertidumbre]
He estado reflexionando. Siempre me concedo grandes revelaciones en las más oscuras horas de la noche. Hoy he sido consciente por primera vez de forma directa de que estamos condenados a la autodestrucción. Esto se escucha todos los días y ya a nadie le produce sorpresa. Pero es cierto. Y aterrador. Como seres humanos nuestra capacidad de raciocinio nos condena a autodestruirnos. Evolutivamente avanzamos hacia el fin de la especie humana. Sea cual sea el sentido que se busque a nuestra evolución, el final del camino será el mismo, lo que nos hizo avanzar, nos hará desaparecer.

Por un lado, tenemos la cuestión ecológica. Es por todos conocido el estado del planeta y el declive del medio ambiente hacia este desarrollo sostenible, más bien un sostenido desarrollo que mantenemos unicamente por prolongar la vida de este planeta cuyos recursos están más que sentenciados, a causa de la evolución de nuestra inteligencia hacia puntos insospechados en los que hemos diseñado a la perfección como explotar al máximo lo que nos ofrece la tierra, dejandole a cambio todo lo contrario, un huracán de contaminación y devastación ecologica y de recursos irreparable.

Por otro, el tema hombre-mujer/sexualidades/reproducción. Debido a nuestra avanzada inteligencia emocional hemos llegado a dos puntos:(Veáse el libro: Porque los hombres no escuchan y las mujeres no saben leer los mapas")
·La mujer deja de someterse al yugo masculino y reclama su posición en el mundo, el control sobre su vida sexual y la natalidad.
·Ambos, tanto hombres como mujeres, consideramos que es hora de liberarnos sexualmente y optar por disfrutar, pidiendole al sexo lo que de verdad nos gusta y nos apetece, que ¡oh, calamidad! apenas coincide entre ambos sexos, llevandonos a una posición con dos vertientes:
·Hombres y mujeres se enzarzan en una guerra de sexos reclamando cada cual lo que desea por parte del otro (que por otro lado parece casi imposible porque semblamos concebidos más para estar enfrentados que para asegurar la perpetuidad de la especie)
·Tambien ambos deciden aparcar su miedo al que dirán y experimentar su sexualidad abiertamente en una oleada de "salidas del armario" colectiva.
Todo lo cual nos lleva a un punto en que la natalidad (y lo que es más, los deseos del ser humano por procrear) se encuentra totalmente frenada por nuestros propios deseos y la evolución de nuestro raciocinio.

A continuación reparemos en el comportamiento del hombre en general. Es el único animal que mata a un semejante sin una rezón física real. Sino únicamente por sus propias ideas (inventadas por él en su propia cabeza), o por las ideas del otro (igualmente concebidas). Veáse por ejemplo la debacle en la que se encuentra sumida medio mundo.
Guerras santas. Solo la expresión es absurda. Guerras por un pensamiento inventado por el ser humano: la religión. Algo que por otro lado une a todas las partes implicadas en dichas guerras, que les define como exactamente lo mismo. Esclavos de su propia creación.
Terrorismo racial o nacionalista. La guerra por la supremacía en cuestiones fuera del alcance humano. Por el orgullo, la patria y la superioridad por motivos totalmente circunstanciales.
Más inventos de la razón del hombre. No existen patrias, fronteras, razas ni religiones, más que en nuestros cerebros. Nosotros inventamos todo eso.

Por último, reflexionemos sobre las motivaciones humanas. Nuestra busqueda de la felicidad nos ha llevado a un punto en el que jamás la conseguiremos porque la buscamos en cosas externas a nosotros, en objetos materiales o estatus sociales que nos conceden nuestros semejantes. Estamos perdidos en este mundo deseando tener y ser cada día más, más y más. Como seres insaciables eternamente infelices, porque han creado un concepto de felicidad que ni siquiera existe. Egoistas, atroces, feroces y despiadados en la búsqueda de lo que creemos nuestro por derecho propio. Absorbiendo cada dia más de lo que tenemos a nuestro alrededor hasta que por fin todo termine.

Esto es lo que nos ha traido la inteligencia, la razón, la capacidad que nos diferencia de los animales. Lo que nos esclaviza para siempre porque nos condena a ser inacabados eternamente, a querer siempre más. Lo que nos lleva dia a dia al fin de nuestra existencia, cuando por fin nos demos cuenta de que realmente no hay nada más y sea demasiado tarde para volver atrás. Porque desde que nacemos estamos muriendo. Porque desde que surgimos, estamos desapareciendo. Porque el sentido en el que viaja la vida, es el de la autodestrucción. Mientras, y como aún estamos ciegos a todo esto, lo único que hacemos es sobrevivir... sobrevivir a la incertidumbre.
 
[Decisiones]
Hoy he tomado dos decisiones importantes. He empezado mi mural. Lo he empezado. Por fin. Ahora mismo no es más que un esbozo, pero pronto empezará a tomar forma. Será un lugar solo mío, donde plasmar mis sentimientos, como un precioso mosaico de sensaciones, sueños y deseos, donde reflejar mi mundo y verme reflejada. Miro la pared vacía. Es como un lienzo en blanco. Me muero por empezar. Da un poco de miedo, pero en cierta forma lo veo como un desafío. Quiero crear algo que me delate. Que sea yo por todas partes. Un micro universo hecho de trocitos de mi vida. Y quiero derramarlo en mi pared.
Le he dicho que la tomaría. Quiero hacerlo hace tiempo, pero tengo miedo. No me gustan los médicos. Pero ahora no puedo volver atrás. Se que es importante para nosotros. Y realmente quiero hacerlo. No se porque lo dudo tanto. Es como un presentimiento. Solo espero que todo salga bien. Lo afrontaré. Es parte de esta nueva faceta de emprender riesgos. Lo haré sin miedo y después me sentire mejor. Aunque ahora si lo tenga, aunque una parte de mí esté aterrorizada por lo que vaya a pasar...
Estas son mis decisiones y estoy dispuesta a terminar lo que he empezado.
 
[Un nuevo comienzo]
Aqui termina todo. Hoy terminan los planes que había construido sobre cimientos de falsas ilusiones. Como siempre. No ha sido nada de lo que esperaba. Nada de lo que quería.
Me había marcado dos objetivos muy claros para alcanzar durante este verano. Aparentemente sencillos. Aparentemente. Quería conseguir un trabajo. Me daba igual cual fuera. Estaba dispuesta a hacer casi de todo. Y con mi primer sueldo quería pagar el carnet de conducir. Quiero hacerlo por mi misma. No quiero tener que pedirselo a ellos. Pensaba que podría hacerlo sola. Pero no he podido. Mi curriculum está en practicamente todas las empresas de la ciudad. Pero ha dado igual No tengo experiencia y por eso no me contratan, pero como no me contratan nunca tendré experiencia. Lo de siempre.
De modo que mis dos sencillos propósitos para el verano han acabado en el baul de los sueños gastados. Me siento estúpida y fracasada. Idiota. Por haber pensado que podía conseguirlo. Solo quería una oportunidad. Pero no la tuve y ahora todo da igual. Ya no hay vuelta atrás y he desperdiciado este verano recorriendome empresas, repartiendo curriculums, rastreando la red en busca de mi oportunidad. No la he encontrado. Supongo que se perdió con mi ilusión y junto a mis sueños rotos se emborracharon para quitarse las penas. Ni siquiera me invitaron a la fiesta. Desde que me dejó mi corazón ya casi nunca cuentan conmigo. Menos la ésperanza. Sigue aquí. Me parece que aún cree en mi. Por eso me agarro a ella para saltar de nuevo. Mientras esté a mi lado no tengo miedo. Por eso voy a seguir intentandolo. Y a hacer de mis voluntades de verano, unas permanentes que no abandonaré hasta que las consiga.
Aquí termina todo. Pero empieza todo lo demás. Y voy a seguir haciendolo. Voy a seguir sobreviviendo. Sobreviviendo a la incertidumbre.