[Amor]
Es un sentimiento que nos toca a todos tarde o temprano, de una u otra manera y que es inevitable. Lo buscamos incansables hasta desesperar y, caprichoso, aparece cuando se le antoja, ataca como una enfermedad y duele a rabiar cuando es de verdad, tanto si se corresponde como si no, porque viene acompañado de millones de sentimientos dañinos que se alimentan de las mas debiles esperanzas y derraman el alma gota a gota en forma de lágrimas de desamor. Es el sentimiento más injusto del mundo, porque da alas cuando se está clavado al suelo y las corta cuando ya no se puede volar más alto provocando una caida que ni siquiera concede el privilegio de la muerte, sino que conlleva unas heridas profundas y dolorosas que solo el tiempo puede curar y unicamente de forma superficial, heridas que se alojan en lo más hondo del alma para resurgir una y otra vez en los momentos de flaqueza del espíritu para continuar atormentando nuestra fragil voluntad que devastada suplica por volver a encontrarlo, prefiriendo sufrir sus agudas punzadas que el vacío que deja una vez que se conoce. El alma olvida una y otra vez y el corazón se deja emborrachar en la inocente ignorancia de que todo puede terminar en un sencillo giro del destino. Lo adoramos porque no podemos controlarlo y lo intentamos incansables, lo perseguimos, tratamos de atraparlo en historias pasajeras o imposibles que mueren cada día un poco, mientras nosotros tambien lo hacemos en el fallido intento de autoengañarnos fingiendo que no conocemos el desenlace. Nos marca para siempre, ahora más que nunca, en esta primavera de nuestra juventud, en que deseamos exponernos a él con todas nuestras fuerzas, que nos atrape y nos posea, que juegue con nosotros hasta que se canse, sin importarnos las fatales consecuencias para nuestro alma, nuestro corazón, nuestra vida... que se tornará cada vez más fria, vacía, estéril, frágil y quebradiza, y que descubriremos un día al despertarnos viejos y añorando estos tiempos en que todavía podiamos sentir el sentimiento más injusto de todos, que hace morir cuando aún se vive y hace vivir cuando ya se ha muerto.





