[Que alguien apague el "repeat"]
Todos los dias suena el despertador a las 9, lo apago y sigo durmiendo hasta las 9,15. Entonces me levanto, me lavo los dientes, la cara, me curo la herida de la oreja que me hizo un desdeñoso pendiente, y me visto. Salgo a la calle y hago un camino que podría cubir con los ojos cerrados. Siento el calor sobre mi cabeza, veo a la gente dirigirse a la playa... y tengo sueño. En la oficina la cosa no es diferente. Nadie habla. Todos trabajan. Yo tambien. Contando los minutos hasta la hora de salir.
Entonces le llamo. Si hay suerte le veo de camino a casa. Si no, vuelvo a cubrir el mismo espacio que divide mi rutina.
Cuando subo a casa,mis hermanas aún duermen. Mi madre espera sentada viendo uno de esos tediosos programas veraniegos.
Entonces llega Karlos Arguiñano, mis hermanas se levantan y finalmente comemos.
Con un poco de suerte, mi cama me secuestra para una mini-siesta, y me trae algun dulce sueño para aguantar el resto del día.
Al despertar, más de lo mismo. Toda la tarde preparando trabajos y asignaturas pendientes. Hasta que mi cerebro amenaza con desconectarse si no lo hago yo.
Un par de horas a su lado. La cena. Y de nuevo mi cama, que últimamente es el único consuelo que encuentro: mi descanso.
A veces despertar en la piel de uno mismo se convierte en pesadilla.
Hace ya dias que me acuesto soñando con despertar en otro lugar, pero lo cierto es que en el fondo de mi, se que no tengo escapatoria. Estoy encerrada en este cuerpo pequeñito que ni siquiera es capaz de llegar a la ultima balda del frigorífico.
Entonces le llamo. Si hay suerte le veo de camino a casa. Si no, vuelvo a cubrir el mismo espacio que divide mi rutina.
Cuando subo a casa,mis hermanas aún duermen. Mi madre espera sentada viendo uno de esos tediosos programas veraniegos.
Entonces llega Karlos Arguiñano, mis hermanas se levantan y finalmente comemos.
Con un poco de suerte, mi cama me secuestra para una mini-siesta, y me trae algun dulce sueño para aguantar el resto del día.
Al despertar, más de lo mismo. Toda la tarde preparando trabajos y asignaturas pendientes. Hasta que mi cerebro amenaza con desconectarse si no lo hago yo.
Un par de horas a su lado. La cena. Y de nuevo mi cama, que últimamente es el único consuelo que encuentro: mi descanso.
A veces despertar en la piel de uno mismo se convierte en pesadilla.
Hace ya dias que me acuesto soñando con despertar en otro lugar, pero lo cierto es que en el fondo de mi, se que no tengo escapatoria. Estoy encerrada en este cuerpo pequeñito que ni siquiera es capaz de llegar a la ultima balda del frigorífico.
Comentario:
Y sí, yo también me paso las seis horas contando los minutos que quedan para salir. Tampoco habla nadie.
Sin embargo, a mí me suena el despertador a las 7 y media, lo cual quiere decir que me despierto a las ocho menos cinco, y ando (como siempre) apurado para llegar al tren. Con prisas para llegar, con prisas para salir. Es bastante agobiante.
Luego, la siesta de rigor. Sin ella, no aguantaría, se ha convertido en mi más fiel aliada durante este verano.
Y el resto del tiempo, es el que DEBERÍA emplear para preparar las asignaturas de Septiembre, pero eso... se queda en una condicional. Nunca he sido capaz de "hincar codos", jamás lo he hecho, y las cosas no cambian por arte de magia, con lo cual tengo que enfrentarme, además, a la angustia del dilema entre lo que se supone que debería hacer y lo que soy incapaz de hacer.
Muy estresante. Quiero que llegue Octubre ya.
Sin embargo, a mí me suena el despertador a las 7 y media, lo cual quiere decir que me despierto a las ocho menos cinco, y ando (como siempre) apurado para llegar al tren. Con prisas para llegar, con prisas para salir. Es bastante agobiante.
Luego, la siesta de rigor. Sin ella, no aguantaría, se ha convertido en mi más fiel aliada durante este verano.
Y el resto del tiempo, es el que DEBERÍA emplear para preparar las asignaturas de Septiembre, pero eso... se queda en una condicional. Nunca he sido capaz de "hincar codos", jamás lo he hecho, y las cosas no cambian por arte de magia, con lo cual tengo que enfrentarme, además, a la angustia del dilema entre lo que se supone que debería hacer y lo que soy incapaz de hacer.
Muy estresante. Quiero que llegue Octubre ya.
Comentario:
Bueno... supongo que yo no puedo ayudarte en mucho. Aunque te queda el "tarde o temprano se pasará"..
Besitos
Besitos





