[Destierro]
Creo que no hay armas para defenderse de este mundo. Que no hay puertas de salida de este laberinto. Que no existen llaves que abran los candados que cierran estas cadenas. Creo que solo la convicción de que puedo hacerlo me liberará. ¡Pero es tan caro el albedrío!
Quizá una maleta vacía que llenar solo con recuerdos. Con las cosas buenas que quiera llevarme de esta vida para emprender una nueva. Desprenderme de estas ropas viejas tras las que me escondo, que me cubren como escarcha enfriando mi corazón.
Necesito encontrar un refugio por efimero que sea. Un lugar que sea solo mio. Una sorpresa inesperada. Un momento de intensidad. Un segundo que desate la chispa que comienza entre la garganta y el pecho y hace surgir una descarga de energía que atraviesa el cuerpo. El corazón palpita, la piel se eriza, la respiración se acelera, las piernas tiemblan, el alma despierta.
Y respirar. Hacerlo sabiendo que hay algo más. Que aún existen puertas que cruzar, que están aquí mismo, ahora.
La esperanza no me alimenta por más que me empeñe en tragarla enjugada en las lágrimas que, como yo, tampoco se atreven a florecer.
Quizá una maleta vacía que llenar solo con recuerdos. Con las cosas buenas que quiera llevarme de esta vida para emprender una nueva. Desprenderme de estas ropas viejas tras las que me escondo, que me cubren como escarcha enfriando mi corazón.
Necesito encontrar un refugio por efimero que sea. Un lugar que sea solo mio. Una sorpresa inesperada. Un momento de intensidad. Un segundo que desate la chispa que comienza entre la garganta y el pecho y hace surgir una descarga de energía que atraviesa el cuerpo. El corazón palpita, la piel se eriza, la respiración se acelera, las piernas tiemblan, el alma despierta.
Y respirar. Hacerlo sabiendo que hay algo más. Que aún existen puertas que cruzar, que están aquí mismo, ahora.
La esperanza no me alimenta por más que me empeñe en tragarla enjugada en las lágrimas que, como yo, tampoco se atreven a florecer.





