[Generación suicida]
Hoy he reparado en lo desesperanzador del mundo que me ha tocado vivir. Mi generación está marcada por la desilusión y la resignación a una rebeldía de videoclip. Porque la realidad es que somos prisioneros de esta sociedad que ya lo ha visto todo. Estamos solos en frías ciudades buscandonos unos a otros y sin poder vernos. Encerrados en un mundo de unos y ceros donde escupimos nuestros sentimientos con la certeza de que a nadie le importan y la vana esperanza de encontrar lo que buscamos, aunque ni siquiera sepamos lo que es. Perdidos en una yerma jungla de asfalto y materiales prefabricados.
Y no tenemos esperanza. Porque rebelarse ya no sirve. Porque este mundo es estéril y ni siquiera nuestra floreciente juventud puede hacer crecer nada en su corazón. Ni nuestros ardientes deseos de desbocadas pasiones harán que vuelva a latir. Nacimos de alguna forma esclavos de este mundo demasiado libre para recordar la libertad. Condenados a recorrer este laberinto interminable con paredes de material reciclado perseguidos por el fantasma de nuestra voluntad y a morir sin haber encontrado la salida.
Así es la vida de esta generación. Demasiado despierta para callar en un mundo ya sordo por tantos gritos.
Yo hoy lo he visto. Mi musa no es virgen. Nunca lo fue. Y yo estoy aquí, sola, sentada sobre la acera esperando que pase un autobús que temo nunca llegará mientras la realidad de esta muerta ciudad llueve sobre mi. Devorada por el vacío de este mundo.
Y no tenemos esperanza. Porque rebelarse ya no sirve. Porque este mundo es estéril y ni siquiera nuestra floreciente juventud puede hacer crecer nada en su corazón. Ni nuestros ardientes deseos de desbocadas pasiones harán que vuelva a latir. Nacimos de alguna forma esclavos de este mundo demasiado libre para recordar la libertad. Condenados a recorrer este laberinto interminable con paredes de material reciclado perseguidos por el fantasma de nuestra voluntad y a morir sin haber encontrado la salida.
Así es la vida de esta generación. Demasiado despierta para callar en un mundo ya sordo por tantos gritos.
Yo hoy lo he visto. Mi musa no es virgen. Nunca lo fue. Y yo estoy aquí, sola, sentada sobre la acera esperando que pase un autobús que temo nunca llegará mientras la realidad de esta muerta ciudad llueve sobre mi. Devorada por el vacío de este mundo.
Comentario:
Otro post realmente brillante. No me cansaré de decir que me encanta como escribes...
Comentario:
¿Qué nos queda?
Abandonarnos a los sucedáneos de felicidad que nos proporcionan, o sufrir, sufrir por la certeza de saber que ese mundo que aspiramos vivir, sencillamente, no existe.
Yo prefiero seguir sufriendo, soñando... iluso de mí...
Abandonarnos a los sucedáneos de felicidad que nos proporcionan, o sufrir, sufrir por la certeza de saber que ese mundo que aspiramos vivir, sencillamente, no existe.
Yo prefiero seguir sufriendo, soñando... iluso de mí...





