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El porque
Porque mi vida no es más que eso: una eterna lucha por sobrevivir a la incertidumbre, la de mi futuro, la de mis propias contradicciones que me impiden alcanzarlo...
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[No voy a ir]
No voy a ir. Son reuniones que nunca me han gustado y que cada vez soporto menos. Pensaba hacerlo. Pero aunque intente hacerme la dura y fingir que no me importa o incluso que me gustan esas situaciones, lo cierto es que las odio y se por propia experiencia que el ir no me va a hacer sentir mejor. Al contrario. Después me sentiré hundida y absurda. No quiero. No me apetece pasar tan gratuitamente por algo asi otra vez. No merece la pena. Me quedaré en mi vida y me dará igual lo que piense cualquiera, lo que digan o lo que comenten. Yo no les debo nada ni ellos a mi. Es un encuentro fortuito para un simple fingimiento, donde todos se enseñan los dientes, disfrazados de personas triunfadoras para ocultar lo solos y fracasados que se sienten en realidad. Donde cada uno comienza las conversaciones hablando de si mismo y los demás responden unicamente para comentar su propia experiencia. Una convencion de egolatría distrazada de reunión. Odio ese tipo de relaciones sociales. Odio las metas que todos se imponen a si mismos para llegar a ser cualquier cosa menos lo que sean en realidad, pero capaces de impresionar a los otros. Se me había pasado por la cabeza el hacerlo por una vez. Colocarme el disfraz de chica mona, dulce, cálida, simpatica y supersociable que conoce a todos y a quien nadie conoce de verdad, y fingir, hacerlo hasta mas no poder, hasta convertirme en algo que ni yo misma reconozca. Ser exactamente la imagen que doy y no hacer sospechar a nadie que algo ni una pizca diferente se aloja en mi interior. Guardar todo este miedo, rabia, temor, rencor, dolor, sufrimiento, tortura, tormento, heridas y sueños muy apelotonados en una caja tan pequeña que resulte casi invisible y sonreir. Sonreir a pesar de todo. Pensé que podría ser divertido.
Pero ya lo he hecho y duele más. Por eso no voy a ir.
No