Sí, pero
“Ha dejado de parecerme una respuesta el sencillo no, lo que no significa que este dispuesto a pronunciar el sencillo sí.”
Marguerite Yourcenar. OPUS NIGRUM
He tenido la inmensa suerte de conocer a un descubridor, a un pionero que abre nuevos campos de conocimiento y que se enfrenta a los prejuicios y los miedos de la tradición en pleno siglo veintiuno, oponiendo a ellos la razón y la demostración.
Rubén Omar Barakat investiga la actividad física con mujeres embarazadas. Ejerce de profesor en el Instituto Nacional de Educación Física de la Universidad Complutense de Madrid. Es tan apasionado en su trabajo, le gusta tanto, que es una delicia tenerle de profesor, no queríamos que acabara su clase, queríamos quedar otro día con él, incluso una vez acabado el curso, para que nos siguiera contando, instruyendo, amenizando… Él estaba encantado de hacerlo, porque no se cansaba de hablar del tema, y quedó a nuestra disposición para cualquier consulta que quisieramos hacerle.
La tradición médica hasta el momento dice que, cuando una mujer se queda embarazada, lo que le conviene es mantener reposo, pero él es uno de los que está demostrando que realizar ejercicio físico moderado durante el embarazo, no sólo es beneficioso para la madre, sino que también lo es para el bebé, para el propio proceso del embarazo y para facilitar el parto.
La tradición dice que no se puede hacer ejercicio físico durante el embarazo, él dice y demuestra que sí, pero sin pasar de cientocuarenta pulsaciones por minuto. La tradición dice que no se puede correr durante el embarazo, él dice y demuestra que sí, pero sin elevar las piernas evitando el rebote sobre el feto. Así, paso a paso, logro a logro, va aumentando el conocimiento sobre este campo.
¿Cuántas veces nos hemos encontrado con un no porque no? Por evitar complicaciones, o por miedo, se recurre demasiado fácilmente a la palabra no. A mí me gusta más el sí, pero. Es más complicado, exige más esfuerzo, es más arriesgado, es verdad, pero ¡Cuántas cosas se pierden en la vida por la excesiva frecuencia con que se emplea la palabra no!
Creo sinceramente que el mundo funcionaria mejor si se utilizara más la expresión sí, pero. No sólo avanzaríamos en el conocimiento, sino que incluso seríamos mejores personas, facilitaríamos más la vida a los demás y ellos también nos la harían mejor a nosotros.
Marguerite Yourcenar. OPUS NIGRUM
He tenido la inmensa suerte de conocer a un descubridor, a un pionero que abre nuevos campos de conocimiento y que se enfrenta a los prejuicios y los miedos de la tradición en pleno siglo veintiuno, oponiendo a ellos la razón y la demostración.
Rubén Omar Barakat investiga la actividad física con mujeres embarazadas. Ejerce de profesor en el Instituto Nacional de Educación Física de la Universidad Complutense de Madrid. Es tan apasionado en su trabajo, le gusta tanto, que es una delicia tenerle de profesor, no queríamos que acabara su clase, queríamos quedar otro día con él, incluso una vez acabado el curso, para que nos siguiera contando, instruyendo, amenizando… Él estaba encantado de hacerlo, porque no se cansaba de hablar del tema, y quedó a nuestra disposición para cualquier consulta que quisieramos hacerle.
La tradición médica hasta el momento dice que, cuando una mujer se queda embarazada, lo que le conviene es mantener reposo, pero él es uno de los que está demostrando que realizar ejercicio físico moderado durante el embarazo, no sólo es beneficioso para la madre, sino que también lo es para el bebé, para el propio proceso del embarazo y para facilitar el parto.
La tradición dice que no se puede hacer ejercicio físico durante el embarazo, él dice y demuestra que sí, pero sin pasar de cientocuarenta pulsaciones por minuto. La tradición dice que no se puede correr durante el embarazo, él dice y demuestra que sí, pero sin elevar las piernas evitando el rebote sobre el feto. Así, paso a paso, logro a logro, va aumentando el conocimiento sobre este campo.
¿Cuántas veces nos hemos encontrado con un no porque no? Por evitar complicaciones, o por miedo, se recurre demasiado fácilmente a la palabra no. A mí me gusta más el sí, pero. Es más complicado, exige más esfuerzo, es más arriesgado, es verdad, pero ¡Cuántas cosas se pierden en la vida por la excesiva frecuencia con que se emplea la palabra no!
Creo sinceramente que el mundo funcionaria mejor si se utilizara más la expresión sí, pero. No sólo avanzaríamos en el conocimiento, sino que incluso seríamos mejores personas, facilitaríamos más la vida a los demás y ellos también nos la harían mejor a nosotros.
Sí, pero I
Hace algunos años, desoyendo algunas opiniones que me aconsejaban no hacerlo, le vendí un coche a un familiar cercano porque consideraba que podría ahorrarse algún dinero y adquirir un vehículo en buenas condiciones de una persona de confianza. Esa misma confianza hizo que no realizáramos el traspaso de titular, lo que me ha acarreado algunos problemas.
¿Qué haré si se me vuelve a presentar la misma ocasión? ¿No volver a tener tratos con alguien de la familia o conocido? ¿Tendré que dar la razón a los que me aconsejaron que no lo hiciera?
Ese familiar es querido por mí, y a pesar de las pequeñas molestias ocasionadas, cuando ha habido problemas, que es realmente cuando se ve como es la gente, -porque de fiesta y con dinero todos somos muy majetes-, la verdad es que se han portado bien. Si no ayudo a mis familiares o a mis amigos cuando puedo hacerlo por evitarme problemas, ¿qué clase de persona llegaré a ser? y además ¿quién me ayudará a mí cuando necesite algo? Yo creo que la cooperación es mas satisfactoria y positiva que el puro interés personal, y no sólo por ideología, sino también por experiencia.
Por lo tanto ¿Qué es lo he aprendido? ¿De que me servirá esta experiencia? ¿Volveré a implicarme en otro hecho similar si tengo ocasión?
Sí, lo volveré a hacer, pero asegurandome bien de que conozcan el perfecto estado del vehículo para que no se lleven luego una decepción –cómo ya hice en la anterior ocasión-.
Y lo que tengo que cambiar es: que sí se lo venderé, pero no sin antes haber hecho el traspaso de papeles para evitar este tipo de problemas.
¿Qué haré si se me vuelve a presentar la misma ocasión? ¿No volver a tener tratos con alguien de la familia o conocido? ¿Tendré que dar la razón a los que me aconsejaron que no lo hiciera?
Ese familiar es querido por mí, y a pesar de las pequeñas molestias ocasionadas, cuando ha habido problemas, que es realmente cuando se ve como es la gente, -porque de fiesta y con dinero todos somos muy majetes-, la verdad es que se han portado bien. Si no ayudo a mis familiares o a mis amigos cuando puedo hacerlo por evitarme problemas, ¿qué clase de persona llegaré a ser? y además ¿quién me ayudará a mí cuando necesite algo? Yo creo que la cooperación es mas satisfactoria y positiva que el puro interés personal, y no sólo por ideología, sino también por experiencia.
Por lo tanto ¿Qué es lo he aprendido? ¿De que me servirá esta experiencia? ¿Volveré a implicarme en otro hecho similar si tengo ocasión?
Sí, lo volveré a hacer, pero asegurandome bien de que conozcan el perfecto estado del vehículo para que no se lleven luego una decepción –cómo ya hice en la anterior ocasión-.
Y lo que tengo que cambiar es: que sí se lo venderé, pero no sin antes haber hecho el traspaso de papeles para evitar este tipo de problemas.
Concepción japonesa del arte
Los niños tienen la flor. Tienen la gracia, la espontaneidad, la naturalidad y eso es lo que hay que reconcocerles y estimularles cuando son pequeños.
Después viene la adquisición de la técnica. Trabajo, trabajo, trabajo y técnica, técnica, técnica. Adquirirla, engrandecerla y mejorarla, mejorarla, mejorarla. La técnica ha de ser como una escalera cubierta de nieve, nos sirve para apoyarnos y para elevarnos, pero no se ha de ver.
Cuando se ha adquirido y perfeccionado la técnica se consigue la esencia.
Cuando se ha llegado a la esencia, se vuelve a recuperar poco a poco la flor, que ha permanecido invernando dentro de nosotros, y cuando se juntan la esencia y la flor se produce el perfume.
El perfume se expande por el ambiente embriagando con su fragancia y alegrando los corazones, tanto más cuanta más sensibilidad y sutileza se tenga para percibirlo.
Después viene la adquisición de la técnica. Trabajo, trabajo, trabajo y técnica, técnica, técnica. Adquirirla, engrandecerla y mejorarla, mejorarla, mejorarla. La técnica ha de ser como una escalera cubierta de nieve, nos sirve para apoyarnos y para elevarnos, pero no se ha de ver.
Cuando se ha adquirido y perfeccionado la técnica se consigue la esencia.
Cuando se ha llegado a la esencia, se vuelve a recuperar poco a poco la flor, que ha permanecido invernando dentro de nosotros, y cuando se juntan la esencia y la flor se produce el perfume.
El perfume se expande por el ambiente embriagando con su fragancia y alegrando los corazones, tanto más cuanta más sensibilidad y sutileza se tenga para percibirlo.
El trabajo bien hecho
"La felicidad no consiste en hacer lo que se quiere,
sino en querer lo que se hace."
Fernando trabaja de frutero en Cercedilla. Conoce perfectamente todas las frutas que tiene y de que variedad son. Sabe, por ejemplo, que las uvas blancas que vende son de la variedad italiana pero vienen de Alicante.
Conoce cuando es la temporada óptima de cada fruta y nos informa de ello. Atendiendo a nuestros gustos, selecciona cada pieza de fruta, sin nunca intentar venderte fruta pasada o demasiado verde.
Siempre sonriente, al terminar no te pasa la bolsa de fruta por el mostrador, sino que sale y te la deja cuidadosamente en el cesto.
A Fernando le gusta su trabajo, se le nota, es una gozada que te atiendan así, por eso tiene la frutería llena, porque pocas cosas en la vida son por casualidad, por no decir ninguna.
Él ha conseguido convertir su trabajo en su aficción, por lo que todo el tiempo libre que le queda pueda dedicarlo para disfrutar de la vida.
Hay referentes que se encuentran en los libros, otros están en las personas que tenemos a nuestro alrededor.
sino en querer lo que se hace."
Fernando trabaja de frutero en Cercedilla. Conoce perfectamente todas las frutas que tiene y de que variedad son. Sabe, por ejemplo, que las uvas blancas que vende son de la variedad italiana pero vienen de Alicante.
Conoce cuando es la temporada óptima de cada fruta y nos informa de ello. Atendiendo a nuestros gustos, selecciona cada pieza de fruta, sin nunca intentar venderte fruta pasada o demasiado verde.
Siempre sonriente, al terminar no te pasa la bolsa de fruta por el mostrador, sino que sale y te la deja cuidadosamente en el cesto.
A Fernando le gusta su trabajo, se le nota, es una gozada que te atiendan así, por eso tiene la frutería llena, porque pocas cosas en la vida son por casualidad, por no decir ninguna.
Él ha conseguido convertir su trabajo en su aficción, por lo que todo el tiempo libre que le queda pueda dedicarlo para disfrutar de la vida.
Hay referentes que se encuentran en los libros, otros están en las personas que tenemos a nuestro alrededor.
Cómo nos afecta el trato o las buenas vibraciones
Atención señoras y señores, porque esto es científico -lo único que vale a los incrédulos-. Y ya se está mostrando en una exposición que se ha llevado a varios institutos, como el de Getafe en Madrid, por ejemplo.
Se ha realizado un experimento en el que se han fotografiado moléculas de agua. El agua se había distribuido en tres recipientes diferentes, y cada uno había recibido un trato diferente.
El primer recipiente recibió insultos, al segundo se le decía continuamente “te quiero”, y al tercero se le pusieron cánticos budistas, llamados mantras.
Al fotografiar las moléculas de agua de cada uno de los recipientes, se obtuvieron los siguientes resultados:
Las moléculas de agua que habían recibido insultos estaban podridas.
Las moléculas de agua a las que se le había dicho “te quiero” estaban bien.
Y las moléculas de agua a las cuales habían puesto los mantras estaban fenomenal.
Porque insultar corrompe por dentro, decir te quiero esta muy bien, pero aún mejor es transmitir alegría, serenidad de ánimo y felicidad.
¿Significa esto que el agua puede entendernos? No, significa que el agua es capaz de absorber las vibraciones de la energía que le enviamos. No debemos olvidar que el setenta por cierto de nuestro cuerpo está compuesto de agua.
Ayer aparecía en el telediario una mujer que tiene un huerto en Redondela, Galicia –un lugar que tiene especiales connotaciones para mí-. En su pequeño huerto había conseguido obtener calabacines de setenta centímetros de longitud y diez kilos de peso, y calabazas gigantes. Cuando le preguntaron cuál era su secreto respondió que no hacía nada diferente de otros hortelanos de su alrededor, que la única diferencia que podía haber era que ella a sus plantas les contaba chistes y les cantaba canciones.
Se ha realizado un experimento en el que se han fotografiado moléculas de agua. El agua se había distribuido en tres recipientes diferentes, y cada uno había recibido un trato diferente.
El primer recipiente recibió insultos, al segundo se le decía continuamente “te quiero”, y al tercero se le pusieron cánticos budistas, llamados mantras.
Al fotografiar las moléculas de agua de cada uno de los recipientes, se obtuvieron los siguientes resultados:
Las moléculas de agua que habían recibido insultos estaban podridas.
Las moléculas de agua a las que se le había dicho “te quiero” estaban bien.
Y las moléculas de agua a las cuales habían puesto los mantras estaban fenomenal.
Porque insultar corrompe por dentro, decir te quiero esta muy bien, pero aún mejor es transmitir alegría, serenidad de ánimo y felicidad.
¿Significa esto que el agua puede entendernos? No, significa que el agua es capaz de absorber las vibraciones de la energía que le enviamos. No debemos olvidar que el setenta por cierto de nuestro cuerpo está compuesto de agua.
Ayer aparecía en el telediario una mujer que tiene un huerto en Redondela, Galicia –un lugar que tiene especiales connotaciones para mí-. En su pequeño huerto había conseguido obtener calabacines de setenta centímetros de longitud y diez kilos de peso, y calabazas gigantes. Cuando le preguntaron cuál era su secreto respondió que no hacía nada diferente de otros hortelanos de su alrededor, que la única diferencia que podía haber era que ella a sus plantas les contaba chistes y les cantaba canciones.
Contrafrases
Fue el que más lejos llegó, pues no sabía adonde iba.
No paraba de aprender, pues no iba mucho a clase.
Era el que mejor lo hacía, porque le encantaba.
Se tomaba muy en serio reir cada día.
Había plantado un árbol, montado en globo y probado muchas cosas, pero repetía que le quedaba mucho por hacer.
Tan poco se sentía ante los demás, a pesar de todo lo que era, que tenía que mentir en lugar de mostrarse.
Que poco tenía, sólo su dinero.
Era tan, tan insegura, que llegó a ser perfecta (fisicamente).
El éxito le hinchó como a un globo, y llegaba a ocupar tanto espacio que asfixiaba a los que querían compartir su tiempo con él.
Subió tan alto que era incapaz de ver a los demás.
Quería llamar tanto la atención que ya nadie le hacía caso.
Hablaba tan alto que ya nadie le escuchaba.
Que buena era, te lo daba todo, -siempre que tuvieras problemas y pudiera sentirse por encima de ti-.
Era tan inseguro, tan inseguro que siempre tenía que hacer algo más que tu para poder sentirse a gusto contigo.
Tan insegura era que no se sentía con fuerzas para estar con alguien al que no considerara inferior.
Era infatigable, no descansaba un minuto en todo el día; para evitar el esfuerzo de ponerse a pensar donde estaba.
Tan grande era su necesidad de ser querida para encontrase bien, que se destruía a sí misma.
Tanta necesidad tenía de sentirse integrado con los demás, que la gente le marginaba.
Pasaba tanto tiempo criticando a los demás, que se olvidaba de mantener su buen humor y ser feliz.
Tanto tiempo pasó analizando a la gente, que se olvidó de vivir su propia vida.
El movimiento exterior lleva al reposo interior y la ausencia de movimiento exterior lleva a la inquietud interior.
El mejor uso del bolígrafo ahora es dárselo a la gata para que juegue.
No paraba de aprender, pues no iba mucho a clase.
Era el que mejor lo hacía, porque le encantaba.
Se tomaba muy en serio reir cada día.
Había plantado un árbol, montado en globo y probado muchas cosas, pero repetía que le quedaba mucho por hacer.
Tan poco se sentía ante los demás, a pesar de todo lo que era, que tenía que mentir en lugar de mostrarse.
Que poco tenía, sólo su dinero.
Era tan, tan insegura, que llegó a ser perfecta (fisicamente).
El éxito le hinchó como a un globo, y llegaba a ocupar tanto espacio que asfixiaba a los que querían compartir su tiempo con él.
Subió tan alto que era incapaz de ver a los demás.
Quería llamar tanto la atención que ya nadie le hacía caso.
Hablaba tan alto que ya nadie le escuchaba.
Que buena era, te lo daba todo, -siempre que tuvieras problemas y pudiera sentirse por encima de ti-.
Era tan inseguro, tan inseguro que siempre tenía que hacer algo más que tu para poder sentirse a gusto contigo.
Tan insegura era que no se sentía con fuerzas para estar con alguien al que no considerara inferior.
Era infatigable, no descansaba un minuto en todo el día; para evitar el esfuerzo de ponerse a pensar donde estaba.
Tan grande era su necesidad de ser querida para encontrase bien, que se destruía a sí misma.
Tanta necesidad tenía de sentirse integrado con los demás, que la gente le marginaba.
Pasaba tanto tiempo criticando a los demás, que se olvidaba de mantener su buen humor y ser feliz.
Tanto tiempo pasó analizando a la gente, que se olvidó de vivir su propia vida.
El movimiento exterior lleva al reposo interior y la ausencia de movimiento exterior lleva a la inquietud interior.
El mejor uso del bolígrafo ahora es dárselo a la gata para que juegue.
Tratamiento de salud y belleza
"Ya sola se miró en el espejo.
Tenía cara de mujer bien amada".
La mujer habitada. Gioconda Belli
Tranquila, relajada, con una sonrisa de felicidad. Sus labios aparecen rojos como si estuvieran recién pintados, la piel de su cara aparece limpia, brillante, en todo su esplendor. Sus ojos brillan con un fulgor especial.
Está tan bonita después de hacer el amor…
Tenía cara de mujer bien amada".
La mujer habitada. Gioconda Belli
Tranquila, relajada, con una sonrisa de felicidad. Sus labios aparecen rojos como si estuvieran recién pintados, la piel de su cara aparece limpia, brillante, en todo su esplendor. Sus ojos brillan con un fulgor especial.
Está tan bonita después de hacer el amor…
Divagaciones
Ayer presencié un hecho curioso, se había formado un atasco, cuando llegué al paso de cebra me di cuenta del motivo; había un hombre parado, en posición de cruzar, cuando me paré para dejarle paso, de repente empezó a mover el brazo enérgicamente, indicándome que siguiera, parecía un guardia de tráfico que regulase la circulación.
Hacía bastante calor pero el hombre llevaba puesto un abrigo, era mayor, tenía bigote y un poco de barba, quizá fuese un mendigo y probablemente se había vuelto loco, eso pensé en ese momento.
Luego, me puse a imaginarme la historia de ese hombre, pensé que quizá estaba muy solo, que hacía mucho tiempo que no hablaba con nadie, pensé que quizá esa era su única manera de interaccionar con alguien, de que alguna otra persona notara su presencia; tal vez al mandar seguir a los conductores sentía que hacía algo, que podía influir en los demás, que por una vez alguien le hacía caso, quizá esa era su manera de tener una posición, un lugar, una ocupación en la sociedad.
Dos son las necesidades básicas de todo ser humano, la primera es querer y sentirse querido, (no hablo de tener pareja o no, ni de oír con cierta frecuencia decir a alguien que nos quiere, hablo de sentirse escuchado y comprendido por alguien). La otra necesidad es de hacer, crear, opinar, sentirse útil, tener una función, ser respetado y valorado, poder influir en los demás. De esta manera este hombre estaba satisfaciendo esas dos necesidades de un modo bastante creativo y original.
Tal vez era su manera de aferrarse a la vida, de seguir sintiendo algo, de no sentirse solo, tal vez lo hacía para no suicidarse. En un congreso sobre personas mayores celebrado en el año 2006 se constató que mil personas mayores se habían suicidado en el año anterior en la comunidad de Madrid.
Quien sabe… tal vez el hombre solo estaba borracho, quizá solo estaba desorientado, quizá hizo eso sólo durante un momento, después dio un paso hacia atrás y esperó allí a su amigo, a su mujer o a su nieto.
Después de darle tantas vueltas, ahora vuelven a decir los científicos lo que ya dijeron los pensadores griegos hace más de dos mil quinientos años, que una de las claves más importantes de la felicidad está en compartir el tiempo con los seres queridos, en sentirse integrado.
¿Por qué me tendré que inventar todas estas tonterías? y lo que es más grave aún, permitirme incluso escribirlas y publicarlas esperando que alguien las lea. ¿Qué validez tienen estos delirios? ¿Alguien que lo lea podrá esperar aprender o sacar algo de aquí?
Quizá yo también me tengo que inventar todas estas cosas para sentirme escuchado y comprendido, quizá también yo intente hacer cosas, crear, sentirme útil para poder tener un papel en la sociedad, para sentirme integrado, tal vez lo haga para no volverme loco o no suicidarme.
Pero ¡Por cierto! Quién ha dicho que las fábulas, las cosas inventadas, las leyendas, los mitos o incluso las mentiras no tienen valor para aprender de ellas ¿Quién dice que una canción, una poesía o un dibujo valen menos que una ley o una teoría científica? Todos, todos lo dicen, pero yo no lo creo.
Hacía bastante calor pero el hombre llevaba puesto un abrigo, era mayor, tenía bigote y un poco de barba, quizá fuese un mendigo y probablemente se había vuelto loco, eso pensé en ese momento.
Luego, me puse a imaginarme la historia de ese hombre, pensé que quizá estaba muy solo, que hacía mucho tiempo que no hablaba con nadie, pensé que quizá esa era su única manera de interaccionar con alguien, de que alguna otra persona notara su presencia; tal vez al mandar seguir a los conductores sentía que hacía algo, que podía influir en los demás, que por una vez alguien le hacía caso, quizá esa era su manera de tener una posición, un lugar, una ocupación en la sociedad.
Dos son las necesidades básicas de todo ser humano, la primera es querer y sentirse querido, (no hablo de tener pareja o no, ni de oír con cierta frecuencia decir a alguien que nos quiere, hablo de sentirse escuchado y comprendido por alguien). La otra necesidad es de hacer, crear, opinar, sentirse útil, tener una función, ser respetado y valorado, poder influir en los demás. De esta manera este hombre estaba satisfaciendo esas dos necesidades de un modo bastante creativo y original.
Tal vez era su manera de aferrarse a la vida, de seguir sintiendo algo, de no sentirse solo, tal vez lo hacía para no suicidarse. En un congreso sobre personas mayores celebrado en el año 2006 se constató que mil personas mayores se habían suicidado en el año anterior en la comunidad de Madrid.
Quien sabe… tal vez el hombre solo estaba borracho, quizá solo estaba desorientado, quizá hizo eso sólo durante un momento, después dio un paso hacia atrás y esperó allí a su amigo, a su mujer o a su nieto.
Después de darle tantas vueltas, ahora vuelven a decir los científicos lo que ya dijeron los pensadores griegos hace más de dos mil quinientos años, que una de las claves más importantes de la felicidad está en compartir el tiempo con los seres queridos, en sentirse integrado.
¿Por qué me tendré que inventar todas estas tonterías? y lo que es más grave aún, permitirme incluso escribirlas y publicarlas esperando que alguien las lea. ¿Qué validez tienen estos delirios? ¿Alguien que lo lea podrá esperar aprender o sacar algo de aquí?
Quizá yo también me tengo que inventar todas estas cosas para sentirme escuchado y comprendido, quizá también yo intente hacer cosas, crear, sentirme útil para poder tener un papel en la sociedad, para sentirme integrado, tal vez lo haga para no volverme loco o no suicidarme.
Pero ¡Por cierto! Quién ha dicho que las fábulas, las cosas inventadas, las leyendas, los mitos o incluso las mentiras no tienen valor para aprender de ellas ¿Quién dice que una canción, una poesía o un dibujo valen menos que una ley o una teoría científica? Todos, todos lo dicen, pero yo no lo creo.
El muro
Cuando estudiaba filosofía en la universidad, aprendíamos que la atención puede mantenerse durante cuarenta y cinco minutos seguidos, luego se necesitaba un descanso de cinco minutos para volver a poder mantener la atención durante el mismo periodo de tiempo.
Esto nos lo decían mientras nos daban una clase magistral que duraba una hora y media seguida, quince años después siguen haciendo lo mismo.
El temario de la oposición de animador sociocultural a la que me acabo de presentar, alentaba constantemente a superar la educación tradicional de memorizar y escribir en un examen los temas que ha seleccionado el profesor. Hablaba de una educación más activa y participativa, de aprehender las cosas haciéndolas y reflexionando sobre ellas.
Para demostrar que esto lo he entendido bien, he tenido que hacer un examen tipo test delante de un tribunal para el cual he tenido que memorizar más de cien folios.
Esto nos lo decían mientras nos daban una clase magistral que duraba una hora y media seguida, quince años después siguen haciendo lo mismo.
El temario de la oposición de animador sociocultural a la que me acabo de presentar, alentaba constantemente a superar la educación tradicional de memorizar y escribir en un examen los temas que ha seleccionado el profesor. Hablaba de una educación más activa y participativa, de aprehender las cosas haciéndolas y reflexionando sobre ellas.
Para demostrar que esto lo he entendido bien, he tenido que hacer un examen tipo test delante de un tribunal para el cual he tenido que memorizar más de cien folios.
Hallado en remotos y oscuros lugares
Yo no creo en él, pero él si cree en mí. A pesar de que yo no crea, él siempre me envía personas y señales que me indican el camino cuando estoy desorientado, siempre me recuerda quién soy realmente, por encima de la confusión reinante a mi alrededor y de los deseos de los demás.
A pesar de traicionarme a mí mismo tantas y tantas veces, cuando he estado a punto de perderme y abandonar mi camino, siempre he encontrado una senda, un rodeo, un atajo o una empedrada y empinada ruta que me ha vuelto a conducir al mismo.
No he entendido –y sigo sin entender- por qué me ha hecho sufrir así, he renegado de él, le he odiado, maldecido, injuriado… pasado el tiempo he comprendido, he asimilado, he interiorizado, he aprendido…
Gracias por poner a esas personas maravillosas que pones a mi alrededor, para que me vea reflejado en ellas como en un caleidoscopio, dándome los miles de puntos de vista desde los cuales puedo observarme.
Me da igual como te llames: Jahwé, Dios, Alá, Buda, Brahmán, Manitú, primer motor, azar, necesidad, destino, leyenda personal, energía, naturaleza, caos, cosmos, universo, reencarnación, inconsciente, instinto, sexto sentido…
Aunque he tardado bastante, he descubierto que tienes un pacto conmigo, yo me ocupo de los demás sin preocuparme mucho por mí, y tú te ocupas de mí, me provees de lo necesario para que siga con mi labor.
A pesar de traicionarme a mí mismo tantas y tantas veces, cuando he estado a punto de perderme y abandonar mi camino, siempre he encontrado una senda, un rodeo, un atajo o una empedrada y empinada ruta que me ha vuelto a conducir al mismo.
No he entendido –y sigo sin entender- por qué me ha hecho sufrir así, he renegado de él, le he odiado, maldecido, injuriado… pasado el tiempo he comprendido, he asimilado, he interiorizado, he aprendido…
Gracias por poner a esas personas maravillosas que pones a mi alrededor, para que me vea reflejado en ellas como en un caleidoscopio, dándome los miles de puntos de vista desde los cuales puedo observarme.
Me da igual como te llames: Jahwé, Dios, Alá, Buda, Brahmán, Manitú, primer motor, azar, necesidad, destino, leyenda personal, energía, naturaleza, caos, cosmos, universo, reencarnación, inconsciente, instinto, sexto sentido…
Aunque he tardado bastante, he descubierto que tienes un pacto conmigo, yo me ocupo de los demás sin preocuparme mucho por mí, y tú te ocupas de mí, me provees de lo necesario para que siga con mi labor.
La regla de oro del cambio: Si algo funciona ¡ni meneallo!
Esta es la regla de oro ¡No tocarlo! Si algo funciona, dejaló como está y si quieres innovar, cambiar, probar algo nuevo, haz proyectos paralelos.
Todos conocemos ejemplos de ello, sabemos de alguien al que le ha ocurrido, quiso cambiar para mejorar, y la cagó.
La librería Fuentetaja de Madrid era un lugar de encuentro de personas que iban a buscar libros; rebuscaban en el desorden general y mientras lo hacían, conversaban con la gente que había allí, veían libros que habían estado buscando hacía tiempo y se dejaban sorprender por otros nuevos; la gente iba a por un libro y se traía otros dos que no tenían nada que ver con lo que había ido a buscar, si alguien necesitaba realmente un libro, se lo pedía al encargado y éste se lo buscaba y lo encontraba.
Hasta que algún día, a alguien se le ocurrió que acabar con ese desorden haría mejorar a la empresa: se clasificó, ordenó e informatizó todo, ibas, pedías un libro, el ordenador le decía al trabajador donde estaba, iba a por él y te lo daba. Era más rápido, más cómodo y más eficiente. ¿Cuál fue el resultado que produjo? Que la gente dejó de ir.
Cuando la coca-cola anunció que cambiaba su fórmula se produjeron interminables colas en los centros comerciales americanos para llevarse las botellas con la fórmula antigua, al final tuvieron que dejar la antigua y sacar la nueva. Por eso cuando cola-cao y la cerveza Mahou han sacado fórmulas mejoradas han seguido dejando las antiguas.
No significa que no haya que mejorar, ajustar y modernizar las cosas, pero los cambios se suelen hacer con las cosas que van mal, con los fallos, para mejorarlos. Si algo funciona bien, no lo toques y, si quieres cambiar, haz proyectos paralelos.
Todos conocemos ejemplos de ello, sabemos de alguien al que le ha ocurrido, quiso cambiar para mejorar, y la cagó.
La librería Fuentetaja de Madrid era un lugar de encuentro de personas que iban a buscar libros; rebuscaban en el desorden general y mientras lo hacían, conversaban con la gente que había allí, veían libros que habían estado buscando hacía tiempo y se dejaban sorprender por otros nuevos; la gente iba a por un libro y se traía otros dos que no tenían nada que ver con lo que había ido a buscar, si alguien necesitaba realmente un libro, se lo pedía al encargado y éste se lo buscaba y lo encontraba.
Hasta que algún día, a alguien se le ocurrió que acabar con ese desorden haría mejorar a la empresa: se clasificó, ordenó e informatizó todo, ibas, pedías un libro, el ordenador le decía al trabajador donde estaba, iba a por él y te lo daba. Era más rápido, más cómodo y más eficiente. ¿Cuál fue el resultado que produjo? Que la gente dejó de ir.
Cuando la coca-cola anunció que cambiaba su fórmula se produjeron interminables colas en los centros comerciales americanos para llevarse las botellas con la fórmula antigua, al final tuvieron que dejar la antigua y sacar la nueva. Por eso cuando cola-cao y la cerveza Mahou han sacado fórmulas mejoradas han seguido dejando las antiguas.
No significa que no haya que mejorar, ajustar y modernizar las cosas, pero los cambios se suelen hacer con las cosas que van mal, con los fallos, para mejorarlos. Si algo funciona bien, no lo toques y, si quieres cambiar, haz proyectos paralelos.
Hoy es el día del árbol
Muy poca gente lo sabe o se ha dado cuenta de ello, pero hoy, 21 de Marzo, un día antes de la esperada llegada de la primavera, es el día del árbol.
Este día nos sirve para recordarnos que cuidar mucho más de los árboles que tenemos y que tan rapidamente arrancamos cuando queremos construir algo, y tambíen para concienciarnos de que es necesario aumentar en gran medida la plantación de árboles para ayudar a combatir la contaminación, mejorar la calidad del aire que respiramos y con ello contribuir a frenar el cambio climático.
Desde los medios de comunicación aparece a veces un mensaje catastrofista, según el cual parece que el cambio climático es inevitable y es solamente cuestión de tiempo. Este mensaje está empezando a calar en la población y, ante la inmensidad de la tarea, parece que todo lo que se haga es poco y puede provocar que mucha gente se quede en la inactividad ¿Para qué voy a hacer algo si no va a servir de nada? Pueden llegar a pensar.
Sin embargo sería mucho más efectivo transmitir un mensaje de optimismo, argumentando y, más importante aún, demostrando en la práctica, que si cada uno aporta su granito de arena, grano a grano se hace una montaña.
Ahora trabajo en los colegios de Leganés, el otro día me di una vuelta por el patio de uno de ellos y ví que había espacio suficiente para plantar 15 árboles. ¿Y qué hacemos con 15 árboles? ¿Va a cambiar algo la situación si se plantan 15 árboles en el colegio? La verdad es que no, pero, ¿y si eso mismo se hace solamente en diez colegios de los más de treinta que hay en Leganés? Ya serían 150 árboles, es verdad que no es mucho, pero ¿y si además de en Leganés se hace sólo en 10 de los más de 50 pueblos que hay en madrid? Ya tendríamos 1.500 árboles, la cifra va subiendo.
¿Y si nos imitaran en 10 de las 17 comunidades autónomas que tiene España? Ya habría 15.000 ¿Y si siguieran nuestro ejemplo, aunque sólo fueran 10 de los más de 20 países que hay en Europa? Ya habríamos plantado 150.000 árboles más ¿Y si se extendiera a los cinco continentes? Serían ya 750.000, esta cifra ya es importante eh.
Pero, sigamos imaginando que además de en los colegios de Leganés, se hace también en 10 de los más de 20 polideportivos que hay, serían otros 750.000 más, con lo que ya llevaríamos un millon y medio de árboles, que ya sí que harían algo.
¿Y si además se hiciera en los institutos? ¿Y en los parques? ¿Y en los pueblos que hay mucho más espacio que en las ciudades? ¿Y en .....? ¿Y en .....?
Este día nos sirve para recordarnos que cuidar mucho más de los árboles que tenemos y que tan rapidamente arrancamos cuando queremos construir algo, y tambíen para concienciarnos de que es necesario aumentar en gran medida la plantación de árboles para ayudar a combatir la contaminación, mejorar la calidad del aire que respiramos y con ello contribuir a frenar el cambio climático.
Desde los medios de comunicación aparece a veces un mensaje catastrofista, según el cual parece que el cambio climático es inevitable y es solamente cuestión de tiempo. Este mensaje está empezando a calar en la población y, ante la inmensidad de la tarea, parece que todo lo que se haga es poco y puede provocar que mucha gente se quede en la inactividad ¿Para qué voy a hacer algo si no va a servir de nada? Pueden llegar a pensar.
Sin embargo sería mucho más efectivo transmitir un mensaje de optimismo, argumentando y, más importante aún, demostrando en la práctica, que si cada uno aporta su granito de arena, grano a grano se hace una montaña.
Ahora trabajo en los colegios de Leganés, el otro día me di una vuelta por el patio de uno de ellos y ví que había espacio suficiente para plantar 15 árboles. ¿Y qué hacemos con 15 árboles? ¿Va a cambiar algo la situación si se plantan 15 árboles en el colegio? La verdad es que no, pero, ¿y si eso mismo se hace solamente en diez colegios de los más de treinta que hay en Leganés? Ya serían 150 árboles, es verdad que no es mucho, pero ¿y si además de en Leganés se hace sólo en 10 de los más de 50 pueblos que hay en madrid? Ya tendríamos 1.500 árboles, la cifra va subiendo.
¿Y si nos imitaran en 10 de las 17 comunidades autónomas que tiene España? Ya habría 15.000 ¿Y si siguieran nuestro ejemplo, aunque sólo fueran 10 de los más de 20 países que hay en Europa? Ya habríamos plantado 150.000 árboles más ¿Y si se extendiera a los cinco continentes? Serían ya 750.000, esta cifra ya es importante eh.
Pero, sigamos imaginando que además de en los colegios de Leganés, se hace también en 10 de los más de 20 polideportivos que hay, serían otros 750.000 más, con lo que ya llevaríamos un millon y medio de árboles, que ya sí que harían algo.
¿Y si además se hiciera en los institutos? ¿Y en los parques? ¿Y en los pueblos que hay mucho más espacio que en las ciudades? ¿Y en .....? ¿Y en .....?
Qué hay y qué no hay en la estación de tren de Pitis.
- No hay un solo árbol, ni una sola brizna de hierba, ni tampoco un arbusto. Después de venir desde Cercedilla en tren y pasar por el monte del Pardo, Pitis nos anuncia bruscamente que entramos en la ciudad. Las obras han dejado un páramo de tierra y barro.
- No hay ni una tienda, ni un solo bar para poder tomar algo en la larga espera al tren ¿quién querría poner algo allí?
- Hay dos máquinas expendedoras que cobran a precio abusivo y que, no contentas con eso, en la vorágine cotidiana de aumentar beneficios, de vez en cuando deciden quedarse con el dinero de alguien sin darle nada a cambio.
- Sólo hay un supermercado, a media hora andando por las vías del tren, el supermercado de la droga, el segundo más grande después de las barranquillas.
- No hay ni un solo partido político allí, no tienen sede ni el P.P., ni el PSOE, ni IU, ni el PCPE, ni partidos ecologistas, humanistas o de cualquier otra índole.
- No hay sindicatos, no hay ONG´s, no está Greenpeace, ni está Cruz Roja, ni Ayuda en Acción, ni ninguna otra. No hay ninguna asociación de vecinos o plataforma ciudadana por allí.
- No hay policías, no hay bomberos, no hay médicos, no hay ambulancias.
- Hay un guardia de seguridad, solo y asustado.
- Hay yanquis, algunos a los que ya todo les da igual, perdidos, sucios… otros que aún no están así e intentan disimular su condición, haciendo grandes esfuerzos para ello… sin conseguirlo.
- Hay rechazo, hay pena, hay miedo.
- Hay una chica de treinta años, bonita, perfectamente vestida, con clase, con estilo, con elegancia, que me dice que es de Pozuelo cuando la encuesto, pero que no puede disimular el temblor de su pierna y de su brazo, y sus miradas ansiosas hacia una punto hacia el cual, cinco minutos después sale corriendo a meterse en el ascensor y agacharse a quemar plata, y a inhalar su vapor.
- Hay piedras, que le lanzan al vigilante.
- No hay periodistas, no hay televisiones, no hay radios, no hay escritores, no hay fotógrafos, no hay pintores ni músicos.
- No hay sacerdotes cristianos u hombres del Islam, no hay rabinos, no hay budistas ni taoistas ni ningún otro hombre religioso.
- No hay psicólogos, ni sociólogos, ni trabajadores o educadores sociales, ni abogados.
- Hay jeringuillas, hay sida.
- Hay amenazas. Hubo balas silbando hace tres semanas.
- Hay un niño demasiado joven, novato, con una porra y un uniforme, que intenta impedir que se cuelen delante suya, cuando hay un inspector delante.
- Hay una cara de roja, hay sangre en el suelo y en las escaleras.
- Hay testigos, que no se comprometen a declarar la agresión que han visto, pero que se quedan por si ha sido una herida grave.
- Hay nervios, hay tensión, hay llamadas.
- No ha sido nada.
- Sólo rutina.
- No hay ni una tienda, ni un solo bar para poder tomar algo en la larga espera al tren ¿quién querría poner algo allí?
- Hay dos máquinas expendedoras que cobran a precio abusivo y que, no contentas con eso, en la vorágine cotidiana de aumentar beneficios, de vez en cuando deciden quedarse con el dinero de alguien sin darle nada a cambio.
- Sólo hay un supermercado, a media hora andando por las vías del tren, el supermercado de la droga, el segundo más grande después de las barranquillas.
- No hay ni un solo partido político allí, no tienen sede ni el P.P., ni el PSOE, ni IU, ni el PCPE, ni partidos ecologistas, humanistas o de cualquier otra índole.
- No hay sindicatos, no hay ONG´s, no está Greenpeace, ni está Cruz Roja, ni Ayuda en Acción, ni ninguna otra. No hay ninguna asociación de vecinos o plataforma ciudadana por allí.
- No hay policías, no hay bomberos, no hay médicos, no hay ambulancias.
- Hay un guardia de seguridad, solo y asustado.
- Hay yanquis, algunos a los que ya todo les da igual, perdidos, sucios… otros que aún no están así e intentan disimular su condición, haciendo grandes esfuerzos para ello… sin conseguirlo.
- Hay rechazo, hay pena, hay miedo.
- Hay una chica de treinta años, bonita, perfectamente vestida, con clase, con estilo, con elegancia, que me dice que es de Pozuelo cuando la encuesto, pero que no puede disimular el temblor de su pierna y de su brazo, y sus miradas ansiosas hacia una punto hacia el cual, cinco minutos después sale corriendo a meterse en el ascensor y agacharse a quemar plata, y a inhalar su vapor.
- Hay piedras, que le lanzan al vigilante.
- No hay periodistas, no hay televisiones, no hay radios, no hay escritores, no hay fotógrafos, no hay pintores ni músicos.
- No hay sacerdotes cristianos u hombres del Islam, no hay rabinos, no hay budistas ni taoistas ni ningún otro hombre religioso.
- No hay psicólogos, ni sociólogos, ni trabajadores o educadores sociales, ni abogados.
- Hay jeringuillas, hay sida.
- Hay amenazas. Hubo balas silbando hace tres semanas.
- Hay un niño demasiado joven, novato, con una porra y un uniforme, que intenta impedir que se cuelen delante suya, cuando hay un inspector delante.
- Hay una cara de roja, hay sangre en el suelo y en las escaleras.
- Hay testigos, que no se comprometen a declarar la agresión que han visto, pero que se quedan por si ha sido una herida grave.
- Hay nervios, hay tensión, hay llamadas.
- No ha sido nada.
- Sólo rutina.
Enamorarse
morar(se) en. Morar: vivir(se) uno mismo en el otro. Es irse a vivir con él, no a una casa. Es vivir dentro de él, dentro de sus pasiones, de sus miedos, de sus ilusiones, sus fantasías, sus frustraciones, de su esperanza...
Enamorarte
En-amor-arte, es convertir el amor en un arte, hacerlo bello, sublime. Elevarlo por encima de la medíania, de la cotidianidad, de lo terrenal. Es rozar el paraíso con la punta de los dedos.
Cada cosa a su tiempo
Ayer tuve una conversación en el chat con una persona que me dijo que estaba hastiada un poco de todo, de sexo, de drogas, de fiesta y de vida nocturna. Me dijo que ya había vivido mucho, incluso demasiado para la edad que tenía y que necesitaba estabilizarse... era una chica y tenía dieciocho años.
El sol sol-cializa
Estaba haciendo encuestas en Villalba, hacía un día de perros, llovía y hacía frío. Muy poca gente quería contestar a las preguntas, la gente estaba arisca y con pocas ganas de conversar.
Al día siguiente hacía una tarde soleada en la estación de Pitis y casi todo el mundo contestaba de buena gana y con una sonrisa.
Si alguna o alguno de ustedes va a Cuba, donde todo el año hace una temperatura excelente y suele acompañar el Sol, verá que las calles están llenas de gente, paseando, bailando, jugando al dominó o simplemente charlando.
Al día siguiente hacía una tarde soleada en la estación de Pitis y casi todo el mundo contestaba de buena gana y con una sonrisa.
Si alguna o alguno de ustedes va a Cuba, donde todo el año hace una temperatura excelente y suele acompañar el Sol, verá que las calles están llenas de gente, paseando, bailando, jugando al dominó o simplemente charlando.
Liberarse
Aeropuerto de Barajas, Madrid. Una sala para mujeres que van a ser deportadas. Llevan ahí todo el fin de semana, dos días al menos ¿cuánto tiempo más llevan ahí? ¿cuánto tiempo les queda aún?
Allí comen, allí duermen, allí hacen todo, allí viven. Un guardia en la puerta les impide que salgan.
Aparece allí la limpiadora del turno de noche y se pone a limpiar. Debe ser tal la desidía, el aburrimiento, la desesperación que produce la larga espera que varías mujeres se acercan y, entre guiños y sonrisas, cogen trapos y escobas y se ponen a limpiar. Por fin pueden hacer algo, darle sentido al tiempo que están ahí, quemar energías moviéndose sin parecer ridículas.
Mientras limpian cantan canciones africanas.
Allí comen, allí duermen, allí hacen todo, allí viven. Un guardia en la puerta les impide que salgan.
Aparece allí la limpiadora del turno de noche y se pone a limpiar. Debe ser tal la desidía, el aburrimiento, la desesperación que produce la larga espera que varías mujeres se acercan y, entre guiños y sonrisas, cogen trapos y escobas y se ponen a limpiar. Por fin pueden hacer algo, darle sentido al tiempo que están ahí, quemar energías moviéndose sin parecer ridículas.
Mientras limpian cantan canciones africanas.
Listo o inteligente
- ¡Quiero conocerlo todo! Saberlo todo. Desentrañar las grandes cuestiones del ser humano. Conocer su naturaleza más profunda.
Dijo el joven con el corazón henchido en el templo secreto de la diosa.
La sacerdotisa, que hablaba por boca de ella, después de un largo trance contestó con voz profunda y grave:
- Ten en cuenta que quien se adentra mucho en las grandes cuestiones y aspira a un conocimiento superior, cuánto más se va adentrando en él, más va perdiendo el conocimiento de las cuestiones prácticas de la vida y se vuelve topre para las taréas más simples y sencillas.
- Hay quien es muy listo para enfrentarse a la vida, olvidando en gran medida la parte por la que tu tienes interés.
- Otros sabes combinar el conocimiento práctico con el conocimiento profundo y algunos llegan a alcanzar un alto grado en éste último, pero como no han olvidado desenvolverse en el mundo, suelen vivir tranquilos, felices y serenos.
- La vía por la que tu pretendes caminar es una senda díficil y a veces muy solitaria, que puede producir un gran desasosiego si pretendes vivir dentro del mundo y no fuera de él.
Preocupado y con miedo, pero convencido, el joven después de reflexionar brevemente, dijo:
- Aún así, elijo este último camino.
La sacerdotisa, aún en trance, habló así:
- Me agradan los que escogen este camino poco transitado, así que yo te ayudaré de dos formas:
- La primera será ayudandote a llevar, y en ocasiones llevando por ti, las cuestiones prácticas necesarias para vivir si lo que aprendes lo pones al servicio de los demás.
-¿Y la segunda? Preguntó impulsivamente el joven.
- La segunda será que alguna vez retiraré toda mi ayuda y notarás todo el peso que supone sobrellevar la vida sobre ti, un peso que no estarás acostumbrado a soportar, y ésto lo haré para recordarte de vez en cuando que tú tambien te has de ocupar de esas cuestiones.
Dijo el joven con el corazón henchido en el templo secreto de la diosa.
La sacerdotisa, que hablaba por boca de ella, después de un largo trance contestó con voz profunda y grave:
- Ten en cuenta que quien se adentra mucho en las grandes cuestiones y aspira a un conocimiento superior, cuánto más se va adentrando en él, más va perdiendo el conocimiento de las cuestiones prácticas de la vida y se vuelve topre para las taréas más simples y sencillas.
- Hay quien es muy listo para enfrentarse a la vida, olvidando en gran medida la parte por la que tu tienes interés.
- Otros sabes combinar el conocimiento práctico con el conocimiento profundo y algunos llegan a alcanzar un alto grado en éste último, pero como no han olvidado desenvolverse en el mundo, suelen vivir tranquilos, felices y serenos.
- La vía por la que tu pretendes caminar es una senda díficil y a veces muy solitaria, que puede producir un gran desasosiego si pretendes vivir dentro del mundo y no fuera de él.
Preocupado y con miedo, pero convencido, el joven después de reflexionar brevemente, dijo:
- Aún así, elijo este último camino.
La sacerdotisa, aún en trance, habló así:
- Me agradan los que escogen este camino poco transitado, así que yo te ayudaré de dos formas:
- La primera será ayudandote a llevar, y en ocasiones llevando por ti, las cuestiones prácticas necesarias para vivir si lo que aprendes lo pones al servicio de los demás.
-¿Y la segunda? Preguntó impulsivamente el joven.
- La segunda será que alguna vez retiraré toda mi ayuda y notarás todo el peso que supone sobrellevar la vida sobre ti, un peso que no estarás acostumbrado a soportar, y ésto lo haré para recordarte de vez en cuando que tú tambien te has de ocupar de esas cuestiones.
La luna se está cayendo
El cielo está de un color azul intenso, brillante, precioso; no se puede observar ni una sola mancha en el cielo infinito, ni una sola nube que empañe la inmensidad de su azul, y sin embargo, no paran de caer pedacitos que lo cubren todo de un blanco inmaculado.
Al hacer otro recorrido por el cielo se ve algo, un trocito de luna, también de un blanco inmaculado ¿Donde está todo el trozo grande que le falta a la luna? Deben de ser los trocitos blancos que están cayendo.
Al hacer otro recorrido por el cielo se ve algo, un trocito de luna, también de un blanco inmaculado ¿Donde está todo el trozo grande que le falta a la luna? Deben de ser los trocitos blancos que están cayendo.