El uso público de la razón
Utilizo esta expresión de un texto del filósofo Inmanuel kant. En 1787, dos años antes de la revolución francesa, se realizó un concurso para ver quien contestaba mejor a esta pregunta: “¿Qué es Ilustración?’’. El concurso lo ganó el filósofo de Königsberg. En un breve, pero magnífico ensayo, decía que Ilustración es la salida del hombre de su autoculpable minoría de edad, entendiendo la minoría de edad como el no pensar por uno mismo y dejar que alguien piense por él.
Hasta ese momento, había habido un clérigo que nos había dicho lo que teníamos que pensar en materia de religión, un rey que nos había dicho lo que teníamos que pensar en política y una autoridad consagrada a la que recurrir en materia de conocimiento –el criterio magister dixit, la autoridad lo dijo-.
¡Es tan cómodo ser menor de edad¡ Si tengo a mis padres que me dicen lo que tengo que hacer, mis profesores que me dicen lo que tengo que aprender y la televisión que me dice las cosas que tengo que saber y las que no y, que es lo que esta bien y que es lo que está mal, no necesitaré hacer el esfuerzo de pensar.
Con sólo poder pagar, no necesitaré hacer ese trabajo tan pesado, otro tomará mi puesto en tan fastidiosa tarea. La mayoría de los hombres y mujeres, tienen por muy peligroso el paso a la mayoría de edad. No debe ser tan penoso, ya que siempre encontraremos a amables y abnegadas personas, dispuestas a librarnos de esa pesada carga que ellos llevarán en nuestro lugar, incluso, sin pedirnos dinero a cambio.
Dice Kant: “Después de haber atontado a sus reses domésticadas, de modo que estas pacíficas criaturas no osan dar un solo paso fuera del camino marcado, les mostrarán el riesgo que las amenaza si intentan marchar solas. Lo cierto es que este riesgo no es tan grande, pues después de algunas caídas habrían aprendido a caminar; pero los ejemplos de estos accidentes por lo común producen timidez y espanto, y alejan todo nuevo intento de repetir la experiencia.
Por tanto, a cada persona individual le es difícil salir de la minoría de edad, que casi se ha convertido en su naturaleza por la fuerza de la costumbre; inclusive, le ha cobrado afición. Pero, en cambio, es posible que el público se ilustre a sí mismo, siempre que se le deje libertad; incluso, casi es inevitable.”
;¡¡Sapere aude!! atrevete a saber (por ti mismo), ten el valor de servirte de tu propio entendimiento, éste es el grito de la ilustración.
Después, el filósofo pasaba a exponer las diferencias entre el uso público y el uso privado de la razón. El uso privado de la razón consistiría en el uso que el general del ejercito tiene con respecto a sus soldados; el que tiene el profesor frente a sus alumnos; el oficial con respecto a los aprendices del oficio. Se trata del uso de la razón que se le permite a un hombre dentro de un puesto dado por la sociedad o de una función que se le confía.
Pero por primera vez en la historia, el ser humano tiene dos vertientes e, independientemente del puesto que ocupe en la sociedad, es un ciudadano libre y exactamente igual que los demás, con derecho a exponer públicamente sus opiniones sobre cualquier tema que desee. Ese es el uso público de la razón.
“Entiendo por uso público de la propia razón el que alguien hace de ella ante la totalidad del público de lectores. Ya que el ser humano tiene plena libertad, y hasta la misión, de comunicar al público sus ideas –cuidadosamente examinadas y bien intencionadas- acerca de un mejoramiento de las instituciones. Porque la propia naturaleza humana, consiste justamente en ese mejorar.”
“Una vez que la naturaleza, bajo esa dura cáscara, ha desarrollado la semilla que cuida con extrema ternura, es decir, la inclinación y disposición al libre pensamiento, este hecho repercute gradualmente sobre el modo de sentir del pueblo, con lo cual éste va siendo poco a poco más capaz de una libertad de obrar.”
Hay que tratar al hombre conforme a su dignidad, puesto que es algo más que una máquina.
Disfrutamos ahora de una oportunidad única y maravillosa con la aparición de los blogs en internet, cada uno de nosotros, al menos los que vivimos en el mundo rico occidental, podemos ejercer el uso público de nuestra razón.
Yo me propongo hacerlo ahora en este blog sabiendo que tengo dos derechos, el derecho a equivocarme y el derecho a cambiar de opinión cuando alguien me demuestre que estoy equivocado y también un deber, ser sincero y honesto, sobre todo conmigo mismo, pero también con los demás.
Por supuesto este será un sitio abierto, para que todo el mundo que lo desee pueda criticar libremente –de manera positiva o negativa- las opiniones vertidas en el mismo. Se pretende que las opiniones sirvan para fomentar el debate, e incluso que alguna -¿me estaré volviendo loco?- contribuya con su granito de arena a transformar esta sociedad en la que vivimos para hacerla más habitable, más agradable, más humana...
Lo único que se pide encarecidamente es que las críticas sean, en la medida de lo posible, constructivas, porque construir es muy difícil y destruir es muy fácil. También se ruega no caer en la descalificación y el insulto personal entre los/as debatientes.
Un saludo y un beso. Para ellas y para ellos.
Comentario:
me parece muy interesante estas reflexioneske hace el autor relativas ala vida cotidiana,en donde estas pekeñascosas,pasan desapercibidas,y ke por eso mismo ya no damos casi importancia ,pero ke tocan lo webos ,un monton....
Asi es ke el autor de este USO PUBLICO DE LA RAZON. deberia escarbar mas en todo lo ke se han escrito los filosofos y aplicarlo al vida diaria...y hacerlo publico ,para ke lo podamso emplear en la misma vida diaria...saludos,suerte,y volvere por aky... ROSA -MARIA
Asi es ke el autor de este USO PUBLICO DE LA RAZON. deberia escarbar mas en todo lo ke se han escrito los filosofos y aplicarlo al vida diaria...y hacerlo publico ,para ke lo podamso emplear en la misma vida diaria...saludos,suerte,y volvere por aky... ROSA -MARIA
Comentario:
Hola, Mioli!!!
Me va a resultar dificil no caer en la descalificación: las blasfemias y berridos forman parte de mi forma de vida. Si usted lo pìde lo intentaré pero no prometo nada.
Supongo que soy una mala persona pero al menos no robo televisores.
Saluditos
Me va a resultar dificil no caer en la descalificación: las blasfemias y berridos forman parte de mi forma de vida. Si usted lo pìde lo intentaré pero no prometo nada.
Supongo que soy una mala persona pero al menos no robo televisores.
Saluditos
Comentario:
Es tuyo carlos? Me parecen muy interesantes tus reflexiones, las meditare
Comentario:
Me parece muy acertado el recordarnos el uso de algunas de nuestras facultades que olvidamos en la marcha de lo cotidiano. El uso público de la razón debería ser materia obligatoria, es lo que nos facilitaría hablar en público, expresarnos con claridad, hacer partícipe a los demás de las opiniones que se defienden, ser más críticos, más coherentes con nuestras actitudes y sobre todo escuchar nuestros propios pensamientos al decirlos en voz alta o al verlos escritos. Me parece un acierto descubrir a Kant que hasta ahora le tenía encasillado en el tema 5 de filosofía de COU y ver que sus ideas son de total actualidad porque sigue planteando un problema que persiste -la callada por respuesta.
Sr. autor ¿nos podría presentar a algún otro pensador en breve?
Sr. autor ¿nos podría presentar a algún otro pensador en breve?





