A veces se nos olvida
A veces se nos olvida que nosotros mismos somos los dueños de nuestro destino y que está en nuestras manos cambiarlo.
No nos expresamos correctamente cuando decimos: “no, es que no puedo hacer esto porque tengo que hacer esto otro”, incluso llegamos a decir: “ojalá pudiera..., si no tuviera que...” En realidad, para ser más fieles a la verdad deberíamos decir: “no, he decidido que en vez de ir a tu fiesta voy a estudiar, o no me voy de vacaciones porque prefiero pagar la letra de este piso o tener este coche mejor, o tengo a mi madre mala y quiero estar con ella”.
Muchas veces tenemos la sensación de que son las circunstancias exteriores las que nos condicionan, cuando en realidad ir a trabajar cada día es una decisión nuestra, permanecer o no con nuestra pareja también, así como vivir donde vivimos, seguir con el trabajo que tenemos... podríamos poner un innumerable número de ejemplos hasta llegar a la decisión última de decidir si seguimos viviendo o no.
Podemos hacer todo lo que queramos, el caso es si queremos hacer el esfuerzo que implica cambiar nuestras circunstancias o preferimos seguir dejándonos arrastrar tranquilamente por la corriente.
Todo esto me ha venido a la mente porque ayer ví la película Azul oscuro casi negro, me pareció una buena película y os recomiendo a todos que vayáis a verla. Un saludo y disfrutad del fin de semana.
P.d.: como voy a hacer yo, que por fin tengo los fines de semana libreeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeees
No nos expresamos correctamente cuando decimos: “no, es que no puedo hacer esto porque tengo que hacer esto otro”, incluso llegamos a decir: “ojalá pudiera..., si no tuviera que...” En realidad, para ser más fieles a la verdad deberíamos decir: “no, he decidido que en vez de ir a tu fiesta voy a estudiar, o no me voy de vacaciones porque prefiero pagar la letra de este piso o tener este coche mejor, o tengo a mi madre mala y quiero estar con ella”.
Muchas veces tenemos la sensación de que son las circunstancias exteriores las que nos condicionan, cuando en realidad ir a trabajar cada día es una decisión nuestra, permanecer o no con nuestra pareja también, así como vivir donde vivimos, seguir con el trabajo que tenemos... podríamos poner un innumerable número de ejemplos hasta llegar a la decisión última de decidir si seguimos viviendo o no.
Podemos hacer todo lo que queramos, el caso es si queremos hacer el esfuerzo que implica cambiar nuestras circunstancias o preferimos seguir dejándonos arrastrar tranquilamente por la corriente.
Todo esto me ha venido a la mente porque ayer ví la película Azul oscuro casi negro, me pareció una buena película y os recomiendo a todos que vayáis a verla. Un saludo y disfrutad del fin de semana.
P.d.: como voy a hacer yo, que por fin tengo los fines de semana libreeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeees





