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el uso público de la razón
el autor expondrá su opinión ante los lectores sobre diversos temas
Sindicación
 
El sexo de los hijos no es aleatorio II
Después de las guerras, en donde suelen morir muchos hombres, aumenta la proporción de bebés de sexo femenino. Una investigadora inglesa descubrió que las parejas formadas por un hombre mayor y una mujer joven suelen engendrar hijos varones; las propias y los propios médicos y ginecólogos avisan a las futuras parturientas de que factores como hacer frecuentemente el amor o que la madre tenga más de treinta y cinco años, influyen en que el futuro bebé sea niño o niña respectivamente.

En la Edad Media existía el llamado “Problema de los universales” que impedía avanzar en el conocimiento. Los eruditos decían que, por ejemplo, no se podía anunciar que todos los cuervos eran negros hasta no haber visto todos y haber descartado que alguno no era de otro color. En el Siglo XIV Guillermo de Occam propuso un nuevo método para avanzar, que ha pasado a la historia como “la navaja de Occam”. Según esta metodología, si se había visto un número significativamente alto de cuervos negros ya se podía anunciar el principio de que los cuervos eran negros, y luego, si se descubría que había alguno de otro color, se revisaba la teoría.

¿No ocurre algo parecido con el sexo de los hijos? ¿No hay ya suficientes datos para afirmar que no depende del azar? ¿Quizá se debería ya empezar a investigar cúales son las causas que determinan el sexo de los hijos?
No