Listo o inteligente
- ¡Quiero conocerlo todo! Saberlo todo. Desentrañar las grandes cuestiones del ser humano. Conocer su naturaleza más profunda.
Dijo el joven con el corazón henchido en el templo secreto de la diosa.
La sacerdotisa, que hablaba por boca de ella, después de un largo trance contestó con voz profunda y grave:
- Ten en cuenta que quien se adentra mucho en las grandes cuestiones y aspira a un conocimiento superior, cuánto más se va adentrando en él, más va perdiendo el conocimiento de las cuestiones prácticas de la vida y se vuelve topre para las taréas más simples y sencillas.
- Hay quien es muy listo para enfrentarse a la vida, olvidando en gran medida la parte por la que tu tienes interés.
- Otros sabes combinar el conocimiento práctico con el conocimiento profundo y algunos llegan a alcanzar un alto grado en éste último, pero como no han olvidado desenvolverse en el mundo, suelen vivir tranquilos, felices y serenos.
- La vía por la que tu pretendes caminar es una senda díficil y a veces muy solitaria, que puede producir un gran desasosiego si pretendes vivir dentro del mundo y no fuera de él.
Preocupado y con miedo, pero convencido, el joven después de reflexionar brevemente, dijo:
- Aún así, elijo este último camino.
La sacerdotisa, aún en trance, habló así:
- Me agradan los que escogen este camino poco transitado, así que yo te ayudaré de dos formas:
- La primera será ayudandote a llevar, y en ocasiones llevando por ti, las cuestiones prácticas necesarias para vivir si lo que aprendes lo pones al servicio de los demás.
-¿Y la segunda? Preguntó impulsivamente el joven.
- La segunda será que alguna vez retiraré toda mi ayuda y notarás todo el peso que supone sobrellevar la vida sobre ti, un peso que no estarás acostumbrado a soportar, y ésto lo haré para recordarte de vez en cuando que tú tambien te has de ocupar de esas cuestiones.
Dijo el joven con el corazón henchido en el templo secreto de la diosa.
La sacerdotisa, que hablaba por boca de ella, después de un largo trance contestó con voz profunda y grave:
- Ten en cuenta que quien se adentra mucho en las grandes cuestiones y aspira a un conocimiento superior, cuánto más se va adentrando en él, más va perdiendo el conocimiento de las cuestiones prácticas de la vida y se vuelve topre para las taréas más simples y sencillas.
- Hay quien es muy listo para enfrentarse a la vida, olvidando en gran medida la parte por la que tu tienes interés.
- Otros sabes combinar el conocimiento práctico con el conocimiento profundo y algunos llegan a alcanzar un alto grado en éste último, pero como no han olvidado desenvolverse en el mundo, suelen vivir tranquilos, felices y serenos.
- La vía por la que tu pretendes caminar es una senda díficil y a veces muy solitaria, que puede producir un gran desasosiego si pretendes vivir dentro del mundo y no fuera de él.
Preocupado y con miedo, pero convencido, el joven después de reflexionar brevemente, dijo:
- Aún así, elijo este último camino.
La sacerdotisa, aún en trance, habló así:
- Me agradan los que escogen este camino poco transitado, así que yo te ayudaré de dos formas:
- La primera será ayudandote a llevar, y en ocasiones llevando por ti, las cuestiones prácticas necesarias para vivir si lo que aprendes lo pones al servicio de los demás.
-¿Y la segunda? Preguntó impulsivamente el joven.
- La segunda será que alguna vez retiraré toda mi ayuda y notarás todo el peso que supone sobrellevar la vida sobre ti, un peso que no estarás acostumbrado a soportar, y ésto lo haré para recordarte de vez en cuando que tú tambien te has de ocupar de esas cuestiones.





