Cómo nos afecta el trato o las buenas vibraciones
Atención señoras y señores, porque esto es científico -lo único que vale a los incrédulos-. Y ya se está mostrando en una exposición que se ha llevado a varios institutos, como el de Getafe en Madrid, por ejemplo.
Se ha realizado un experimento en el que se han fotografiado moléculas de agua. El agua se había distribuido en tres recipientes diferentes, y cada uno había recibido un trato diferente.
El primer recipiente recibió insultos, al segundo se le decía continuamente “te quiero”, y al tercero se le pusieron cánticos budistas, llamados mantras.
Al fotografiar las moléculas de agua de cada uno de los recipientes, se obtuvieron los siguientes resultados:
Las moléculas de agua que habían recibido insultos estaban podridas.
Las moléculas de agua a las que se le había dicho “te quiero” estaban bien.
Y las moléculas de agua a las cuales habían puesto los mantras estaban fenomenal.
Porque insultar corrompe por dentro, decir te quiero esta muy bien, pero aún mejor es transmitir alegría, serenidad de ánimo y felicidad.
¿Significa esto que el agua puede entendernos? No, significa que el agua es capaz de absorber las vibraciones de la energía que le enviamos. No debemos olvidar que el setenta por cierto de nuestro cuerpo está compuesto de agua.
Ayer aparecía en el telediario una mujer que tiene un huerto en Redondela, Galicia –un lugar que tiene especiales connotaciones para mí-. En su pequeño huerto había conseguido obtener calabacines de setenta centímetros de longitud y diez kilos de peso, y calabazas gigantes. Cuando le preguntaron cuál era su secreto respondió que no hacía nada diferente de otros hortelanos de su alrededor, que la única diferencia que podía haber era que ella a sus plantas les contaba chistes y les cantaba canciones.
Se ha realizado un experimento en el que se han fotografiado moléculas de agua. El agua se había distribuido en tres recipientes diferentes, y cada uno había recibido un trato diferente.
El primer recipiente recibió insultos, al segundo se le decía continuamente “te quiero”, y al tercero se le pusieron cánticos budistas, llamados mantras.
Al fotografiar las moléculas de agua de cada uno de los recipientes, se obtuvieron los siguientes resultados:
Las moléculas de agua que habían recibido insultos estaban podridas.
Las moléculas de agua a las que se le había dicho “te quiero” estaban bien.
Y las moléculas de agua a las cuales habían puesto los mantras estaban fenomenal.
Porque insultar corrompe por dentro, decir te quiero esta muy bien, pero aún mejor es transmitir alegría, serenidad de ánimo y felicidad.
¿Significa esto que el agua puede entendernos? No, significa que el agua es capaz de absorber las vibraciones de la energía que le enviamos. No debemos olvidar que el setenta por cierto de nuestro cuerpo está compuesto de agua.
Ayer aparecía en el telediario una mujer que tiene un huerto en Redondela, Galicia –un lugar que tiene especiales connotaciones para mí-. En su pequeño huerto había conseguido obtener calabacines de setenta centímetros de longitud y diez kilos de peso, y calabazas gigantes. Cuando le preguntaron cuál era su secreto respondió que no hacía nada diferente de otros hortelanos de su alrededor, que la única diferencia que podía haber era que ella a sus plantas les contaba chistes y les cantaba canciones.





