logotipo

img_google
el uso público de la razón
el autor expondrá su opinión ante los lectores sobre diversos temas
Sindicación
 
Sí, pero
“Ha dejado de parecerme una respuesta el sencillo no, lo que no significa que este dispuesto a pronunciar el sencillo sí.”

Marguerite Yourcenar. OPUS NIGRUM


He tenido la inmensa suerte de conocer a un descubridor, a un pionero que abre nuevos campos de conocimiento y que se enfrenta a los prejuicios y los miedos de la tradición en pleno siglo veintiuno, oponiendo a ellos la razón y la demostración.

Rubén Omar Barakat investiga la actividad física con mujeres embarazadas. Ejerce de profesor en el Instituto Nacional de Educación Física de la Universidad Complutense de Madrid. Es tan apasionado en su trabajo, le gusta tanto, que es una delicia tenerle de profesor, no queríamos que acabara su clase, queríamos quedar otro día con él, incluso una vez acabado el curso, para que nos siguiera contando, instruyendo, amenizando… Él estaba encantado de hacerlo, porque no se cansaba de hablar del tema, y quedó a nuestra disposición para cualquier consulta que quisieramos hacerle.

La tradición médica hasta el momento dice que, cuando una mujer se queda embarazada, lo que le conviene es mantener reposo, pero él es uno de los que está demostrando que realizar ejercicio físico moderado durante el embarazo, no sólo es beneficioso para la madre, sino que también lo es para el bebé, para el propio proceso del embarazo y para facilitar el parto.

La tradición dice que no se puede hacer ejercicio físico durante el embarazo, él dice y demuestra que sí, pero sin pasar de cientocuarenta pulsaciones por minuto. La tradición dice que no se puede correr durante el embarazo, él dice y demuestra que sí, pero sin elevar las piernas evitando el rebote sobre el feto. Así, paso a paso, logro a logro, va aumentando el conocimiento sobre este campo.

¿Cuántas veces nos hemos encontrado con un no porque no? Por evitar complicaciones, o por miedo, se recurre demasiado fácilmente a la palabra no. A mí me gusta más el sí, pero. Es más complicado, exige más esfuerzo, es más arriesgado, es verdad, pero ¡Cuántas cosas se pierden en la vida por la excesiva frecuencia con que se emplea la palabra no!

Creo sinceramente que el mundo funcionaria mejor si se utilizara más la expresión sí, pero. No sólo avanzaríamos en el conocimiento, sino que incluso seríamos mejores personas, facilitaríamos más la vida a los demás y ellos también nos la harían mejor a nosotros.
No