desde lejos...
Me veía casi todos los días desnudo desde su ventana. Yo lo sabía, pero se convirtió como en un juego. Pasó de empezar por un descuido a darme igual, para finalmente convertirse en algo palpable, cotidiano y casi necesario.
Yo no he usado cortinas nunca. Quizás porque no las necesité claramente. Pero ahora, en este nuevo piso, quizás sí que fuesen necesarias. No sé. Por lo pronto no las tengo. Y las ventanas son bastante grandes. Y transparentes.
Y claro, tú mientras, por la ventana de mi cuarto de baño me ves. Tú desde tu habitación a través del patio interior; o desde el rellano de la escalera.
Me has visto en la ducha de la noche, afeitándome por la mañana, cagando después de comer o follando en la bañera con alguien.
Sabes muchas más cosas de mí que el resto del mundo. Sales ganando. Porque sé que estás ahí, como si fuera casi por casualidad.
No sé exactamente quién eres. Puede que tengas 35 años, y una vida ya hecha, puede que seas morena, puede que seas alta, puede que tengas 17 años, y con toda la vida por delante, puede que seas rubia, puede que tengas los ojos negros, puede que tengas rastas, puede que estés con The Smiths puestos todo el rato,...
Pero tú sí que me ves.
O puede que incluso te masturbes, por lo prohibido. Por lo desnudo.
O puede que te escandalices, en tu fuero interno lo ves grosero, aunque fortuito. Pero te paras unos segundos más de los pensados. Miras. Y después reniegas.
Y cuando nos cruzamos en la escalera siento cómo me sonríes. Por tu secreto.
Algún día sabré quién eres.
Yo no he usado cortinas nunca. Quizás porque no las necesité claramente. Pero ahora, en este nuevo piso, quizás sí que fuesen necesarias. No sé. Por lo pronto no las tengo. Y las ventanas son bastante grandes. Y transparentes.
Y claro, tú mientras, por la ventana de mi cuarto de baño me ves. Tú desde tu habitación a través del patio interior; o desde el rellano de la escalera.
Me has visto en la ducha de la noche, afeitándome por la mañana, cagando después de comer o follando en la bañera con alguien.
Sabes muchas más cosas de mí que el resto del mundo. Sales ganando. Porque sé que estás ahí, como si fuera casi por casualidad.
No sé exactamente quién eres. Puede que tengas 35 años, y una vida ya hecha, puede que seas morena, puede que seas alta, puede que tengas 17 años, y con toda la vida por delante, puede que seas rubia, puede que tengas los ojos negros, puede que tengas rastas, puede que estés con The Smiths puestos todo el rato,...
Pero tú sí que me ves.
O puede que incluso te masturbes, por lo prohibido. Por lo desnudo.
O puede que te escandalices, en tu fuero interno lo ves grosero, aunque fortuito. Pero te paras unos segundos más de los pensados. Miras. Y después reniegas.
Y cuando nos cruzamos en la escalera siento cómo me sonríes. Por tu secreto.
Algún día sabré quién eres.
-verano bush-
Un escolta de Jenna Bush encañona a un ladrón en Tarifa
Escoltas del Servicio Nacional de Inteligencia de los Estados Unidos que protegen durante su viaje por España a Jenna Welch Bush, una de las hijas mellizas del presidente norteamericano, George W. Bush, protagonizaron en pleno centro de Tarifa un episodio violento más propio de un telefilme de serie B que de la misión que tienen encomendada.
La joven, de 20 años de edad, llegó el pasado jueves de incógnito a la localidad acompañada de al menos cuatro amigas. La hija de Bush se hospedó durante tres días en el hotel Misiana, un céntrico establecimiento propiedad de la ex cantante de Mecano, Ana Torroja. Allí le asignaron dos habitaciones, la 301 y la 302, una para la hija del presidente norteamericano y sus amigas y la otra para los guardaespaldas que le acompañan habitualmente.
Eran las cuatro y media de la tarde del pasado viernes 11 de junio cuando unos jóvenes intentaron sustraer un móvil de una de las mesas de la cafetería del citado hotel, donde en ese momento se encontraba Jenna Bush, señalaron a este diario fuentes de la Policía Local. Al percatarse de este hecho, los guardaespaldas de la hija del primer mandatario norteamericano, que pertenecen al Servicio de Inteligencia de los EE.UU., se abalanzaron de manera violenta sobre uno de los jóvenes que pretendían hurtar el aparato telefónico, propinándole un fuerte golpe que lo desplazó varios metros hasta caer violentamente sobre un coche aparcado en la calle. A continuación, otro de los escoltas sacó un arma y encañonó al presunto ladrón, ante los ojos de muchos ciudadanos que transitaban en ese momento por la céntrica calle.
Noticia extraída del Diario de Jerez
Escoltas del Servicio Nacional de Inteligencia de los Estados Unidos que protegen durante su viaje por España a Jenna Welch Bush, una de las hijas mellizas del presidente norteamericano, George W. Bush, protagonizaron en pleno centro de Tarifa un episodio violento más propio de un telefilme de serie B que de la misión que tienen encomendada.
La joven, de 20 años de edad, llegó el pasado jueves de incógnito a la localidad acompañada de al menos cuatro amigas. La hija de Bush se hospedó durante tres días en el hotel Misiana, un céntrico establecimiento propiedad de la ex cantante de Mecano, Ana Torroja. Allí le asignaron dos habitaciones, la 301 y la 302, una para la hija del presidente norteamericano y sus amigas y la otra para los guardaespaldas que le acompañan habitualmente.
Eran las cuatro y media de la tarde del pasado viernes 11 de junio cuando unos jóvenes intentaron sustraer un móvil de una de las mesas de la cafetería del citado hotel, donde en ese momento se encontraba Jenna Bush, señalaron a este diario fuentes de la Policía Local. Al percatarse de este hecho, los guardaespaldas de la hija del primer mandatario norteamericano, que pertenecen al Servicio de Inteligencia de los EE.UU., se abalanzaron de manera violenta sobre uno de los jóvenes que pretendían hurtar el aparato telefónico, propinándole un fuerte golpe que lo desplazó varios metros hasta caer violentamente sobre un coche aparcado en la calle. A continuación, otro de los escoltas sacó un arma y encañonó al presunto ladrón, ante los ojos de muchos ciudadanos que transitaban en ese momento por la céntrica calle.
Noticia extraída del Diario de Jerez
mal día
19:15, Juzgado de lo penal nº 4, de guardia.
Declaración de Billy: “La farra comenzó a las once de la mañana. Hicimos pellas el Miki y yo, y nos fuimos a buscar al Raphi a su casa. El Miki llevaba una gorra de los Bulls y no paraba de cantar. Durante el camino fue dando hostias a las farolas y a los coches porque le mola que suenen las alarmas. Luego pillamos seis gramos al Bombilla y nos lo fumamos en el túnel de debajo de la vía. Tío, qué risas nos hicimos. Hasta que al Miki le dio por escalar a los putos cables y se quedó tieso. Joder, qué mierda.”
Declaración de Billy: “La farra comenzó a las once de la mañana. Hicimos pellas el Miki y yo, y nos fuimos a buscar al Raphi a su casa. El Miki llevaba una gorra de los Bulls y no paraba de cantar. Durante el camino fue dando hostias a las farolas y a los coches porque le mola que suenen las alarmas. Luego pillamos seis gramos al Bombilla y nos lo fumamos en el túnel de debajo de la vía. Tío, qué risas nos hicimos. Hasta que al Miki le dio por escalar a los putos cables y se quedó tieso. Joder, qué mierda.”
ciudad
¿No has sentido la sensación de dejavù pero resulta que es algo real?
Me refiero en sentir que has estado por un lugar como si lo hubieses soñado, pero que es un lugar por el que realmente has estado....
Hoy me pasó a mí. Fui a visitar a mi antigua compañera de piso, a mi anterior piso, y al bajarme en la estación de metro he notado esa percepción de pasado en ensoñación. Pero por allí pasé casi diariamente el invierno pasado, crudo invierno. Puede ser por eso, por la época del año vivida.
Al salir, igual. Caminando por el paseo, mirando a las gentes, los edificios, ... el dejavù era constante...
Supongo que afectará el que sea otra estación del año... pero me ha parecido muy curioso... y me ha traido recuerdos, claro.... aunque puede que sean recuerdos soñados..... bueno, no sé
Vivencias a flor de piel.
Lo mismo ha sido por el calor, o porque iba pelín fumado. Pero me ha gustado.
Me refiero en sentir que has estado por un lugar como si lo hubieses soñado, pero que es un lugar por el que realmente has estado....
Hoy me pasó a mí. Fui a visitar a mi antigua compañera de piso, a mi anterior piso, y al bajarme en la estación de metro he notado esa percepción de pasado en ensoñación. Pero por allí pasé casi diariamente el invierno pasado, crudo invierno. Puede ser por eso, por la época del año vivida.
Al salir, igual. Caminando por el paseo, mirando a las gentes, los edificios, ... el dejavù era constante...
Supongo que afectará el que sea otra estación del año... pero me ha parecido muy curioso... y me ha traido recuerdos, claro.... aunque puede que sean recuerdos soñados..... bueno, no sé
Vivencias a flor de piel.
Lo mismo ha sido por el calor, o porque iba pelín fumado. Pero me ha gustado.
hoy
un día jodido lo tiene cualquiera...
Firmado: cualquiera
lisboa

Un lugar para dejarse llevar...
Foto de domvk
canción, glosa y cuestiones
Ese lugar que tienes,
cielito lindo,
entre las piernas,
ese lugar tan íntimo
y querido,
es un lugar común.
Por lo citado y por lo concurrido.
Al fin, nada me importa:
me gusta en cualquier caso.
Pero hay algo que me intriga.
¿Cómo
solar tan diminuto
puede ser compartido
por una población tan numerosa?
¿Qué estatutos regulan el prodigio?
Ángel González
--para saber más de este poeta asturiano: (1) y (2) ---
cielito lindo,
entre las piernas,
ese lugar tan íntimo
y querido,
es un lugar común.
Por lo citado y por lo concurrido.
Al fin, nada me importa:
me gusta en cualquier caso.
Pero hay algo que me intriga.
¿Cómo
solar tan diminuto
puede ser compartido
por una población tan numerosa?
¿Qué estatutos regulan el prodigio?
--para saber más de este poeta asturiano: (1) y (2) ---
cine alemán
ayer me enteré del ciclo de cine alemán en Madrid. Parece muy interesante y recomendable.
Información del ciclo
Que ustedes lo disfruten... lo mismo nos vemos por allí
Información del ciclo
Que ustedes lo disfruten... lo mismo nos vemos por allí
movimiento urbano
Si alguna peculiaridad distingue a Seilor, esa es su mutabilidad, cualidad por la que precisamente tantos peregrinos se acercan a conocer la ciudad. El viajero es consciente de qué puerta del recinto amurallado atraviesa para acceder al interior, pero sabe de antemano que jamás podrá predecir por qué puerta abandonará la ciudad, ya que Seilor está construida sobre un complejo mecanismo que hace que vaya girando en un continuo e imperceptible movimiento, no en su totalidad, sino en pequeños fragmentos independientes, de tal forma que la configuración y la disposición de las calles, la organización y el urbanismo van mutando, hasta que la ciudad adquiere, exactamente cada siete días, una forma y distribución totalmente diferente. Por eso en Seilor nada es lo que parece, cada día te sorprende con una nueva visión de la realidad. Nada permanece, ni las relaciones personales, ni las actividades laborales, ni siquiera tus propios pensamientos. Un día te despiertas descubriendo a tus nuevos vecinos, habiéndote convertido en vegetariano o sintiendo una extraña atracción hacia todo lo imposible. Otro, descubres que te encanta el color violeta que siempre habías odiado, que deseas ser cantante de ópera o funambulista y que podrías estar días enteros tumbado al sol observando las formas que adquieren las nubes. Todo el mundo vive en casas que no son de su propiedad, cambia de tarea y vocación cada semana, de color de pelo, de forma de vestir, de emociones, de gustos, de penas y alegrías. En los templos se adoran a dioses y diosas cuyos valores siempre giran en torno a la variabilidad, la inestabilidad y el cambio. Los gremios varían su ubicación, el alcalde y el comendador siempre son alguien distinto, el emblema del municipio adquiere motivos heráldicos diferentes según la semana y así funciona cualquier aspecto de la ciudad que podamos imaginar, hasta hacer la lista interminable.
La maquinaria que desplaza a Seilor no dispone de motores ni extraños mecanismos sino que es la propia oscilación de sus habitantes la que le da el impulso necesario para su funcionamiento. Pero es precisamente esta oscilación, este movimiento perpetuo, el que hace imposible una larga estancia en la ciudad. Aquel que permanece más del tiempo necesario, varía tanto su ser que acaba por diluirse, se va haciendo transparente hasta desaparecer sin más rastro, sus moléculas se vuelven demasiado inestables como para permanecer unidas unas a otras.
Por eso el viajero que elige conocer de cerca su inestabilidad, sabe, que aunque nunca sepa por cuál de las puertas lo hará, debe abandonar la ciudad al poco tiempo de su llegada.
La maquinaria que desplaza a Seilor no dispone de motores ni extraños mecanismos sino que es la propia oscilación de sus habitantes la que le da el impulso necesario para su funcionamiento. Pero es precisamente esta oscilación, este movimiento perpetuo, el que hace imposible una larga estancia en la ciudad. Aquel que permanece más del tiempo necesario, varía tanto su ser que acaba por diluirse, se va haciendo transparente hasta desaparecer sin más rastro, sus moléculas se vuelven demasiado inestables como para permanecer unidas unas a otras.
Por eso el viajero que elige conocer de cerca su inestabilidad, sabe, que aunque nunca sepa por cuál de las puertas lo hará, debe abandonar la ciudad al poco tiempo de su llegada.
De mares y dudas...
Cuando lo conocí, Lito andaba por la barriada con un escueto traje de piel, sorteando como un Tarzán pequeño los obstáculos de una selva sucia, hacinada y maloliente. Vivía en un residencial atascado de chatarra y lleno de despojos. Nadaba por las calles, impulsivo y veloz, con movimientos polidimensionales, envuelto en ensoñaciones y empresas puras. Emprendía batallas de imaginación contra el mal destino, diseñando refugios de bienestar por entre las chabolas.
Un día el azar propuso que una rata le mordiera la cabeza mientras dormía, a fin de robarle algún sueño. Desde entonces, Lito sufre gapomanía: escupe por doquier a cualquier cosa; a mí también. Qué se le va a hacer. A veces, de algunas bocas brota un mar de dudas, y nos salpica.
-Zurc airaM-
Un día el azar propuso que una rata le mordiera la cabeza mientras dormía, a fin de robarle algún sueño. Desde entonces, Lito sufre gapomanía: escupe por doquier a cualquier cosa; a mí también. Qué se le va a hacer. A veces, de algunas bocas brota un mar de dudas, y nos salpica.
-Zurc airaM-
Abajo el trabajo... y el amor
"Una mujer intenta forzar el despido de su pareja para pasar más tiempo con él"
«Perdone, no la entiendo. ¿Dice que se enfadó porque a él no le iban a despedir?». «Sí. Él no me dedicaba mucho tiempo. Yo estaba ilusionada porque me había dicho que le iban a despedir. Ese día me dijo que ya no le iban a echar, y me enfadé mucho». La conversación entre María Isabel B., acusada de un presunto delito de malos tratos contra su pareja, Jesús R., y el representante del Ministerio Fiscal se producía ayer en la sala del juzgado de lo Penal número 4 de Málaga. Ella reconoció que tras enterarse de la nueva noticia le lanzó el teléfono móvil a la cara, aunque sin intención de darle. Según relataría entonces Jesús ante la Guardia Civil, el aparato le produjo una brecha por la que sangraba abundantemente, aunque ayer mantuvo que le ocasionó «un arañazo de nada». La denuncia se interpuso el pasado 14 de mayo.
A pesar de que él indicó que se habían reconciliado y que quería retirar la denuncia, el Ministerio Público consideró acreditado el delito de malos tratos y mantuvo su petición de ocho meses de prisión para Isabel. La defensa, por su parte aseguró que se trató de «un arrebato de rabia» y explicó que su cliente sentía por Jesús «un amor desmedido, desproporcionado y obsesivo».....
(Noticia encontrada en Diario SUR de Málaga)
«Perdone, no la entiendo. ¿Dice que se enfadó porque a él no le iban a despedir?». «Sí. Él no me dedicaba mucho tiempo. Yo estaba ilusionada porque me había dicho que le iban a despedir. Ese día me dijo que ya no le iban a echar, y me enfadé mucho». La conversación entre María Isabel B., acusada de un presunto delito de malos tratos contra su pareja, Jesús R., y el representante del Ministerio Fiscal se producía ayer en la sala del juzgado de lo Penal número 4 de Málaga. Ella reconoció que tras enterarse de la nueva noticia le lanzó el teléfono móvil a la cara, aunque sin intención de darle. Según relataría entonces Jesús ante la Guardia Civil, el aparato le produjo una brecha por la que sangraba abundantemente, aunque ayer mantuvo que le ocasionó «un arañazo de nada». La denuncia se interpuso el pasado 14 de mayo.
A pesar de que él indicó que se habían reconciliado y que quería retirar la denuncia, el Ministerio Público consideró acreditado el delito de malos tratos y mantuvo su petición de ocho meses de prisión para Isabel. La defensa, por su parte aseguró que se trató de «un arrebato de rabia» y explicó que su cliente sentía por Jesús «un amor desmedido, desproporcionado y obsesivo».....
(Noticia encontrada en Diario SUR de Málaga)
centra2...
"Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da para más."
Charles Chaplin
"Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer."
Groucho Marx
culturilla general
Cada mes, los primeros días, se llenan los buzones de mi portal de revistas de todo tipo. Van llegando las suscripciones más diversas, a mis diversos vecinos.
Yo por la noche bajo y cojo prestadas esas publicaciones 'domiciliadas', las abro, y en esa misma noche me las leo enteras.
Así me entero de las novedades en soldaditos de plomo rusos, de las propiedades nutritivas y cosméticas del esperma, de las jornadas de caza mayor en la provincia de Ciudad Real, de cómo se configura un Wireless última generación, de cómo moverte por las zonas más chic de Bangkok, el preciso cuidado de la azucena del Mediterráneo, de los cotilleos más escabrosos sobre los actores de la última serie de moda de la televisión por cable de EEUU, de las experiencias de los lectores sobre la utilización de la postura de la flor de loto...
Así me enteré que en el sexto derecha eran aficionados al bricolaje del hogar, la señora del quinto derecha leía sobre colecciones inverosímiles, a los chavales del primero izquierda les interesaban tanto el porno más convencional como la música trash-metal, a la pareja de ancianos del segundo derecha les llegaban reportajes de viajes exóticos, el soltero del sexto izquierda estaba suscrito a una publicación de arte minimalista asiático, y mi vecina Luisa encontraba en su buzón cada mes su revista de política internacional...
Al día siguiente siempre las dejo donde estaban.
Llevo así ya varios meses y al principio noté cómo estaban más atentos a cogerlas antes que yo, y se me escaparon algunas. Pero en el fondo les gusta compartir con un vecino-desconocido lo que leen. Incluso se sienten aliviados de que les estrene y pruebe el veneno antes que ellos, por si es mortal. Y ya alguno se ha suscrito a alguna otra, supongo para poder compartirla conmigo.
Es lo que tiene ser vecinos.
Lo próximo que haga será dejarles notitas dentro de las publicaciones dando mi opinión, mi visión sobre cada tema o tan sólo saludar. A ver cómo reaccionan.
'Comunicación vecinal'... pienso, mientras escucho el silencio de la noche ante un interesante artículo de mi colega Kois. Perdonen si no les hago caso...
Yo por la noche bajo y cojo prestadas esas publicaciones 'domiciliadas', las abro, y en esa misma noche me las leo enteras.
Así me entero de las novedades en soldaditos de plomo rusos, de las propiedades nutritivas y cosméticas del esperma, de las jornadas de caza mayor en la provincia de Ciudad Real, de cómo se configura un Wireless última generación, de cómo moverte por las zonas más chic de Bangkok, el preciso cuidado de la azucena del Mediterráneo, de los cotilleos más escabrosos sobre los actores de la última serie de moda de la televisión por cable de EEUU, de las experiencias de los lectores sobre la utilización de la postura de la flor de loto...
Así me enteré que en el sexto derecha eran aficionados al bricolaje del hogar, la señora del quinto derecha leía sobre colecciones inverosímiles, a los chavales del primero izquierda les interesaban tanto el porno más convencional como la música trash-metal, a la pareja de ancianos del segundo derecha les llegaban reportajes de viajes exóticos, el soltero del sexto izquierda estaba suscrito a una publicación de arte minimalista asiático, y mi vecina Luisa encontraba en su buzón cada mes su revista de política internacional...
Al día siguiente siempre las dejo donde estaban.
Llevo así ya varios meses y al principio noté cómo estaban más atentos a cogerlas antes que yo, y se me escaparon algunas. Pero en el fondo les gusta compartir con un vecino-desconocido lo que leen. Incluso se sienten aliviados de que les estrene y pruebe el veneno antes que ellos, por si es mortal. Y ya alguno se ha suscrito a alguna otra, supongo para poder compartirla conmigo.
Es lo que tiene ser vecinos.
Lo próximo que haga será dejarles notitas dentro de las publicaciones dando mi opinión, mi visión sobre cada tema o tan sólo saludar. A ver cómo reaccionan.
'Comunicación vecinal'... pienso, mientras escucho el silencio de la noche ante un interesante artículo de mi colega Kois. Perdonen si no les hago caso...





