Micropoemario El hombre dormido

DÓNDE ESTAS
Busco la nieve, encerrado en mi habitación
reviviéndote.
Busco sin forma tus labios albinos
en esta atmósfera plana y desgarrada
desnudando tu pecho llano,
bajo las tétricas formas de la mar
recordándote.
Me pierdo por los espejos
por las playas rojas estirando bajo la espuma mi
grito desesperado,
fábula interminable
que se extravía por tu neblina,
y mi habitación que se desprende
de sus cinturas
y de los albatros que se incendian
bajo la hoguera del olvido.
CAFÉ COMPASIVO
Tu espalda es mi poesía.
La noche decrece es ahora más anciana
y las caricias inútiles.
Son sólo reflejos mis amigos, tenues moscas
disolviéndose en mi café.
Cuando siquiera esta último bramar de mi soledad
te toca las mejillas
te esconde entre sus últimos lamentos,
sonríe desesperado.
EL TERCERO
Dos palomas se visten con tu silencio.
Has despertado
tus ojos se desnudan a la soledad de la mesa,
el silencio otra vez.
Es 1945, es un día como hoy
tal vez habrá una noche y estaremos juntos
sin tristeza
Quizá sea 1945, y no alguna de sus horas
que se suicidan en el hambre,
o las otras horas que se sientan sombre su propia sombra
y esperan.
Dos palomas con tu silencio,
las horas que se sacuden con nuestra sangre
donde no hay manos
sino mutiladas palabras sin sentido.
Has despertado
con otro día por recoger. Las ventanas al mundo,
donde es muda la tierra.
NOCTURNO DE NORMANDÍA
Cerebro dormido
naciste sin sueños
viste la cara de la luna despintada
el cuerpo de las hierbas pulverizadas
de las miradas cantando de pie.
Del campo recuerdo la sonrisa desnuda de crueldad.
Eran amigos sordomudos
los que se fueron a morir sobre ahogados tanques.
Aquellos ojos llorosos bajo las trincheras
el humo de las fieras
desgarrando el silencio.
No los dejan en paz.
Sus arrugados cuerpos de acordeón
sus trajes blancos en el pavimento
vagan por las calles desunidas,
por un barco que los trae
para soñar, con los que quedan.
(Publicado en la Revista Literaria "Oxigen")





