Este señor (Jorge Cortell) ha generado más ríos de tinta (de bytes en este caso) últimamente que muchas otras noticias (me refiero obviamente a ambientes de la informática). Su historia, en pocas palabras, es la siguiente:
- Defensor del software libre, y profesor de un Master en la UPV, se dedicaba últimamente a dar conferencias (entre otras cosas, además de patentes de software) sobre el uso del p2p y a defender su legalidad con sólidos argumentos.
- Un buen día, decide dar en su Universidad una conferencia defendiendo el uso del p2p y que incluía una demostración (es decir, iba a usar un programa tipo emule para descargar de la red un archivo).
- A partir de ese momento, los acontecimientos se desatan escandalosamente: por orden de un "nivel superior" se cancela la citada conferencia (al final se impartió en la cafetería), y, días más tarde, Jorge Cortell es invitado a abandonar su puesto de trabajo en la UPV (nótese que no era docente en pregrado, sino profesor de un máster, contratado ex-profeso y sin pasar una oposición, cuidadito por tanto con lo que se dice, porque a este señor podrían haberlo despedido por el simple hecho de que se dejase de celebrar dicho máster, y no era plantilla fija, como se había querido hacer saber).
[...]
- En "solidaridad" con el citado personaje, tras su despido le han llovido numerosas invitaciones a impartir conferencias (supongo que cobrando, cosa que quiero dejar claro desde un primer momento que no me parece mal). La citada lista es la siguiente: próximas conferencias de Jorge Cortell. Otro de los motivos por los que llama la atención es por su "amplio" currículum, que, sin entrar en profundidad, parece estar bastante bien nutrido.
El problema llega cuando observamos más a fondo el currículum. En una bitácora de barrapunto y en su lista de comentarios empezamos a oler a chamusquina, pero que mucho. Por lo visto Jorge Cortell tiene títulos universitarios de universidades estadounidenses inexistentes ó que los venden por correo. Su única relación con Oxford es un título por correo de pregrado (como un curso de formación contínua en cualquier universidad) y algunas de las referencias a sus títulos son tan poco explicativas que cuesta verificar su credibilidad.
Es más, el mismo que hacía de víctima tras el (muy criticable, desde luego) despido, parece que ha borrado comentarios en su weblog que ya le acusaban de ostentar títulos de universidades inexistentes o demasiado pintorescas. El censurado se convierte en censor... Increible.
Todo el follón anterior, como ya he dicho antes, ha hecho que este señor llegue a portada en slashdot (uno de los blogs sobre nuevas tecnologías más leido en todo el mundo) y dé mucho que hablar... Sin incluso conocer del todo bien el caso.
Quiero dejar bien claro que estoy en contra de la $GA€, del canon, de la nada disimulada relación de los artistas españoles con el mundo de la política (concretamente con el partido del gobierno, y con la pasividad del principal partido de la oposición), que no estoy en contra del p2p (de hecho, estoy plenamente seguro de que su uso contribuye a distribuir gran cantidad de música que, de otro modo no llegaría a ningún sitio), puesto que como todos sabemos, siempre acabamos comprando discos que hemos descargado y nos gustan... Pero ahora mismo la persona menos adecuada para hacer de adalid de las libertades y luchar contra la creencia popular (impuesta por la $GA€) de que el p2p es ilegal, es precisamente Jorge Cortell. Creo que la gente que hemos confiado en él (incluso que nos hemos compadecido de su situación) merecemos una mínima explicación.
Como reza el dicho... Dime de qué presumes y te diré de qué careces.
Escuchando: EPICA - "Sensorium"





