La Jaula Invisible
Tal vez la peor de las batallas es aquella que no nos atrevemos a librar, no porque nos damos cuenta de que perderíamos, sino porque nos da miedo el solo intentarlo. Cuando nos encerramos y sólo vemos barrotes, una jaula construida a base de excusas. Que la culpa es de que el trabajo, que los estudios, que la vida, que los amigos, que mis papás... es que soy así, así nací.
Pero no son excusas, claro que no, son argumentos realistas que tienen todo un análisis de trasfondo, son limitantes propias de la vida cotidiana que barren con nuestras posibilidades, nuestros sueños... en fin, con lo que queremos hacer. ¡Excusas! No, argumentos, explicaciones, siempre con una base muy clara y profunda de por qué no podemos hacer lo que queremos. Por ejemplo, si quisiera volar, no podría, imposible, no tengo alas. ¡Ba!
Pura basura, si realmente hiciéramos caso a tanto argumento realista nunca se habría inventado el avión. No tenemos alas, eso es cierto, pero esa no es una excusa, es un obstáculo, es decir que podemos hacer algo, tal vez no es posible hacer exactamente lo que queremos, pero el mundo tiene tantas oportunidades como obstáculos. Al final, la limitante más grande es justificar lo que no hacemos de manera que parezca que realmente no hay más opción. ¡Excusas!
Que difícil es muchas veces vencer el obstáculo más grande de todos, esas barreras invisibles tan reales y presentes, que no nos dejan volar, donde nos encerramos nosotros mismos, por miedo.

Ahora estoy encerrada en mis propias excusas, y todavía no sé bien cómo vivir sin ellas, me hacen sentir buena y segura, al final me quitan la culpa de no atreverme... por lo menos ya sé que en el fondo son barreras que realmente no están ahí.
Pero no son excusas, claro que no, son argumentos realistas que tienen todo un análisis de trasfondo, son limitantes propias de la vida cotidiana que barren con nuestras posibilidades, nuestros sueños... en fin, con lo que queremos hacer. ¡Excusas! No, argumentos, explicaciones, siempre con una base muy clara y profunda de por qué no podemos hacer lo que queremos. Por ejemplo, si quisiera volar, no podría, imposible, no tengo alas. ¡Ba!
Pura basura, si realmente hiciéramos caso a tanto argumento realista nunca se habría inventado el avión. No tenemos alas, eso es cierto, pero esa no es una excusa, es un obstáculo, es decir que podemos hacer algo, tal vez no es posible hacer exactamente lo que queremos, pero el mundo tiene tantas oportunidades como obstáculos. Al final, la limitante más grande es justificar lo que no hacemos de manera que parezca que realmente no hay más opción. ¡Excusas!
Que difícil es muchas veces vencer el obstáculo más grande de todos, esas barreras invisibles tan reales y presentes, que no nos dejan volar, donde nos encerramos nosotros mismos, por miedo.

Ahora estoy encerrada en mis propias excusas, y todavía no sé bien cómo vivir sin ellas, me hacen sentir buena y segura, al final me quitan la culpa de no atreverme... por lo menos ya sé que en el fondo son barreras que realmente no están ahí.





