EL BOMBO MUDEJAR
Corría el año 1993. Razones laborales nos habían llevado hasta Teruel y tuvimos la feliz idea de alojarnos en una pensión céntrica, muy céntrica de la villa. A un lado de la calle quedaba la catedral y el museo etnológico, al otro lado la histórica plaza del Torico, conocida con este nombre por un pequeño toro que posa majestuoso sobre una columna de piedra de unos tres metros y medio de altura... bueno, todo lo majestuoso que puede estar un toro que debe medir como un par de palmos de largo en lo alto de esa columna.
Ilusionados y optimistas paseábamos por las calles mudéjares cuando empezaron a llamarnos la atención los curiosos trajes de algunos de los viandantes, algunos de ellos con enormes corbatas y coloridas chaquetas. Un poco sorprendidos nos preguntábamos el porqué, ya que el Carnaval aun no había llegado. Según paseábamos disfrutando de las callejas del casco antiguo íbamos escuchando los sonidos de los tambores que de cuando en cuando tocaba algún chiquillo y alguno menos chiquillo y comentábamos que sin duda debía haber algún encuentro de cofradías tamboriles ya que aunque era bien conocida por nosotros la afición de sus gentes en esta ciudad al golpe de maza y baqueta, hoy en concreto la densidad del pom-porro-pom-pom era un poco excesiva y en esas disquisiciones andábamos cuando de pronto nos encontramos con unos carteles cuyo texto creo recordar decía algo así como "Teruel, 24 horas del tambor y el bombo", en ese momento nuestro optimismo empezó a decaer al pensar en la nochecita que nos esperaba por el punto "tan acertado" que nosotros, ingenuos de nosotros, habíamos elegido para pernoctar.
Con la idea de que 24 horas pasan pronto y que la esperanza es lo ultimo que se pierde atravesamos el viaducto y nos dirigimos, inocentes de nosotros, a la parte nueva de la ciudad donde pensábamos que podríamos pasar el día tranquilamente lejos de los ta-ta-chan y los po-rrom-pon-pon, pero ningún lugar de la ciudad estaba a salvo. En el parque nuevo de la zona del ensanche un grupo de gente de Hellín ensayaba tan-tarara-ran, bajo la escalinata los de Calanda con sus bombos Pom-porrom-pom-pom, junto al acueducto de los Arcos los andorranos, más allá los de Alcañiz. Daba la impresión de que no había tamborilero español que no estuviese allí.
Ya a la tarde con la esperanza de descansar nuestros atronados conductos auditivos entramos en una cafetería, pero en ningún sitio había tregua, en los locales, los camareros ya entrenados en estas lides, ni se planteaban el intentar hacer silencio, bendita palabra y después de todo un día inmersos en la cultura tamboril nos fuimos a la pensión donde ya sin apenas esperanza intentamos conciliar el sueño y así pasamos con la almohada sobre nuestras cabezas las dos, las tres, las cuatro de la mañana y el reloj de la mesilla en lugar del tic-tac habitual parecía decir BOM-BOM y BOM-BOM y BOM-BOM.
Pero las costumbres son cultura y parece ser que a todo hay que habituarse, de modo que esta Semana Santa, allá que volvimos. El sábado vimos la imagen de La Dolorosa escoltada, por supuesto, por su cofradía de tamborileros, no se cuantos serian, muchos. El caso es que entre golpe y golpe de baqueta un chiquillo, visitante sin duda, decía a sus padres "jo, que ruido" y solo pude pensar "inocente".
Ole el tambor y el bombo, pero sin colmo.

Comentario:
Debe de ser curioso, pero molesto a fin de cuentas... Durante estas fechas deberían suministrar valiums/tapones en los principales hoteles y hospedajes de la ciudad...
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Dicen que Teruel también existe... Y por si acaso para que nos enteremos ahí que así es ellos dale que te dale a los tambores, ¿no? jejeje.
En murcia hay una fiesta similar en Mula, en los tambores de Mula.
Un blogabrazo.
En murcia hay una fiesta similar en Mula, en los tambores de Mula.
Un blogabrazo.
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Muy bueno el chavalín...jajajaja. "Jo, que ruido", dice...
Eh... y a Teruel mejor no iremos en fechas santas...
Eh... y a Teruel mejor no iremos en fechas santas...
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Pués a mi el ruido no me deja soñar, algunos duendes somos muy delicados.
La experiencia tiene que ser brutal... ufff
La experiencia tiene que ser brutal... ufff
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Pues pilla a tu chico y llevatelo para alla, es una ciudad encantadora y la provincia tiene lugares muy magicos, sobre todo por la parte norte. La zona de Beceite y el rio Matarrañas es encantadora.
Y si te gusta el ruido disfrutaras en fechas santas, jajaja.
Y si te gusta el ruido disfrutaras en fechas santas, jajaja.
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pues a mi me gustaria ir a verlo .me gusta el ruido tan fuerte q las palabras q uno dice no se oigan ,,, besos





