UNA DE CORTESÍA
Arranco el coche, salgo del garaje y espero. Después de las noticias de los secuestros express que han ocurrido en el barrio me quedo más tranquilo si aguardo un poco a que la puerta de la urbanización se cierre tras de mi antes de irme, total es un minuto. Ya casi se ha cerrado y veo que llega Fulano Patanez, el vecino del quinto, y para ahorrarse un metro que le queda por andar hasta la entrada de peatones se mete como un conejo por el resquicio que falta para que se cierre la salida de vehículos provocando que el mecanismo automático haga que la puerta nuevamente se vuelva a abrir. Ahora solo tendré que esperar dos o tres minutos más. El tiempo para que la puerta se abra del todo, el tiempo de cortesía que ofrece el temporízador para la salida de vehículos, el tiempo para que nuevamente vuelva a cerrar la dichosa puerta y el tiempo para llegar tarde a la cita con mi amada, que no tiene culpa de que haya tantos Fulanos Patanez por el mundo. De modo que empiezan mis disquisiciones sobre si seguir esperando como buen ciudadano, cagarme en la pachorra de Fulano o bajarme del coche y explicarle "asertívamente" la situación para que el incidente no se vuelva a repetir. Pero me da en la nariz que poco les importa a los Fulanos Patanez que los demás esperen, total los demás somos todos simples mortales y siempre podemos esperar.
Comentario:
Hombre, un patanez de los patanez de toda la vida, vamos. En mi pueblo hay una ramificación de esa familia, en realidad mas de una. Abundan más que los Pérez y los García.
Saludos
Saludos
Comentario:
Metafora de la vida... hay quien vive para si mismo y quien es capaz de pensar en los demás, pena que abunden los primeros.. besos.
Comentario:
pues si , eso va asi ,, ais , hayq tenewr paciencia ......q dificiles todo a veces .. besos
Comentario:
Pos sí. La paciencia es una gran virtud sólo al alcance de unos pocos mortales ;)





