EL ULTIMO CABALLERO
Cuando el conferenciante cito la bibliografía, sobre cierta técnica que no viene al caso, le pregunte si no había nada escrito en castellano sobre la materia tratada para los que no dominábamos otras lenguas, a lo que su respuesta vino a ser que "verdes la han segado". Al finalizar la conferencia, Alfredo, hombre ya mayor, de gran sabiduría y mayor corazón, muy reconocido dentro del mundo de la magia vino hacia mi y me dijo: "Mira, yo tengo un librito que trae cosas sobre el tema, ya es algo viejo y esta un poco garabateado de cuando yo lo estudiaba pero creo que te puede servir de gran ayuda". Le agradecí enormemente su ofrecimiento y le dije que por favor no se molestara, que se lo agradecía de corazón pero que no quería abusar de esa forma, pero él insistió me dijo que me dejase de tonterías que el ya no lo usaba y que quedaba contento sabiendo que el libro tenia buen uso.
Cual no seria mi sorpresa cuando la semana siguiente se presento con el libro en cuestión y otros cuatro pequeños libritos más, de regalo.
Alfredo Florensa era también conocido por sus populares subastas de libros, las cuales según él, hacia por dos motivos: "de esta manera, el día que yo falte, se que los libros no se perderán en un rincón y serán aprovechados por gente que los aprecia y lo que saque de ellos, las ONGs sabrán aprovecharlo". Hombre solidario sin duda y de hecho todas sus actuaciones fueron siempre con motivo benéfico.
El tiempo paso y por razones que no vienen al caso estuve desvinculado de la sociedad mágica hasta la semana pasada, en que recibí la mala nueva y a pesar de saber que la edad no perdona, estas noticias no pueden sino dejarnos grandemente afligidos cuando se trata de gente como el.
Era de aquellos que todavía decían "por favor, señorita seria usted tan amable..." o "muchas gracias por su colaboración, querido amigo". De los que decían esas frases "sosas" que algunos creen que no se deben usar, ya que le quitan sal al espectáculo. Pero que sabrán ellos de espectáculo, probablemente no supieron escucharle y por eso confunden la grosería con el humor. Desconocido por el gran público pero querido y admirado por los aficionados mágicos de muchos países, por sus aportaciones, por sus lecciones, Alfredo era sin duda el ultimo, o al menos uno de los últimos Caballeros de la Magia.
Hasta pronto Maestro, le echaremos de menos.
Comentario:
Gracias Ruru, seguramente os hubierais caido bien. Era una persona entrañable.
Comentario:
lo siento mucho , me habria gustado ese señor ,
besos
besos





