motivos
y la luz se hizo y mi web se inauguró esta mañana y este blog deja de ser vírgen.
a eso de las diez de la mañana sonaba mi móvil. era Mrs. Bing para decirme q el público esperaba impaciente, q los invitados a la presentación virtual de mi nueva página web estaban hambrientos ante la promesa q les hice el día anterior de q el acto sería aderezado con suculentos canapés y copas (de cava, más transgresor q el champán).
y sé muy bien quienes estaban, quienes eran ellos, incluidos los nuevos, pero no daré sus nombres para evitar q mi flaca memoria me juegue alguna mala pasada y deje de mencionar a alguien. geniales todos.
(hay q ver lo q me está costando escribir este mensaje. me he comprometido a escribir con cierta asiduidad en este blog para mantener la pluma caliente y la lengua mojada, pero me temo q no siempre me sienta acertado en lo q escribo. lo advierto de antemano, aviso a navegantes. y seré fiel a una idea: al igual q no acepto comentarios de los lectores, puesto q quien me conoce sabe de sobra cómo hacerme llegar lo q opina y aparte queda mi correo electrónico a su disposición, tampoco voy a corregir lo q publique a diario, dejando q el azar y las impurezas transiten por estas palabras. explicado esto, más desahogado, pido disculpas por la digresión).
reimos, hicimos el tonto, preguntaron rarezas, se pasaron con las copas, se drogaron en los lavabos, incluso piropearon las fotos. divertido.
y quizá la lectura más entrañable q le queda a uno de este original acto es q a pesar de todo, a pesar de los meses de silencio, de las soledades, de las autocríticas mordaces, del no me voy a meter más en historias de éstas, queda el cariño, o bien a mi persona, o bien a lo q hago (q es lo mismo). y teniendo en cuenta mi incapacidad de publicar un libro y q la gente le preste atención, no desprecio los besos, aplausos, risas, abrazos q me dispensa este grupo reducido pero amable, pq quizá mi isla desierta sea mejor reconocida en los mapas por ellos q por otras gentes, aunq éstas fueran numerosas. uno tira la botella con el mensaje al inmenso mar (mediterráneo, por favor) y se encuentra con q unos cuantos navegantes la recogen, leen el mensaje q contiene y vienen a mi isla a visitarme. un lujo.
estos son motivos suficientes para embarcarme en esta nueva odisea. besos, risas, abrazos, guiños, confesiones, complicidad.
gracias a todos los presentes esta mañana en la inauguración de mi web y perdón si no pude atender a todos como hubiera deseado. pero mi isla está abierta a cualquier náufrago y queda a vuestra disposición para poder descansar.
mil gracias.
a eso de las diez de la mañana sonaba mi móvil. era Mrs. Bing para decirme q el público esperaba impaciente, q los invitados a la presentación virtual de mi nueva página web estaban hambrientos ante la promesa q les hice el día anterior de q el acto sería aderezado con suculentos canapés y copas (de cava, más transgresor q el champán).
y sé muy bien quienes estaban, quienes eran ellos, incluidos los nuevos, pero no daré sus nombres para evitar q mi flaca memoria me juegue alguna mala pasada y deje de mencionar a alguien. geniales todos.
(hay q ver lo q me está costando escribir este mensaje. me he comprometido a escribir con cierta asiduidad en este blog para mantener la pluma caliente y la lengua mojada, pero me temo q no siempre me sienta acertado en lo q escribo. lo advierto de antemano, aviso a navegantes. y seré fiel a una idea: al igual q no acepto comentarios de los lectores, puesto q quien me conoce sabe de sobra cómo hacerme llegar lo q opina y aparte queda mi correo electrónico a su disposición, tampoco voy a corregir lo q publique a diario, dejando q el azar y las impurezas transiten por estas palabras. explicado esto, más desahogado, pido disculpas por la digresión).
reimos, hicimos el tonto, preguntaron rarezas, se pasaron con las copas, se drogaron en los lavabos, incluso piropearon las fotos. divertido.
y quizá la lectura más entrañable q le queda a uno de este original acto es q a pesar de todo, a pesar de los meses de silencio, de las soledades, de las autocríticas mordaces, del no me voy a meter más en historias de éstas, queda el cariño, o bien a mi persona, o bien a lo q hago (q es lo mismo). y teniendo en cuenta mi incapacidad de publicar un libro y q la gente le preste atención, no desprecio los besos, aplausos, risas, abrazos q me dispensa este grupo reducido pero amable, pq quizá mi isla desierta sea mejor reconocida en los mapas por ellos q por otras gentes, aunq éstas fueran numerosas. uno tira la botella con el mensaje al inmenso mar (mediterráneo, por favor) y se encuentra con q unos cuantos navegantes la recogen, leen el mensaje q contiene y vienen a mi isla a visitarme. un lujo.
estos son motivos suficientes para embarcarme en esta nueva odisea. besos, risas, abrazos, guiños, confesiones, complicidad.
gracias a todos los presentes esta mañana en la inauguración de mi web y perdón si no pude atender a todos como hubiera deseado. pero mi isla está abierta a cualquier náufrago y queda a vuestra disposición para poder descansar.
mil gracias.





