Menú de la semana.
1.- Hacer el papeleo de la universidad antes del dia en que acabe el plazo la semana que viene. Es menos emocionate, pero para cubrir el hueco me apañare con intentar cumplir los demas propositos.
2.-Ir al menos una vez a todas las clases antes de irme a España dentro de dos fines de semana. Aunque le hora me coincida con la madrugada y sean un peñazo, por lo menos a hacer bulto voy. Y mira, ahora que lo pienso, podria aprovechar el rato a unas malas para hacer la lista de cosas que quiero hacer y traerme de España que en 4 dias no voy a tener ni pa pensar.
3.- Llamar a Alitalia a ver si todavía me arreglan la ultima maleta que se cargaron en octubre. Se que se van a reir de mi, pero al menos que me oigan protestarles un rato. A mi ya mas que fastidiarme la maleta, me joden la moral.
4.- Salir un dia de marcha con las Truchis y la Piji disfrazaos de los Increíbles. Me parto con las cosas de mis niñas, ¡que autenticas!.
5.- Buscar una alternativa a las practicas con la avvocatessa loca o resignarme a probar con ella y que sea lo que Dios quiera. Todo sea por empezar a aclarar lo que me gustaria (o no) hacer con mi vida, al menos creo que en aquel circo seguro estare entretenido y doy el perfil de personaje requerido para disfrutarlo.
6.- Poner carteles para dar clases de español. Me apetece como ultimo trabajo antes de ponerme a lo mio y me lo puedo pasar en grande ademas de ganar algo de dinerillo. Todavia me acuerdo de los amagos de clase con el Francesco y me viene la carcajada.
7.- Y por supuesto, hacer todo en la bici, que ya hace buen tiempo y no me vendria mal un poco de movimiento pa desacumular grasa.
Ea, ya comentare como va la cosa.
2.-Ir al menos una vez a todas las clases antes de irme a España dentro de dos fines de semana. Aunque le hora me coincida con la madrugada y sean un peñazo, por lo menos a hacer bulto voy. Y mira, ahora que lo pienso, podria aprovechar el rato a unas malas para hacer la lista de cosas que quiero hacer y traerme de España que en 4 dias no voy a tener ni pa pensar.
3.- Llamar a Alitalia a ver si todavía me arreglan la ultima maleta que se cargaron en octubre. Se que se van a reir de mi, pero al menos que me oigan protestarles un rato. A mi ya mas que fastidiarme la maleta, me joden la moral.
4.- Salir un dia de marcha con las Truchis y la Piji disfrazaos de los Increíbles. Me parto con las cosas de mis niñas, ¡que autenticas!.
5.- Buscar una alternativa a las practicas con la avvocatessa loca o resignarme a probar con ella y que sea lo que Dios quiera. Todo sea por empezar a aclarar lo que me gustaria (o no) hacer con mi vida, al menos creo que en aquel circo seguro estare entretenido y doy el perfil de personaje requerido para disfrutarlo.
6.- Poner carteles para dar clases de español. Me apetece como ultimo trabajo antes de ponerme a lo mio y me lo puedo pasar en grande ademas de ganar algo de dinerillo. Todavia me acuerdo de los amagos de clase con el Francesco y me viene la carcajada.
7.- Y por supuesto, hacer todo en la bici, que ya hace buen tiempo y no me vendria mal un poco de movimiento pa desacumular grasa.
Ea, ya comentare como va la cosa.
Santa Maria de la Integracion y compañero mártir.
El lunes salimos a celebrar el 30/30 de La Más Grande, el 25/30 de la Piji Vampira y mi primera invitación de un profe italiano (en este caso de una) a volver en la siguiente convocatoria porque no tenia los conocimientos suficientes y me tenia que tratar como a uno mas.
Nota: cuando de todos es sabido que al hablar con un profesor y decir “soy erasmus” adquieres algo asi como inmunidad diplomática para pasar todas las fronteras, incluso la que va del suspenso al aprobado casi por la cara, nada mas que por tener los huevos de haberte cogido un avión y tratar de sobrevivir como guiri que eres en otro país. Fin de la nota.
Oyes, que buena ocasión para promocionar el derecho a la igualdad vio esta mujer conmigo. Justo cuando uno se ha acostumbrado a vivir con su poquito de marginal, ala, llega la Vengadora de los Parias y me pone al nivel de sus alumnos nacionales pa que no me queje de trato discriminatorio.
En ese momento me plantee si organizarle la candidatura a algún premio europeo de integración o a una beatificacion -que estando en una Universidad católica seguro que le hacia más ilusión-. Consagraría mi vida a recogerle firmas para la causa. Esta anónima ciudadana hacia más por la unión de los pueblos de Europa que todas las instituciones comunitarias unidas. Si es que era tan buena la idea que ya hasta veia mi sitio en los altares a su lado.
Que aquello “era una facultad donde se iba a aprender y que en vez de eso los eramus nos habíamos pensado que era un supermercado de aprobados y ella una tendera”, y yo pensando “desde luego el tono lo tienes borrica”.
Pero, y esto es lo que mas me jode, yo callao como las putas en cuaresma, que al fin y al cabo antes o después me tendrá que poner ella la nota; eso si desde aqui le digo:
Santissima professoressa,
No me mires con esa cara de odio de ojos inyectados en sangre como si fuera el culpable de que tu clase fuese los sabados a las 8 de la mañana y aburriese a las vacas, quizás el problema no es de los alumnos si solo van 5 de 40 matriculados.
Tampoco tengo nada que ver con tus problemas en la cama, ahora que si lo que querias es que nos diesemos una mano, yo voy un rato todos los días a comer el chirri a las tutorias, no te preocupes que por mi causa tambien se apañarmelas, y por mucho asco que me de, hasta te como hasta la regla a cucharadas fijate tú.
Nos vemos, un beso.
Nota: cuando de todos es sabido que al hablar con un profesor y decir “soy erasmus” adquieres algo asi como inmunidad diplomática para pasar todas las fronteras, incluso la que va del suspenso al aprobado casi por la cara, nada mas que por tener los huevos de haberte cogido un avión y tratar de sobrevivir como guiri que eres en otro país. Fin de la nota.
Oyes, que buena ocasión para promocionar el derecho a la igualdad vio esta mujer conmigo. Justo cuando uno se ha acostumbrado a vivir con su poquito de marginal, ala, llega la Vengadora de los Parias y me pone al nivel de sus alumnos nacionales pa que no me queje de trato discriminatorio.
En ese momento me plantee si organizarle la candidatura a algún premio europeo de integración o a una beatificacion -que estando en una Universidad católica seguro que le hacia más ilusión-. Consagraría mi vida a recogerle firmas para la causa. Esta anónima ciudadana hacia más por la unión de los pueblos de Europa que todas las instituciones comunitarias unidas. Si es que era tan buena la idea que ya hasta veia mi sitio en los altares a su lado.
Que aquello “era una facultad donde se iba a aprender y que en vez de eso los eramus nos habíamos pensado que era un supermercado de aprobados y ella una tendera”, y yo pensando “desde luego el tono lo tienes borrica”.
Pero, y esto es lo que mas me jode, yo callao como las putas en cuaresma, que al fin y al cabo antes o después me tendrá que poner ella la nota; eso si desde aqui le digo:
Santissima professoressa,
No me mires con esa cara de odio de ojos inyectados en sangre como si fuera el culpable de que tu clase fuese los sabados a las 8 de la mañana y aburriese a las vacas, quizás el problema no es de los alumnos si solo van 5 de 40 matriculados.
Tampoco tengo nada que ver con tus problemas en la cama, ahora que si lo que querias es que nos diesemos una mano, yo voy un rato todos los días a comer el chirri a las tutorias, no te preocupes que por mi causa tambien se apañarmelas, y por mucho asco que me de, hasta te como hasta la regla a cucharadas fijate tú.
Nos vemos, un beso.
¿Qué he hecho para merecer esto?
Llevaba toda la mañana loqueando con mi escaso fondo de armario de niño tolai para la entrevista de prácticas que tenia por la tarde. Después de ni se sabe cuantas horas, me acabe decidiendo por uno de eso conjuntos básicos con los que te sabes bien guapo, el niño mono orgullo de cualquier abuela; pero resulta que mi querida Piji habia decidió lavármelo la ultima vez según el rito jíbaro, asi que con la reducción de talla mas que un niño bueno me faltaba ponerle Rotwailer o Longsale para ser un autentico bakala.
Una vez superados los problemas técnicos, allá que me presento en el studio legale della avvocato. Me abre la puerta ella o lo que quedaba de su esencia después de ni se sabe cuanta cirugía, pa mi que es que no le falta ni una himmenplastia de esas modernas de ahora. Como había llegado pronto me dice que me siente, pero en todo esto se me tira a la pierna uno de los dos perros salchichas que había allí encima de uno de los sofás: yo blanco sin poder darle una pata al puñetero perro toca huevos que no paraba de ladrar y me ponia mas nervioso si cabía.
Me deja solo con los canes, empiezan a acostumbrarse a mí, me relajo y me siento. Empiezo a cotillear la sala de espera. Varios sofás Luís CCC –aquello en estilo va mas allá del famoso XVI-, alfombras, cuadros… todo tan bien arreglado como su cara vamos... Un momento, ¿paredes turquesas? ¿La fachada de un templo griego en escayola con sus columnas, su frontón y un busto de Pericles coronando el conjunto? Madre mía, yo me voy de aquí que esta es un hortera. Bueno no, aguanta que es la primera y única entrevista que has conseguido para las prácticas.
De repente hace aparición en la sala un tipo todo vestido de rojo con un foulard oscuro y gafas de cristales rosas:
-Hola, ¿qué tal, que haces aquí?
-Ejem, ejem... ummm… pues vengo a una entrevista para una practicas- Todo esto con mi mejor sonrisa
- ¡Ah, pero no eres italiano!
- No que va, soy spagnolo.
-¡¡Aaaaaaaa, la España, la adoroooo!! -Dios, esta loca era lo que nos faltaba pal circo. Yo me piro de aquí ya- ¿de que parte eres?
- Del sur, de uno de esos sitios famosos por los desembarcos de inmigrantes, ¿lo has oído?
- Yo la politica no la sigo- respondio Su Majestad como ofendida de la vulgaridad de mi comentario-
¿Cuántos años tienes?
- 23.
-Ayyyy, fantástico, fantástico, el numero de la fortuna. Yo soy actor de teatro, vivo en l’Aquilia pero ahora me vuelvo a Roma, asi que te doy mi tarjeta y si quieres me llamas para que te de unas entradas para el teatro, o nos vamos a cenar…
-Ah, si, si, claro, claro.-
A esta altura ya pensaba que en breve sonaría la musiquilla de inocente inocente y me darían al menos un pin por el rato, pero no, ahí que llega la avvocato y mi pretendiente me sale en la defensa con que parecía bravísimo y encima la edad me coincidía con un numero de la suerte; justo el perfil que uno busca: que además de saber llevar café y hacer fotocopias se le pueda confiar la quiniela al pobre pringao.
Una vez superados los problemas técnicos, allá que me presento en el studio legale della avvocato. Me abre la puerta ella o lo que quedaba de su esencia después de ni se sabe cuanta cirugía, pa mi que es que no le falta ni una himmenplastia de esas modernas de ahora. Como había llegado pronto me dice que me siente, pero en todo esto se me tira a la pierna uno de los dos perros salchichas que había allí encima de uno de los sofás: yo blanco sin poder darle una pata al puñetero perro toca huevos que no paraba de ladrar y me ponia mas nervioso si cabía.
Me deja solo con los canes, empiezan a acostumbrarse a mí, me relajo y me siento. Empiezo a cotillear la sala de espera. Varios sofás Luís CCC –aquello en estilo va mas allá del famoso XVI-, alfombras, cuadros… todo tan bien arreglado como su cara vamos... Un momento, ¿paredes turquesas? ¿La fachada de un templo griego en escayola con sus columnas, su frontón y un busto de Pericles coronando el conjunto? Madre mía, yo me voy de aquí que esta es un hortera. Bueno no, aguanta que es la primera y única entrevista que has conseguido para las prácticas.
De repente hace aparición en la sala un tipo todo vestido de rojo con un foulard oscuro y gafas de cristales rosas:
-Hola, ¿qué tal, que haces aquí?
-Ejem, ejem... ummm… pues vengo a una entrevista para una practicas- Todo esto con mi mejor sonrisa
- ¡Ah, pero no eres italiano!
- No que va, soy spagnolo.
-¡¡Aaaaaaaa, la España, la adoroooo!! -Dios, esta loca era lo que nos faltaba pal circo. Yo me piro de aquí ya- ¿de que parte eres?
- Del sur, de uno de esos sitios famosos por los desembarcos de inmigrantes, ¿lo has oído?
- Yo la politica no la sigo- respondio Su Majestad como ofendida de la vulgaridad de mi comentario-
¿Cuántos años tienes?
- 23.
-Ayyyy, fantástico, fantástico, el numero de la fortuna. Yo soy actor de teatro, vivo en l’Aquilia pero ahora me vuelvo a Roma, asi que te doy mi tarjeta y si quieres me llamas para que te de unas entradas para el teatro, o nos vamos a cenar…
-Ah, si, si, claro, claro.-
A esta altura ya pensaba que en breve sonaría la musiquilla de inocente inocente y me darían al menos un pin por el rato, pero no, ahí que llega la avvocato y mi pretendiente me sale en la defensa con que parecía bravísimo y encima la edad me coincidía con un numero de la suerte; justo el perfil que uno busca: que además de saber llevar café y hacer fotocopias se le pueda confiar la quiniela al pobre pringao.
Célébration de la vie.
Después de un placido finde metido en la cama viendo pelis y series (aclaro, mas bien soñando con comprarme un caballo y recorrerme Tejas y Wyoming, como me dice Ja ser pijo es lo que tiene, que no te basta con ver las cosas en la pantalla =) pues la semana pasada se presento más movidita. No estudie na, pero mi manera me cundió, ahora con el agobio voy a rendir como el que más -o no =?.
El lunes llego la Piji con un pedazo de 28/30 y había que celebrarlo, asi que me saco a cenar a L’Eau Vive. Es un restaurante de comida francesa regentado por monjas carmelitas de la nueva era, es decir: del Sudeste asiático, Sudamérica…
La decoración, tambien en consonancia con el ambiente “surtido variado caja de cuetara”: en un palazzo clásico del centro –bonito envoltorio para el popurrí-, salones enormes, techo del comedor de arriba con frescos y, mención especial merece la rocalla que te encuentras nada mas entrar con su Virgen art decò en imitación de granito, su Jesusito recién importado de la misión en china –la que esta al lado de la fabrica que suministra a los veinte duros-, sus cadeneta de luces de navidad aportando color y sus plantas de plástico, el delirio de un Paco Clavel cualquiera vamos.
Nos sentó nuestra camarera de Bukirna Faso (vestida con su traje típico, nada de hábitos allí que como nos explico no eran de clausura) y nos trajo la carta. Nos pregunto con que íbamos a acompañar la cena, y le dijimos que con vinito tinto de la casa.
-¿Un cuarto, media?- dijo ella.
-Pues va a ser que entera chata, que ya somos mayores de edad- ¿Qué pasa que por estar por debajo de la media de edad de los parroquianos (unos 45 años) vamos a tener que beber agua del grifo? Pues anda que con menudos dos topo la pobre… El espectáculo no había hecho nada más que comenzar.
Y es que resulta que a las 22.50 las monjitas reparten unos papelitos con el Ave Maria en francés y te avisan por la megafonía que a las 23.00 nos ponemos a rezar. Y nada, ahí que todos a cantar y la Piji y yo a mirarnos como crías con la risa entre los dientes, eso si, muy dignos en nuestro papel de niños serios haciendo como que leiamos la plegaria, sabiendonos con los ojos del resto encima, ya que teniamos la fortuna de estar debajo del icono de la Virgen que presidia el salon e inspiraba el rezo en aquella perfomance globalizada para filocatolicos.
Después fuimos a rematar la noche a piazza Navona con unas copas. Nos lo pasamos como enanos recordando lo que llevabamos vivido desde aquella tarde de septiembre en que fue oficial que la Piji se me unía a la aventura romana y me prometio la cena. He perdido ya la cuenta de las veces que lo hemos celebrado, sin embargo creo que nunca me cansare de ello, al fin y al cabo ella se lo merece a pesar de sus despistes, de sus loqueos ¡qué me están costando la salud...! Como le repito casi todos los días, me esta dando el eramus, pero –como casi nunca remato- de lo contento que estoy de tenerla aqui conmigo.
p.d: el resto de la semana mas o mismo en el mismo plan o peor, pero lo dejo para otro momento.
El lunes llego la Piji con un pedazo de 28/30 y había que celebrarlo, asi que me saco a cenar a L’Eau Vive. Es un restaurante de comida francesa regentado por monjas carmelitas de la nueva era, es decir: del Sudeste asiático, Sudamérica…
La decoración, tambien en consonancia con el ambiente “surtido variado caja de cuetara”: en un palazzo clásico del centro –bonito envoltorio para el popurrí-, salones enormes, techo del comedor de arriba con frescos y, mención especial merece la rocalla que te encuentras nada mas entrar con su Virgen art decò en imitación de granito, su Jesusito recién importado de la misión en china –la que esta al lado de la fabrica que suministra a los veinte duros-, sus cadeneta de luces de navidad aportando color y sus plantas de plástico, el delirio de un Paco Clavel cualquiera vamos.
Nos sentó nuestra camarera de Bukirna Faso (vestida con su traje típico, nada de hábitos allí que como nos explico no eran de clausura) y nos trajo la carta. Nos pregunto con que íbamos a acompañar la cena, y le dijimos que con vinito tinto de la casa.
-¿Un cuarto, media?- dijo ella.
-Pues va a ser que entera chata, que ya somos mayores de edad- ¿Qué pasa que por estar por debajo de la media de edad de los parroquianos (unos 45 años) vamos a tener que beber agua del grifo? Pues anda que con menudos dos topo la pobre… El espectáculo no había hecho nada más que comenzar.
Y es que resulta que a las 22.50 las monjitas reparten unos papelitos con el Ave Maria en francés y te avisan por la megafonía que a las 23.00 nos ponemos a rezar. Y nada, ahí que todos a cantar y la Piji y yo a mirarnos como crías con la risa entre los dientes, eso si, muy dignos en nuestro papel de niños serios haciendo como que leiamos la plegaria, sabiendonos con los ojos del resto encima, ya que teniamos la fortuna de estar debajo del icono de la Virgen que presidia el salon e inspiraba el rezo en aquella perfomance globalizada para filocatolicos.
Después fuimos a rematar la noche a piazza Navona con unas copas. Nos lo pasamos como enanos recordando lo que llevabamos vivido desde aquella tarde de septiembre en que fue oficial que la Piji se me unía a la aventura romana y me prometio la cena. He perdido ya la cuenta de las veces que lo hemos celebrado, sin embargo creo que nunca me cansare de ello, al fin y al cabo ella se lo merece a pesar de sus despistes, de sus loqueos ¡qué me están costando la salud...! Como le repito casi todos los días, me esta dando el eramus, pero –como casi nunca remato- de lo contento que estoy de tenerla aqui conmigo.
p.d: el resto de la semana mas o mismo en el mismo plan o peor, pero lo dejo para otro momento.