Hasta los huevos, pero contento.
Estoy por mandarle un correo al ZP a ver si me explica como conciliar la vida familiar, laboral y estudiantil (de la social ya ni hablamos, que se reduce a las palomas que me picotean la comida en la plaza del Pantheon).
Ahora mismo un día en mí vida va más o menos asi:
8.00 me levanto, desayuno, hago la cama, leo la prensa, primer vistazo al correo, me ducho, me afeito...
9.00 salgo follao o pa la Uni o pal despacho, depende de lo que tenga en la agenda, que tb me gestiono yo. Los muy ratas del bufete no me han puesto secretaria pa que me la lleve ella.
14.00 si no tengo nada mas que hacer por ahí me vuelvo pa casa a comer, si no me pillo un poco de pizza y me siento en alguna plaza pa relacionarme con las palomas.
xx.xx llego a casa y me toca planchar, hacer la compra, limpiar un poco... y en los huecos voy haciendo como el que estudia, que a todo esto sigue siendo mi actividad principal.
Pero vamos que estoy de lujo si no fuera por el agobio de ir en traje con mil grados a la sombra que estamos empezando a tener.
En el bufete a parte de robar material no hago mucho más. Los abogados de verdad confían poco en el nuevo becario para dejarle hacer algo, y las becarias "titulares" no me dejan que las ayude vaya a ser que los jefes vean que son imprescindibles y las larguen.
Conclusión: el español pasa tambien de ellos y va a su puta bola. En la maquina de café o de asuntos propios a la mínima que se descuiden, es decir, leyendo el periódico, mandando correos, buscando algo en que ocuparme a partir de octubre, me bajo a darle al vicio, estudiando un poco si me pilla la mañana inspirada...
Alguna vez me han sacado de excursión a los tribunales, y la verdad es que es guay. En dos días hice una amiguita de las filas pa recoger cosas... si me hubieran seguido llevando pues genial, ya casi hasta tendría una pandi con la que repartirnos las esperas y organizar los escaqueos; pero la capulla de la Emma (la becaria maligna que se encarga de completar mi formacion enseñandome lo que es el mobbing) debió pensar que me lo pasaba bien y que no me llevaría mas.
Ya me he sacado el penúltimo billete para España. Que pena me da de verdad. El otro día no lo soportaba y mande algún currículo a ver si me cogen en algún sitio por aquí. Me gusta mucho mi vida italiana como para cambiarla.
De todas formas hasta que haga en septiembre las 3 que no me han convalidado y las apruebe todo sobre mi futuro son especulaciones.
Ahora mismo un día en mí vida va más o menos asi:
8.00 me levanto, desayuno, hago la cama, leo la prensa, primer vistazo al correo, me ducho, me afeito...
9.00 salgo follao o pa la Uni o pal despacho, depende de lo que tenga en la agenda, que tb me gestiono yo. Los muy ratas del bufete no me han puesto secretaria pa que me la lleve ella.
14.00 si no tengo nada mas que hacer por ahí me vuelvo pa casa a comer, si no me pillo un poco de pizza y me siento en alguna plaza pa relacionarme con las palomas.
xx.xx llego a casa y me toca planchar, hacer la compra, limpiar un poco... y en los huecos voy haciendo como el que estudia, que a todo esto sigue siendo mi actividad principal.
Pero vamos que estoy de lujo si no fuera por el agobio de ir en traje con mil grados a la sombra que estamos empezando a tener.
En el bufete a parte de robar material no hago mucho más. Los abogados de verdad confían poco en el nuevo becario para dejarle hacer algo, y las becarias "titulares" no me dejan que las ayude vaya a ser que los jefes vean que son imprescindibles y las larguen.
Conclusión: el español pasa tambien de ellos y va a su puta bola. En la maquina de café o de asuntos propios a la mínima que se descuiden, es decir, leyendo el periódico, mandando correos, buscando algo en que ocuparme a partir de octubre, me bajo a darle al vicio, estudiando un poco si me pilla la mañana inspirada...
Alguna vez me han sacado de excursión a los tribunales, y la verdad es que es guay. En dos días hice una amiguita de las filas pa recoger cosas... si me hubieran seguido llevando pues genial, ya casi hasta tendría una pandi con la que repartirnos las esperas y organizar los escaqueos; pero la capulla de la Emma (la becaria maligna que se encarga de completar mi formacion enseñandome lo que es el mobbing) debió pensar que me lo pasaba bien y que no me llevaría mas.
Ya me he sacado el penúltimo billete para España. Que pena me da de verdad. El otro día no lo soportaba y mande algún currículo a ver si me cogen en algún sitio por aquí. Me gusta mucho mi vida italiana como para cambiarla.
De todas formas hasta que haga en septiembre las 3 que no me han convalidado y las apruebe todo sobre mi futuro son especulaciones.