logotipo

img_google
Vete de mi cabeza, por favor
(aunque sólo sea cinco minutos)
Acerca de
Soy un ser extraño que ha decidido compartir su (no)vida con todo aquél que esté interesado en gastar tiempo en mis historias Contador Gratis
Contadores
Sindicación
 
Tengo una cita
Hoy tengo mi primera cita desde que Cristina se fue de casa y estoy nervioso. Supongo que en parte es normal porque he perdido la dinámica esa de salir con otras personas, pero, aún así, no me acostumbro a este estado de ansiedad. ¡Joder, si es que hasta tiemblo! Mi hija me ha recomendado “una tilita y un par de valiums” porque ella es naturalista y está en contra de la automedicación.

Como no sabía que ponerme, me he plantado unos vaqueros que, según dicen, hacen que parezca que tengo el culo bonito (eso significa que sin ellos no lo tengo, ¿no?). Si la cita es un desastre, al menos que recuerde algo bueno de mí (es broma). ¿Camisa o camiseta? Camiseta. No tengo nada en contra de las camisas, pero es que me paso el día con camisa y corbata y me apetece variar.

¿Qué se supone que se hace en una primera cita? Buff, ya ni me acuerdo. No tengo una primera cita desde hace la tira (lo triste es que hace tres meses que no tengo una cita de ninguna clase, ni siquiera con el dentista). He pensado en pedirle consejo a Cristinita, pero me ha parecido todavía más deprimente; si alguien supiese que es mi hija de once años la que me aconseja creo que aún saldría menos.

Bueno, volvamos a la cita de esta noche. Se llama Carla, veintimuchos, castaña con mechas, ojos ¿marrones o verdes?, buen tipo, etc. La conozco desde hace un par de años, pero nunca me había llamado la atención; trabaja en la cafetería de mi hospital (vale mío no, de la Conselleria), así que la veo todos los días. Últimamente juraría que ha estado tonteando conmigo así que, esta mañana, he sido valiente y le he propuesto ir a cenar al Shiraz, mi restaurante preferido.

En fin, ya ha llegado mi madre así que es hora de coger el coche e ir a buscar a mi “acompañante”. Voy a echarme el último chorrito de colonia y a pasarme el peine por última vez, que no piense que soy un desaliñado. Deseadme suerte, es mi primera oportunidad de olvidarme de Cristina y empezar una nueva (¿y feliz?) vida.

Etiquetas:    
No