Otra cita
Se llama Paloma y es enfermera. Sí, es cierto, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, pero si ese hombre soy yo, entonces ni se sabe la de veces que caerá por culpa de la dichosa roca. Soy plenamente consciente del error que cometo al salir con alguien de mi trabajo (alguien a quien irremediablemente veré todos los días), pero es que he de confesar que las enfermeras me ponen.
Supongo que suena a tópico típico. Probablemente la profesión de enfermera sea la que ocupe el número uno de la estúpida lista de trabajos que resultan morbosos a los hombres y yo no soy un caso especial. Si a las tías les gustan con uniforme, ¿por qué no me iban a gustar a mí con bata blanca?
Sí, lo sé. Hay otras profesiones que implican la mencionada prenda, pero no es lo mismo. Tras algunos años compartiendo pasillos con ellas, puedo afirmar que las enfermeras (al menos las de mi planta) son un mundo a parte, un universo que estoy deseoso de explorar (sobre todo ahora que hace siglos que no me como una rosca), siempre y cuando alguna me deje.
Después de la desastrosa cita con Carla, estaba convencido de que todos los visitantes de la cafetería (es decir, todo el plantel del hospital) estarían al tanto de mi vida y milagros, lo que me cerraba, de golpe, un mar en el que siempre tuve la esperanza de pescar. Pero me equivoqué: no sé si Carla terminó siendo más discreta de lo que pensaba o si ha sido Paloma la que ha decidido hacer caso omiso a sus palabras. Tanto me da.
El caso es que esta mañana se me ha acercado y me ha preguntado por mis turnos del fin de semana. Pensaba que venía para quejarse del mal horario que le había tocado y estaba a punto de ofrecerme como oído para sus quejas cuando me ha dicho “si tienes una noche de estas libre podíamos salir, ¿no?” De piedra me he quedado. He tardado por lo menos veinte segundos en responder (lelo, estoy lelo), pero lo he hecho.
Al final hemos quedado para esta noche (viernes), para cenar en plan amigos (paso a paso se llega a la meta); segundo intento de olvidar a Cristina y abrir la puerta a la siguiente fase de mi vida. Sólo me falta encontrar el remedio para que, esta vez sí, mi querida ex no haga acto de presencia en mis pensamientos. ¿Alguna propuesta?
Supongo que suena a tópico típico. Probablemente la profesión de enfermera sea la que ocupe el número uno de la estúpida lista de trabajos que resultan morbosos a los hombres y yo no soy un caso especial. Si a las tías les gustan con uniforme, ¿por qué no me iban a gustar a mí con bata blanca?
Sí, lo sé. Hay otras profesiones que implican la mencionada prenda, pero no es lo mismo. Tras algunos años compartiendo pasillos con ellas, puedo afirmar que las enfermeras (al menos las de mi planta) son un mundo a parte, un universo que estoy deseoso de explorar (sobre todo ahora que hace siglos que no me como una rosca), siempre y cuando alguna me deje.
Después de la desastrosa cita con Carla, estaba convencido de que todos los visitantes de la cafetería (es decir, todo el plantel del hospital) estarían al tanto de mi vida y milagros, lo que me cerraba, de golpe, un mar en el que siempre tuve la esperanza de pescar. Pero me equivoqué: no sé si Carla terminó siendo más discreta de lo que pensaba o si ha sido Paloma la que ha decidido hacer caso omiso a sus palabras. Tanto me da.
El caso es que esta mañana se me ha acercado y me ha preguntado por mis turnos del fin de semana. Pensaba que venía para quejarse del mal horario que le había tocado y estaba a punto de ofrecerme como oído para sus quejas cuando me ha dicho “si tienes una noche de estas libre podíamos salir, ¿no?” De piedra me he quedado. He tardado por lo menos veinte segundos en responder (lelo, estoy lelo), pero lo he hecho.
Al final hemos quedado para esta noche (viernes), para cenar en plan amigos (paso a paso se llega a la meta); segundo intento de olvidar a Cristina y abrir la puerta a la siguiente fase de mi vida. Sólo me falta encontrar el remedio para que, esta vez sí, mi querida ex no haga acto de presencia en mis pensamientos. ¿Alguna propuesta?
Comentario:
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Comentario:
tejanos - con ese "culito" q te hacen
camiseta - look casual
gotitas de perfume
mente despejada
ganas de descubrir nuevas miradas
q tu ex no te invada...
sé feliz, disfruta de esta velada...
y ya nos contarás
Un abrazo...
camiseta - look casual
gotitas de perfume
mente despejada
ganas de descubrir nuevas miradas
q tu ex no te invada...
sé feliz, disfruta de esta velada...
y ya nos contarás
Un abrazo...
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Consejos no, pero si te recomiendo: Ponte los vaqueros que te hacen el culo más bonito. Olvida que intentas olvidarte de Tu-Ex, y disfruta desde el primer momento, la charla la comida, y no compares.
Ah, y si a ella le da por preguntar insistentemente cosas de Tu-Ex (sólo te está probando o quiere ser sólo amiga) cambia de tercio sutilmente, usa una salida decorosa o algo.
Mucho éxito!!!!!
Ah, y si a ella le da por preguntar insistentemente cosas de Tu-Ex (sólo te está probando o quiere ser sólo amiga) cambia de tercio sutilmente, usa una salida decorosa o algo.
Mucho éxito!!!!!
Comentario:
te he descubierto
te he leído
me has gustado
me gustaría no perder contacto contigo
te seguiré ...
ánimo y un abrazote enorme
te he leído
me has gustado
me gustaría no perder contacto contigo
te seguiré ...
ánimo y un abrazote enorme
Comentario:
¿Solo con una niña de 11 años? ólo por ello ya te pongo una medalla. Vas a poder con todo. Ya verás
Comentario:
bien, bien, bien!!!
No hay nada malo en que te acuerdes de Cristina, creo yo, es parte de tu vida, y lo seguirá siendo.
Yo creo que la historia es, no plantearlo como una cita, sino como una cena con una amiga o conocida. No te pases hablando de cristina, aunque no está mal, creo yo, que hables de ella.
Yo no soy muy buena con esto de las citas, pero ella ha dado el primer paso, ahora te toca a ti dar el segundo (y no estoy diciendo que te la tires, que oye, si surge, jajaja) quiero decir, que no te dejes llevar, que seas parte activa de la cita.
No te pongas nervioso, por que no es una cita, es una cena de amigos, vale???
Creo recordar que admiraban tú culo, ponte vaqueros, ajajajaja
Suerte
Un beso
No hay nada malo en que te acuerdes de Cristina, creo yo, es parte de tu vida, y lo seguirá siendo.
Yo creo que la historia es, no plantearlo como una cita, sino como una cena con una amiga o conocida. No te pases hablando de cristina, aunque no está mal, creo yo, que hables de ella.
Yo no soy muy buena con esto de las citas, pero ella ha dado el primer paso, ahora te toca a ti dar el segundo (y no estoy diciendo que te la tires, que oye, si surge, jajaja) quiero decir, que no te dejes llevar, que seas parte activa de la cita.
No te pongas nervioso, por que no es una cita, es una cena de amigos, vale???
Creo recordar que admiraban tú culo, ponte vaqueros, ajajajaja
Suerte
Un beso





