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Viajar a Malasia
Diario de viaje
Acerca de
Un recorrido por Singapur, Malasia y Tailandia
Sindicación
 
Información práctica
Si quieres consultar cosas más concretas puedes hacerlo dejándome un comentario. Contestaré lo antes posible.
 
Día 1 Singapur
-Vuelos Madrid-Frankfurt, Frankfurt-Singapur, con Singapur Airlines. La mejor compañía con la que he volado hasta el momento. Asientos cómodos con pantalla personal con películas, videojuegos,... y buena comida. El precio fue elevado (unos 1.500 euros), aunque se puede conseguir más barato reservando con mayor antelación. Este vuelo lo hicimos en el mejor horario, saliendo alrededor de las once de la noche. Llegas sobre las cuatro de la tarde hora de allí.

-Del aeropuerto al centro de la ciudad, en taxi. No llega a seis euros, no merece la pena marearse con otras opciones de transporte. Hemos reservado el hotel desde aquí por ser la primera parada (el resto de hoteles lo íbamos reservando sobre la marcha). Es el Swisshotel, grande y moderno, en la zona donde se concentran la mayor parte de los hoteles, pero algo caro para los precios de allí (120 euros/noche). La pisicina y el jacuzzi exterior se agradecen después de tantas horas de vuelo. Los mosquitos nos recuerdan que no van a dar tregua en todo el viaje (tengo que decir que usando a menudo Relex Extra fuerte a mí no me picó ni uno en todo el viaje)

-La primera tarde-noche la pasamos en un moderno y cuidado Chinatown (Singapur debe ser la ciudad/estado más limpia del mundo), paseando y viendo algún templo destacable, y cenamos luego en la zona del río, donde se concentra el mayor número de restaurantes de la ciudad. En la orilla de los tradicionales; en frente están los internacionales, una concentración de garitos supermodernos, de diseño, como un poco artificial. El primer día acaba con la sensación de que Singapur es como un gran decorado, realmente curioso.
 
Día 2 Singapur
La mañana la dedicamos a Little India (en el sudeste asiático existe un barrio hindú prácticamente en todas las grandes ciudades) y lo que más nos llama la atención es una especie de gran mercado de abastos, donde alucinamos con la variedad de pescados, mariscos, verduras, carnes, especias,... que explican lo bien que se come en este enclave asiático.
El mediodía es para visitar el Hotel Rafles, un restaurado y hermosísimo vestigio colonial, entre tanto rascacielos.
Por la tarde, el Museo de las Civilizaciones, en un privilegiado enclave a orillas del río, es un buen prólogo para entender mejor la cultura asiática. Además, tiene unas terrazas-cafeterías con unas vistas muy agradables.
La tarde noche es para sacar los billetes de autobús para Malaca. Hay varios horarios pero, de mañana, sólo quedan billetes para las ocho y media.
Luego nos queda tiempo para pasear y tomar algo por Orchard Road, una especie de Quinta Avenida, con presencia de todas las marcas de moda más prestigiosas y con mucha animación. Cafeterías y restaurantes con música en directo.
Singapur tiene un metro de vanguardia (merece la pena usarlo solo por verlo), muy cómodo para desplazarse de un lado a otro de la ciudad. Los billetes se reciclan, antes de salir de la estación los introduces en una máquina y te devuelve parte del precio. Otra opción para moverse por la ciudad son los taxis, que son bastante más baratos que en España. Importante! Los precios se pactan con el taxista, que como la mayor parte de los comerciantes (incluso en los hoteles) están habituados al regateo.
 
Día 3 Malaca
Salimos de Singapur a las ocho y media de la mañana. Desde una especie de estación de autobuses donde se concentran las oficinas de las diferentes compañías. Llegamos a Malaca cerca de las 13 horas, con algo de retraso. Pero el viaje fue muy cómodo. En filas de tres amplios asientos.
Al llegar, mis compañeros de viaje se hospedaron en un hotel moderno de estilo occidental. Yo opté por el Hotel Puri (20 euros), un alojamiento con mucho encanto, ubicado en una antigua casa tradicional, en el centro de la ciudad.
Malaca vivió otras épocas de mucho mayor esplendor. Hoy conserva parte de ese pasado (portugués, holandés,...) y en un escaso radio mezcla curiosos templos de varias religiones. Con un día tenéis tiempo de sobra para ver lo más destacado y daros un masaje thai en el centro que recomienda la Lonely Planet (el mejor instrumento para el sudeste asiático, imprescindible). Si no vais con mucho tiempo u os tenéis que desviar, podéis prescindir de esta visita. No es de lo más bonito de Malasia.
 
Día 4 Kuala Lumpur
A las diez y media de la mañana partimos en otro cómodo autobús y en unas tres horas llegamos a Kuala Lumpur. Mientras dos se fueron a alquilar una van con conductor, otros dos aprovechamos para acercarnos a la plaza principal y a las Petronas. En esta ciudad el tráfico es una pesadilla, así que el taxi a veces es una pérdida de tiempo. Lo mejor es desplazarse en un metro que va elevado, desde el cual además hay curiosas vistas de la ciudad.
A las siete y media, el chófer llegó una hora tarde (la impuntualidad está a la orden del día), partimos y llegamos a las diez y media a Jerantut. Por el camino reservamos en el hotel más recomendado (unos 10 euros) y arreglamos nuestra visita al Taman Negara con la misma agencia que gestiona el hotel. En la sede de la agencia también tienen habitaciones y un restaurante, donde cenamos muy barato y bien.