Día 4 Kuala Lumpur
A las diez y media de la mañana partimos en otro cómodo autobús y en unas tres horas llegamos a Kuala Lumpur. Mientras dos se fueron a alquilar una van con conductor, otros dos aprovechamos para acercarnos a la plaza principal y a las Petronas. En esta ciudad el tráfico es una pesadilla, así que el taxi a veces es una pérdida de tiempo. Lo mejor es desplazarse en un metro que va elevado, desde el cual además hay curiosas vistas de la ciudad.
A las siete y media, el chófer llegó una hora tarde (la impuntualidad está a la orden del día), partimos y llegamos a las diez y media a Jerantut. Por el camino reservamos en el hotel más recomendado (unos 10 euros) y arreglamos nuestra visita al Taman Negara con la misma agencia que gestiona el hotel. En la sede de la agencia también tienen habitaciones y un restaurante, donde cenamos muy barato y bien.
A las siete y media, el chófer llegó una hora tarde (la impuntualidad está a la orden del día), partimos y llegamos a las diez y media a Jerantut. Por el camino reservamos en el hotel más recomendado (unos 10 euros) y arreglamos nuestra visita al Taman Negara con la misma agencia que gestiona el hotel. En la sede de la agencia también tienen habitaciones y un restaurante, donde cenamos muy barato y bien.