Videojuegos
Pintura, escultura, arquitectura, literatura, música, danza, cine y… videojuegos. No están reconocidos como tal, pero los videojuegos son para muchos el octavo arte. Más si tenemos en cuenta la calidad que demuestran hoy en día, con bandas sonoras hechas por compositores de cine, gráficos que se confunden con la realidad y argumentos para quitarse el sombrero. Pero lo mejor de los videojuegos, sin duda, la posibilidad que te ofrecen para desconectar, tanto en solitario como en compañía, aunque con amigos, más que “desconexión”, debería llamarse “desmadre”… Aquí, desvaríos varios sobre el octavo arte:
La historia de Super Mario
Si preguntas por un tipo que se come una seta y se cree más grande, al menos habrá alguien que te responda que se trata de Super Mario. Sin lugar a dudas, Mario es uno de los personajes más famosos dentro y fuera del mundo de los videojuegos. De hecho, a principios de los 90 era más famoso que la rata Mickey Mouse (aunque parezca mentira, se hacen encuestas sobre semejante tema… adivinad quién… sí, los americanos).
Mario puede presumir de haber visto nacer la industria del videojuego, así como de gozar de una salud inmejorable que se ha ido revitalizando a lo largo de los 25 años de su existencia. Apareció por primera vez allá por 1981 en el famoso Donkey Kong, pero fue dos años más tarde cuando adquirió su fama mundial con el mítico Super Mario Bros. para la NES. Desde entonces ha llevado vida de guiri, recorriéndose todas las consolas de su compañía, Nintendo, y haciendo lo que le rotaba, desde correr montado en un kart hasta protagonizar sus propios juegos de rol, pasando por la lucha, el baile, el fútbol o el béisbol.
Una curiosidad: Cuando debutó en el juego Donkey Kong su nombre original era JumpMan. ¿Qué pasó? Simple cuestión de publicidad. El equipo creativo de Nintendo América decidió que “JumpMan” no tenía suficiente tirón comercial, así que se apresuraron a rebautizar al personaje. Encontraron la solución en Mario Segali, el dueño del primer local de oficinas en que se ubicó Nintendo America. La enorme similitud entre este tipo y el personaje de videojuego le valió a Mario no solo el nombre, sino también la nacionalidad, pues efectivamente Mario Segali era italiano.
A todo esto… ¿eso significa que existe en verdad un enano cabezón y bigotudo con ropa del Barça? ¡Como mola!





