La injusticia es una madre jamás estéril: siempre produce hijos dignos de ella
Para aliviar las tensiones propias del duro trabajo en la aldea,
los lugareños organizaron un torneo de pelota, en el que equipos formados por miembros del mismo linaje se enfrentaban contra otros linajes.
El torneo fue dominado desde un principio por los Kiowa, linaje formado por Indra (Iyiniwok), Baldur, y otros Antantappes.
Ningún otro linaje consiguió derrotar al equipo de los Kiowa, que dejaron claro que no tenían rival.
Ahora, los oh grandes señores germanos iban a organizar un torneo con un ápice más universal, donde participarían dinastías de otras tierras más lejanas.
Los oh grandes señores germanos habían ofrecido a los lugareños
de estas tierras a que enviasen un equipo en representación de la comarca.
La lógica hubiera sido que los Kiowa, grandes y justos ganadores hubieran acudiido a demostrar su valía, pero no fue así.
Lo cierto es que Tien’mu, había escogido a sus más allegados para ir a tierras germanas, dejando misteriosamente de lado a los Kiowa, los cuales, ni siquiera habían sido informados.
Consuélate de soportar las injusticias: la verdadera desgracia consiste en cometerlas.
Pitágoras
los lugareños organizaron un torneo de pelota, en el que equipos formados por miembros del mismo linaje se enfrentaban contra otros linajes.
El torneo fue dominado desde un principio por los Kiowa, linaje formado por Indra (Iyiniwok), Baldur, y otros Antantappes.
Ningún otro linaje consiguió derrotar al equipo de los Kiowa, que dejaron claro que no tenían rival.
Ahora, los oh grandes señores germanos iban a organizar un torneo con un ápice más universal, donde participarían dinastías de otras tierras más lejanas.
Los oh grandes señores germanos habían ofrecido a los lugareños
de estas tierras a que enviasen un equipo en representación de la comarca.
La lógica hubiera sido que los Kiowa, grandes y justos ganadores hubieran acudiido a demostrar su valía, pero no fue así.
Lo cierto es que Tien’mu, había escogido a sus más allegados para ir a tierras germanas, dejando misteriosamente de lado a los Kiowa, los cuales, ni siquiera habían sido informados.
Consuélate de soportar las injusticias: la verdadera desgracia consiste en cometerlas.
Pitágoras