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Mensajes sin descifrar que esconden mentiras aprendidas
Sobre mí
Víctor
maradentro32@hotmail.com
victor@ya.com
Sindicación
 
El futuro ya no es lo que era
Hay un pasado que se fue para siempre pero hay un futuro que todavía es nuestro.
Días de ajetreo por allá por la comarca, gente que se va, gente que se queda, cosas que se cuentan y parecen ciertas.
Un cielo claro y monótono había dado paso a la formación de ventiscas, que hacían presagiar un adiestrado huracán.
Indra sólo esperaba que el jodido huracán no le implicase demasiado, pero sin duda tenía presente el sentimiento de que su vida iba a cambiar, que su futuro no estaba tan escrito como parecía.
Eso era algo que le molestaba, le gustaba tener siempre atado todos los cabos, tener todo controlado y planeado, y hasta ahora siempre había sido así, su vida no había sido más que un libro que él había escrito, sólo una vez el destino le jugó una mala pasada y entrepuso un capítulo que él no tenía en el guión.
Pero ahora estaba intranquilo, no sabía lo que le deparaba el futuro, tampoco le preocupaba, sería tan bonito como él quisiese.

Le gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado.

Por el sur de la región las cosas estaban tranquilas, Buldur al final no había gastado su fortuna en un carruaje deportivo, y el gordo cabron seguía tan punzante como siempre, con sus comentarios agudos sobre la sexualidad de sus compañeros, y contento porque si buscabas en el google 'gordo cabron' salía en tercera posicion...
claro que si buscas en el google 'fotos de mendigos', la busqueda te resultaba Yama.
En fin, el puto campamento Krusty seguía vida normal.


"Vive el presente, así en el futuro tendrás un bonito pasado."
 
Ayer, conciertazo
Domingo 27, palacio de congresos de Madrid, seis de la tarde y ya hay gente haciendo cola, ¿para que? para ver uno de los mejores artistas en concierto... Enrique Bunbury y su viaje a ninguna parte.
En una cola que invitaba a colarse había gente de todo tipo, la rubia lista que se quería colar, la rubia que se hacía la tonta y se quería colar, y la rubia tonta que se quería colar, pero también había la morena con mala leche que las echaba patrás... "papa patrás".
Y la verdad es que se guardaron las formas y sin vigilancia ni nada sólo se colaron 20 personas ma o meno.
Ya una vez dentro se calmó la cosa, y mientras la gente se peleaba por los sitios centrales conseguimos ponermos en la 3ª fila de la derecha, una vista buenisima.
Además creo que es el primer concierto que no me toca rodeado de gilipollas.
Ya antes de empezar el concierto la gente se vino arriba cuando entre el público se sentaron Raphael y Jaime Urrutia, que entre gritos y aplausos tuvieron que levantarse a saludar varias veces.
Se apagan las luces, sale el siempre acompañante humo y deja un buen ambiente de luz y niebla.
Y ahí sale el huracán ambulante, Ramón Gacías, Ana Belén Estaje, Copi, Rafa Dominguez, Javier García Vega, Luis Miguel Romero, Javier Iñigo, Del Morán y con un traje blanco de chaqueta acompañado de su sombrero norteño, Enrique Bunbury.

Comenzó el espectáculo con "El rescate" y siguió con varios temas como "La señorita hermafrodita", "Que tengas suertecita" y "Los restos del naufragio", próximo single.
Fue un concierto bastante largo, dos horas y media, con canciones de anteriores discos, como "Lady Blue", "Sácame de aquí", "Alicia", "Enganchado a tí", etc, pero también hubo tiempo para las versiones de Heroes del silencio de "En brazos de la fiebre" y "Apuesta por el rock and roll".
Para finalizar el concierto, Enrique ofreció 3 tangos, "Canto", "La última curda" , tango de Cátulo Castillo, y "Adiós, compañeros, adiós" para terminar.

Un concierto bastante bueno, y con un público más que entregado, hasta la próxima Bunbury.....

La última curda (La última borrachera)
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Lastima, bandoneón,
mi corazón...
tu ronca maldición maleva.
Tu lagrima de ron me lleva
hasta el hondo, bajo fondo,
donde el barro se subleva...
Ya se... no me digas... Tenes razon!...
la vida es una herida absurda,
y es todo, todo, tan fugaz,
que es una curda
- nada mas!-
mi confesion!...

Contame tu condena,
decime tu fracaso,
.... no ves la pena
que me ha herido?...

Y hablame simplemente
de aquel amor ausente
tras un retazo
del olvido...
Ya se que me haces daño!...
Yo se que te lastimo
llorando mi sermon de vino!...
Pero es el viejo amor
que tiembla, bandoneón,
y busca en un licor que aturda
la curda que al final
termine la función
corriendole un telon
al corazón!...

Un poco de recuerdo
y sinsabor
gotea tu rezongo lerdo.
Marea tu licor y arrea
la tropilla de la zurda
al volcar la ultima curda...
Cerrame el ventanal,
que quema el sol
su lento caracol de sueño...
no ves que vengo de un pais
que esta de olvido, siempre gris, tras el alcohol.


 
El que guarda silencio no declara contra sí mismo


Me he arrepentido de haber hablado, pero nunca de haber guardado silencio.
Sin duda he de aprender a guardar silencio, el silencio es el único amigo que jamás traiciona..
Con lo bien que me ha ido siempre la vida guardando silencio, pasando desapercibido y ahora no se callarme.
Desde pequeño ya mis padres me llevaron al médico porque creían que era mudo, joder!! si no hablaba es porque no tenía nada que decir ¿no?. Yo no dije "papa!" ni "mamá", mis primeras palabras fueron ya una frase entera perfectamente construida.... me imagino que algo así como "que no quiero decir nada joder".

Luego en el colegio y en la universidad continue con la misma filosofía, y todo iba perfecto, la gente no sabía ni que existía, y cuanto menos sepan de tí menos te pueden criticar, menos plata que te arrebatan y menos peso que cargar.

Y ahora con mis 24 años bien llevados sin duda tengo que retomar aquella ideología. En los últimos meses de mi vida cada vez que abro la boca me llevo un derechazo.

A los demás tu opinión personal no les importa, así que guardatela para tí mismo.

Pero claro, esto sería más facil de llevar si no fuese tan rebelde y tuviese algo más de paciencia...

Decía François de La Rochefoucauld que
"El silencio es el partido más seguro para el que desconfía de sí mismo."
Pues chavalote, no tienes ni idea de lo que dices, aunque también decía este tipo que "La confianza sirve en las conversaciones más que el ingenio", este buen hombre no es que tuviese confianza en sí mismo, es que era un bocazas... seguró que acabó en la horca, o murió a manos de algún "desconfiado"...

Para acabar una última moraleja

"Con la palabra, el hombre supera a los animales, pero con el silencio se supera a sí mismo"

Aceptaré con resignación esa suerte arbitraria
 
Cumpleaños ¿Feliz?
5 años son los que cumple la comarca en estos días.
5 años de esfuerzo, sudor y ,alegría incluso, por parte de los habitantes.
5 años en los que la evolución de la especie ha sido claramente satisfecha.
Lo que empezó siendo un circo de ideas e ilusión había dado paso ya a una gran sociedad jerárquica en forma de hormiguero.
Si, la región era como un hormiguero lleno de himenópteras obreras y laboriosas que trabajaban sin descanso mientras otras hormigas reinas, situadas mas alto en el escalafón social, dirigían las labores al resto.

Pero bueno, gracias a la labor de todos los trabajadores se había conseguido establecer la sociedad como punto de referencia en otras tierras.

Los aldeanos esperaban que por dicha fecha, tan señalada, los grandes señores del pueblo les organizasen una copiosa cena, con licores, drogas, bailes, regalos y señoritas de buen ver.
 
El club de los imposibles

Comenzaba un combate en el coliseum....

vaya miradas se están cruzando los púgiles, suena la campana y comienza el combate...

En los primeros rounds era Mema quien manejaba a su antojo la contienda.
Se sentía poderosa sobre el cuadrilatero, dominante, despiadada, protagonista. La gente enloquecía con ella, sin duda sabía como atraer al más pintao.
Pero no supo contener sus ansias de victoria, y tuvo que recurrir al juego sucio, a golpes bajos, a maniobras antirreglamentarias, etc.
Esto no fue del agrado de su tan sumiso publico.

Pero Indra no estaba vencido, sólo era un puto cabrón esperando su momento.
Sabía por experiencia que duele más la caida cuanto más alto te encuentras. Así que simplemente esperó que Mema se sintiese vencedora, que saborease las dulces mieles del éxito para lanzar su contrataque

Sin duda Mema había recibido los golpes.
Ya no saludaba, ya no sonreía, sus desafiantes miradas al público se desvanecían, ya no podía esconder tanta hipocresía en tan pequeño corazón.
Dice un refrán que El que demonios da, diablos recibe...
Cayó una vez, se levantó y otro certero golpe la derribó.

El público pedía a Indra el certero golpe final que la tumbase de una vez por todas, que no volviese a levantar.
¿Y Indra? Era un puto cabrón, pero también incapaz de dar el golpe de gracia, demasiado bueno para tan malas ideas.
Quizás Mema ya tenía su merecido, quizás no...

Además, los héroes de leyendas nunca acababan con sus victimas, las dejaban marchar para que pudiesen saborear la derrota.
Con ello aprenderían para otra vez.

Sentirse muerto o vivo carece de sentido.

 
La primavera la sangre altera
Llegaban los primeros calores a la comarca, lo que a algunos les hacía desvariar más de la cuenta.
Las cosas seguían tranquilas, los aldeanos ya tenían en su poder las gratificaciones y regalos de los oh señores germanos.
Y lo cierto es que los oh señores germanos no se habían estirado lo más mínimo, pero cualquier ofrenda era bien recibida por el desanimado pueblo.
Vagando por la comarca estaba Kaikiat,que se había comprado una nueva mascota.
Era un extraño artilugio de tierras orientales que emitía luces y sonidos al que le había puesto de nombre "Lu".
Kaikiat mantenía largas charlas y jugueteos con aquel pequeño cacharro, era para él una nueva mascota, incluso había creado un blog para "Lu".
Todo esto no hacía más que alimentar las sospechas de que Kaikiat había perdido el rumbo hacía tiempo.

Yama seguía tan serio como siempre, contaban en el pueblo que había sufrido la ira de un Diós, y como castigo estaba siendo convertido en piedra. Ya no hablaba, no pestañeaba, apenas lograba esbozar algún gruñido... sin duda no era el mismo.

Indra seguía manteniendo una bonita historia de amor con Dzohara.
Sus ansiosos deseos de venganza contra Mema y bobo se habían apagado, pero pronto lanzaría una nueva acometida

Buldur se había dado a la astrología, y pasaba horas observando los satélites y buscando la manera de llegar algún día a uno de ellos.

Buluc, oh señor Iyiniwok estaba contento, hacía ya más de un mes que no recaía en su mal genio, y los demás se lo agradecían.