Día 8 - Posadas y hosterías -
En esta región no abundaban las posadas, a la hora de la comida los aldeanos no tenían mucho donde elegir.
Hacia el sur, atravesando arenas movedizas, fortalezas abandonadas del pasado, y algún q otro establo se encontraba la posada mawersa.
Era un sitio lúgubre, casi melancólico, donde ofrecían una comida paupérrima, aunque abundante. Algo misterioso escondían sus muros, que hacía que los visitantes repitiesen al dia siguiente. Sus chabacanas señoritas ofrecían licores a sus clientes más reincidentes.
Mucho más cerca de la aldea se encontraba otra posada, antalia, mucho mas refinada, y más cara claro.
Su reducido tamaño hacía madrugar a quien queria coger una buena mesa. Ofrecían comidas excelentes y cuantiosas, aunque el precio era también cuantioso. Aquí no había chabacanas señoritas que ofrecen licores, pero aquí se encontraba el bufón de la corte, un camarero con retraso, que amenizaba las comidas a los visitantes.
Era atento, muy atento, tan atento que te quitaba el puto plato antes de que hubieses terminado de comer.
Era el sitio donde almorazaban Quellios, Manmadin, Buluc, Indra y
Abdulah Hasam.

Hacia el sur, atravesando arenas movedizas, fortalezas abandonadas del pasado, y algún q otro establo se encontraba la posada mawersa.
Era un sitio lúgubre, casi melancólico, donde ofrecían una comida paupérrima, aunque abundante. Algo misterioso escondían sus muros, que hacía que los visitantes repitiesen al dia siguiente. Sus chabacanas señoritas ofrecían licores a sus clientes más reincidentes.
Mucho más cerca de la aldea se encontraba otra posada, antalia, mucho mas refinada, y más cara claro.
Su reducido tamaño hacía madrugar a quien queria coger una buena mesa. Ofrecían comidas excelentes y cuantiosas, aunque el precio era también cuantioso. Aquí no había chabacanas señoritas que ofrecen licores, pero aquí se encontraba el bufón de la corte, un camarero con retraso, que amenizaba las comidas a los visitantes.
Era atento, muy atento, tan atento que te quitaba el puto plato antes de que hubieses terminado de comer.
Era el sitio donde almorazaban Quellios, Manmadin, Buluc, Indra y
Abdulah Hasam.

Comentario:
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El mougo esta ... uf! esque soy malisima explicandome para estas cosas... ya intentaré hacer un mapita...
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Instrucciones para llegar al Mougo
Sal de la casa comunal y trepa por el barrizal. Sube la cuesta de la santa leona, cruza Al-Kahla y a la siniestra
Alternativamente, un enlace críptico vale más que mil palabras crípticas:
http://mapas.ya.com/SMaps?M=streetmap2&Nv=general+aranaz&Tv=CALL&Nu=11&Pr=MADRID&OX=-154&OY=935&Z=4&XX=&YY=&OP=ZOOM_ZOOM-&MA=0&MA=10&MA=110&MA=13&MA=12
Comentario:
El mougo no se donde está, habrá que probar la terraza, y que Tawhiri, dios de las tormentas no se enoje lo suficiente y permita unas buenas veladas
Comentario:
Yo os recomiendo el Mougo, de verdad.
Y si hace buen tiempo, en la terraza (mientras no te calen los dioses-que-riegan)...
Saludos :-)!
Comentario:
La civilización oriental que se respira en el Gó es de mi agrado, pero son tierras lejanas para ir a comer.
Comentario:
Tal vez deberíais probar las refinadas delicias asiáticas, con obsequioso personal:
Gó (pueblo chino), el turco Estambul y traspasada la frontera de Al-Kahla tenéis el Mougo (bufé coreano)





