Sin titulo 3
Soy feliz, la verdad. Pero que dificil es serlo...
... 2
Habia pasado meses sin llorar. En la ultima semana van dos "lloradas" desconsoladas y muchos sollozos.
Odio los cambios.
Odio los cambios.
...
Sera que volvi a ser la misma persona que empezo este blog? O nunca cambie?
Otra vez
Si, pareciera que solamente escribo para quejarme. Pero es que son estas cosas las que necesito sacar de mi sistema para sentirme un poco mejor.
Odio siempre sentirme mal por las mismas razones. Y odio que no pueda estar feliz porque mis amigas ya consiguieron gente nueva con quien estar, ya estan disfrutando de su vida universitaria como tantas veces sonamos y, simplemente, son felices.
Cada vez que hablo con alguna de ellas y me cuentan todo lo que han hecho ultimamente finjo una sonrisa (menos mal que no es dificil por messenger) y trato de hacerme la interesada, de hacerles saber que me alegro por ellas.
Pero no, no puedo alegrarme de verdad. La verdad es que me mata que ellas esten disfrutando de todas esas cosas que yo quiero y yo no. Y me mata saber que cuando vuelva a Venezuela la pasare muy mal precisamente por esto: a ellas ya las tratan como adultas en su casa, a mi no. Para mis padres siempre sere la nina de 12 anos a la que le decian siempre que llegara a las 9, que no se podia subir en un taxi y que no podia tener amigos [varones].
Cuando vaya a Venezuela ellas ya seran mayores de edad y yo no. Cuando vuelva a Venezuela, ellas querran salir hasta la madrugada y lo haran, me invitaran y yo me pondre de mal humor porque no podre hacerlo. Entonces las 2 semanas que pase alla estare evitandolas para no sentir la humillacion de ser la "sometida" del grupo. Lo mismo paso cuando fui, lo mismo paso antes de venirme.
Pero ahora todo sera peor, porque ya ellas no haran sacrificios (como salir mas temprano) para poder salir conmigo porque, despues de todo, ya las 4F no es el unico grupo de amigas que tienen.
--
Hago pausa, subo, lloro... que tiempo tenia sin llorar! Ya ni recordaba como se hacia: cual era la mejor posicion, como hacer que las lagrimas salieran... fue algo realmente patetico.
Me desespere y pense en llamar a Daniela. Lo pense dos, tres, cuatro veces. Quiero hablarle de esto a alguien que conozca toda la situacion. Cinco, seis veces. Seguro estara con sus amigos como las ultimas veces que la llame. Siete, ocho. No quiero molestar. Nueve, no lo hare.
No me siento mejor. Llorar ya no ayuda, aparentemente.
Salgo en mi bici, manejo con fuerza, casi con furia, quiero gritar. Respiro rapidamente, escucho: el tren pasa. Doy media vuelta y manejo, pero no quiero regresar a casa. Me dejo caer en la hierba frente a unos apartamentos. Me siento abrazando mis piernas, pensando, tratando de no pensar, volviendo a pensar. Quiero patear la pared, quiero gritar. No hago ninguna de las dos cosas.
Subo a mi bicicleta otra vez y manejo, esta vez sin parar, con fuerza, siento que las piernas no me dan mas y sigo, quiero seguirlo haciendo hasta caer exhausta. No pasa.
Llego a casa pero no entro. Me bajo de la bicicleta y camino y camino, doy vueltas, no quiero entrar. Sigo caminando, entro, subo las escaleras, hago estiramientos y un par de ejercicios.
Me doy un largo bano.
Estoy mejor.
Odio siempre sentirme mal por las mismas razones. Y odio que no pueda estar feliz porque mis amigas ya consiguieron gente nueva con quien estar, ya estan disfrutando de su vida universitaria como tantas veces sonamos y, simplemente, son felices.
Cada vez que hablo con alguna de ellas y me cuentan todo lo que han hecho ultimamente finjo una sonrisa (menos mal que no es dificil por messenger) y trato de hacerme la interesada, de hacerles saber que me alegro por ellas.
Pero no, no puedo alegrarme de verdad. La verdad es que me mata que ellas esten disfrutando de todas esas cosas que yo quiero y yo no. Y me mata saber que cuando vuelva a Venezuela la pasare muy mal precisamente por esto: a ellas ya las tratan como adultas en su casa, a mi no. Para mis padres siempre sere la nina de 12 anos a la que le decian siempre que llegara a las 9, que no se podia subir en un taxi y que no podia tener amigos [varones].
Cuando vaya a Venezuela ellas ya seran mayores de edad y yo no. Cuando vuelva a Venezuela, ellas querran salir hasta la madrugada y lo haran, me invitaran y yo me pondre de mal humor porque no podre hacerlo. Entonces las 2 semanas que pase alla estare evitandolas para no sentir la humillacion de ser la "sometida" del grupo. Lo mismo paso cuando fui, lo mismo paso antes de venirme.
Pero ahora todo sera peor, porque ya ellas no haran sacrificios (como salir mas temprano) para poder salir conmigo porque, despues de todo, ya las 4F no es el unico grupo de amigas que tienen.
--
Hago pausa, subo, lloro... que tiempo tenia sin llorar! Ya ni recordaba como se hacia: cual era la mejor posicion, como hacer que las lagrimas salieran... fue algo realmente patetico.
Me desespere y pense en llamar a Daniela. Lo pense dos, tres, cuatro veces. Quiero hablarle de esto a alguien que conozca toda la situacion. Cinco, seis veces. Seguro estara con sus amigos como las ultimas veces que la llame. Siete, ocho. No quiero molestar. Nueve, no lo hare.
No me siento mejor. Llorar ya no ayuda, aparentemente.
Salgo en mi bici, manejo con fuerza, casi con furia, quiero gritar. Respiro rapidamente, escucho: el tren pasa. Doy media vuelta y manejo, pero no quiero regresar a casa. Me dejo caer en la hierba frente a unos apartamentos. Me siento abrazando mis piernas, pensando, tratando de no pensar, volviendo a pensar. Quiero patear la pared, quiero gritar. No hago ninguna de las dos cosas.
Subo a mi bicicleta otra vez y manejo, esta vez sin parar, con fuerza, siento que las piernas no me dan mas y sigo, quiero seguirlo haciendo hasta caer exhausta. No pasa.
Llego a casa pero no entro. Me bajo de la bicicleta y camino y camino, doy vueltas, no quiero entrar. Sigo caminando, entro, subo las escaleras, hago estiramientos y un par de ejercicios.
Me doy un largo bano.
Estoy mejor.
Bajon
Es extrano lo facil que es que el buen estado de animo se vaya. Cuando pasa, pareciera que no es posible volver a eso. La tristeza hace que no pueda siquiera recordar como se siente estar feliz, como si saber como es que se sentia la felicidad fuera algo que tratara de alcanzar, pero quedara solo a unos centimetros de las puntas de mis dedos.
El post anterior pareciera algo tan lejano. Esa sensacion de felicidad que tuve cuando lo escribia el lunes en la noche y cuando lo transcribia aqui esta manana es algo que se encuentra ahora mas alla de mi alcance.
Me he dado cuenta del gran error que he cometido todos estos anos en tratar de hacer que su vida sea perfecta, con el menor sufrimiento posible, siempre estando ahi para el. Es imposible evitarle el sufrimiento a las demas personas y es probable que, al intentarlo, termine sufriendo yo. Por lo menos es lo que paso hoy.
Me siento humillada. No es esa simple verguenza al tropezar estupidamente frente a un grupo de personas y se burlan. Es una completa humillacion, de esa que llena todo el cuerpo por dentro, que trae un sabor amargo a la garganta y hace querer desaparecer de la Tierra por lo menos por un instante.
Hacia mucho tiempo que no dejaba en mi corazon heridas de mas de unos milimetros de profundidad. Con esto siento como si me hubiese atravesado el corazon por completo. Casi habia olvidado lo que era tener el corazon roto.
Y, aun asi, te sigo protegiendo: finjo frente a ti que estoy perfectamente bien, para no herirte; no te cuento todo esto que pasa por mi cabeza, para no herirte; miento a los demas para cubrir lo que hiciste y que no sufras por sus reacciones.
Sera que he cometido un error al quererte tanto?
El post anterior pareciera algo tan lejano. Esa sensacion de felicidad que tuve cuando lo escribia el lunes en la noche y cuando lo transcribia aqui esta manana es algo que se encuentra ahora mas alla de mi alcance.
Me he dado cuenta del gran error que he cometido todos estos anos en tratar de hacer que su vida sea perfecta, con el menor sufrimiento posible, siempre estando ahi para el. Es imposible evitarle el sufrimiento a las demas personas y es probable que, al intentarlo, termine sufriendo yo. Por lo menos es lo que paso hoy.
Me siento humillada. No es esa simple verguenza al tropezar estupidamente frente a un grupo de personas y se burlan. Es una completa humillacion, de esa que llena todo el cuerpo por dentro, que trae un sabor amargo a la garganta y hace querer desaparecer de la Tierra por lo menos por un instante.
Hacia mucho tiempo que no dejaba en mi corazon heridas de mas de unos milimetros de profundidad. Con esto siento como si me hubiese atravesado el corazon por completo. Casi habia olvidado lo que era tener el corazon roto.
Y, aun asi, te sigo protegiendo: finjo frente a ti que estoy perfectamente bien, para no herirte; no te cuento todo esto que pasa por mi cabeza, para no herirte; miento a los demas para cubrir lo que hiciste y que no sufras por sus reacciones.
Sera que he cometido un error al quererte tanto?
Empezando a existir hace casi dos años, este blog nació siendo yo una persona completamente diferente. Dicen que Internet no hace nada. Mi hermano me decía que contarle mis cosas a un montón de extraños no hacia nada. Hizo demasiado. Y por eso hoy vuelvo; no porque necesite ayuda, sino porque, simplemente, quiero recordar viejos tiempos, quiero escribir con libertad otra vez, quiero sentirme así de bien.