logotipo

img_google
Vida Cambiante
Altos y bajos, todo para mejor
Acerca de
Empezando a existir hace casi dos años, este blog nació siendo yo una persona completamente diferente. Dicen que Internet no hace nada. Mi hermano me decía que contarle mis cosas a un montón de extraños no hacia nada. Hizo demasiado. Y por eso hoy vuelvo; no porque necesite ayuda, sino porque, simplemente, quiero recordar viejos tiempos, quiero escribir con libertad otra vez, quiero sentirme así de bien.
Sindicación
 
Hoy desperté y ya no te amo
Hoy desperté y ya no te amo.
No ha pasado tanto tiempo desde la última vez que desperté con la almohada empapada por haberme dormido llorando por ti.
No recuerdo cual fue el último recuerdo tuyo que pasó por mi mente. Tal vez haya sido alguno de cuando vi a ese chico de la universidad que tanto se me parece a ti.
En realidad no se siquiera porque digo que se parece; ha pasado tanto tiempo ya desde la última vez que te vi que no tengo una imagen clara de tu rostro, siquiera. De las pocas cosas que viví contigo, son muchos menos los recuerdos que quedan.
Es extraño pensar que ya han pasado 5 años desde que todo comenzó.
Ya mi corazón no se agita, ni mis ojos se empañan, ni mis manos tiemblan al pensar en ti. Ya no te extraño como lo hacía cada vez que pasabas por mi mente. Ya no pienso en todo lo que pudo ser y no fue, ni me arrepiento de todo lo que pude hacer y no hice.
Finalmente te olvidé.

La Sed Insaciable
Por José Ángel Buesa

Decir adiós… la vida es eso
Y yo te digo adiós, y sigo…
Volver a amar es el castigo
De los que amaron en exceso

Amar y amar toda la vida,
Y arder y arder en esa llama
Y no saber porque se ama…
Y no saber porque se olvida…

Coger las rosas una a una,
Beber un vino y otro vino,
Y andar y andar por un camino
Que no conduce a parte alguna.

Sentir más sed en cada fuente,
Y ver más sombra en cada abismo,
En este amor que es siempre el mismo,
Pero a la vez es diferente.

Porque en sordo desacuerdo
De lo soñado y lo vivido,
Siempre, del fondo del olvido,
Nace la muerte de un recuerdo.

Y en esta angustia que no cesa,
Que toca el alma y no la toca,
Besar la sombra de otra boca,
En cada boca que se besa.
No