Hoy ha tocado una de jefes
Vaya racha que me estoy marcando, estoy que me salgo. Hoy ha tocado una de jefes. Vaya choteo que se ha marcado, sólo por tomar un poco de iniciativa, dentro de mis atribuciones, que no las suyas.
Que si no sé lo que hago, que si vamos a tener problemas, que si nadie va a coordinar, que si se va a partir el grupo, que si él sabe lo que va a pasar, que si..., que si...quesito. Al final, te quitan el envoltorio y te untan en una tostada.
El jefe tiene derecho a enfadarse, porque sí, porque es el jefe. Si siente que hay algo que no controla, mejor dicho que el negro de turno no controla ya, se pone nervioso y empiezan los cambios de humor y de tratamiento. Le sale una voz más densa cuando se dirigen a tí, la voz pierde el timbre alegre y se engola un poco, algo así como para dar más solemnidad a su cabreo de turno.
Luego, cuando las aguas vuelven a su cauce, o sea, cuando se demuestra que no había razón para tanto escándalo, quiere que las cosas vuelvan a ser como antes. Te suelta una de, yo sabía que todo iba a salir bien, yo quería comprobar que se tenía todo atado y bien atado, yo siempre confié en tus capacidades, yo sé que vales para esto, yo..., yo..., yo-yo. Te regala un yo-yo y se queda tan tranquilo, pensando que ha hecho lo que debía.
De momento, estoy en una tostada, todo pringado. Veremos cuando el jefe suelta el yo-yo.
"Donde hay una empresa de éxito, alguien tomó alguna vez una decisión valiente".
Peter Drucker
Que si no sé lo que hago, que si vamos a tener problemas, que si nadie va a coordinar, que si se va a partir el grupo, que si él sabe lo que va a pasar, que si..., que si...quesito. Al final, te quitan el envoltorio y te untan en una tostada.
El jefe tiene derecho a enfadarse, porque sí, porque es el jefe. Si siente que hay algo que no controla, mejor dicho que el negro de turno no controla ya, se pone nervioso y empiezan los cambios de humor y de tratamiento. Le sale una voz más densa cuando se dirigen a tí, la voz pierde el timbre alegre y se engola un poco, algo así como para dar más solemnidad a su cabreo de turno.
Luego, cuando las aguas vuelven a su cauce, o sea, cuando se demuestra que no había razón para tanto escándalo, quiere que las cosas vuelvan a ser como antes. Te suelta una de, yo sabía que todo iba a salir bien, yo quería comprobar que se tenía todo atado y bien atado, yo siempre confié en tus capacidades, yo sé que vales para esto, yo..., yo..., yo-yo. Te regala un yo-yo y se queda tan tranquilo, pensando que ha hecho lo que debía.
De momento, estoy en una tostada, todo pringado. Veremos cuando el jefe suelta el yo-yo.
"Donde hay una empresa de éxito, alguien tomó alguna vez una decisión valiente".
Peter Drucker