Historias farmacéuticas V. De condones va la cosa...
Lo malo de que la gente sepa que trabajas en una farmacia es que te pueden hacer preguntas como:
- ¿Y cómo sabeis los farmacéuticos que talla de condones dar cuando os los piden?
Ante el abanico de posibilidades para responder que se abre cuando te sueltan algo así, tienes que elegir. Porque a ti se te ocurre responder:
a) Fácil. Saco el metro y mido. Primero longitud...ahora perímetro... uy uy me da a mi que este te va a estar grande...
b) Por la cara, se nota perfectamente. Por ejemplo tu tendrías la pequeña.
c) Tenemos un probador en la farmacia
Y sin embargo, como a la persona que te lo ha preguntado la acabas de conocer te limitas a reir y decir: "si necesitas una talla mayor, lo normal es que seas tú el que lo diga"
Pero lo bueno de que la gente sepa que trabajas en una farmacia, es que con tus amigos que también trabajan en otras, puedes comentar anécdotas y experiencias. Y si te aburres durante la comida puedes empezar a hablar de lo que les pasa a ellos en las suyas o de las historias que han oido. Así, una de las historias más famosas que corren por mi facultad, y que quién sabe si será cierta o sólo una leyenda urbana es esta:
Por supuesto, los farmacéuticos no somos ajenos a las equivocaciones y muchas veces por error nuestro damos algo que no es lo que nos están pidiendo. Eso le pasó a un chico al que una señora mayor le pidió unos tapones. Él, sólo Dios sabe porqué, en vez de entender tapones oyó condones. Es algo que puede pasar perfectamente. No os extrañeis. No sabemos que factores influían en su atención en ese momento y por tanto no entraremos a juzgarle aquí. El chico un poco extrañado de que alguien de tan avanzada edad le pidiese unos condones se los dió sin atreverse a preguntar más, y la mujer se fue a casa pensando que lo que había comprado eran unos tapones para los oídos. Claro, imaginaos la sorpresa al día siguiente, cuando la señora se presenta en la farmacia, con un condón colgando de cada oreja y dice algo así como: "mira, que ayer me vendisteis estos tapones, pero que es que yo sigo oyendo igual..."
Cuando me la contaron en mitad de unas prácticas no podía parar de reir. Mis historias no le llegaban ni a la suela de los zapatos, pero me dije: ya tengo tema para otro post
- ¿Y cómo sabeis los farmacéuticos que talla de condones dar cuando os los piden?
Ante el abanico de posibilidades para responder que se abre cuando te sueltan algo así, tienes que elegir. Porque a ti se te ocurre responder:
a) Fácil. Saco el metro y mido. Primero longitud...ahora perímetro... uy uy me da a mi que este te va a estar grande...
b) Por la cara, se nota perfectamente. Por ejemplo tu tendrías la pequeña.
c) Tenemos un probador en la farmacia
Y sin embargo, como a la persona que te lo ha preguntado la acabas de conocer te limitas a reir y decir: "si necesitas una talla mayor, lo normal es que seas tú el que lo diga"
Pero lo bueno de que la gente sepa que trabajas en una farmacia, es que con tus amigos que también trabajan en otras, puedes comentar anécdotas y experiencias. Y si te aburres durante la comida puedes empezar a hablar de lo que les pasa a ellos en las suyas o de las historias que han oido. Así, una de las historias más famosas que corren por mi facultad, y que quién sabe si será cierta o sólo una leyenda urbana es esta:
Por supuesto, los farmacéuticos no somos ajenos a las equivocaciones y muchas veces por error nuestro damos algo que no es lo que nos están pidiendo. Eso le pasó a un chico al que una señora mayor le pidió unos tapones. Él, sólo Dios sabe porqué, en vez de entender tapones oyó condones. Es algo que puede pasar perfectamente. No os extrañeis. No sabemos que factores influían en su atención en ese momento y por tanto no entraremos a juzgarle aquí. El chico un poco extrañado de que alguien de tan avanzada edad le pidiese unos condones se los dió sin atreverse a preguntar más, y la mujer se fue a casa pensando que lo que había comprado eran unos tapones para los oídos. Claro, imaginaos la sorpresa al día siguiente, cuando la señora se presenta en la farmacia, con un condón colgando de cada oreja y dice algo así como: "mira, que ayer me vendisteis estos tapones, pero que es que yo sigo oyendo igual..."
Cuando me la contaron en mitad de unas prácticas no podía parar de reir. Mis historias no le llegaban ni a la suela de los zapatos, pero me dije: ya tengo tema para otro post
dicen...
es una gran historia pero como han dicho ya suena a leyenda urbana, en plan "demasiado fuerte como para ser verdad"
dicen...
Ay, pobre mujer, pero si es que hasta resulta tierno, por aquello de que la buena señora no tenía ni idea de lo que era un preservativo y se lo había colocado tal cual, seguramente pensando: son un poco raros, pero es que con los adelantos que hay hoy e día cualquiera sabe....
Besos
Besos
dicen...
jajajajaja, oir, oiría, pero y lo protegidos que llevaba los oídos, que, ehhh? xDDDDDD
dicen...
No me lo creooooo, que las abuelitas estan muy preparadas y saben perfectamente como son los condones :D
dicen...
Jajajaja qué bueno. Aunque sólo sea una leyenda urbana.
dicen...
O_O... pues estoy con Doctor Jb, me suena a leyenda urbana... aunque quien sabe, hay tanta gente rara por ahí suelta! Ahora a ver como quito de mi mente esa imagen de la señora con unos condones en las orejas...!! :P
dicen...
Pos yo creí que le iba a dar unos tampax... pero condones??? Una señora menupáusica???
Aunque la señora no tiene familia, vecinos, amigos que le dijeran q eso no era lo que ella creía??
Aunque la señora no tiene familia, vecinos, amigos que le dijeran q eso no era lo que ella creía??
dicen...
Que buena! Ya la veo, rollo señora mayor, con su pelo cardao, y sus gafas colgadas en la punta de la nariz... y con un condon en cada oreja!! xDD
dicen...
Ay, la imagen de la mujer con los condones colgando no tiene desperdicio...
dicen...
Suena a leyende urbana, pero vamos a darle el beneficio de la duda y a creérnosla, porque la imagen de la señora andando por la calle con condones colgaos de las orejas merece mucho la pena xDD
dicen...
Jajajajaja... El chico era sordo pero la señora ¿no sabía lo que era un condón o qué?
De todas maneras en que estaría pensando el chico porque, oye, si le hubiera dado unos tampones todavía pero ¿condones?
Besos
De todas maneras en que estaría pensando el chico porque, oye, si le hubiera dado unos tampones todavía pero ¿condones?
Besos
dicen...
Aisssss madre y yo q pensaba q trabajar en la construccion era campo d cultivo d historias sobre tetricos cromañones, hay q ver lo q da d si la farmacia
Me he reido un monton
Muaksssss
Me he reido un monton
Muaksssss
dicen...
jajajajajaja que bueno!pero amosss a verrrr!! nnunca ha visto la mujer un condon?? qué era? de estas tipicas señoras que se dedican a tenr hijso durante toda la vida en plan conejil!?jajajaaj que risas!esque ya me estoy imaginando a la mujer con el condón colgado de la oreja...jajajaja.
un besoo!!
un besoo!!