El dragón rojo
Tengo dos opciones para empezar a explicar por qué no he escrito nada aquí desde la semana pasada. La primera es decir simplemente que he estado enferma. La segunda es empezar a criticar a La Lagartija, un ser bastante indeseable al que tengo la oportunidad de ver cada día en el trabajo. Creo que empezaré por la segunda opción, que me parece más divertida (no es que me guste criticar sin más a la gente, eh?, que conste).
Resulta que en mi trabajo hay un tío que no puede ser más trepa porque es físicamente imposible. No es un trepa sin más, de esos a los que odian todos los empleados. No, él es un trepa total, un trepa tan trepa, tan horrible y tan insoportable que hasta los jefazos le odian. Según me han informado, lleva poco más de un año trabajando donde yo trabajo, pero ha conseguido llevarse mal con casi todo el mundo. Digo casi porque, aunque toda la gente con la que he hablado le odia, no he hablado con todo el personal y decir que todo el mundo le odia sería fallar a la verdad.
Pues bien, La Lagartija, bautizada así no sólo por la grima que da, sino por lo trepa que es (por si no había quedado claro) y porque es capaz de venir a trabajar aunque le falte una pierna o media cabeza, es ahora más insoportable que nunca. ¿Por qué? Pues porque ahora en el trabajo sólo está el personal imprescindible y los panolis recién llegados, de modo que él se dedica a jugar a ser superior y a comportarse como si tuviera algún tipo de autoridad sobre los demás, despertando cada vez más odio entre nosotros.
El martes de la semana pasada nos dimos cuenta de que estaba más pálido de lo normal, pero no le dimos importancia. El miércoles le oímos estornudar todo el día, pero nadie le prestó un mínimo de atención ni dijo "jesús" o "salud" o "¿estás resfriado?". El jueves tenía ojeras, estornudaba, tosía y estaba más blanco que el papel. Llegamos a la conclusión de que sería mejor preocuparnos por su salud, hacer que se largara unos cuantos días a casa y que nos dejara en paz. Nos costó un poco convencerle, pues ya he comentado antes que La Lagartija sería capaz de dejarse morir en el trabajo antes de quedarse en la cama. Pero no le quedaba más remedio, así que, sintiéndolo mucho, tuvimos que prescindir de él.
Sin embargo, aunque La Lagartija no pudiera estar físicamente presente, nos dejó sus virus para que le recordáramos un poco. Yo noté el viernes que me sentía un poco mal, pero creía que era un pequeño resfriado por todo este asunto del aire acondicionado en el trabajo, el calor en la calle y la temperatura más o menos decente de mi morada. El sábado la situación empeoró porque salí por la noche y por querer ser un poco valiente me congelé, con lo que el domingo me sentía aún peor. Y el lunes directamente llamé al trabajo nada más despertarme porque tenía cuarenta y dos grados de fiebre.
Todo por culpa de La Lagartija. Sí, he estado cuatro días sin ir a trabajar, pero han sido cuatro días horribles. Sí, mis amigas han venido a visitarme, pero han sido cuatro días horribles. Sí, he disfrutado de la compañía de mis queridos vecinitos, que han tenido la bondad de hacerme la cena y de cenar conmigo todas las noches, pero han sido cuatro días horribles. No he podido apenas moverme de la cama y, tumbada todo el día y durmiendo he soñado cosas horribles. El sueño más recurrente, el del dragón rojo. Un lagarto gigante me perseguía y yo trataba de escaparme de él, corría todo lo que podía pero no conseguía esquivarle. Luego me encontraba con una mujer, le pedía ayuda y me decía: "ayudarte sería jugar a ser Dios, ir contra la naturaleza". Yo le explicaba que no quería morir pero ella se empeñaba en que lo que era designio divino tenía que cumplirse.
Otra versión del sueño era que el dragón tenía atemorizado a un pueblecito roñoso como los del oeste de las pelis, con matojos rodando y todo muy seco. La gente decía que el dragón azul era signo de que vendrían lluvias y tendrían buenas cosechas. Pero yo sabía que el dragón azul era el dragón rojo de antes, el que me perseguía, y por mi anterior experiencia, sabía que no tramaba nada bueno. Yo trataba de explicarle a la gente que corría peligro y que debían irse del pueblo, pero la gente decía que era una impostora y que lo que quería era quedarme sola en el pueblo para hacerme con todas las cosechas. Al final creo que huía del pueblo, no lo recuerdo muy bien.
Por suerte, hoy ya me encuentro mucho mejor, aunque tampoco he ido a trabajar. Mañana sí iré. Ya, es viernes, pero es que tengo ganas de ir. No porque La Lagartija me haya contagiado su espíritu de trabajo ni nada, sino porque mi Rat Pack cutre (Sammy, Frankie y Dean) ha ideado una venganza contra él durante mi ausencia. Para poder llevarla a cabo según lo previsto, debo hacer una actuación estelar, de modo que tendré que ir, aunque no me han dado demasiados detalles acerca de mi misión. Qué ganas tengo ya de vengarme, no sólo por el asco que me da La Lagartija, sino por haber atentado contra mi salud. ¿Quién se ha créido que es? Muajajajajajaja
Resulta que en mi trabajo hay un tío que no puede ser más trepa porque es físicamente imposible. No es un trepa sin más, de esos a los que odian todos los empleados. No, él es un trepa total, un trepa tan trepa, tan horrible y tan insoportable que hasta los jefazos le odian. Según me han informado, lleva poco más de un año trabajando donde yo trabajo, pero ha conseguido llevarse mal con casi todo el mundo. Digo casi porque, aunque toda la gente con la que he hablado le odia, no he hablado con todo el personal y decir que todo el mundo le odia sería fallar a la verdad.
Pues bien, La Lagartija, bautizada así no sólo por la grima que da, sino por lo trepa que es (por si no había quedado claro) y porque es capaz de venir a trabajar aunque le falte una pierna o media cabeza, es ahora más insoportable que nunca. ¿Por qué? Pues porque ahora en el trabajo sólo está el personal imprescindible y los panolis recién llegados, de modo que él se dedica a jugar a ser superior y a comportarse como si tuviera algún tipo de autoridad sobre los demás, despertando cada vez más odio entre nosotros.
El martes de la semana pasada nos dimos cuenta de que estaba más pálido de lo normal, pero no le dimos importancia. El miércoles le oímos estornudar todo el día, pero nadie le prestó un mínimo de atención ni dijo "jesús" o "salud" o "¿estás resfriado?". El jueves tenía ojeras, estornudaba, tosía y estaba más blanco que el papel. Llegamos a la conclusión de que sería mejor preocuparnos por su salud, hacer que se largara unos cuantos días a casa y que nos dejara en paz. Nos costó un poco convencerle, pues ya he comentado antes que La Lagartija sería capaz de dejarse morir en el trabajo antes de quedarse en la cama. Pero no le quedaba más remedio, así que, sintiéndolo mucho, tuvimos que prescindir de él.
Sin embargo, aunque La Lagartija no pudiera estar físicamente presente, nos dejó sus virus para que le recordáramos un poco. Yo noté el viernes que me sentía un poco mal, pero creía que era un pequeño resfriado por todo este asunto del aire acondicionado en el trabajo, el calor en la calle y la temperatura más o menos decente de mi morada. El sábado la situación empeoró porque salí por la noche y por querer ser un poco valiente me congelé, con lo que el domingo me sentía aún peor. Y el lunes directamente llamé al trabajo nada más despertarme porque tenía cuarenta y dos grados de fiebre.
Todo por culpa de La Lagartija. Sí, he estado cuatro días sin ir a trabajar, pero han sido cuatro días horribles. Sí, mis amigas han venido a visitarme, pero han sido cuatro días horribles. Sí, he disfrutado de la compañía de mis queridos vecinitos, que han tenido la bondad de hacerme la cena y de cenar conmigo todas las noches, pero han sido cuatro días horribles. No he podido apenas moverme de la cama y, tumbada todo el día y durmiendo he soñado cosas horribles. El sueño más recurrente, el del dragón rojo. Un lagarto gigante me perseguía y yo trataba de escaparme de él, corría todo lo que podía pero no conseguía esquivarle. Luego me encontraba con una mujer, le pedía ayuda y me decía: "ayudarte sería jugar a ser Dios, ir contra la naturaleza". Yo le explicaba que no quería morir pero ella se empeñaba en que lo que era designio divino tenía que cumplirse.
Otra versión del sueño era que el dragón tenía atemorizado a un pueblecito roñoso como los del oeste de las pelis, con matojos rodando y todo muy seco. La gente decía que el dragón azul era signo de que vendrían lluvias y tendrían buenas cosechas. Pero yo sabía que el dragón azul era el dragón rojo de antes, el que me perseguía, y por mi anterior experiencia, sabía que no tramaba nada bueno. Yo trataba de explicarle a la gente que corría peligro y que debían irse del pueblo, pero la gente decía que era una impostora y que lo que quería era quedarme sola en el pueblo para hacerme con todas las cosechas. Al final creo que huía del pueblo, no lo recuerdo muy bien.
Por suerte, hoy ya me encuentro mucho mejor, aunque tampoco he ido a trabajar. Mañana sí iré. Ya, es viernes, pero es que tengo ganas de ir. No porque La Lagartija me haya contagiado su espíritu de trabajo ni nada, sino porque mi Rat Pack cutre (Sammy, Frankie y Dean) ha ideado una venganza contra él durante mi ausencia. Para poder llevarla a cabo según lo previsto, debo hacer una actuación estelar, de modo que tendré que ir, aunque no me han dado demasiados detalles acerca de mi misión. Qué ganas tengo ya de vengarme, no sólo por el asco que me da La Lagartija, sino por haber atentado contra mi salud. ¿Quién se ha créido que es? Muajajajajajaja
Comentario:
Yo también me he quedado muy intrigada con lo de la venganza..
Trepas hay en todas partes, ya sé que no sirve de consuelo, pero es una plaga. Aunque los que yo me he encontrado no van dejando sueltos virus por ahí... :)
Trepas hay en todas partes, ya sé que no sirve de consuelo, pero es una plaga. Aunque los que yo me he encontrado no van dejando sueltos virus por ahí... :)
Comentario:
Odio a los trepas... una "amiga" lo es y no la trago...
Oye, pues si antes ya te caía bien el hombrecillo este ahora que te ha contagiado le tendrás más "aprecio" todavía, no? xDD
Ya nos contarás en que ha consistido la venganza, que me he quedado intrigada jajaja
Besotes!!!
Oye, pues si antes ya te caía bien el hombrecillo este ahora que te ha contagiado le tendrás más "aprecio" todavía, no? xDD
Ya nos contarás en que ha consistido la venganza, que me he quedado intrigada jajaja
Besotes!!!
Comentario:
Jajaja, ¡gran post!
Bueno, supongo que tener que aguantar a La Lagartija en persona y haber sufrido esos 42 grados de fiebre mucha gracia no hace, pero leerlo así explicao...
Los sueños, curiosísimos y... bueno, no hace ni falta decir que queremos todos los detalles de la venganza, ¿no? jeje
Bueno, supongo que tener que aguantar a La Lagartija en persona y haber sufrido esos 42 grados de fiebre mucha gracia no hace, pero leerlo así explicao...
Los sueños, curiosísimos y... bueno, no hace ni falta decir que queremos todos los detalles de la venganza, ¿no? jeje





