Todo lo que siempre quiso saber sobre sexo (y nunca se atrevió a preguntar)
Todo el mundo piensa que los niños son el futuro, la gran esperanza de este mundo putrefacto, las inocentes personitas que se harán cargo de construir un mañana mejor... y no sé cuántos tópicos más. Pero todo eso es mentira: los niños ya no son lo que eran, y la inocencia de antaño se ha extinguido para dar paso a unas mentes calenturientas que no piensan en otra cosa que no sea procrear. Yo siempre había tenido fe en la inocencia de los niños, pero el viernes me quedó bastante claro lo mucho que han cambiado los tiempos desde que mi única preocupación en la vida era levantarme pronto los fines de semana para poder tragarme una detrás de otra todas las series de dibujos animados que echaban por la tele.
El viernes iba yo en el metro, como de costumbre. Caras largas, diarios gratuitos arrugados, gente poco higiénica, algún bostezo... lo normal. Hasta que apareció ella: la niñita de cara alegre cogida de la mano de su madre. Debía tener cuatro o cinco años, no sé, nunca he sido buena para saber la edad de los niños. Se sentaron justo enfrente de mí y la niña miraba sin disimulo a toda la gente que había allí dentro. También se me quedó mirando un momento, y luego a una señora que había a mi lado. La mujer, que seguramente tenía más talento con los niños que yo, empezó a sonreírle y a preguntarle cosas. La niña mostraba bastante interés por la señora, mucho más después de que la mujer le ofreciera un caramelo.
- Qué vestido tan bonito llevas, eh? - le dijo, mientras la niña jugaba con él a levantarse la parte de la falda y a dejarlo caer otra vez.
- Me lo compró mi abuela Felis, ¿tú la conoces?
- ¿A tu abuela? No, no
- Ah, yo pensaba que sí
Luego empezó una conversación en la que también intervino la madre: hablaban del colegio y, por supuesto, de los niños del colegio, a los que la niña llevaba bastante a raya.
- Yo ya le dije un día en el recreo que si jugaba con la Vero yo ya no sería más su novia.
- Hombre, pero si sólo juegan, tampoco pasa nada, ¿no?
- Pero la Vero le quiere de novios, y yo ya le dije a él que de novias sólo es una, que no se puede tener dos.
- Ah, vale vale, entonces sí - le respondió la señora.
Luego la conversación empezó a subir de tono y descubrí que la niña poco amor sentía por su pretendiente y bueno, por ninguno de los niños de su colegio.
- Es que hay uno que tiene una piscina en su casa del verano de su pueblo y me dijo que podía ir con él, pero mamá no me deja.
- Hombre, es que el verano es para estar con tu familia, con tus padres, con tus abuelos...
- Pero yo quería ir a su piscina, lo que él me dijo que nos podíamos casar, pero yo le dije que de momento, sólo seríamos novios.
- Y este ¿quién es? ¿es el que jugaba contigo y que tu amiga Vero te lo quería quitar o es otro?
- No, no, este es otro. Es que les dije a los dos y los dos me dijeron que sí que querían ser mi novio.
- Pero, ¿no decías antes que de novio sólo se puede tener uno?
- Sí, pero eso sólo es si eres un chico, porque si tú quieres tener un hijo tienes que estar casado con una chica, pero si eres una chica puedes tener más de un novio y tener hijos con los dos.
- ¿Y ellos no se enfadan?
- No, porque no lo saben
Tuve que esconder la cara detrás de un diario porque no podía evitar reírme. Joder con la niña, y que no se me hubiese ocurrido esto a mí antes... Tantos años dándole vueltas a la cabeza, que si te quiero, que si no, que si los celos, que si la fidelidad, y ahora me entero de que es tan simple como hacer lo que me dé la real gana sin pensar en quién puede salir herido. Esa niña me abrió los ojos y me enseñó que nunca hay que infravalorar a los niños, ya que nunca sabes lo que puedes aprender de ellos.
El viernes iba yo en el metro, como de costumbre. Caras largas, diarios gratuitos arrugados, gente poco higiénica, algún bostezo... lo normal. Hasta que apareció ella: la niñita de cara alegre cogida de la mano de su madre. Debía tener cuatro o cinco años, no sé, nunca he sido buena para saber la edad de los niños. Se sentaron justo enfrente de mí y la niña miraba sin disimulo a toda la gente que había allí dentro. También se me quedó mirando un momento, y luego a una señora que había a mi lado. La mujer, que seguramente tenía más talento con los niños que yo, empezó a sonreírle y a preguntarle cosas. La niña mostraba bastante interés por la señora, mucho más después de que la mujer le ofreciera un caramelo.
- Qué vestido tan bonito llevas, eh? - le dijo, mientras la niña jugaba con él a levantarse la parte de la falda y a dejarlo caer otra vez.
- Me lo compró mi abuela Felis, ¿tú la conoces?
- ¿A tu abuela? No, no
- Ah, yo pensaba que sí
Luego empezó una conversación en la que también intervino la madre: hablaban del colegio y, por supuesto, de los niños del colegio, a los que la niña llevaba bastante a raya.
- Yo ya le dije un día en el recreo que si jugaba con la Vero yo ya no sería más su novia.
- Hombre, pero si sólo juegan, tampoco pasa nada, ¿no?
- Pero la Vero le quiere de novios, y yo ya le dije a él que de novias sólo es una, que no se puede tener dos.
- Ah, vale vale, entonces sí - le respondió la señora.
Luego la conversación empezó a subir de tono y descubrí que la niña poco amor sentía por su pretendiente y bueno, por ninguno de los niños de su colegio.
- Es que hay uno que tiene una piscina en su casa del verano de su pueblo y me dijo que podía ir con él, pero mamá no me deja.
- Hombre, es que el verano es para estar con tu familia, con tus padres, con tus abuelos...
- Pero yo quería ir a su piscina, lo que él me dijo que nos podíamos casar, pero yo le dije que de momento, sólo seríamos novios.
- Y este ¿quién es? ¿es el que jugaba contigo y que tu amiga Vero te lo quería quitar o es otro?
- No, no, este es otro. Es que les dije a los dos y los dos me dijeron que sí que querían ser mi novio.
- Pero, ¿no decías antes que de novio sólo se puede tener uno?
- Sí, pero eso sólo es si eres un chico, porque si tú quieres tener un hijo tienes que estar casado con una chica, pero si eres una chica puedes tener más de un novio y tener hijos con los dos.
- ¿Y ellos no se enfadan?
- No, porque no lo saben
Tuve que esconder la cara detrás de un diario porque no podía evitar reírme. Joder con la niña, y que no se me hubiese ocurrido esto a mí antes... Tantos años dándole vueltas a la cabeza, que si te quiero, que si no, que si los celos, que si la fidelidad, y ahora me entero de que es tan simple como hacer lo que me dé la real gana sin pensar en quién puede salir herido. Esa niña me abrió los ojos y me enseñó que nunca hay que infravalorar a los niños, ya que nunca sabes lo que puedes aprender de ellos.
Comentario:
Atiza como vienen las nuevas generaciones... No están saliendo espabilados ni nada los guachos estos... :D
Un abrazo!
Un abrazo!
Comentario:
¿Que los niños solo pueden tener una novia y las niñas, todos los que quieraaan?
Yo la fé en la inocencia de los críos la perdí durante el curso pasao, al haber estao paseando por un colegio con lo de las clases de guitarra... pero esto ya me supera, ¿eh? Anda que no ha salido espabilá... xD
Yo la fé en la inocencia de los críos la perdí durante el curso pasao, al haber estao paseando por un colegio con lo de las clases de guitarra... pero esto ya me supera, ¿eh? Anda que no ha salido espabilá... xD





