<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/rss20.xml"><title><![CDATA[Vida y Miserias de VZ]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[escenas de una vida miserable en prácticas porciones individuales]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hourly]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[1]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_24.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_23.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_22.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_21.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_20.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_19.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_18.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_17.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_16.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_15.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_24.htm"><title><![CDATA[Una terapia peligrosa]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_24.htm]]></link><description><![CDATA[No hace demasiado comenté por aquí que una amiga mía lo había dejado con su novio. También destripé un poco uno de mis últimos fines de semana en mi pueblo natal, en el que además de pasar <a target="_blank" href="http://www.blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/200808.htm#22">una agradable mañana con mi prima</a> aproveché para ver a gente a la que hacía mucho que no veía. Bien, pues uno de esos reencuentros lo protagonizaron dos amigas mías: la ya mencionada un poco más arriba, alias <b>Mi Amiga la Fantástica</b>, y otra, que responde al nombre de <b>Mi Amiga la Estupenda</b>. <br/><br/>Estuvimos hablando mil años y bueno, <b>Mi Amiga la Fantástica </b>y <b>Mi Amiga la Estupenda </b>acabaron decidiendo que como aún no tenían planes para el puente ni tampoco demasiado dinero que gastar, lo mejor sería invadir mi zulo y hacer el guiri por aquí. Por alguna extraña razón, me vi obligada a ceder: "somos dos contra una", decían. Sí, era verdad, aunque yo creía que al ser el piso mío igual tenía algún tipo de poder de decisión. Pero por lo visto no, así de bien funcionan las cosas cuando se aplica el sistema democrático. <br/><br/>El caso es que el jueves por la tarde mis dos amigas vinieron a invadirme, y tengo que reconocerlo. Aunque me encanta disfrutar de mi espacio, hacer lo que me dé la real gana y permitirme comportamientos excéntricos, tener a gente en casa es genial. Y eso que casi ni cabíamos, pero bueno, yo traté de ser la mejor anfitriona posible. <br/><br/>Durante estos días hemos hecho turismo típico y tópico, hemos ido a coger algo de color (rojo) a la playa, a visitar algunos de los lugares "imprescindibles e indispensables",  a dar paseos pintorescos y a reírnos de la gente en el metro: un clásico que siempre te sorprende y del que creo que nunca llegaré a cansarme. La verdad es que hemos aprovechado bastante el tiempo y ahora mismo aún estoy agotada (aunque también es verdad que soy una floja y que enseguida me canso). <br/><br/>Uno de los objetivos que <b>Mi Amiga la Estupenda </b>y yo nos habíamos planteado para este puente era animar todo lo posible a <b>Mi Amiga la Fantástica </b>por todo este asunto de la ruptura.  Decidimos para ello que, además de estar todo el día de aquí para allá, dedicaríamos una noche a hacer una terapia de choque que la ayudara a reflexionar sobre su relación, a superar, en la medida de lo posible, la ruptura y a canalizar la rabia que llevaba dentro. Resumiendo: fabricamos un muñeco vudú con la cara de su ex novio, y nos tiramos toda la noche bebiendo, clavándole agujas al muñeco y poniendo a parir a "ese hijo de mierda". <br/><br/>La terapia incluía ejercicios varios para alcanzar los objetivos que  nos habíamos propuesto. Uno de ellos era el de verbalización histriónica espontánea, esto es, <b>Mi Amiga la Fantástica </b>gritando a más no poder y profiriendo insultos a su ex: incluso salió a gritar al balcón "para que todo el mundo se entere y nadie se acerque a él en la vida". Creo que debería haberme esforzado un poco más en detenderla para que no lo hiciera, porque hoy me he cruzado por la escalera con la vecina de abajo, una abuela que tiene siempre cara de enfadada, y hoy me ha puesto una cara como diciendo "ojalá pudiera matarte aquí mismo, fresca".<br/><br/>También hicimos el ritual vudú, y al pobre muñeco no le quedó ni un solo hueco en el que se le pudiera clavar una aguja.  De agujas sí que sobraron unas cuantas (había comprado un arsenal) y en un pequeño descuido que podría haber tenido cualquiera en ese momento independientemente del nivel de alcohol que llevara en sangre, se me cayeron todas al suelo. Fue muy divertido buscarlas y recogerlas. Pero fue más divertido aún clavarnos las que no habíamos conseguido encontrar: ¿para qué barrer el suelo? ¿para que andar calzadas? Todo el mundo sabe que eso tampoco es de gran ayuda... <br/><br/>En fin, por lo menos espero que la terapia le fuera de alguna utilidad a <b>Mi Amiga la Fantástica</b>, aunque sólo fuera un poco. En caso contrario, creo que voy a tener que ponerle una demanda por daños y perjuicios. Que hoy aún estaba yo encontrándome agujas por el suelo...]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_23.htm"><title><![CDATA[Todo lo que siempre quiso saber sobre sexo (y nunca se atrevió a preguntar)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_23.htm]]></link><description><![CDATA[Todo el mundo piensa que los niños son el futuro, la gran esperanza de este mundo putrefacto, las inocentes personitas que se harán cargo de construir un mañana mejor... y no sé cuántos tópicos más. Pero todo eso es mentira: los niños ya no son lo que eran, y la inocencia de antaño se ha extinguido para dar paso a unas mentes calenturientas que no piensan en otra cosa que no sea procrear. Yo siempre había tenido fe en la inocencia de los niños, pero el viernes me quedó bastante claro lo mucho que han cambiado los tiempos desde que mi única preocupación en la vida era levantarme pronto los fines de semana para poder tragarme una detrás de otra todas las series de dibujos animados que echaban por la tele. <br/><br/>El viernes iba yo en el metro, como de costumbre. Caras largas, diarios gratuitos arrugados, gente poco higiénica, algún bostezo... lo normal. Hasta que apareció ella: la niñita de cara alegre cogida de la mano de su madre. Debía tener cuatro o cinco años, no sé, nunca he sido buena para saber la edad de los niños. Se sentaron justo enfrente de mí y la niña miraba sin disimulo a toda la gente que había allí dentro. También se me quedó mirando un momento, y luego a una señora que había a mi lado. La mujer, que seguramente tenía más talento con los niños que yo, empezó a sonreírle y a preguntarle cosas. La niña mostraba bastante interés por la señora, mucho más después de que la mujer le ofreciera un caramelo. <br/><br/>- Qué vestido tan bonito llevas, eh? - le dijo, mientras la niña jugaba con él a levantarse la parte de la falda y a dejarlo caer otra vez.<br/>- Me lo compró mi abuela Felis, ¿tú la conoces?<br/>- ¿A tu abuela? No, no<br/>- Ah, yo pensaba que sí<br/>Luego empezó una conversación en la que también intervino la madre: hablaban del colegio y, por supuesto, de los niños del colegio, a los que la niña llevaba bastante a raya.<br/>- Yo ya le dije un día en el recreo que si jugaba con la Vero yo ya no sería más su novia.<br/>- Hombre, pero si sólo juegan, tampoco pasa nada, ¿no?<br/>- Pero la Vero le quiere de novios, y yo ya le dije a él que de novias sólo es una, que no se puede tener dos. <br/>- Ah, vale vale, entonces sí - le respondió la señora.<br/><br/>Luego la conversación empezó a subir de tono y descubrí que la niña poco amor sentía por su pretendiente y bueno, por ninguno de los niños de su colegio.<br/>- Es que hay uno que tiene una piscina en su casa del verano de su pueblo y me dijo que podía ir con él, pero mamá no me deja.<br/>- Hombre, es que el verano es para estar con tu familia, con tus padres, con tus abuelos...<br/>- Pero yo quería ir a su piscina, lo que él me dijo que nos podíamos casar, pero yo le dije que de momento, sólo seríamos novios.<br/>- Y este ¿quién es? ¿es el que jugaba contigo y que tu amiga Vero te lo quería quitar o es otro?<br/>- No, no, este es otro. Es que les dije a los dos y los dos me dijeron que sí que querían ser mi novio.<br/>- Pero, ¿no decías antes que de novio sólo se puede tener uno?<br/>- Sí, pero eso sólo es si eres un chico, porque si tú quieres tener un hijo tienes que estar casado con una chica, pero si eres una chica puedes tener más de un novio y tener hijos con los dos.<br/>- ¿Y ellos no se enfadan?<br/>- No, porque no lo saben<br/><br/>Tuve que esconder la cara detrás de un diario porque no podía evitar reírme. Joder con la niña, y que no se me hubiese ocurrido esto a mí antes... Tantos años dándole vueltas a la cabeza, que si te quiero, que si no, que si los celos, que si la fidelidad, y ahora me entero de que es tan simple como hacer lo que me dé la real gana sin pensar en quién puede salir herido. Esa niña me abrió los ojos y me enseñó que nunca hay que infravalorar a los niños, ya que nunca sabes lo que puedes aprender de ellos.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_22.htm"><title><![CDATA[Desayuno con diamantes]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_22.htm]]></link><description><![CDATA[Este fin de semana he estado en mi querido y añorado pueblo de origen en misión oficial. El motivo era ver un rato a mi prima y poner cara de "oh, qué interesante" mientras hablaba y hablaba y volvía a hablar de su boda y de un sinfín de nimiedades relacionadas con ella. Menos mal que extraoficialmente ha sido bastante mejor y he podido ver a mucha gente a la que hacía mil años que no veía.<br/><br/>La verdad es que no tenía demasiado interés en invertir unas horas de mi fin de semana en estar con mi prima, pero no tenía elección. Tengo que decir que para estas cosas soy poco diplomática, pero mi madre me ayuda a corregir este pequeño fallo de fabricación. <br/>- Hombre, digo yo que al menos tendrás que felicitarla e interesarte un poco por ella, ¿no?<br/>- Ya voy a su boda, ¿eso no demuestra ya bastante interés por ella?<br/>- Y además me ha dicho que os quiere enseñar la casa nueva, que tu hermana tampoco la ha visto<br/>- Jodeeeerrrrr<br/><br/>No tenía opción, estaba claro. Por suerte, mi hermana también vino a desayunar con mi prima y a ver su recién estrenada mansión, lo que hizo hasta divertida la importantísima cita. Mi hermana y yo nos llevamos poco más de un año y medio (ella es la pequeña) y tenemos una forma de ser bastante parecida, así que me lo paso muy muy bien con ella. Cuando éramos pequeñas, éramos un poco malas con mi prima. En las comidas / cenas / celebraciones de todo tipo familiares nos tocaba jugar con ella y nos inventábamos cualquier cosa para no hacerlo. Las excusas iban desde "es que es un juego que sólo pueden jugar dos" o "es que tú ya eres mayor para esto". También inventábamos juegos absurdos en los que las reglas cambiaban cada dos minutos, según nos convenía. Qué crueles, con lo pequeñas que éramos y la carita de buenas que teníamos. <br/><br/>Bueno, a lo que iba. Ayer por la mañana era el gran día. Llegamos a la cafetería en cuestión y antes de que pudiéramos sentarnos (ella nos esperaba ya en una mesa sentada) ya empezó a restregarnos el anillo por la cara de una forma hipersutil: rascándose un ojo con el dedo anular. Más disimulado, imposible. "Lo que nos espera", pensé yo. <br/>- Es que es precioso, miradlo - nos decía mientras nos acercaba la mano para que pudiéramos observarlo bien.<br/>- Sí, es muy bonito - le decíamos nosotras<br/>- Es de (aquí viene un número que no recuerdo) quilates<br/>- Ah... <br/>Luego nos empezó a dar mil detalles del anillo, que por lo visto debía llevar un libro de instrucciones y cuidados en la caja. <br/>- Yo es que de esto no entiendo - decía yo<br/>- Ya, yo tampoco - decía mi hermana<br/>- No somos de llevar muchas joyas<br/>- Nunca nos ha gustado, la verdad<br/><br/>Luego se dedicó a darnos detalles y más detalles de la boda. Mi hermana y yo aprovechábamos la mínima ocasión para desviar el tema y hablar de cualquier otra cosa, aunque ella se esforzaba por encauzar de nuevo la conversación al tema de interés. Mencionó además la despedida de soltera, a la que supongo que tambien tendremos que ir. Nada más decirlo, mi hermana y yo nos miramos y pusimos en funcionamiento nuestro mecanismo de telepatía fraternal. Acto seguido, mi hermana hizo de portavoz.<br/>- No pensamos ponernos diademas con penes en la cabeza ni cosas del estilo <br/>- Ay, pues no sé, si yo no la organizo, no sé que van a preparar mis amigas - dijo mi prima, toda roja y riéndose en plan "oh, qué picarona soy". Qué estúpida.<br/><br/>Para terminar, vimos su nueva casa. Otra vez mil años hablando y hablando, dándonos mil detalles que mucho interés no tenían. Nos habló, entre otras cosas, de los zócalos, de los muebles, de los armarios de la cocina, de la "nevera inteligente" (¿hola?) y de los colores de las habitaciones. Atención: al amarillo claro desteñido rancio se le llama ahora vainilla. Menos mal que estaba mi hermana y nos reíamos de ella en cuanto giraba la cara. Qué crueles, a estas edades y con la carita de buenas que aún tenemos.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_21.htm"><title><![CDATA[The Rocky horror picture show]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_21.htm]]></link><description><![CDATA[Ya comenté cuando recibí <a target="_blank" href="http://www.blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/200806.htm#13">la feliz noticia </a>que debería sacrificar uno de mis apreciados sábados veraniegos en acudir a la boda de mi querida prima con un estupendo y maravilloso hombre al que a día de hoy aún no he puesto cara. También dije algo de comprarme un vestido para la ocasión. Y como no pensaba gastarme un dineral en un vestido que seguramente no voy a ponerme demasiadas veces, decidí esperar a las rebajas. Rebajas que, además de permitirme comprar un vestido más que decente, me alegraron (y mucho) la tarde del sábado. <br/><br/>Tengo que decir que no me gusta demasiado ir sola a comprar ropa. Prefiero contar con una segunda opinión (como mínimo), con alguien dispuesto a decirme cuando algo me sienta bien y cuando algo me queda como el culo. Para ello, nada mejor que <b>Hellgirl</b>, que, por suerte para mí y para el resto de la humanidad, el sábado había tenido que dejar su Marbella en el mecánico (qué grandísima sorpresa). <br/><br/>La verdad es que no tardé demasiado en encontrar un vestido que me gustara. Yo es que soy de ideas fijas y si me gusta algo, me lo compro y punto, no me dedico a recorrerme las mil tiendas que me encuentre por el camino en busca de algo mejor. Esto me hace pensar: ¿soy de ideas fijas o una vaga redomada? Nunca lo sabremos...<br/><br/>El caso es que entramos en la tienda número uno. Los vestidos eran una basura. Flores, topos, lazos, volantes y poca cosa (fea) más. Por suerte, la dependienta no tenía demasiadas ganas de trabajar y sólo se nos quedó mirando al entrar y al salir. Ni "buenas tardes" ni "¿puedo ayudaros?" ni "¿os saco algo?". De las que me gustan, vaya. Y no lo digo irónicamente, que conste. No me gusta tener encima a alguien tratando de convencerme de que me lleve a casa algo que me haga sentir vergüenza propia. <br/><br/>Así era precisamente la encargada de la tienda número dos. Se notaba a tres leguas su vocación de endosa-cualquier-cosa hasta el punto de hacerme sentir casi culpable por no llevarme un vestido de flores "muy mono". <br/>- Es que no me gustan con flores<br/>- Pues últimamente nos llegan muchos<br/>- Es que no me gustan<br/>- Pues ahora mucha gente se los lleva así<br/>- Es que no me gustan<br/>"A ver, bonita, es tu problema que te lleguen demasiados vestidos de flores y que no sepas por dónde metértelos, no mío", quería decirle, pero soy una señorita y una señorita no hace esas cosas.<br/><br/>Después de salir de la tienda número dos, <b>Hellgirl </b>percibió mi ofuscación y decidió que ya era hora de olvidarnos del tema elegir vestido por un rato. Así que entramos en la tienda más horrible que vimos y empezamos a probarnos los vestidos más horrendos que encontramos. Era difícil contener la risa, pero debíamos hacerlo, al menos, cuando se nos acercaba la dependienta, que al final ya nos ponía mala cara (supongo que se daría cuenta de nuestras intenciones). Me lo pasé bien allí dentro, aunque había una mujer que también se estaba probando vestidos y que nos miraba como pensando "¿insinuáis que en esta tienda los vestidos no son bonitos?". <br/><br/>Salimos de la tienda de los horrores y en la tienda siguiente encontré a mi futuro acompañante. Negro, liso, simple, elegante y perfecto. "Pero si así ya tienes unos cuantos", me dijo mi madre cuando se lo expliqué. "Claro, porque soy una vaga red... de ideas fijas, mamá, de ideas fijas". <br/><br/>Cambiando de tema: ayer soñé que estaba en casa de mi abuela paterna y estaban una amiga mía y su novio haciéndolo brutalmente en una de las habitaciones. La puerta estaba entreabierta y yo les espiaba disimuladamente: parecía que se estuvieran peleando, era algo raro. No me parecía bien mirar (obviamente) pero quería averiguar qué estaba sucediendo (además, estaba en casa de MI abuela, y hago lo que me da la gana). Al final no me quedaba demasiado claro qué estaba pasando, pero bueno. El caso es que hoy me llama mi amiga y me dice que ha cortado con su novio. Me he quedado como pensando "claro, todo encaja ahora". Y ahora me pregunto: ¿tendré poderes somnoadivinatorios? ¿puedo utilizarlos para lucrarme? Si resulta que me pillan por estafa, ¿puedo pagar la fianza de la cárcel con el dinero que haya ganado? <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_20.htm"><title><![CDATA[Granujas de medio pelo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_20.htm]]></link><description><![CDATA[Como <a target="_blank" href="http://www.blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/200807.htm#19">ya anuncié</a>, tras recuperarme de las fiebres lagartijeras y volver de nuevo al trabajo, había llegado el momento de la venganza. El <b>Rat Pack </b>me comunicó que, durante mi ausencia, <b>La Lagartija </b>había hablado bastante mal de mí. El martes, cuando volvió al trabajo después de haber estado enfermo unos días (que debieron ser como estar en el infierno para él) preguntó por mí. Cuando le dijeron que estaba enferma, puso mala cara. Y el jueves, viendo que todavía no había vuelto, dijo algo así como "¿qué le pasa? ¿se está muriendo o qué?". Me hubiese quedado bastante a gusto si hubiera podido decirle a la cara algo así como "pues tú sabrás lo que me has pegado, sabandija de mierda" . Mucho mejor si al mismo tiempo le estuviese partiendo los miembros con un potro. O matándole a cuchilladas, la forma es lo de menos. <br/><br/>El caso es que, comprensiblemente, mi ira homicida iba en aumento. Pero me reconfortó bastante saber que el <b>Rat Pack </b>había ideado ya un meticuloso plan de venganza. Tal vez <b>La Lagartija </b>había atentado contra mi salud, o había herido nuestro orgullo en numerosas ocasiones, o había tratado de despojarnos de nuestra dignidad (bueno, igual no tanto, pero es que le odiamos mucho), pero nosotros le arrebataríamos algo mucho más importante: su estúpido y sucio dinero. <br/><br/>No sé cómo exactamente el <b>Rat Pack </b>había conseguido convencer a <b>La Lagartija</b> para jugar a una partida de póquer el sábado por la noche. "Es que durante estos días nos hemos hecho muy amigos", fue la única explicación que recibí. Nuestro objetivo era, por lo tanto, desplumarle en la susodicha partida. Para ello, era necesaria una elaborada estrategia llena de teatreras actuaciones y alguna que otra trampa. <b>Dean </b>y yo teníamos como cometido hacer que se confiara, que creyera que podía ganarnos. De modo que el viernes, mientras hablábamos con él del tema, fuimos soltando algunos oportunos comentarios:<br/>- Pero, ¿apostando? Joder, es que yo soy malísima...<br/>- Últimamente he mejorado bastante, hace dos semanas casi les gano, y casi no iban borrachos ni nada... - esto lo decía <b>Dean</b>.<br/>El plan estaba saliendo a la perfección. <b>La Lagartija</b> y su espíritu competitivo estaban ya regodeándose en su triunfo. Pobre iluso. <br/><br/>El sábado quedamos todos en casa de <b>Sammy</b>. Llegamos todos (todos menos <b>La Lagartija</b>, por supuesto) un poco antes, para ultimar los detalles y cerciorarnos de que en el plan no cabía lugar para las equivocaciones. <b>La Lagartija </b>llegó bastante puntual a la cita, de modo que rápidamente nos colocamos sentados en las posiciones estratégicas. <b>Dean </b>y yo fingíamos que no nos enterábamos demasiado de qué iba aquello, apostábamos bastante cuando íbamos a perder seguro y viceversa. A <b>La Lagartija</b> le brillaban los ojos. Parecía un niño en navidad. No, parecía él mismo el lunes a primera hora de la mañana, ansioso e ilusionado por empezar un nuevo día después de un largo e insoportable fin de semana.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/files/ratpack.jpg" alt="" border="0" width="150" height="121"/><br/><br/>Habíamos acordado hacer una pequeña pausa de seguridad por si el plan fallaba y debíamos cambiar la estrategia. Pero el plan no sólo estaba saliendo bien, sino que <b>La Lagartija </b>no se estaba enterando de la maléfica estratagema de la cual era víctima. Esto se confirmó cuando, en un momento del pequeño descanso que nos tomamos, se dirigió a mí con bastante secretismo fingiendo que quería decirme nosequé del trabajo (hasta para las excusas tiene que utilizar ese tema, es tan triste).<br/>- ¿Quieres ganar esta partida?<br/>- Pues claro - le dije.<br/>- Yo sé cómo ganar esta partida, pero necesito que me ayudes<br/>- Continúa.<br/><br/>La verdad es que me dejó bastante sorprendida, pues no pensaba que pudiera ser trepa incluso en una amistosa partida de cartas. Pero supongo que su voz interior le había impulsado a hacerse con la victoria a cualquier precio y, viendo que los únicos que representaban un peligro eran <b>Sammy </b>y <b>Frankie</b>, decidió aliarse con el rival más débil, porque como todo el mundo sabe, las mujeres son bastante estúpidas y fácilmente manipulables. En efecto, este peculiar personaje es además un machista redomado, lo que lo convierte en una joya de hombre.<br/><br/>Acordamos que cuando tuviésemos buenas cartas, lo indicaríamos rascándonos la ceja izquierda y cuando las tuviésemos malas, cambiándonoslas de mano. Luego, actuaríamos en consecuencia. Y así lo hice. Cuando, todavía en la pequeña pausa de seguriad, oí que cerraba la puerta del cuarto de baño, fui corriendo a contárselo a los demás y acordamos unas nuevas señas para indicar cómo eran las cartas de <b>La Lagartija </b>en cada jugada. Cuando nuestra pobre víctima estuvo lista, continuamos con la partida.<br/><br/>Tengo que decir que el resultado fue bastante satisfactorio. Yo "me arruiné" fingiendo entender mal las señas de <b>La Lagartija </b>o interpretando mal mis cartas, provocando una desesperación en "mi cómplice" que le era imposible disimular. Al terminar el juego me disculpé, aludiendo a mi inexperiencia y a mi estupidez innata. Él dijo que no pasaba nada, que el póquer es cuestión de suerte y que "a veces ganas y a veces no puedes ganar, hay cosas que no puedes controlar por tí mismo". "Bueno, aunque igual entre cuatro las cosas son más fáciles de controlar", pensé yo. <br/><br/>Esta mañana, medio a escondidas, nos hemos repartido el dinero de <b>La Lagartija</b> con el que se quedaron <b>Sammy </b>y <b>Frankie </b>, los ganadores oficiales de la partida, y <b>Dean </b>y yo recuperamos las inversiones que debimos sacrificar para la causa. Cuando nuestro querido compañero ha entrado por la puerta, hemos esbozado la mejor de nuestras sonrisas y le hemos dedicado nuestro mejor saludo. No sé por qué, se ha limitado simplemente a levantar un poco la barbilla. Ni siquiera le brillaban los ojos de felicidad, y eso que era lunes por la mañana.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_19.htm"><title><![CDATA[El dragón rojo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_19.htm]]></link><description><![CDATA[Tengo dos opciones para empezar a explicar por qué no he escrito nada aquí desde la semana pasada. La primera es decir simplemente que he estado enferma. La segunda es empezar a criticar a <b>La Lagartija</b>, un ser bastante indeseable al que tengo la oportunidad de ver cada día en el trabajo. Creo que empezaré por la segunda opción, que me parece más divertida (no es que me guste criticar sin más a la gente, eh?, que conste). <br/><br/>Resulta que en mi trabajo hay un tío que no puede ser más trepa porque es físicamente imposible. No es un trepa sin más, de esos a los que odian todos los empleados. No, él es un trepa total, un trepa tan trepa, tan horrible y tan insoportable que hasta los jefazos le odian. Según me han informado, lleva poco más de un año trabajando donde yo trabajo, pero ha conseguido llevarse mal con casi todo el mundo. Digo casi porque, aunque toda la gente con la que he hablado le odia, no he hablado con todo el personal y decir que todo el mundo le odia sería fallar a la verdad.<br/><br/>Pues bien, <b>La Lagartija</b>, bautizada así no sólo por la grima que da, sino por lo trepa que es (por si no había quedado claro) y porque es capaz de venir a trabajar aunque le falte una pierna o media cabeza, es ahora más insoportable que nunca. ¿Por qué? Pues porque ahora en el trabajo sólo está el personal imprescindible y los panolis recién llegados, de modo que él se dedica a jugar a ser superior y a comportarse como si tuviera algún tipo de autoridad sobre los demás, despertando cada vez más odio entre nosotros.<br/><br/>El martes de la semana pasada nos dimos cuenta de que estaba más pálido de lo normal, pero no le dimos importancia. El miércoles le oímos estornudar todo el día, pero nadie le prestó un mínimo de atención ni dijo "jesús" o "salud" o "¿estás resfriado?". El jueves tenía ojeras, estornudaba, tosía y estaba más blanco que el papel. Llegamos a la conclusión de que sería mejor preocuparnos por su salud, hacer que se largara unos cuantos días a casa y que nos dejara en paz. Nos costó un poco convencerle, pues ya he comentado antes que <b>La Lagartija </b> sería capaz de dejarse morir en el trabajo antes de quedarse en la cama. Pero no le quedaba más remedio, así que, sintiéndolo mucho, tuvimos que prescindir de él.<br/><br/>Sin embargo, aunque <b>La Lagartija </b>no pudiera estar físicamente presente, nos dejó sus virus para que le recordáramos un poco. Yo noté el viernes que me sentía un poco mal, pero creía que era un pequeño resfriado por todo este asunto del aire acondicionado en el trabajo, el calor en la calle y la temperatura más o menos decente de mi morada. El sábado la situación empeoró porque salí por la noche y por querer ser un poco valiente me congelé, con lo que el domingo me sentía aún peor. Y el lunes directamente llamé al trabajo nada más despertarme porque tenía cuarenta y dos grados de fiebre. <br/><br/>Todo por culpa de <b>La Lagartija</b>. Sí, he estado cuatro días sin ir a trabajar, pero han sido cuatro días horribles. Sí, mis amigas han venido a visitarme, pero han sido cuatro días horribles. Sí, he disfrutado de la compañía de mis queridos vecinitos, que han tenido la bondad de hacerme la cena y de cenar conmigo todas las noches, pero han sido cuatro días horribles. No he podido apenas moverme de la cama y, tumbada todo el día y durmiendo he soñado cosas horribles. El sueño más recurrente, el del dragón rojo. Un lagarto gigante me perseguía y yo trataba de escaparme de él, corría todo lo que podía pero no conseguía esquivarle. Luego me encontraba con una mujer, le pedía ayuda y me decía: "ayudarte sería jugar a ser Dios, ir contra la naturaleza". Yo le explicaba que no quería morir pero ella se empeñaba en que lo que era designio divino tenía que cumplirse.<br/><br/>Otra versión del sueño era que el dragón tenía atemorizado a un pueblecito roñoso como los del oeste de las pelis, con matojos rodando y todo muy seco. La gente decía que el dragón azul era signo de que vendrían lluvias y tendrían buenas cosechas. Pero yo sabía que el dragón azul era el dragón rojo de antes, el que me perseguía, y por mi anterior experiencia, sabía que no tramaba nada bueno. Yo trataba de explicarle a la gente que corría peligro y que debían irse del pueblo, pero la gente decía que era una impostora y que lo que quería era quedarme sola en el pueblo para hacerme con todas las cosechas. Al final creo que huía del pueblo, no lo recuerdo muy bien. <br/><br/>Por suerte, hoy ya me encuentro mucho mejor, aunque tampoco he ido a trabajar. Mañana sí iré. Ya, es viernes, pero es que tengo ganas de ir. No porque <b>La Lagartija </b>me haya contagiado su espíritu de trabajo ni nada, sino porque mi Rat Pack cutre (<b>Sammy</b>, <b>Frankie </b>y <b>Dean</b>) ha ideado una venganza contra él durante mi ausencia. Para poder llevarla a cabo según lo previsto, debo hacer una actuación estelar, de modo que tendré que ir, aunque no me han dado demasiados detalles acerca de mi misión. Qué ganas tengo ya de vengarme, no sólo por el asco que me da <b>La Lagartija</b>, sino por haber atentado contra mi salud. ¿Quién se ha créido que es? Muajajajajajaja<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_18.htm"><title><![CDATA[El síndrome de China]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_18.htm]]></link><description><![CDATA[Vivir en mi bloque es un auténtico privilegio. Te garantiza vivir grandes y emocionantes aventuras, y nunca sabes cuándo van a presentarse, llenando de esta forma tu vida de emoción. Ayer mismo, por ejemplo, cuando descubro al llegar a casa por la tarde que la luz se ha ido. Y no sólo en mi humilde tugurio, sino en todo el edificio. <br/><br/>- Y se ha ido en el peor momento - dijo <b>El Frágil</b>, el informador al que acudí de inmediato para descubrir qué había pasado.<br/>- Vaya, ¿estabas haciendo algo importante o qué?<br/>- Bueno, es que estaba a punto de pasarme una pantalla en la Play y no he podido ni guardar el juego ni nada y ahora tendré que volver a empezar...<br/>- Oh, qué tragedia<br/>- Qué mala eres, que he estado un buen rato<br/>- Oye, que no lo decía irónicamente, que me entristezco de verdad<br/>- Ya, ya...<br/>- Bueno, pues voy a comprar velas o linternas o algo al bazar de al lado.<br/><br/>En unos cinco minutos había encontrado lo que necesitaba. Compré un pack de luces de esas redondas a pilas que se encienden presionando un poco, de esas que anuncian/aban en teletienda, de esas que era imposible encontrar en tiendas y que sólo podías tener llamando a cierto número y dejándote ¿cuarenta euros? ¿seis mil pesetas? en esa baratija. Y ahora voy yo y las compro al lado de mi casa y a un precio módico, me siento tan privilegiada.<br/><br/>Mis intenciones al principio eran comprar las cosas que necesitaba y largarme, pero los bazares chinos me resultan tan fascinantes que no puedo evitar darme una vueltecita cada vez que voy. Además, en casa no podría ver la tele y en el ordenador no podría estar mucho tiempo, porque la batería es bastante débil. Quedarme allí un poquito era la opción más divertida. <br/><br/>Y sí, me siento orgullosa de mi decisión. Me reí bastante allí dentro, aunque tenía que reprimirme si no quería que me echaran. Yo me pregunto qué deben tener los chinos en la cabeza para vender esos trastos. O peor: ¿en qué piensa la gente cuando los compra? He aquí el super ranking con los mejores artilugios del local, me gustaría haberles hecho fotos, pero quedaba muy descarado.<br/><br/><b>En el puesto número cinco</b>, unas estupendas bragas-faja del color más feo y menos favorecedor del mundo, el típico marrón clarito que tiene un nombre pero que no me acuerdo de cuál es. Ese color de bragas debería estar prohibido. Yo me pregunto si las mujeres se compran ropa interior de ese color porque es lo que hay en las tiendas y no se paran a pensar en que es horrible o si los fabricantes las hacen porque ven que la demanda se mantiene porque a las mujeres les encanta ese color. Es una gran duda existencial que tengo y que espero no resolver nunca por mi cuenta, pues significaría que (horror!!) yo también habría empezado a llevar esa poco favorecedora prenda. <br/><br/><b>En el puesto número cuatro</b>, los zapatos más feos y más incómodos habidos y por haber. Y no, no eran de tacón de aguja ni de plataforma de dracqueen ni nada parecido. Eran unos zuecos de plástico. De plástico duro transparente adornados con florecitas pintadas de color rosa. Pero, ¿qué clase de persona con sensibilidad en los pies se atreve a llevar eso? <br/><br/><b>En el puesto número tres</b>, un clásico entre los clásicos, el souvenir español por excelencia. Sí, por supuesto, la muñeca de plástico malo-malísimo vestida de sevillana. Y es que da igual que vayas a Galicia, a Cuenca o a Albacete, la muñeca sevillana souvenir vas a encontrártela sí o sí. Lo mejor de todo es que en la parte de abajo ponía "made in Taiwan". Que digo yo, ya que están, podrían distribuir la muñequita en cuestión por toda Asia y así los turistas orientales podrían comprar los recuerdos de España en la tienda de la esquina de su casa. Sería muchísimo más práctico y ahorrarían espacio en la maleta. <br/><br/><b>En el puesto número dos</b>, otro gran clásico de los bazares chinos, el muñeco obsceno. En este caso, un señor gordo sentado en la taza del váter con los pantalones bajados. Si apretabas un botón que tenía hacía ruido y todo, pero no lo apreté porque había una encargada mirándome con cara de "si no vas a comprar, ¿por qué coño llevas media hora husmeando por aquí?". No obstante, siento curiosidad por el ruido que debía hacer el muñeco ese. O bueno, igual no.<br/><br/><b>Y en el puesto número uno</b>, el mejor artículo del bazar... taratachan tachaaaaaannn ¡el posavasos con la foto de la boda de los príncipes de Asturias! "Un toque de sofisticación para el hogar que seguro sorprenderá a tus visitas". Este es el eslogan que me inventé, algún día les diré que lo utilicen si quieren, que por lo visto este genial artículo no se vende demasiado. Más de dos años después aún sigue ahí. Y no me extraña mucho, la verdad. Es que, a ver, ¿quién es tan hortera? ¿quién es tan friki como para comprarse eso? ¿Peñafiel? Si es que están locos estos chinos...<br/><br/>Ah, la luz ha vuelto esta mañana. En concreto, veinte minutos antes de que me sonara el despertador. No es que viniera ningún vecino tocapelotas a informarme, es que como soy tan lista me dejé sin querer el interruptor encendido. Y al no haber luz, obviamente no me di cuenta de que no estaba apagado. Así que me he vuelto casi ciega cuando la luz se ha hecho de repente. Al principio no sabía ni dónde estaba: mi primera teoría ha sido que estaba en el dentista, luego en un quirófano y luego ya en el mundo real. Me he levantado de mal humor porque esos veinte últimos minutos de sueño son los mejores, y porque ya no he vuelto a dormirme, desperdiciando sin motivo mi tiempo de descanso. Por suerte, al salir a la calle algo me ha devuelto la sonrisa. Ahí estaba, para alegrarme el día, el escaparate del bazar chino, obligándome a recordar las fantásticas visiones de la tarde anterior y a poner cara de lela al intentar no reírme sola en medio de la calle. <br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_17.htm"><title><![CDATA[Los caballeros las prefieren rubias]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_17.htm]]></link><description><![CDATA[Ya es oficial. La (futura ex) novia de <b>El Frágil</b> existe. Aunque eso no es lo peor. Lo peor es que me cae bien. Y que no es el troll repugnante que yo imaginba debido a mi optimismo desesperado de serie, sino todo lo contrario. Ahora me pondría a decir que ella es más alta, más guapa y más rubia que yo (aunque esto último es lo de menos, yo soy castaña y me da exactamente lo mismo), pero hacerme la víctima es algo que no va conmigo.<br/><br/>Ayer tuve la gran suerte de coincidir con ella en el portal. Iba a llamar al timbre, pero al ver que yo sacaba las llaves se esperó y me saludó amigablemente, cosa que no puede decirse de muchos de mis vecinos. El caso es que no me sonaba su cara, ni de habérmela cruzado en las escaleras ni de haberla visto en la <a target="_blank" href="http://www.blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/200805.htm#7">fantástica reunión de vecinos</a> de hace algunas semanas. <br/><br/>Empezamos a subir las escaleras y, para mi sorpresa, comenzó a darme conversación. <br/>- Qué pocas ganas de subir escaleras...<br/>- Bueno, al final te acabas acostumbrando...<br/>- Ya, eso sí<br/>- Además, así no tienes que hablar del tiempo ni de la familia con nadie<br/>- Ya, y te sirve para hacer ejercicio<br/>- Todo son ventajas<br/>- Si es que nos quejamos de vicio...<br/>Nos reímos. "Quá maja", pensé. <br/><br/>Luego, viendo que no me paraba en ningún piso, me preguntó en qué planta vivía. <br/>- En el quinto<br/>- Yo también voy allí<br/>- ¿Sí? Nunca te había visto<br/>- Es que hacía tiempo que no venía<br/>- Ah... - aquí empecé a sospechar que la rubia de ojos verdes de casi metro ochenta simpática y agradable que me acompañaba escaleras arriba podría llegar a despertar un inmenso odio en mí. <br/>- ¿Hace mucho que vives aquí?<br/>- No, un par de meses más o menos<br/>- ¿Vives en el piso de una abuela sorda?<br/>- Sí...<br/>-Oh, era tan entrañable. Te contaba media vida cada vez que te veía, y como gritaba siempre tanto, te enterabas de todas las conversaciones que tenía.<br/><br/>Llegamos a nuestra planta y nos despedimos. Mis sospechas empezaron a confirmarse. Se había detenido delante de la puerta de <b>El Frágil </b>y <b>El Fibroso</b>. Mi optimismo desesperado me decía "igual es sólo una amiga", "igual es la novia de <b>El Fibroso</b>". "Por favor", decía la parte sensata de mí "<b>El Fibroso</b> no podría salir con ella, no entendería su humor". <br/><br/>Abrí rápido la puerta y apoyé la oreja en la pared. Oí cómo le abrían la puerta. Oí a <b>El Frágil </b>saludándola. Luego vino un silencio. Y <b>El Frágil</b> dijo: "me echabas de menos, eh?". "Mierda", dijo mi parte optimista. "Ya te lo dije", dijo mi parte realista. Luego, las dos partes dieron una patada en la pared. No es que sea yo una persona violenta, con lo flojucha que soy, mejor que sea pacífica, que sino me iba a llevar muchas ostias. Pero no pude evitarlo. Ella era tan unmontóndecosasbuenas y yo, una perturbada que se dedica a escuchar a través de las paredes y a hacer saltar la pintura pegando patadas. Me daban ganas de meter la cabeza en el horno. Pero mi parte sensata me dijo "ni de coña, con el calor que hace".]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_16.htm"><title><![CDATA[La ventana indiscreta]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_16.htm]]></link><description><![CDATA[Soy consciente de que quejarse del calor que hace no sirve para nada. Aunque todo el mundo se quejara, aunque toda la gente se dedicara a recoger firmas o a hacer campañas en contra de la subida de las temperaturas no podría acabarse con el calor infernal, con el sol torturador y, en definitiva, con esta bonita estación llamada verano. Pero como a mí eso me da igual, como a mí no me importa quejarme a cambio de nada - se me da bastante bien hacerlo, además - lo voy a hacer de todas formas. Y es que odio el calor, odio el verano, y, sobre todo, odio arder en el infierno de mi caja de zapatos sin aire acondicionado. <br/><br/>Una buena idea para hacer frente a esta dramática situación es visitar a los vecinos. Ellos tampoco tienen aire acondicionado, pero sí un aparato que no sé cómo se llama que he visto anunciar en Teletienda unas cuantas veces y que purifica el aire, elimina las bacterias ¿o esto me lo he inventado? y da fresquito, que es lo que importa. Sobre todo porque mis métodos anticalor son lo peor. Van desde los ventiladores de puta mierda, echarme agua por encima periódicamente, restregarme por el suelo - que está más o menos frío - o echar mano de las bolsas de judías congeldas. Esta claro cuál es la mejor alternativa, que además me ofrece la oportunidad de recrearme la vista, lo cual, <a target="_blank" href="http://www.blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/200806.htm#15">dadas las circusntancias</a>, es mejor que nada. <br/><br/>Desde que <b>El Frágil </b>me contara lo de su futura ex novia, he ido un par de veces a visitar a mis vecinitos. <b>El Frágil </b>no ha vuelto a hablarme de ella, y como aún no la he visto, ni la he olido, ni la he tocado, ni la he oído, ni le he pegado un buen mordisco para saber a qué sabe, a veces pienso que ni siquiera existe, o que es tan sólo una leyenda urbana. Es mi optimismo desesperado, un deficiente mecanismo de defensa que venía de serie cuando me fabricaron. He estado pensando un poco en todo esto y he llegado a la conclusión de que lo mejor que puedo hacer es seguir presentándome en su casa como si nada, sobre todo porque sino podría sospechar algo, y eso sería una total humillación.<br/><br/>Por desgracia, mis visitas no puede prolongarse eternamente, por lo que debo regresar a mi ardiente guarida al menos para dormir, un momento que se ha convertido en crítico desde hace unos cuantos días. Y es que me molestan las sábanas, pero no me gusta dormir destapada, de modo que me aso viva. Pero como no es plan dormir abrazada a una bolsa de nuggets de pollo congelados, ni de dormir en el suelo, uno de estos calurosos días, el lunes para ser exactos, tuve la gran idea de abrir la ventana. Se estaba mucho más fesquito sí, pero aún así tardé bastante en dormirme. <br/><br/>Y es que en el edificio de enfrente viven un par de sadmasoquistas amateur. O eso, o las pelis porno que ven son de pésima calidad. Por suerte o por desgracia, como viven en una planta que queda algo más elevada que la mía, tan sólo podía escuchar lo que decían y tenía que imaginarme el resto. No es que quisiera, pero no podía hacer otra cosa. El caso es que me morí de asco un buen rato, aunque algunas cosas era bastante graciosas. Como no tenía nada mejor que hacer - qué más da ir a trabajar habiendo dormido sólo cinco horas -, me las apunté en un papel y todo. Ahí van algunas perlas:<br/><br/><b>Mujer</b>: "¿Y tú te haces llamar hombre? Hasta el canario de mi abuela es más hombre que tú. Azótame, ¿a qué esperas? ¿tienes miedo o qué? ¿has pasado de ser un canario a ser una gallina?" Entonces se pone a cacarear pero en plan gemido, muy muy extraño... Luego se oía cómo el hombre le pegaba, y ella seguía haciendo que era una gallina.<br/><br/><b>Hombre</b>: "Cerda, que eres una cerda, y encima desagradecida. Me estás obligando a castigarte, putón que eres un putón". Entonces se oía como una fusta o un látigo o algo y la mujer gruñía, como si fuese un cerdo. <br/><br/>Supongo que deben ser granjeros o trabajan en una tienda de mascotas o son veterinarios, porque todo el rato decían cosas parecidas. Tengo que reconocer que fue bastante divertido, pero al día siguiente me moría de sueño. Nada más salir del trabajo, fui a comprarme un arsenal de tapones.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_15.htm"><title><![CDATA[Sentido y sensibilidad]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/c_15.htm]]></link><description><![CDATA[Hace un par de días recibí el libro de recetas de cocina para idiotas que mi querida madre me envió por correo. Ese mismo día, recibí una tristísima noticia: <b>El Fibroso</b> volvía a cenar algas y a beber té con sus compañeros del gimnasio. <b>El Frágil</b> estaba muy afectado, pues no se veía con suficientes fuerzas como para afrontar otra <a target="_blank" href="http://www.blogs.ya.com/vidaymiseriasdevz/200806.htm#9">velada vegetariana</a>. Y yo no me veía con suficientes fuerzas como para reprimir mis palabras:<br/>- Pues quédate a cenar aquí, mi madre me ha enviado un libro de recetas y tú podrías ser mi conejillo de indias...<br/>- Vale, cualquier cosa con tal de no cenar esa mierda<br/>- Eso sí, mi incultura culinaria no me permite asegurar que lo que prepare sea mejor que las algas, pero lo intentaré.<br/>- Bueno, si quieres puedo ayudarte, así me entretengo. Además, si me quedo en casa seguro que me acaban obligando a cenar con ellos...<br/>- Ah, pues mejor, así si la cena está asquerosa, será también tu culpa.<br/><br/>Ayer a las ocho de la tarde <b>El Frágil </b>estaba ya en mi casa, dispuesto a preparar(me) la cena. Yo hacía de supervisor ejecutivo y él iba haciendo: creo que tenía miedo de que lo mandara a comer algas si no colaboraba, pobrecillo. Preparamos brochetas de melón y jamón serrano y patatas con crema de whisky de entrantes. También teníamos tostadas con queso camembert. Esto último ya venía preparado de serie, pero untando el queso me sentía menos culpable mientras mi invitado hacía casi todo lo demás. Eso sí, la salsa de roquefort y champiñones para acompañar el entrecot la hice yo solita.<br/><br/>Estaba ya poniendo la mesa cuando alguien llamó por teléfono a <b>El Frágil</b>. Estuvo hablando durante unos cinco minutos, bastante flojo y bastante lejos de donde yo estaba. Por mucho que intenté, no oí ni una mísera palabra. Aunque por suerte, acabó contándomelo todo. <br/>- Era mi novia, que mañana llega de Alemania<br/>- Ah... - "sí, claro, tu novia, esa persona de la que no he oído hablar en casi dos meses y que ahora mismo me está obligando a poner cara de idiota, vaya cómo olvidarla...", pensé yo.<br/>- Sí, es que ha estado trabajando tres meses allí y mañana ya vuelve. Dice que la vaya a buscar al aeropuerto.<br/>- Ah, muy bien - hasta esbocé una media sonrisa al decir esto, soy  una genial actriz.<br/><br/>No podía creérmelo, ¿cómo podía ser eso cierto? A ver, sí, veo bastante posible que <b>El Frágil</b> tenga novia, es un especímen realmente apetecible pero, ¿cómo no me lo había dicho antes? No sé, creo que debería haber dicho algo, haber hablado de ella en algún momento, decir algo en plan "ya sé que llevo una camiseta muy fea, pero es que me la ha regalado mi novia y si no me la pongo se enfada" o "ya sé que últimamente estoy de muy mala ostia, pero es que mi novia es frígida y llevamos meses sin hacerlo". No sé, creo que debería haber tenido un poco más de tacto, un poco más de sensibilidad. Esta clase de cosas no pueden decirse tan bruscamente, y menos antes de cenar. Me daban ganas de mandarle a la mierda, o en fino, de mandarle a freír espárragos. O algo mucho mas cruel, de mandarle a comer algas. Es que no hay derecho, oye. La cena me sentó fatal, aunque aún tengo que averiguar si fue por su culpa (la noticia de su novia) o su culpa (sus habilidades culinarias). <br/><br/>En fin, <b>El Frágil </b>ha perdido bastantes puntos. Y yo, bastantes momentos divertidos. Ahora me tocara disimular bastante, tampoco puedo fingir que estoy enfadada con él o no volver a dirigirle la palabra. Para bien o para mal, sigue siendo mi vecino, aunque ahora las visitas a su casa no serán tan apasionantes. Bueno, supongo que podría ser peor, al menos, es heterosexual. Hoy he visto dos veces El apartamento: en mi opinión, es lo único que puede hacerse en estos casos. Eso, y comer helado de tarta de queso con fresas y galletas.]]></description></item></rdf:RDF>
