Viento de poniente
Los susurros del viento te llevarán a los más reconditos lugares
Acerca de
Una brisa que llegará a todos los rincones del mundo, una sonrisa cada mañana y una mirada para poder perderse en la inmensidad del oceano.
Sindicación
 
Cuando la oscuridad...
... llegaba él siempre se estremecía. Hacía frio, no un frio extremo, un ligero frio que poco a poco se metía en sus huesos hasta hacerle gritar en silencio. Lo necesitaba, necesitaba parar, necesitaba descansar, necesitaba una mano amiga, pero rodeado de tanta gente... sentía las prisas, el ritmo acelerado, el ritmo sin sueños, el ritmo con sueño de un latir que se apaga. Él lo sabía, conocía el final, no le inquietaba, lo que realmente le inquietaba era el camino. Su final estaba escrito, igual que el tuyo y el mio, pero sabía que ante de este aún quedaban muchos frios, muchos sueños sin soñador y mucho tiempo que no gastar. Se volvió a sentar en el banco de todos los días, rodeado de la nada, de los sueños rotos que le acompañaban. Siempre recordaría aquel día que todo lo cambio, un día igual a los anteriores, pero... sueños, sueños, sueños... buscando la brisa de la mañana se desperezó, se desesperanzó.

Hoy volvió a levantarse entre sueños, más cerca de la vida que otros que corren si saber donde. Él tuvo un plan...
... a veces no salen.
 
Sueño...
... con no volver a hacer otra guardia.
Y volver...
 
El tiempo de los gestos
Si me dices "aquí estoy" dame un abrazo.
Si me dices "me tienes para lo que necesites" mirame a los ojos.
Si me dices "adelante, que nada te hunda" dame una palmada en la espalda.
Si me dices "te amo" besame.

Si no nos sentimos las palabras pierden sentido, desde el frio de la noche echo de menos tus gestos.
 
A contra corriente...
... contra todo
... contra nada
... contra ti
... contra nadie
... contra el mundo
... contra los sueños
... contra las pesadillas
... contra todo lo que hace que estos días todo sea más oscuro.

Porque en este mundo quedan ya pocas personas extraordinarias, pocos sueños puros y pocas alegrías plenas. Porque luchar cada una de las mañanas de tu vida por conseguirlas suele ser dificil cuando no se convierte en un imposible. Porque hay sonrisas que llenan esos huecos. Porque a pesar de todo seguimos en lucha.

Lucha armada, armada de palabras y pensamientos, pero que acaba en un frio rincón cuando aparece la acción. Lucha que pierde sentido a la vez que se afianza, que me desespera y me enciende, que me hace sentir vivo y en vida no querer sentirlo...

... rayadas mentales de un día cualquiera

 
Aprendiz de Horizonte
"Para ser horizonte solo se precisa tumbarse, estirarse sin cesar como un río, desperezar los miembros, creciendo, creciendo, hasta hacerse intangibles, hasta descoyuntarse dulce y encantadoramente desde la nuca al tarso. En la línea del horizonte, esa línea de aire que aúna de verdad el cielo con la tierra y contornea, acariciándola, cualquier barrera, se enlazan todas las medidas longitudinales.
No hace falta que reserves tu plaza."
Asís Guillen (Aprendiz de horizonte)

Porque las cosas intangibles están más cerca de lo que nosotros pensamos. Porque los sueños nacen con nosotros y nos devuelven la vida poquito a poco...
 
Desde portugal...
Un viaje, una aventura, un deseo, una necesidad, una cabezonería,... Podría calificar este viaje como muchas cosas y seguramente todas y ninguna serían ciertas. Creo que la palabra simplemente es sentir. Y tras muchas vueltas a que escribir no hay mucho o lo hay todo, podría estar aquí toda la noche intentando explicar todo, desde lo que he visto a lo que he sentido con lo que me rodeaba; pero no me apetece, simplemente quería dar las gracias a todos los que hacéis posible que disfrute con la soledad igual que con vuestra compañia (tras 5 minutos conseguí poner la ñ en un teclado portugues).

Y para despedirme en este breve pero intenso memorandum querría hacer unas matizaciones a la palabra soledad. No es lo mismo sentir soledad que desearla o incluso necesitarla. La necesidad de soledad la he vivido en este viaje cuando estaba hasta el gorro de ver guiris por todas partes del algarve, hasta debajo de las piedras. El deseo de soledad lo he sentido al visitar playas vacías totalmente, era la única manera de entablar contacto con la naturaleza, no habría sido igual si alguien estuviera a tu lado y rompiera ese silencio mágico o las palabras que susurraba el viento de poniente en mi oreja. Y sentir soledad es el momento en el que quieres contar todo esto a la gente que quieres y te das cuenta que las distancias son tan grandes como tu las hagas y no como los kilometros digan.

Un abrazo

P.D. No sé que pasó pero los comentarios del post anterior han desaparecido Raro raro, pero los tengo más dentro que eso, gracias a los que no hace falta daroslas.
 
Devaluando palabras...
Luchando desde el fuerte ruido que provoca en mi el silencio, queriendo gritar perdón, pero sabiendo que es mejor no pedir nada. Porque en mis labios esa palabra pierde el sentido de tanto usarla, pero menos que en tus oidos de tanto oirla, pues de escucharla ya andas cansado.

Devaluando aun más la pereza que me atoxiga, el tedio que me embarga entre lastímeras quejas del día a día. Porque no se puede querer sin poder ni poder sin querer, no se puede buscar el porqué de las cosas si no eres capaz de mover el culo y empezar por buscar esas cosas.

Porque el olvido es la última palabra devaluada en mí, ese que tantos creeréis, pero juro no sentir, ese que merezco y seguro que no concederéis tan facilmente.

Y espero no volver a caer en ese hoyo que conozco tan bien, pues ya caí un millon de veces, y cada vez que me levantaba prometía no caer. Iluso. Caerás, la fortaleza reside en ser capaz de asimilarlo, de no olvidar por ello todo lo que tienes a tu alrededor, de correr a exprimirlo y no esperarlo allí sentado.

Corre, corre, corre...

No sirven estas palabras más que para aliviarme, en ningún momento para que sintáis lástima por lo que no debéis sentir, ni lo he pasado mal ni lo pasaré, simplemente creo que hago daño a gente que no lo merece, daño con el silencio, mucho más que si les gritara. Daño que no puedo reparar a estas alturas, ni pedir perdón, no quiero eso para quien no lo merece. Simplemente quiero volver, que ese viento que quienes habéis dejado entrar alguna vez en vuestra casa pueda volver a ser el de siempre...

... revoltoso y jugueton como el viento de poniente
 
Ha pasado mucho ya...
Y parece que seguimos al principio del precipicio. Con los mismos miedos, las mismas incertidumbres, las mismas ilusiones y todas las esperanzas guardadas en un saco... pero el tiempo pasa, se acumula en los bolsillos y hace que cada mañana cueste más abrir los párpados y menos perderse entre las nubes, allí donde todo es relativo.

Puede que al final todo valga la pena, puede que no, puede que me sienta realizado o frustrado, pero de lo que si estoy seguro es de que todos los que habéis pasado antes por esto sois formidables (y los que pasaréis también).

Seguramente ahora sería el momento de escuchar que son las oposiciones más fáciles, que somos unos privilegiados, etc etc. Pero aquí mucha gente no busca ser médico, es ir más allá en sus sueños, ser cirujano maxilofacial o el primo hermano de House, cada uno tiene una meta y esto se convierte en una carrera sin destino fijo, corriendo como pollos sin cabeza sin saber si cuando vayas a llegar a la meta te la quitarán delante de tus narices. Esto hace la carrera más dura psicologicamente, acabas convirtiendote en un corredor con un cayo en el cerebro y otro en el corazón para intentar sufrir lo menos posible.

Estoy cansado, muy cansado, pero lo peor es que no sé de que estoy cansado, no se a donde me dirijo, corro como pollo sin cabeza en busca de mi propia salud mental, de la que por momentos va quedando poca.

He pasado muchos momentos regulares, bastantes malos y no tantos buenos en estos meses, se me hace dificil estar sin mi familia, extraño a mi novia (no sabes cuanto pequeña), a mi madre, a mi padre, a mi hermanito del alma, hablar con mi prima Mónica por el msn, con Alfonso (echo de menos nuestras conversaciones filosóficas, aunque sigo teniendo tu apoyo, lo noto), todos los petardos de mis amigos (María, Tat, Chemi, Laura, Jesus, Javi, Juande, Toñi, Juanjo, Bruno, Ale, Elena, Jesus,... y un etcetera tan largo en el que incluyo a todo el que quiera incluirse) a pesar de que ninguno se acuerde de que ando por aquí (supongo que vuestras vidas son igual de absorventes o más que antes despues de los multiples cambios en vuestras vidas).

En fín, que os echo de menos, extraño una cervecita con todos y cada uno de vosotros, reir y sonreirme con vosotros y disfrutar de la vida, a pesar de todos los problemas que nos plantee.

Seguiré luchando!!!

Un abrazo
 
Semana 1.1 Un guiño a la desesperanza


Cuando todo sigue igual... cuando por las mañanas te pesan los párpados... cuando comprendes que no es tan fantástico como te esperabas ni tan horroroso como te contaban... cuando lo único que quieres es salir... o por lo menos compartir.

Y sientes que no compartes con nadie, que todo queda en tí y en los que antes ya te rodeaban, que esta aventura no te enriquece sino te envilece, que las alegrías pasan a ser una parte secundaria de tu vida, que los esfuerzos son lo importante y no hay nada que te objetive si valió la pena.

Hoy tengo ganas de conocer a alguien en un bar, charlar hasta altas horas de la noche, contarle a un desconocido mis desesperanzas, mis temores (los que me conocéis ya sabéis que mi cabeza no deja de girar en ningún momento y eso me lleva a los pensamientos más remotos posibles), sentir que algo empieza de nuevo todos los días para soportar esta monotonía.

Sé que en estas palabras descargo todas mis incertidumbres, o pesarosas certidumbres, sé que no debiera hacerlo, sé que los que me conocéis no os lo tomaréis muy en serio (hacer lo contrario sería una tontería)... sé que atormentarse por esto es una tontería, cuando estoy entre los privilegiados dentro de un mundo de privilegiados... pero creo que eso me atormenta más aún.

Ver como el mundo se autodestruye mientras yo estudio nefrología, sentir que yo debiera estar haciendo algo en este mismo instante para cambiar mi micromundo... y pensar, ¿vale la pena? Palabras autodestructivas, al igual que los actos del mundo. Creo que es una tendencia natural, la tendencia al caos, para crear algo bello hay que destruir mucho más a nuestro alrededor... pero ¿¿¿quien dijo lo que era algo bello???

A estas alturas mi comedura de tarro es importante y me tengo que ir a hacer un simulacro (o a comerme la cabeza durante 4 horas sobre pseudomedicina que preguntan en el mir) así que me despido con un abrazo enorme para todos y el deseo de que vosotros hagáis hoy algo por cambiar vuestro micromundo.

Y la semana que viene volveré, espero a haceros reir un rato (si alguien sigue por ahí a estas alturas) porque no todo en esta vida puede ser agua salada, hoy debe quedar espacio para nuevas arrugas...
P.D. Cada día que pasa me siento más "rojo", no sé si es de ira o de convicción, pero me temo que a este mundo le faltan muchos soñadores y le sobran muchos vividores.

 
Historias para no dormir...
... o la historia de mi zulo. Erase una vez una habitación tan pequeña tan pequeña tan pequeña que podría contaros todo lo que cabe en una palabra... nada.
Seguramente no imaginéis una habitación en la que no quepa un armario si tienes cama o viceversa, en la que desde la cama puedes estudiar en la mesa y la que toda la decoración que puedas poner se tiene que distribuir en las paredes, pues el resto de la habitación debe ser unica y exclusivamente para mover las piernas...

Imagináos que allí pasáis 11 horas al día estudiando...

Y así podréis imaginar porque tengo un nuevo síndrome, descrito por mí, el síndrome Ortega Lara.

Sintomatología: las piernas se acortan día a día, los brazos tres cuartas partes de lo mismo y la cabeza crece y crece (aunque en ella no entre ningún conocimiento nuevo, por desgracia). Agorafobia (a ver quien sale de ahí sin un complejo a los espacios abiertos).
Pruebas complementarias: ... para el próximo día que hoy no hay tiempo (imaginaoslas y escribidlas).

hoy dejo una historia incompleta...