<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Visto uno, vistos todos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Ellos y su gran amiga, la pilila]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[Y os diré que]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/c_8.htm]]></link><description><![CDATA[<div align="justify">Era un tipo bastante peculiar, dos años mayor que yo.  Físicamente no tenía ningún atractivo especial, excepto los ojos, pardos tirando a verde adornados por unas bonitas pestañas.<br/><br/>En un primer momento él hacía como si no me viera, pero yo sé que me miraba. Cuando nos cruzábamos me dedicaba alguna que otra sonrisa canalla. Tenía algo que me atraía. Era un tío con carisma.<br/><br/>Por casualidades que creo haber olvidado, comenzamos a vernos tres veces por semana y algún que otro sábado por la mañana. Fue entonces cuando, sin comerlo ni beberlo, encontré dibujado un camino de tiza que llegaba hasta él. Él me daba una de cal y obtenía como respuesta un puñado de granos de arena. Jugó con la ironía, el sarcasmo, y, sobre todo, la mentira. Lo que él no sabía es que tras su teatro yo tenía montado uno propio. Le encantaba jugar con las mujeres, yo lo sabía. Le gustaba ponerlas celosas y verlas discutir por él. Su táctica era la lavia. Sus intenciones estaban destinadas a un único lugar, la cama, y las disfrazaba con juegos de palabras y alguna que otra sonrisa de niño angelical.<br/><br/>Un chupa-chup fue el que me invitó a morder sus labios. Él pensó que por fin había abierto el telón, pero esta vez la que dirigía la obra era yo. <br/>Nuestro juego fue el escondite, los árboles nuestros testigos. Pretendía conocerme bajo las sábanas yo, por supuesto, no llevé hasta ellas la acción. Fue entonces cuando decidí bajar el telón.<br/><br/><div align="center"><img src="http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/files/710488731.jpg" alt="" border="0" width="481" height="270"/></div><br/><br/>Él siguió untando sus lazos con miel y más de una mosquita acabó abierta ante él. Este tipo no entiende de sentimientos propios por eso disfruta jugando con los ajenos.<br/><br/>De vez en cuando todavía me dedica indirectas, tan gritonas que se tornan directas. Dice que le gustaría quedar de nuevo conmigo, que soy diferente a las demás y  que lo que más desea, dice, es volverme a besar. Todavía se cree que participé en su teatro y yo, que soy muy buena, nunca le he dicho que lo nuestro nunca fueron besos, que jamás me cameló, que somos muy parecidos, que yo lo vi y él a mi no.</div> <br/>]]></description><author><![CDATA[Resuelta]]></author></item><item><title><![CDATA[Una detrás de otra]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/c_7.htm]]></link><description><![CDATA[<div align="justify">Los hombres son unos mentirosos compulsivos, o eso he podido comprobar hasta el momento. Ellos las llaman <i>mentiras piadosas</i>, vamos, una forma fina de decir: <i>"Soy un cobarde".</i> Hagan lo que hagan siempre intentan salvarse el culo. Podrían buscarse otra estrategia, ellos no saben mentir.<br/><br/>Sus queridas "mentiras piadosas" son el elemento comodín de la relación. Han hecho algo que saben que te molestará, ¿cómo lo arreglan? Mentira piadosa. Se les ha olvidado hacer aquéllo que pediste, ¿el remedio? La mentira piadosa. Quieren justificar algo injustificable, ¿a qué recurren? A la mentira piadosa. <br/><br/>Lo de ellos es dar rodeos, en vez de ir de frente prefieren coger el desvío a la derecha donde les espera su amiga, la mentira piadosa. Nosotras, que ya nos olemos el asunto, hacemos como si oyéramos llover: no sabemos la verdad pero sí sabemos que están mintiendo, se les ve en la cara. El problema llega cuando no se acuerdan del desvío que tomaron y es por eso que, antes o después, la mentira piadosa acaba saliendo. Ay puñetera, tú misma les das tranquilidad y seguridad y más tarde les pones pica-pica en los calzoncillos. Serás recochina, mentira cochina.<br/><br/><div align="center"><img src="http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/files/gogora1.jpg" alt="" border="0" width="365" height="379"/></div> <br/><br/>Esto les pasa una, dos, tres, cuatro veces. Al final perdemos la cuenta, vienen una detrás de otra: unas mentiras, unas mentirijillas, otras mentirotas, eso sí, según ellos, todas piadosas. <b>Y no se dan cuenta de que el mentiroso debe tener buena memoria...</b> </div>]]></description><author><![CDATA[Resuelta]]></author></item><item><title><![CDATA[¿Ahora? Ahora ya no]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/c_6.htm]]></link><description><![CDATA[<div align="justify">  <i>- Cariño, ¿qué tal si vamos a (cualquierlugarqueteguste)?<br/>- No.<br/>- ¿Por qué?<br/>- Porque no.</i>  (No pueden dar motivos, ha sido la pilila la que ha pensado y ella no entiende de razones).<br/><i> - Va, vamos.<br/>- ¿Tú quieres ir? ¿Te hace ilusión?<br/>- Siii </i>(ya contestamos con un tono de ilusión pensando que aceptarán).<br/><i>- Uy, pues entonces ve tú.</i>  <b> (Chafónnnnn)</b><br/><br/>Después de eso nos callamos un ratito sentadas a su lado cara a la tele sin ver nada y dándole vueltas a lo cabrón que ha sido ese <i>"¿Te hace ilusión?"</i>, a la rabia que nos da que nos hagan eso. ¡Al principio no eran así! ¡Al principio nos hubieran llevado hasta al país de las maravillas! Jodido tiempo, jodida confianza. <br/>Él ahora ignora tu cara de perro ante la situación, pero sabe que te ha molestado, y mucho. Pero claro, ya no es el principio y no se te acercará para decirte que no te enfades y hacer que te olvides de todo, ¡no! Jodida confianza.<br/>No te hace ni puto caso así que decides ir a hacer alguna tarea de casa, colgar la ropa en el armario, ir al ordenador. Lo que sea, pero ni un minuto más sentada a su lado y mordiéndote la lengua. <br/>Él sigue a lo suyo, no se inmutará. Son así, la consideración es temporal (aproximadamente de unos 5 a 7 meses), nuestra amiga la confianza la reemplazará. Jodida consideración, ¿dónde estás? <br/><br/>Ya ha pasado un buuuuuuennn rato desde que le has pedido <i>"iraesesitioquetegusta"</i>  y piensas: <i>"Venga, vamos a intentarlo de nuevo": <br/><br/>- ¿Has cambiado de idea? ¿Vamos? Seguro que lo pasamos bien.<br/>- He dicho que no. Ve tú.</i> <br/><br/>Será gilipollas el tío. Después bien que piden que los acompañemos a mirar nosequégilipollez del coche, que nos traguemos partidos de fútbol, la fórmula1, las motos, que vayamos con sus amigotes. Hacemos por ellos cosas que no nos gustan, pedimos algo nosotras y nuestros deseos no se cumplen. Jodida consideración, sal de dónde estés. ¿Qué pasa? ¿Me compro una lamparita mágica y la froto cada vez que quiera algo? <br/><br/>Después de horas, en las que él, por fin, ha notado que estás irascible... <b>¡llega el momento de arreglarlo!</b>  Miraditas de "Ay mi tontorrona", sonrisitas con cierto intento de complicidad, el típico peñizquito de "uy, yo no he sido". Se creen que así nos quitan el enfado. Ilusos. Les encanta hacer ese paripé hasta que al final le ponen la guinda:<br/><br/><i>- ¿A qué hora has dicho que es eso?<br/>- ¿Por qué?<br/>- ¿No has dicho que querías ir? Va vamos.</i> (Sonrisa de niño bueno "hagoestoportiyestoyencantado").<br/><i>- Vale, vamos.</i> (Serás capullo).<br/><br/><div align="center"><img src="http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/files/2003636130011.jpg" alt="" border="0" width="304" height="457"/></div><br/><br/>Les sonreímos (de la forma más falsa que podemos pero ellos nunca se dan cuenta). Se sienten bien: han hecho la buena acción del día. Ayyy ignorantes, que después de tanto insistir ya no nos hace ilusión, que vamos a ese <i>sitioquenosgusta</i> pero la decepción de que no habéis aceptado desde el primer momento nos acompaña. Vosotros os creéis los reyes del mambo, que nos tenéis contentas. Ignorantes, <b>con lo bien que hubiéseis quedado diciendo que sí desde el principio...</b></div>]]></description><author><![CDATA[Resuelta]]></author></item><item><title><![CDATA[La sábana mágica]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/c_5.htm]]></link><description><![CDATA[<div align="justify">A ellos les encanta la sábana. Son unos fantasmas. Sin ella se sienten inseguros, incompletos. Es como su segunda piel, indispensable para bajar a la calle. Ellos y su sábana. Su segunda gran amiga, después de la pilila, claro. Lo peor es que se creen que la suya es invisible y que sólo la de los demás es blanca: <i>"De puta madre. Nadie la ve". </i> <br/><br/><div align="center"><img src="http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/files/AA0199851.jpg" alt="" border="0" width="324" height="483"/><br/></div> <br/><br/>La sábana, tan apreciada por ellos, es un complemento de calle: en casita hay que dejarla dobladita en un cajón. Al llegar a su propio hábitat (llamadle hogar, si podéis) se sienten seguros y pueden bajar la guardia. Es entonces cuando tu fantasmita, convertido ya en persona, te dice: <i>"Cariño, ¿has visto qué fantasma es *******?", "No sé cree ni él que haya hecho eso", "A lo mejor ****** se cree que nos la ha colado".</i> Hay bobalicón, ¿no te pitan los oídos? Si ahora mismo estarán diciendo lo mismo de ti...<br/><br/>Sin sábana son niños tiernos (que pueden rozar los rasgos propios de un payaso), sin sábana te dejan ver sus sentimientos (ellos también lloran), sin sábana no son fanfarrones, y sin sábana los chistes machistas no existen. Hay que joderse con la dichosa sabanita, tiene poderes paranormales. ¿Quieres doble personalidad? Ponte una sábana y listo. Eso sí, aplícate el cuento de que sólo se ve la paja en el ojo ajeno...</div>]]></description><author><![CDATA[Resuelta]]></author></item><item><title><![CDATA[Ay, qué gustirrinin]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/c_4.htm]]></link><description><![CDATA[<div align="justify"> Al principio todo es genial. Sólo estás tú, lo demás no importa. Eres la mejor en todos los aspectos, las demás no existen para él. Va a una discoteca y las go-gos no le llaman la atención porque sólo puede pensar en ti. Y es que sólo estás tú.<br/><br/>Al tiempo ya notas cómo se le van los ojos. Piensas <i>"bueno, es normal. Yo también miro de vez en cuando".</i> Pero uno de tus peores aliados en una relación, el tiempo, sigue su camino y va a llamar a su amiga la confianza: <i>"sois la pareja perfecta, tenéis un montón de confianza".</i> Una mierda. ¿Confianza? Por favor, define confianza:<br/><br/><b>CONFIANZA:</b> <i>actitud de tranquilidad ante alguien o algo de lo que se espera que se porte o funcione bien, o que ocurra tal y como se pensaba.</i><br/><br/>Ya veo, actitud de tranquilidad. La actitud de tranquilidad la tenía en el principio maravilloso, estupendo y genial de la relación. <br/>La confianza se vuelve inquietud. Dime tú si tengo que estar tranquila cuando empieza a opinar de las demás mujeres con sus amigos estando yo delante: <i>"Es una diosa", "Está tremenda", "Yo me la follaba".</i> ¡Empieza la fiesta! Dime tú si puedo estar tranquila cuando estamos en el sofá comiendo...digamos finamente "alimentos ultramegacalóricos", con los que a veces pienso que se podrían alimentar las focas, y aparece una superdiva en la tele:  <i>"Mira qué piernas y qué culo", "Es guapísima".</i> Hostia puta sí que es verdad, es una tía 10, y aquí estoy yo comiendo mierda, digo... alimentos ultramegacalóricos para pasar de ser una tía 3 a una tía -2. <i>Cariño, no tengo suficiente. Sigue, sigue tirándome del pelo. Añádele un poco más de inquietud al asunto, si total...</i>Venga, ¡vámonos de compras!: <i>"¿Has visto a esa? Joderrr". </i> ¡Vamos en coche!:  <i>"Joder con la del (marcaymodelodecoche)".</i> ¡Vámonos a la playa!: <i>"Yo aquí no puedo estar que me pongo enfermo".</i> Me encanta la confianza.<br/><br/><div align="center"><img src="http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/files/ab065722.jpg" alt="" border="0" width="482" height="288"/></div> <br/><br/><b>Y da un gusto tener que oir cosas así todos los días...</b></div><br/>]]></description><author><![CDATA[Resuelta]]></author></item><item><title><![CDATA[La máscara]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/c_3.htm]]></link><description><![CDATA[<div align="justify">La máscara. Hay que joderse. Esos pequeños seres, los niños, que de pequeños son tan ricos acaban por convertirse en hombres que, como ya he dicho, son el origen de todos nuestros males. Da igual que hayan tenido una infancia feliz y que hayan sido educados en un ambiente agradable: deben tener un cromosoma que los hace a todos iguales, o quizás son los andrógenos. Putas hormonas.<br/><br/>Los minihombres (llámense niños) llevan dentro ese nosequé común que está todavía por desarrollar. Es por eso que de pequeños las niñas y los niños son tan parecidos. Con el tiempo las diferencias se acrecentan: ellos empiezan a elaborar su máscara.  <br/><br/><div align="center"><img src="http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/files/571463181.jpg" alt="" border="0" width="353" height="346"/></div> <br/><br/>Es entonces cuando empieza eso de "las niñas con las niñas, los niños con los niños". Ellos empiezan a hacer guarradas con arena, gusanos, hormigas, cucarachas y mierdas: es un entrenamiento previo a las guarradas y putadas de las que seremos víctimas en años venideros. <br/>Es también cuando descubren que las faldas se levantan y que debajo esconden algo, cuando miran a través del cerrojo de los vestuarios de chicas: futuros pajilleros. Por no olvidar que empiezan a dar muestras de su cobardía cuando te dan un peñizco o una palmada en el culete y se van corriendo: futuros hombres de un kiki y bye bye.<br/><br/>Después de esos años infantiles se dan cuenta de que con eso de "las niñas con las niñas" no obtienen buenos resultados. Es la hora de ponerse la máscara de la inocencia. No pueden mostrar sus intenciones sino esos años de entrenamiento no habrán servido para nada. No pueden dejarlos pasar en balde. Nosotras que miramos con buenos ojos, no vemos la máscara. No la vemos hasta después de unos cuantos desengaños con sus respectivos momentos de lágrimas, desesperación y rabia contenida. La verdad es que la máscara les viene como anillo al dedo. Animales.<br/><br/><div align="center"> <img src="http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/files/2002356910021.jpg" alt="" border="0" width="333" height="408"/></div> <br/></div><br/>]]></description><author><![CDATA[Resuelta]]></author></item><item><title><![CDATA[Rasca, rasca...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/c_2.htm]]></link><description><![CDATA[<div align="justify"> <div align="center"> <img src="http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/files/2001384820012.jpg" alt="" border="0" width="376" height="345"/><br/></div> <br/>                          <b>Los hombres son como el pan</b> <br/><br/>Al principio son tiernos y crujientes. Se ven inocentes, seguramente por el color clarito que nos dejan ver, además puedes compartir con ellos un buen fogonazo. <br/><br/>Poco a poco el pan se tuesta a fuego lento. Su color empieza a tornarse moreno, es cosa de tiempo. ¿Te gusta poco hecho? Esa opción no existe, será cosa de la confianza.<br/><br/>Después empieza a oler a quemado. Vemos el pan carbonizado y negro: para poder sacar algo bueno de él tenemos que ir cuchillo en mano. Rasca, rasca, rasca. Y date prisa en untar algo dulce porque sino se pone duro y rancio. Es el momento de echarlo a los patos. </div><br/>]]></description><author><![CDATA[Resuelta]]></author></item><item><title><![CDATA[Visto uno, vistos todos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/c_1.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/http://blogs.ya.com/vistounovistostodos/files/2003735510011.jpg" alt="" border="0" width="506" height="337"/><br/><br/>Vamos a criticarlos, ellos son el origen de todos nuestros males. Todos los hombres son iguales y, ya se sabe, visto uno, vistos todos.]]></description><author><![CDATA[Resuelta]]></author></item></channel></rss>
