Huele a Septiembre
Todo fue muy rápido. No estaba preparada. No te esperaba.
Lo primero que recuerdo fue como te acercaste a mi, vi tu temor de ser rechazado… entonces, me abrazaste. Fue un abrazo de esos que solías darme después de hacer el amor. Sincero, tierno, dulce, cálido, acogedor. Entrañable. Me estrechabas fuerte contra ti y yo estaba tan rígida, tan distante, tan… ¿Fría?
No entendía nada. No sabía que hacías ahí, que querías, que esperabas.
Después de todo… no del tiempo. Eso siempre fue lo de menos. Cuando hablo de todo, hablo de las cosas que me hiciste, que dijiste. Me volviste una muñeca rota.
-¿Qué sientes cuando piensas en nuestra última noche?
En ese instante en la que tu voz volvió acariciarme, me rendí. Creo que acabe de romperme. Me partiste el poco corazón que me quedaba intacto. Las pocas fuerzas.
Pensaba en que decirte, y como decírtelo sin que al hacerlo notaras eso que tanto intente evitar. Llorar.
Todo lo que compartimos, se fue amontonando como pequeños flases en mi mente, mientras buscaba algo de sentido a todo lo que había pasado entre nosotros.
Tú seguías ahí… estrechándome contra ti, dándome un calor, que no había olvidado, pero que sabia que ya no me partencia.
-Fue bonito.
Es lo único que fui capaz de decirte. En verdad, te dije muchas otras cosas, y te pregunte otras tantas pero no se entendían por los sollozos ahogados que descansaban en mi garganta.
Me apretaste mas contra ti, mientras sentía la presión de tu cuerpo sobre el mío, y la encimera de la cocina rozándome la espalda. En ningún momento, mire tu cara. Ni tus ojos. Verlos sería rendirme a la evidencia de que no te había olvidado.
No dijimos nada. Pero nos lo estábamos diciendo todo. Abrazados.
Entonces… me apartaste con cuidado, y nos miramos. Viste mi pena reflejada en mis ojos que por una vez, lloraron, y tú… también lo hiciste.
En estos años, vi varias veces, o sentí como sufrías por esta doble vida. Y alguna vez pensé que te dolía dejarme atrás, o a un lado… pero nunca contigo. Pero jamás te vi llorar, hasta anoche.
Cuando te miré recordé esa frase que tantas veces hemos y nos han dicho.
“El tiempo lo cura todo”
Pero algo fallo.
Contra mas días pasan ,mas lejos siento ese rencor, ese odio, y esa desconfianza que dibujaste en cada parte de mi cuerpo. Sin embargo, los buenos momentos, las sonrisas, las caricias, y los besos… tienen mas sentido, mas fuerza. Mas color.
Si alguna vez te acuerdas de mi.... abrázame.
Todo fue un sueño. Nunca volviste, ni me abrazaste. Pero… Fue bonito.
Lo primero que recuerdo fue como te acercaste a mi, vi tu temor de ser rechazado… entonces, me abrazaste. Fue un abrazo de esos que solías darme después de hacer el amor. Sincero, tierno, dulce, cálido, acogedor. Entrañable. Me estrechabas fuerte contra ti y yo estaba tan rígida, tan distante, tan… ¿Fría?
No entendía nada. No sabía que hacías ahí, que querías, que esperabas.
Después de todo… no del tiempo. Eso siempre fue lo de menos. Cuando hablo de todo, hablo de las cosas que me hiciste, que dijiste. Me volviste una muñeca rota.
-¿Qué sientes cuando piensas en nuestra última noche?
En ese instante en la que tu voz volvió acariciarme, me rendí. Creo que acabe de romperme. Me partiste el poco corazón que me quedaba intacto. Las pocas fuerzas.
Pensaba en que decirte, y como decírtelo sin que al hacerlo notaras eso que tanto intente evitar. Llorar.
Todo lo que compartimos, se fue amontonando como pequeños flases en mi mente, mientras buscaba algo de sentido a todo lo que había pasado entre nosotros.
Tú seguías ahí… estrechándome contra ti, dándome un calor, que no había olvidado, pero que sabia que ya no me partencia.
-Fue bonito.
Es lo único que fui capaz de decirte. En verdad, te dije muchas otras cosas, y te pregunte otras tantas pero no se entendían por los sollozos ahogados que descansaban en mi garganta.
Me apretaste mas contra ti, mientras sentía la presión de tu cuerpo sobre el mío, y la encimera de la cocina rozándome la espalda. En ningún momento, mire tu cara. Ni tus ojos. Verlos sería rendirme a la evidencia de que no te había olvidado.
No dijimos nada. Pero nos lo estábamos diciendo todo. Abrazados.
Entonces… me apartaste con cuidado, y nos miramos. Viste mi pena reflejada en mis ojos que por una vez, lloraron, y tú… también lo hiciste.
En estos años, vi varias veces, o sentí como sufrías por esta doble vida. Y alguna vez pensé que te dolía dejarme atrás, o a un lado… pero nunca contigo. Pero jamás te vi llorar, hasta anoche.
Cuando te miré recordé esa frase que tantas veces hemos y nos han dicho.
“El tiempo lo cura todo”
Pero algo fallo.
Contra mas días pasan ,mas lejos siento ese rencor, ese odio, y esa desconfianza que dibujaste en cada parte de mi cuerpo. Sin embargo, los buenos momentos, las sonrisas, las caricias, y los besos… tienen mas sentido, mas fuerza. Mas color.
Si alguna vez te acuerdas de mi.... abrázame.
Todo fue un sueño. Nunca volviste, ni me abrazaste. Pero… Fue bonito.
Comentario:
Mar:
Se que pasa. Como dije y dicen... el tiempo lo cura todo. Pero siempre me preguntaré porque lo bueno, siempre queda. Quizá no tan intenso, ni tan fuerte... pero siempre te acaba dibujando una sonrisa.
Supongo, que lo que queda, es que esa sonrisa, no duela.
Así que... tiempo, al tiempo.
Un beso ;)
Se que pasa. Como dije y dicen... el tiempo lo cura todo. Pero siempre me preguntaré porque lo bueno, siempre queda. Quizá no tan intenso, ni tan fuerte... pero siempre te acaba dibujando una sonrisa.
Supongo, que lo que queda, es que esa sonrisa, no duela.
Así que... tiempo, al tiempo.
Un beso ;)
Comentario:
Como me recuerda tus relatos cosas que yo viví. Ojala se ppase pronto. Pasarse te aseguro que se pasa aunque cuesta mucho.
Besos.
Besos.
Comentario:
Es verdad que a la larga, no se sabe muy bien porqué, de repente, empiezas a olvidar todo el daño y el dolor...pero creo que cuando nos viene esa especie de "morriña" hacia los momentos mágicos, tan dolorosa a veces, tenemos que intentar recordar lo malo también, pues por alguna razón eso que hubo ya dejó de existir.
Besos**
Besos**
Comentario:
Vaya, repetí mensaje en dos post...
Nunca sabemos en qué forma cerrará la llaga, hasta en un sueño...si fue bonito, hasta puede que ayude a curarla cuidándola.
Un saludo
Nunca sabemos en qué forma cerrará la llaga, hasta en un sueño...si fue bonito, hasta puede que ayude a curarla cuidándola.
Un saludo
Comentario:
No fue mi intención dar por ese lado.
Lo que digo es que efectivamente abundan los relatos estupendos, y que cuando nos pica la curiosidad sobre si ésto o aquéllo fue verdad yo suelo plantearme que qué más da; a mí me gusta que me cuenten historias, por eso me gusta tu blog: me cuenta una historia, la tuya, y lo hace de una manera cercana.
No fue mi intención aseverar que se escribe para que se comente. Te pido disculpas
Lo que digo es que efectivamente abundan los relatos estupendos, y que cuando nos pica la curiosidad sobre si ésto o aquéllo fue verdad yo suelo plantearme que qué más da; a mí me gusta que me cuenten historias, por eso me gusta tu blog: me cuenta una historia, la tuya, y lo hace de una manera cercana.
No fue mi intención aseverar que se escribe para que se comente. Te pido disculpas
Comentario:
Hermoso...y envidiable...
Saludos
Saludos





